De pequeña sufrí frecuentemente de hemorragias nasales que me mantenian al borde de la anemia.
Desde mi más tierna infancia me daban vitaminas, hígado de res ( uac!!!), caldos de verduras, jugos de zanahoria, jitomate, betabel, en fin, infinidad de cosas para que me repusiera de la pérdida de sangre.
Puede ser que por eso no me gusten las verduras ni las frutas.
La mejor ración de carne era para mi.
La más grande pieza de pollo, todo lo mejor era para mi.
Y debido a eso me fuí poniendo llenita, eso si nunca fuí gorda. Pero tuve la mala fortuna que por ser la mejor alimentada a mis hermanas les tocaba poco y se quedaron flacas.
Ah! también me daban cápsulas de hígado de tiburón que según eran muy buenas para el crecimiento de los niños y algunos otros complementos alimenticios.
Estoy muy bien formada... pero en la fila de las que quieren adelgazar, buuu!!!
Yo soy la ¨Gorda¨de la familia blah! aunque no esté gorda, un trauma que gracias a mi carácter no creció conmigo.
Cuando era bebé mis manitas eran muy chonchitas y mis mejillas estaban tan infladas que parecía que estaba comiendo algo, Kiko me quedaba corto, osht!
Mi suetercito se abría entre los botones porque mi voluminosa pancita se quería salir, buaaa!!!
La ropa que me compraba mamá siempre era de una talla mayor que la de mis hermanas. Ellas tenían la misma talla, les quedaba todo... menos a mi, Snifff!!!
Lo único bueno de eso es que no la tenía que compartir. Algo bueno debía dejarme ser llenita.
No fué trauma para mi pero si era una gran preocupación, tanto que toda mi vida he hecho ejercicio y he estado a dieta para no estar gorda.
Hasta hace algunos años debido a que casi me muero, dejé de tomar cosas para adelgazar. Tomé una pastilla que me aceleró el corazón y estuve a un paso del infarto.
Me llevaron al médico y me dieron una regañada que aún recuerdo. Desde entonces no tomo nada para bajar de peso.
Mejor hago ejercicio.
Mi corazón, las pastillas y los médicos son la trilogía del horror.
Tengo dos hermanas talla cero, ¡No puede ser! a mi me da pena decir mi talla cuando me preguntan.
Ellas pueden comer lo que sea y no suben de peso y yo como unas papitas y tengo que hacer tres años de ejercicio para que no se me noten, nunca han hecho ejercicio y están tan flacas como un palo y yo... mejor no digo nada, no se enferman nunca, yo me la vivo con el médico.
Barry dice que así estoy bien porque a él no le gustan las flacas, ¿le creeré?.
Creo que ni cuando esté cadáver seré flaca, seré una calavera gorda y los gusanos tendrán mucho que comer.
Ah no! me van a incinerar ya recordé, así que no les daré gusto a los gusanos alimentarse con mi bien nutrida carne.
No me trauma ser llenita pero tampoco ser flaca me incomodaría.
A las flacas todo les queda bien. Atraen las miradas de los hombres, cualquier ropa la lucen y no sufren de nada.
Por eso y por mucho más No quiero ser gorda yo quiero ser flaca...
¿se podrá?...
nop... es demasiado tarde, necesitaría nacer de nuevo y eso no es posible.
Me acepto como soy, pero ah! que mundo tan ingrato que solo ve bien a las flacas y las gordas solo son simpáticas y buena onda.
Yo ya estoy en otro nivel, ya no me hace daño que me digan ¨Gordita¨, pero he visto como las llenitas son víctimas de discriminación y no me parece justo porque de mi alguna vez se burlaron y nunca lo soporté, porque peleaba en el momento en que alguien me decía ¨Gorda¨.
Pero, ¿y las demás que no se defienden porque no tienen carácter para hacerlo?. Eso es feo y quisiera que la gente cambiara su forma de ver a las personas.
Todas las mujeres y los hombres somos PERSONAS lejos de ser flacas y gordas o flacos y gordos.
Y pensar que yo también he formado parte de esa discriminación.
Eso me da mucha pena.