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martes, 22 de diciembre de 2009

Entre borregos y chivas.




Esta época navideña me trae muchos gratos recuerdos. El aroma de la leña ardiendo. El ponche de frutas que aunque no me guste, me hace recordar la casa de mis padres. Los tamales, romeritos, bacalao, piñatas de estrellas que se rompían con la alegría de todos.
Las espanta-suegras, velas para posadas, los peregrinos... todo me recuerda a una época muy feliz.

Pero también me recuerda la época en que Muny salió en su primera pastorela. no tenía un papel importante, pero para toda madre, el hecho de que su hijo participe en la pastorela escolar, es motivo más que de felicidad.

Fué borreguito.

Le pusimos una chamarra de su hermana, que parecía lana de borrego, una gorrita igual que tenía orejitas, le pintamos su naricita y sus cachetes de rojo, unos bigotitos y listo!, teníamos un borrego.

Cuando salió, con sus manitas y sus rodillas en el suelo, caminando en cuatro patitas, y balando, ya no pudimos esperar a que la ternura nos invadiera.

Beeee... beeee... beeee..., decía y con su miradita nos buscaba para que viéramos lo bien que hacía su papel.

Claro que aplaudimos y mucho.

Poco tiempo después, al ir al catecismo ( las cosas que uno les impone a los hijos), él cantaba una cancíón que le enseñó el padre Sergio que después nos enteramos que no andaba en buenos pasos y que andaba en problemas con algunos niños a los cuales les exigía algunos favores.

A Muny, le enseñaron esta canción:

¨Sal de ahí, chivita chivita,
sal de ahí de ese lugar,
sal de ahí, chivita chivita,
sal de ahí de ese lugar¨.

No recuerdo que más decía, pero la gracia con que la cantaba, nos hacía volcarnos de la risa. Siempre ha sido alto y a veces a las piernas le costaba trabajo hacer que lo obedecieran, así que el estar bailando, lo hacía un espectáculo sublime.

Al ir creciendo, su espiritú de lucha, lo llevó a querer ser futbolista de profesión, cosa que no pudo ser, porque el solo hecho de entrar a la Universidad del Fútbol en Pachuca, nos hubiera dejado en la ruina, y aunque nunca lo asimiló de bien a bien, tuvo que resignarse.

Pero no dejó de lado nunca el fútbol y decidió ser chiva de corazón. Y aunque ya lo era de mucho antes, su corazón es rojiblanco sin duda.

Es chiva a muerte, herencia de su padre. Un chiva de cepa pura.




Ahora, este niño... este muchacho, nos está dando la mejor lección de vida. A nosotros y a mucha gente que lo rodea, al hacer las cosas como se hacen... como le enseñaron en su familia... al hacerlas bien.

El sábado después de la fiesta de cumpleaños, se paró enmedio del salón y pidió atención a todos los presentes.
Llamó a Nueris y se puso frente a ella. Empezó a relatar su vida, desde el momento en que conoció a su novia, hasta ahorita.
Ella estaba nerviosa y solo sonreía un poco.

Todos se quedaron muy callados oyendo lo que mi hijo decía. Empezó a sonar ¨Entre pairos y derivas¨de Fernando Delgadillo que fué la melodía con la que se conocieron.
De pronto, puso su rodilla en el piso y sacó una cajita, y le pidió a Nueris casarse con él. Las mujeres empezaron a llorar y los hombres aplaudían y le gritaban porras a mi hijo.
Ella solo acertó a estirar su manecita y Muny le colocó el anillo de compromiso. La euforia fué tal que Barry estaba llorando junto con Kiku y yo me cubría la boca con la mano, aguantando un grito de alegría.

Se abrazaron, se besaron, y se volvieron a besar con el estallido de la concurrencia. Los abrazos de familiares y amigos no se hicieron esperar y las lágrimas de las tías eran imparables.
Le dijeron del valor que había tenido de hablar frente a todos y del valor que necesitó para dejar fluir las lágrimas sin pena alguna. Eso para muchos hombres de mi familia y de la de Barry, está vedado.

Yo solo sonreía orgullosa de tener un hijo así.

El sábado, de cumpleaños Muny me regaló un teclado, pero él es el que lo ha estado usando, tanto, que ya se aprendió la marcha nupcial.

Lo hemos perdido...

Solo se oye la marcha nupcial desde que llega y empieza a tocar, hasta que se va a dormir y lo último que toca es la marcha nupcial.

Ese niño ha crecido y mucho... ese borreguito... esa chiva... ese hombre...


Mi hijo es un triunfador y yo... soy su madre orgullosa.







(También estoy orgullosa y mucho de ti Kiku celosa).







Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales