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jueves, 23 de abril de 2026

Díscolos, rimbombantes y consuetudinarios


Nada tiene que ver con nada. Nada de nada ni con nadie. Sea pues, comienzo este relato como quien no quiere la cosa. Como si alguien en su mutismo absoluto define las formas y expresiones con un exagerado dejo de nostalgia y notoriedad.

Nada tiene que ver con nadie. Ni la oscura sombra ocultándose debajo de una base que desconozco bajo la planta de mis pies.

No es mi casa, no es mi recamara, no es el lugar donde acostumbro pasar las noches cuando la luna grandota como una pelotota irrumpe azarosa a través de la delgada tela de organdí de las cortinas de la ventana.

Busco extrañada los botines que calzo cuando me levanto a medianoche a hacer de las aguas. No están. Con el dedo gordo levantado, del pie derecho insufrible toco el piso. Suave, resbaloso, mido a grosso modo el tamaño de la base bajo mis pies. Cerca de cinco centímetros a ojo de buen cubero. En mi recamara no hay tal base. La cama de tamaño normal permite que mis pies toquen el piso sin necesidad de subirme en nada.

Definitivamente no estoy en mi casa. 

Aspiro el aire enrarecido del sitio. No circula, es como si le hubieran aplicado ¨el que se mueva baila el twist¨. 
El silencio del lugar me permite escuchar una respiración serena que no es la mía. Volteo con total parsimonia para no despertar al algo dormido a un lado mío. 

-¿Qué pasa?- pregunta una voz somnolienta.

Esa voz, la reconozco dentro de mi desmemoriado y extraviado cerebro. 
-¡Es la voz de la Lupa- grité en medio de la noche.

La Lupa es la esposa del Restaurador de Recuerdos, ¿Como pude olvidarlo?  Estoy de nuevo en la casa donde me refugie cuando le di tregua a Barry para descansar de mí. 

No reconocí el lugar. Extraviada dentro de mis delirios no supe donde me encontraba. Es la primera vez que esto me sucede. No reconocer el sitio en el que estoy ubicada me deja preocupada.

No tenía ni la más puta idea de lo que se me venía encima al punto de salir huyendo de mi casa bajo la protección cariñosa de quien ni en mis tiempos remotos pensé que se haría cargo de mí y de mi historia que se escribiría dentro de los próximos días.

Tiempo aciago en el que me vi envuelta gracias a mis inquietas ganas de escribir memorias con letras desolladas por los que sin querer exprimen mis ganas de existir en metáforas endebles y ridículas sacadas del más puro contexto circundante gracias a una sobredosis.

Nunca, jamás de los jamases me pasó por la cabeza que las ganas de escribir aún a costa de mi salud me llevaría a viajar por un mundo de muertos, fantasmas, taquicardias mórbidas y escenas por demás espeluznantes extraídas del saco donde mis demonios esperan la mínima oportunidad para materializarse ante mis ojos de niña asustada por la inexistencia de la realidad ocurrida frente de mí.

Os digo con profunda tristeza que si el sábado que vuelva a casa, los entes siguen sentados en mi sala. Muertos riéndose de mis miedos. Vivos entrando a través de las puertas. 

Mi mente perdida en el curso del tiempo estuvo fregando trastos por dos horas y media.
Estuve dormida-despierta sin tener conciencia de lo que pasaba a mi rededor.

Nada tiene que ver con nada. Nadie tiene que ver con el poco valor que junto para charlar con los muertos y mandarlos a dormir al camposanto donde deben estar, como lo manda Dios y su santo nombre. La virgen del Chongo Parado testigo es de lo que aquí  plasmo con ideas tergiversadas en el laberinto ignoto de mi salvación.


Recen por mí, si el sábado vuelvo a esta casa no habré sanado.

Lo malo vendrá después.










domingo, 12 de abril de 2026

Poesía incorrupta sin métrica ni estilo

Me gusta saberte vivo 
leyendo las pifias de una mujer sin eufemismos
baratos y vacíos acaecidos 
en el Día del Parkinson.  

Me gusta tu mirada de soslayo y tu corazón ardiente
La química desvariada y tu apología sin fondos
Los sonetos que me inventas y los versos desplumados
El fragor de tu pecho y tu rústico modo de mirar mis alas.

Me gusta tu hola en las mañanas y el adiós de madrugada
Me gusta tu norte y perderme en tu sur
Me gusta el ocaso de tu mirada y los abrazos que me das
Me gusta el céfiro del atardecer y la quietud de tus labios.

Me gustan los te amo quietos y tu sonrisa en desatino
Me gustan tus manos y sus formas en mi cuerpo
Me gustan las letras que no me has inventado y los perfumes del azahar
Me gustan tus silencios y los te quiero desbocados.

Me gusta tu esencia pero más me gusta tu presencia
Me gustan tus ya no más arrepentidos y tus no te vayas dubitativos.
Me gusta el término de tus suspiros y el reposo después del amor
Me gusta dormir abrazada al perfume de tu almohada y despertar en tus labios.

Me gustan las flores y el celo extasiado
Me gusta el arrullo de los ríos con el quebranto de los pájaros sin llanto
El vórtice de tu alma anidando en mi interior
Me gusta tu nada y me encanta tu todo
Me gusta saberte camuflado en los girasoles, en los recovecos de tu locura 
En las naranjas silvestres y en el ruido de las caracolas enredadas en mis memorias
En los opacos distantes y en los atardeceres de colores radiantes.

Me gusta con el contigo vivo
me asusta el contigo nunca muero.
Me gusta el sentido del vértigo en mi estomago
y dormir en el placido calor de tus misterios.

Me gusta la forma de tu espalda
y el ímpetu de tu cuerpo desnudo en mi conciencia.
Me gusta tu sonrisa infantil enredada en mi vientre
y la exquisitez de tus labios saboreando mi mente.

Me gusta el vigoroso latir de tu corazón
sobre mi pecho de marfil avasallado.
Me gusta todo lo que sientes,
me gusta todo, 
absolutamente todo de ti.





(Versado un tiempo lluvioso y diminuto de una noche fría y lúgubre
enternecida por el suave bailar de mis dedos
nerviosos sobre las teclas de palabras discordantes
al mas puro estilo de quien sino de la MaLquEridA.)








 

 







 

jueves, 9 de abril de 2026

Des-equilibrados

Alguna vez comenté a un poeta -si es que soy afortunada, tengo amigos y amigas poetas- mi deseo de ser musa de alguno de esos escribidores de versos.
Había sido musa antes pero de uno que otro escritor pero de un poeta no.

.-Intentaré hacer poesía a mi manera. Serás tú la poesía. Escribió en ese entonces con su peculiar tono pragmático..
Parco no decía más que lo necesario.
Yo tan hablantina y él más callado que un cine en película de amor.

-Seré entonces una verdadera musa- dije mordiendo  las trenzas y la mirada fija en el suelo. (Dicen las malas lenguas  que si miras directamente a los ojos a un poeta pierdes irremediablemente la razón. Vagarás por los siglos de los siglos detrás de él pidiendo, rogando todos los días un verso de amor. Obviamente no me quise arriesgar. Miren que a mi los amores de literatura me suenan complicados porque no creo que alguien pueda enamorarse de las puras letras. Pos no, yo necesito una cara para extasiarme en las noches de viernes abrazando una almohada sin nombre.

-Musa ya lo eres- Serás más, mucho más. Serás poesía -contestó sin despegar la vista de su ordenador-.
Me convertí de buenas a primeras en Musa del mes de Abril. ¡Virgen santísima del Purgatorio bendito! ¿Musa yo? Una pueblerina con aires de reina se hizo musa de un hombre extraño.

Con el paso del tiempo plantaba letras y él las hacía verso.

¡Ahhhh qué lindo!

Un día  ascendí de nivel. Fui nombrada bajo una corte de estrellas y un atajo bautizado con mi nombre, musa del todo el puto año, digo perdón, Musa de todo el Año.

Vida y muerte a la vez.
Mi nombre quedó grabado en un sitio sui generis algo así como yo.

Pero -malditos peros- el poeta sucumbió o se hartó -sepa la bola qué- dejando las letras a un lado. Se fue por el camino del paraíso inventado de azahares y naranjos valencianos creo. 

Me fui a la bancarrota. De picada caí en el fondo del yanomeacuerdodeti.
El poeta se fue. ¡Chingao!
 Algo tiene mi carácter ahuyentador de  novios, poetas y demás A mi parecer a los hombres no les gustan las mujeres de carácter... de los mil diablos como el mío. Entes masculinos qué poco aguante tienen.

Y se fue sin irse.  Igualito que yo. Estamos pero ni nos hablamos. Así somos de raros los poetas y las musas de trenzas negras con guaraches de cuero y faldita de percal. Aretitos de oro, muñequita de biscuit.
¿Un tequilita o prefieres un vino uyuyuy?
.
Ya no inspiro ni un bendito verso. Ni un entre líneas extraviadas. ¡Mátame camión!

Y yo tanto tanto que lo quería.

Y él...
Ah pues eso si no lo sé.

Según -a mi no me lo crean- le fallaba la azotea o lo que es lo mismo estaba un poco loco. Yo pues como ustedes saben estoy más orate que cualquiera. Nomás de la cabeza no vayan ustedes a pensar otra cosa.

Si lo ven alguna vez penando por mi díganle que ya sabe donde estoy. Con la mismita mirada que de poeta él me hizo cierta.

Si no lo olvido -al poeesta con sus versos- de mi memoria no me fío, este será mi epitafio. Cambiaré el de ¨Dios me hizo desgraciada pero no se me da la gana¨  a Eres más que musa. Tú eres poesía.

¡Ay dolor ya me volviste a dar! 
Si alguien lo ve díganle que ando penando mucho su ausencia. (Gracias al cielo Barry no me lee si no habría un duelo disputándose una bella dama con guantes, bombines y espaditas de esas muy afiladitas). 


Gracias.

(Vuelvo a la quietud de mi palacio con los gatos, mi gato Calixto,un esposo modelo, una hija encadenada a su libertad, un colibrí, y demás entes que habitan este lugar tan escaso de paz pero lleno de vida).



Chaíto.


















 

martes, 7 de abril de 2026

Alusiones, condiciones, perversiones, percusiones, pasiones y otras emociones en autenticas amorales evasiones



¨Un buen día terminarás por matarnos a todos.¨
Desvelados, por el corrupto sueño 
de quien no espera nada de la perra vida 
mustia y casquivana, 
permite ser yo quien trasiegue tu vientre de musa poeta -que no poetisa- sembrando entre tus surcos, el amor otoñal arrullado por los vientos del planeta de tu vida.

Tu vientre plano, duro, sin rasgaduras maternas,
dedicado al placer de sentir el calor de los besos.
Cuanto tiempo la vida te dio el recurso del fingimiento, 
artificio sacro del amor hermoso.
Arropa entre tus brazos todo arrullo de pájaro de clase única a la que perteneces,
eres el todo cuanto tengo acurrucado en el corazón latente por lo que te toca alguna vez.

Cotidiano, sencillo y ubicado
el término de la vida compartida 
en nieve secuestrada
incluso el gran manto blanco orgullo del tiempo entre dos,
deslizado lentamente sobre la frente fría,
acuse de ilusiones,
permite cantar el épico amor entre Jesusa indolente y Cosimo el desaparecido.
El amor existe perenne en el oculto significado de las letras.

Adorables locuciones desmadradas en hábiles excepciones.
El Sol tiene la gracia de un toro indultado 
cuando el torero con un dejo de valentía 
tira a matar,
no encuentra más que una salobre vida sin tapujos, exime el derecho que le da ser salvaje 
y desestimar trabajar al lado del torero, cumpliendo el fino arte de la fiesta brava

El día meritorio de amores sin remitente, le doy mi corazón achatado por los bordes
del amor a destiempo.  
Si doy me aseguro de que olvides todo de mí,
Si no doy, me aseguraré del no me olvides.
Soy el hálito helado trotando garboso sobre nubes alocadas,
falda de volantes enormes cuyo vuelo escuda el tesoro de mujer decente.

En el término de la vida 
un gringo sedentario, repite lo dicho por el guía de cutis joven,
terminando el camino sobre el lecho vacío escarchado por el arrojo tempestuoso,
eyacula bestial soltado desde muy adentro,
con entrañas terribles de destrucción y muerte
el mísero tesoro devastado
acuna una nueva maravilla, 
naturaleza heroica,  
aplaude el valor del que queda escondido entre las brumas.


Las cúpulas sintetizadas, redobles mortecinos, color de memorable sortilegio.
No llores querida, 
el suelo no permite a tus pies sentir el cielo bajo sus plantas,
La vaca manchada de color reumático pide con premura
al señor H quien ha fungido como esposo, enfermero, cuidador,
amigo, amante, 
en el cielo bajo tus pies
piden a los ángeles desnudos,
caretas de almidón de azúcar,
términos en proporción de ayuda comunitaria.

El símbolo del exceso y corrupción
acabaron con el lado bueno del ser humano,
la tierra gira sus últimos tiempos de ira y soberbia implantados 
por el hombre en pos del avance humano,
mañanas sin destino.
Las cosas tienden a ser hermosas,
más cuando el poeta recién despierto me nombra,
Poeta Trashumante.

Las buenas madrugadas acompañan por mí, tu solitario paseo 
del que a cada paso dado, voy convirtiéndome en un recuerdo
confuso de amor y amistad. Brumosa confusión. 
Sí o si, o no o si.
Si yo soy yo, y tú eres tú, ¿quién es más poesía? 
¿Tú o Yo?

Los poetas tienen la mala costumbre de contar entre sus versos,
las cuitas amorosas imaginadas en los paseos donde se está verdaderamente solo para no mentirse uno mismo.
Desde el acantilado o en un lugar donde sólo llegan tus pisadas en el firmamento diario de las olas sin tu nombre.

El consigue que el día que le toca vivir sea hermoso, con zumo de naranjas valencianas,
vecinas chismosas, amigas idas, canciones infantiles,
coinciden en que el día de hoy sea menos malo que el de ayer.

In Saecula, saeculorum...

Por las madrugadas, la MaLquEridA detiene  el viaje astral
con el que habitualmente comienza los días aún en penumbras.
Consultados los prófugos de la limpia y puritana vida conyugal,
cuando la mañana tiene minutos de haberse levantado, 
todo aquello visto en el disimulo ocaso de tu vida,
se agrega el color dorado de los rayos solares
mustios,  quemante abstracto, dueño del no existir bajo la orden de caminar 
solitarios,  por los atajos escondidos en la mente visceral,
hojas de naranjo perfuman el aire matinal 
metiéndose a las narices de quien mas que nada 
ubica sus días en el trajinar cotidiano y la fe ciega por vivir y dejar vivir.

Bulbos de exóticas flores,
cambiando el sentido de amar a un extraño,
con música por sangre
con radicales hechos para desmadrar el hábito de la lectura en parsimonia dubitativa, 
con aires perfumados con el azahar del viejo pueblo donde vive feliz
con sus nietos y familia,
escribe en mis madrugadas poemas no hechos para mí.

Las musas desempleadas han formado El Sindicato de Musas Decentes, Musas Arrabaleras, 
Musas de vestidos sin imaginación, vecinas chismosas, suripantas incólumes 
capaces de destrozar la reputación de la virgen más santa del pueblo viejo donde vive el poeta, porque si no lo saben el es como las naranjas,
y si no es cierto,
pues es mentira
como los atados de ramitos de violetas escondidos en el suave aliento 
de hombre viejo y santo.

Dios (el tuyo, obvio) tiene mucho qué hacer contigo,
publicar todos los días sólo lo logra aquel a quien la vida 
le sonríe a punta de poemas sin estrofas haciendo juego con el verso socorrido para una amiga mexicana cuya tarea en la vida es ser infeliz
porque así la vida se vive mucho mejor
sembrando frutos frescos, regados con el dulce llanto de unos ojos de sempiterno dormir.
Buenas madrugadas, os saluda la virgen que no fue virgen porque su padre no se lo permitió.
Cocina sus letras trashumantes en cuadernillos pasados de moda.
Cuadernillos perfumados añorando los amores puros entre dos viejos.

Consumatum est.

Por unos ojitos negros, negritos como mi suerte, 
por unos ojitos negros negritos como mi suerte,
me están quitando la vida me van a causar la muerte...
¿Quieres decirme serrana que hace falta pa´ quererte?

Deseo en el trajín de lo cotidiano te permitas vivir un poco a la luz de las velas,
en una vieja casa hecha de adobe y techo de lámina negra
en ese lugar frío cubriéndote con el vaho de los muertos circundantes de esquizofrenias de 
sonidos paulatinos, 
vivir el amor a destiempo
oculto a los ojos mezquinos de sórdidas farderas hurtando el lívido respiro 
de un amor que no ha existido,
las musas en sus almohadas de  plumas de avechucho sin gracia
terminan por suspirar el suave bosquejo de un amor que sin existir, 
de a poco existió en un atajo con un bello e inolvidable nombre.
aromatizado de azahar y espumas fluorescentes de nubes atragantadas de tanto amor
latente.

Vuelvo pues al lugar lejano a esperar los pasos amortiguados del hombre sabio
que decidió partir antes de sin siquiera haber llegado.


ADEU


¨ELEGÍAS SIN CORTAPLUMAS¨
dicho queda.
Al poeta que sin serlo
vistió de poesía
a una musa forever desempleada
por no cubrir los requisitos permitidos
para ser musa corriente.

Sea,
escribo en ocasiones
a los seres desconocidos
habitantes de un espacio ubicado
dentro de mi cabeza.







 

jueves, 5 de marzo de 2026

Los imaginarios



Y no le aunque que nazcan chatos nomás que resollen bien.

Son las 12.20 de la madrugada, abro los ojos, miro el reloj, Dios me acabo de dormir hace  minutos. No mames Dios con el perdón.

Mi nariz comienza a soltar el líquido blanquecino con el que me ha torturado estos días. Ha comenzado a salir sangre, eso sucede cuando la gripe se ha extendido más de lo normal. No tomo ningún medicamento. La panza está hecha polvo con tanta pastilla y eso que no he iniciado el tratamiento dictado por los sin bata blanca desde octubre.  Los pasantes son tan sin embargo. Quisiera saber que pulula por su cabeza de médico en ciernes. No les tengo mucha confianza pero es lo que hay. Peor es nada.

Tengo lista la perorata con la que marearé a los matasanos. Pues mire doctorcito que bla bla bla el estómago. Que bla bla bla la cabeza. Que bla bla bla el espíritu de los cínicos no me ha permitido cambiar medicina o me produce constantes ráfagas de elucubración haciendo que el tiempo me valga dos rayitas y un punto. Ya llegará el día que ha de llegar y entonces sabré que hacer o decir. ¿Para qué me agobio? Los médicos me dicen que no tengo remedio. Si no tomo la medicina nadie lo hará por mí. Güerever, es mi cuerpo y decido lo que es mejor, claro que los neurolocos hagan un tanto por mí. Lo demás será siempre lo de menos.

Son las 12.30 de la madrugada. Me duele la garganta. Estoy ronca. Tengo voz de borracho con agruras. Voz de macho alfa culo encantado. Nariz de marmota, eunuco sin razón. Cabeza de chorlito.

Tengo hambre, tengo sed, tengo ansias de volver al oscuro ostracismo en el que mi mente busca refugio para solazarse  cuando me muevo solitaria por los espacios ocultos donde escondo los temores que me habitan.

Le hablo a Barry que duerme como niño al otro lado del pasillo o no, más bien duerme enfrente de mi recámara. Aún así no me escucha. Me levanto y camino con pasitos de geisha mexicana. Pobre, estoy parada a la entrada de su habitación, no imagino si abre los ojos, el susto que se va a llevar. Never main, eso no me interesa. Sólo quiero que me acompañe a la cocina donde habitan miles de insectos los que en el mismo momento en que encienda la luz, cruzaran con rapidez inusitada la línea intrínseca de la imaginación donde existen a la realidad en la que mi débil cerebro las ubica.

Tengo pavor a las cucarachas y si son inventadas por mi imaginariun ignoto más.
Las veo moverse por las paredes pulcras de la cocina. Caminan con suave prisa por el suelo. Las veo, tiemblo, las salto como cuando pasada la lluvia acompañaba a mamá a la tienda. Brincaba los charcos formados por la tormenta torrencial minutos antes. Charcos inexistentes creados por la imaginación fantásticamente irrisoria. 
Igual que cuando cree la historia de los murmullos que producían los papeles de celofán cuando por las noches me suplicaban no los dejara en el frío piso de la recámara. Una historia inverosímil escrita en los lejanos tiempos en los que creí que nada es imposible. Absolutamente nada. Yu knou güer ay min?

¨Deja de brincar Flor de María pareces chapulín¨, decía con un dejo de dulzura en sus palabras mi santa madre.
Siempre he creído que mamá nunca me quiso. Pasé todo el tiempo enferma, tenía que cuidarme y eso la enojaba. Hemorragias nasales, parálisis facial, alergias en la piel constantes, mandíbula dislocada, etc.
Dios ¿No encontraste otra más pendeja?

Yo era algo que nunca me gustó, ser la consentida del hombre que fue mi padre. A mi no me gustaba aunque tuviera ciertos privilegios.  ¨De haber sabido ni nazco¨. 
Si me concedieran un deseo después de morir, pediría no volver a ncer
Cuando me preguntan si me gustaría reencarnar, digo que no. ¿Regresar en otro cuerpo a pagar lo que no hice? ¡Jamás! Me niego a regresar al mundo en forma de gusano, mujer, psicópata, libertina. Suripanta en decadencia. No gracias, así estoy bien.
Sé que a mi familia le duele que diga eso pero no ers por ellos, es por la perra vida que me tocó. Y sí, ya sé que a otros les va peor o yo no soy ellos. Yo vivo mi vida y mis circunstancias no la de los demás. Así de mala soy.

Ándale nanita, nanita pero muévete.

Regresar a expiar culpas ajenas no me es permitido por mi carácter rebelde con el que la vida me dotó. Yo pago lo que rompí, lo demás no me lo cobren. 

Lets continue.

Las cucarachas caminan por el suelo y yo las veo, lo juro por la cruz que adorna mis espaldas.
Las empiezo a aplastar con total enjundia. Algunas sobreviven al pesado miembro que denota por qué tengo más gastada una suela que la otra que casi nueva se relame la suerte perra con la que ha sido premiada. La pierna derecha no sirve para nada. Sostiene el orgullo con el que fui bautizada pero denigran la pobreza de espíritu con la que fue dotada. La pierna derecha está más flaca que la otra pero está viva, con el orgullo dormido se arrastra por los linderos de la locura perezosa del camino sin final.

Preparo agua de limón con chía. Sirvo dos vasos con tapa, también sirvo medio vaso de refresco de cola. Lujo que es permitido por mí misma. Un vaso de refresco con mucho hielo y que la gente me juzgue allá merito donde no me importa nada.

Nadie tiene derecho a juzgarme. No le otorgo a nadie ese derecho porque yo no lo hago. Bueno, okey okey juzgo a la gente que se me da la gana que por cierto es mucha. Mi ser ufano e independiente se rige bajo sus propias reglas.  

Después de asestar una baja considerable a la población de cucarachas horrorosas. Si me han de matar mañana que me maten de una vez. Las mente se ha cansado de inventar tanto bicho.

Consciente de que las cucaras tienen la consigna del maligno ente que me envió el terror innegable a semejantes seres de provocarme un daño irreparable. Se me enchina la piel de sólo pensar que pudiera alguna rozar mi piel. Brrrr.

Císcalo, císcalo diablo panzón.

El pp habita en mi cuerpo sin permiso, Su tiempo se está acabando a la par de mis neuronas.
Morirán ellas y moriré yo antes o después pero lo haré. No me será permitido ver la caída al infierno de mi alma ni mi saco de quebrantos junto con el arrepentimiento tardío de una madre que tocó la piel bendita de sus hijos con el duro látigo de su hastío.
Ellos han perdonado a tan maligno ser. Ella espera meditabunda si el infierno que hizo vivir a sus hijos y el que ella misma vivió merece ser perdonada.

Yo digo que no. Fui inmolada a corta edad en la piedra  de la lujuria machista que por herencia inútil y obscena dotan a las hijas.
Las joyas de la familia llevan incrustada en el níveo vestido blanco en un sitio lejano a la mirada de los ojos inquisidores un bordado prolijo escrito con hilo rojo del deshonor, la leyenda que la marcó para siempre. 
No soy virgen, ¿Alguien lo es?

Las ideas van surgiendo de mi cabeza que hace mucho dejó de lado la increíble fortuna de escribir sobre renglones imaginarios las cascadas de palabras sacadas de una vida que no fue y si fue ya no me acuerdo.
Conforme se me dan las ansias por escribir, termino este tejido de araña forajida sin encontrar como escribir el  fin de un relato que sin ser del todo cierto tiende a ser todo verdad según la óptica del lector o del lado en el que se halle.

Visto lo visto y dicho lo dicho me voy a dejar que mis pestañas abracen fuertemente a la seudo escribidora de cuentos irresolutos escritos a la de sin susto para que con el respeto que se merecen fue escrito con la etiqueta de ¨Cuentos para mentes des-equilibradas¨.

Aí etiquétense como personas cuerdas, dementes, catatónicas como yo o cuerdos como la mayoría  se piensa.

Haiga sido como haiga sido, no saben lo mucho que me gustó haber escrito.

Escribir es algo para lo que no nací pero siendo rebelde como me dice la podóloga con cariño cuando le da masaje a mis patas de nopal. ¨Sus piecitos tan chiquitos, tan bonitos, tan suaves que están¨.

¨Pies rebeldes de señora que no deja que le digan qué hacer porque a su edad sigue haciendo lo que quiere. Rebelde como ese pelo Rubio Cenizo Claro Núm. 16, peinado para ningún lado¨.

Me voy, mi tiempo de escribir tonteras ha terminado. No he dormido nada ni comido nada. Los habitantes de la casa están despertando.
Hace mucho frío, intentaré convencer a Bsrry de ir a comprar algo para comer, el refri vacío ya me da pena, Vivo en Paupérrima City, soy digna habitante de la clase inservible de la sociedad. No tengo para comer pero no muero de hambre. Tampoco crean que como dicen algunas lagartijas bloggeras ¨la MaLquEridA da lástima para que la ayuden. Si la ayudas te trata bien, si no, no.
Pobres pendejas 

No nací para dar lástimas. Nací para decir las cosas como son, sin adornos ni falsedades.

He dicho y como yo digo, está muy bien dicho.
Siyu mai friens, el gusto es todo suyo. Lo mío, mío es el placer de saberme leída por tan amables personajes*. (Alguna vez me dijeron lamebotas nomás por ser atenta con los lectores).

Me voy a dormir. 
(Algún día aprenderé a besar golondrinas).


*Los compis del blog son la quintaesencia del alma que me habita.










 













martes, 27 de enero de 2026

Cerca de aquí, lejos de allá

-Me quiero ir de aquí le dije a Barry y a Bruno. Me estoy ahogando en esta casa.
-Llévame con el resanador de recuerdos.

-¿Segura? - preguntó Bruno
-Si, sácame de aquí o me muero.

Metí como las chachas la poca ropa que creí necesitar en una bolsa negra para basura. En otra eché todos mis menjurges de aseo. Las toallas y fue todo. Con la ayuda de Bruno quien poco antes había llamado a Paquito para avisar que iba a su casa.
No había manera de arrepentirse, era irme sin arrepentirme, no era juego.
Tomé una bocanada de aire, toqué la cabeza de Epi y la de los demás gatos, di la bendición a Barry y salí sin decir adiós.
En el camino solté algunas lágrimas explicando lo abrupta de mi decisión. 
Llegamos a casa del restaurador de recuerdos. Todos me miraron incrédulos, sorprendidos por verme llegar mugrosa, despeinada y con una bolsa de plástico como maleta de viaje.
Me dieron la bienvenida, preguntando porqué nadie había ido a dejarme.
-Barry no puede caminar y Bruno tiene a Natalia y a Liz con influenza, no puede irme a dejar. 
Fue mejor así,  no me gustan las despedidas por muy cortas que estás sean.
Desde entonces estoy aquí. 

Tenis que hacerlo, debía salir de ahí o si no Barry habría explotado. Cuidarme se lle ha hecho muy pesado los últimos días. No puedo hacer mucho. Las caídas son más frecuentes, el carácter está muy gruñón y no hay más nadie que me cuide.
Aquí me tratan muy bien. No hAgo nada, me consienten. Pedí que La Lupa durmiera conmigo por las pesadillas. Lupa aceptó sin dudar. El restaurador de recuerdos se mudó al cuarto de visitas y yo ocupé su lugar al lado de La Lupa quien siendo mujer podría cuidarme mejor.
Paquito me quiere mucho. Ayuda a qué camine sin peligro y Paquitito ha dejado que coloree sus cuadernos de dibujo.
No tengo pesadillas, duermo como si no tuviera nada de que preocuparme.
Desconozco el tiempo que pase aquí. Quiero que. Barry descanse de mi. El domingo me hacen un segundo perfil diabético.
Estoy conciente de cual puede ser el resultado. Sería feliz si saliera negativo, pero eso sería un milagro. 
De todos modos la suerte está echada. Mi destino escrito. Sobreviviré porque así es, porque lo digo yo y lo que digo es.
Cómo otras tantas veces he querido cerrar la MaLquEridA pero no me resigno a cerrar uno de los mejores ciclos de mi vida.
Ser escribidora me llena el alma, cerrarlo es como morir sin vivir 
Las ausencias no las puedo evitar a menos que aumente la dosis de medicamento, trayendo como consecuencia la muerte de mi yo real. Pasaría a ser una mujer en estado catatonico. Ser yo sin existir ocupando un lugar desconocido. 
Prefiero escribir de vez en cuando siendo yo a dejar en blanco las páginas dedicadas a relatar los límites de mi existencia.

Los  quiero






Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.

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Ángeles de la fe

Yo traigo la verdad en mi palabra Vengo a decirte de un niño sin abrigo. Vengo a decir que hay inviernos que nos muerden, de la falta de un amigo. Vengo a contarte que hay luces que nos hieren, que existen noches sin whiskys ni placeres. Vengo a decirte que está cerca tu condena. Hoy una madre murió de pena. Déjame cantar, tengo vergüenza de ser humano como tú, en tu presencia. Descubrirme a mí mismo y en tu figura qué poca cosa somos sin ternura.