Páginas

domingo, 12 de agosto de 2018

El aullido de una circunstancia

(Texto para leer en un tresporocho o en un dosporcinco, lo que se les haga más barato).
Hace poco creía que no podía ser más feliz de lo que estaba siendo. Igual que las pesadillas, en el momento más dramático un balde de agua fría me hace reaccionar. Mi grito me despierta. Los ojos están llorosos. ¿Desde qué momento comencé a llorar la pesadilla? Mi mano en el aire se agarra de algo imaginario. No hay nada. No hay nadie. Sola y la desesperanza apabullan mi cerebro.
Pedrito me dejó sola. No voy a sobrevivir. Recuerdo el nuevo entretenimiento. Escuchar jazz. Soy nueva en ello, voy descubriendo lo que me gusta. Desechando lo que no. Tengo el alma engarrotada de sentires piadosos. Todo se conjuga para hacer mi madrugada de silencio esclavizante un infierno dantesco.
Sueño que entran a mi casa Babo Alejandro se asusta. Perro que ladra no muerde. Babo es como yo, bravucón pero a la hora de los chingadazos se achica. Babo me "pide" subirlo a la cama. Su mirada de perrito se clava en mi. Lo subo tan rápido como puedo, los ruidos abajo se escuchan más fuertes. La agonía suprema del miedo hace que ponga los pies en el suelo. Camino -si es que a lo que hago puede llamarse caminar- enciendo la luz de las escaleras, como película de terror el grito es ahogado por mi mano. Regreso a la cama. ¿Dónde está Tiki? me pregunto.
El chihuahua viejo no está. Bajo de nuevo de la cama. En las sombras mi mano toca a Tiki que está parado sin moverse. Lo levanto. No se mueve. ¡No se mueve! ¡Tiki despierta! El perro está muerto. El dolor es indescriptible. Los gritos se convierten en aullidos despertándome en mitad de la noche. ¡Hermano! Grito en el instante que despierto de esta agónica pesadilla. Me he quedado sola. Sin el perro soy nada. El velo de la razón cae sobre mis ojos. Toco algo. Siento el pelito suave de mi Tiki. Respira tranquilo. Fue un sueño, una maldita pesadilla. ¡Tiki está vivo! Al sentir la mano me gruñe. Mi Alter Ego perro como yo no acepta mimos. Ámonos a la chingada deja de acariciarme! Respiro.
Limpios mis mocos. Los ojos están secos para entonces. ¿Quién inventó las putas pesadillas? Escucho aullar a un perro en la calle. Calixto bajando por la protección de la ventana regresa de sus correrías nocturnas. Son 4 am. hora del diablo le llamo. El terror ha desaparecido. No puedo volver a dormir. La pesadilla terminó con mi poca cordura. Los pies son trapos colgando sin estilo. Me la paso dando vueltas. Dicen que cuando está más oscuro es porque va a amanecer. Si. Lo he comprobado muchas veces.
El colibrí no llegó a mi ventana. Sé que volverá cuando él quiera. Espacia sus visitas cuando vio que me estaba acostumbrando a él. Así la vida es. Cuando se cree que la felicidad es completa, la realidad sacude todo mi ser para que deje de soñar en el amor fraternal. Un pájaro y una flor. Juntos pero libres cada uno por su lado. De esa manera imagino el colibrí en mi ventana.
Güerever, no hay felicidad eterna, son momentos que se disfrutan sin plena conciencia por eso uno se arroja a sus brazos sin pensar en que todo antes tiene su después. Mi después llegó quedito, sin oír sus pisadas vino a despertarme, felicidad efímera.

 Ayer llegó a mi casa una vecina. Con carita triste pregunto por Barry. Dadas las explicaciones correctas dijo que volvería luego, era la segunda vez en el día que venía a casa. Sus ojos tristes me miraban. Pregunté qué se le ofrecía, Barry no estaba pero yo podía atenderla. Con un hilito de voz preguntó muy apenada que si yo necesitaba un bastón o una andadera. Extrañada balbucee "un bastón".  Contestó que estaba usado pero en buenas condiciones. "No se preocupe" dije quedito.
Se fue a traer el bastón, volvía con él en el momento que entraba Barry.
Le dijo que su madre había recién fallecido y quería donar sus cosas para que no se quedaran guardadas en el desván del olvido. Barry y El Jefe le dieron sus condolencias. Natalia le dio un abrazo al ver que los hombres de la casa abrazaban a la vecina. Muy curiosa la reacción de Natalia. 

Agradecimos el gesto.  Explicó lo que pasó con su madre enferma, luego se fue. Nadie tocó el bastón. Se quedó en medio de la sala. Yo a decir verdad lo tomé con cierto miedo. Le tengo aversión a los objetos pertenecientes a alguien que ya no está.  Creo que su ¨ alma¨ está aferrada a sus objetos personales. Divago ideas. Maquino historias. Escribo embrujos. Alquilo sueños.

El domingo está amaneciendo. La pesadilla se fue, el colibrí no vino y el bastón espera en medio de la sala como diciendo ¿Y ahora yo qué hago aquí? Por eso niños les digo como la Madame Mim que soy, bruja agorera de los infortunios "nunca digan nunca" porque la puta vida se los restregará en la cara cuando ustedes y sus huesos mal formados les recuerden las palabras dichas en el momento en que no se piensa en que la felicidad tal como el dinero son efímeras.

 Me voy.

Los que me leyeron hasta el final muchas gracias. Tengo una severa inundación mentalñ de palabras aí ustedes sabrán disculpar. Y si no pues no. Chaíto. Voy a planear cómo usar ese bastón sin recordar a quién perteneció. Mi después está en él.  Sin olvidar, obvio, que alguien se acordó de mi. Es menester no olvidar ser agradecida. Que nadie se ofenda. Las palabras sin tanta parafernalia nadan mejor en las aguas del entendimiento.

Gracias.
















lunes, 6 de agosto de 2018

Esto lo escribiste tú o yo?

Si el neurólogo aprueba que estoy lista para aguantar mi realidad sin tanto amansalocos estaré libre. Entonces agarraré la escalera al cielo, tomaré una nube gorda de lluvia y me iré a volar sobre el mar. El inmenso mar al que le tengo profundo respeto. Claro que si el médico lee esto me mandará de inmediato a La Casa de la Risa, creerá que se me botó un tornillo. Creo invariablemente que no me quitará los antidepresivos porque a vista del mundo que me rodea, no estoy lista. Mi realidad es como un pastel de esos que traen el centro envinado. No me gusta el vino -pero si el tequila tampoco se crean que no- entonces para llegar al centro hay que cortarlo en rebanadas que saboreo delicadamente. Mi gusto rupestre acepta los sabores conocidos pero al llegar al centro ¿Eh? ¿Tiene vino? ¡Guácala no me gusta! ¿Entienden? Esa es mi realidad. Para que me quiten los antidepresivos necesito probar que tengo las agallas suficientes para aguantar lo que ya sabemos. 
Cuando mi psicóloga favorita me recetó los primeros antidepresivos lo hizo con mi permiso. Una linda ella. "me voy a hacer adicta" le dije. "Es una cantidad muy pequeña Flor, solo para que usted esté bien", me dijo entonces. ¿Quién es capaz de resistirse a esa sonrisa tan fina y elegante? Yo no. Dije si. Tomé la vía del camino medicado. Con él llevo desde los inicios del blog hasta ahora. 
¿Quién sinceramente cree que estoy apta para vivir la realidad? Levanten la mano. ¿Alguien? ¿Nadie? Lo mismo creo. No estoy preparada pinchesmadres. Y no es que no sea fuerte -he aguantado hasta puñaladas traperas- soy fuerte señoras y señores aguanto pero con un maldito pero, los antiepresiivos descubrieron mi sensibilidad. Es como si  aceptase verme desnuda frente a un espejo. Y no. Acepto ver mi rostro sin detenerme, de pasadita pero no para ver todos los defectos que tengo. Mi cuerpo es muy hermoso pero viéndolo desde un avión volando muy alto. No hay manera. El tiempo ha dejado huellas. Estoy muy traqueteada. Entonces no. De tal manera que seguiré como hasta hoy. Por favor no me digan que puedo con eso y más. Ver mi vida casi acabada en todos sus aspectos vulnera mis sentidos. Acobarda mi alma. Me hace ser un pájaro nalgón al que le cortaron las alas bajo su propia resignación. Así que niños les traeré nuevas noticias seguiré preocupando a mi familia y a ustedes los que me quieren obvio pero así es la vida. No nací para perder donde no hay posibilidades de ganar ¿entienden? Yo tampoco. Hasta la vista beibys.
Como dice Enrique, hoy no estoy para nadie. Au revoir por hoy. Tampoco digan que no es justo empezando en que la vida nunca será justa para nadie digo yo. Click! Voy a refugiarme en el único consuelo que no pierdo por ahora. Mis letras. Hoy me escojo solitaria para no dañar con mis sentires obsoletos a nadie.
Igual no hagan mucho caso ya saben que soy muy así quién sabe como.















sábado, 4 de agosto de 2018

Del lado equivocado

Cuando tengo muchísisisísimo miedo -hoy- me concentro en transformar el terror en suspiros. Llevo una hora echando el miedo por la nariz. Desbandada de aires temerosos. El alma se escapa en tragos cortos.

¡Échate un tequila muchacha! 

Exilio las sombras con un suspiro largo. En tránsito a la salida mueven las mandíbulas. El sonido disloca mis mejillas. Las rodillas se mueven con frenesí. Soy la radiografía de un sismo particular.

Y vamos... 

Un suspiro grande a ojos cerrados trasiega las venas. Conducta disímbola de mi yo interior. Terror en vez de savia. Descubro las tres que soy en el espejo. Tres y a la vez ninguna. Doy un trozo del corazón a quien encuentre la respuesta de las ellas en mi. Suspiro largo determinado compás de una melodía de amor. 

¿Amor? 
¿Qué es el amor? 

El terror se estacionó en las venas de los brazos. Me cuesta deshacerme de él. Soterradas las infamias el universo marcha como debiera. Ay el miedo será mi mayor enemigo dijo la muñeca un día ante mi sorpresa. Suspiros espaciados. Pétalos dubitativos. ¿Me quieres? No me quieres. Pongámosle sabor al asunto. ¿Te quiero? Yo tampoco. He materializado el miedo en aire limpio. Soy una Flor puedo alimentar pájaros, insectos, animales, humanos y alguno que otro ser que guste del polen amargo.

 Es increíble como he podido vencer por un rato al pp. El temor mordió mi lengua, le diré al dentista cual es la causa de las mordidas por dentro en mis mejillas. Necesito aire fresco. Tengo el susto metido en la sangre. En esta duermevela me acompaña La Gran Orquesta de Grillos Ingratos. Llegan de una larga gira por los jardines vecinos. La Gran Fumigación de hace un año los mantuvo alejados. 

Ay si pudiera. 

El cuerpo deja de moverse. Las pesadillas también. Los entes detrás de mi espalda se han quedado dormidos. Quiero aire o marihuana o mi pastilla azul o al poeta taciturno o a mi hija velándome el sueño.

Ay si quisieras. 

O una música para alimentar la piel. Un estratega de caricias venciendo mi reticencia intrínseca a creer en el poder de la mente. Nací del lado equivocado de la vida. Debí haber nacido musa o algo así. Inventada con ojos negro azabache mirando para allá donde el reloj avanza al antojo de las horas. 

Vivo en el después. 

¿Alguien ha visto mis gafas?
Hubiera nacido poesía. Hippie o medio rota. Esquiva. Nadie canta como tú las desgracias.

Me voy a buscar dos iguanas y una botellita de alcanfor.











jueves, 2 de agosto de 2018

Prim pram prum

Terminado el todo comenzamos la nada. Los enojos sin razón aparecieron a la voz de ya. Npi de donde salieron. La cosa es que cuando reaccioné estaba fulminando con la mirada a El Jefe. Mirando a Barry sorprendiéronse del cambio de actitud. Incluso tuve la descortesía de voltearme a seguir escribiendo. ¡Déjenme en paz, quiero escribir! No se amedrentan siguen hablando sobre las vacaciones y la carestía. La crisis está arrastrando a mucha gente al hoyo. Seguí exprimiendo mi cerebro. Los dedos estaban recobrando un ritmo paulatino carente de sentido, lo que escribía era soso. Igual siempre lo ha sido pero ahora más. La cabeza me iba a reventar. Tengo que expulsar las ideas de alguna forma. Prim pram prum. ¿Por qué me enojé, alguien sabe? Natalia preguntó algo. Reaccioné que era a mi a quien hablaba, y ya. El Jefe recriminó mi falta de atención con la niña. Abracé a la muñeca, le di muchos besos. Te amo abuela. ¿Dónde está mi cabeza metida? Estoy un poco asustada la mera verdad. Tiki tiene muy nublada la mirada como cuando la abuela murió. Así mero mero petatero. Lo estamos consintiendo mucho. Cuando mis hijos o Barry llegan se va con ellos. A mi obvio me ladra. "El que llegue se hace cargo de él", les digo. Llevarlo al baño, cumplirle su capricho de estar subiendo y bajando del sillón de la marmota. No regañarlo sobretodo. Nunca había visto tales ganas de vivir. Y bueno, como repito hasta el cansancio que nos iremos juntos al más allá pues eso me da miedito. Vaya ser que Chuchin o Lucy me oigan y ora si me cumplan este deseo de Tiki y yo morir iguales. No creo que eso sea la razón de mis enojos, yo creo ha de ser el calor agobiante o vete tú a saber. A lo mejor es esta sequía agonizante que por tres años seguidos nos está acabando. No hay lluvias, el calor está a tope. La canícula en todo su esplendor. Vivir en un país tercermundista tiene sus bemoles. ¡Llueva, llueva, llueva, La virgen de la cueva! Tanto que me gusta la lluvia. Aprendí a reciclar el agua. Lo que no me gusta es tener que bAñarme a la antigua usanza. Hay que bañarse con un bote de 20 litros y yo con tanto cabello. Ni modo así la vida es. La plegaria de hoy: agradezco a Dios o al universo que poquito pero todavía sale agua de la llave. Si no hubiese agarrado la mala costumbre de bAñarme a diario como diría Jesusa Palancares, no me preocuparía por ello. Sigamos, no me distraigan, ¿Será la cercanía del viernes lo que alborota mis delirios? No puedo sustraerme al encanto terrorífico de los viernes. Como sea, vomité las ideas que no pensé antes que me indigestaran. Amanecimos de nuevo sin agua. La próxima guerra mundial será por el agua. Las grandes compañías cerveceras, refresqueras y todo eso son en contubernio con los gobiernos las dueñas del líquido salvador del mundo. Dejan los mantos acuíferos secos. ¡Perra vida de pobre! Hubiera estudiado para ser magnate. ¿Qué? ¿Qué para eso no se estudia? ¿Ya lo ven? Ni en mis sueños puedo ser algo más que "una señora decente".¡Ya me voooy! ¡Adiós!ah no perdón "adiós" no, hasta lueguito. Como dice la Adriana, "nos vemos cuando nos veamos" o antes si es posible. ¡Estamos vivos señores! (o...¿será mejor estar muertos? Los muertos no se bañan).

domingo, 29 de julio de 2018

Los demonios precursores de la felicidad

Hoy escribo consciente de lo que hago. Sin pastillas en mi cuerpo cierta estoy de que el final de la película está próximo. Tengo mis cosas en orden. Mi vida toma el curso normal. No le debo nada a nadie. Nadie me debe nada. Si acaso un "gracias" que nunca está de más. Ser agradecido con Dios, con las vida, con la familia. Barry y yo estamos reencontrándonos, si a tiempo o no es el destino. Las pesadillas se han marchado después de lo de José. No escribí lo que me pidieron. Mis palabras junto con mi carácter fuerte las guardé quizás para no usarlas más. En la medida de lo posible he estado presente con quien más he creído me necesitaba. Por convicción propia estuve con quien quise y quiero. La gente que me rodea es porque quiere estar conmigo. Saqué a quien no quiso estar. Asunto concluido. Los fantasmas han sido erradicados. No me asusto. Soy culpable de lo mío, lo demás ya no me corresponde. Libre soy como dice la melodía de mi nieta. Dije mal, las pesadillas no se han marchado del todo. Siguen ahí en mi cabeza pero no me asustan. Veo en mis sueños rostros sonrientes. Veo gente feliz por eso no despierto gritando ni llorando. Hoy domingo después de hablar con Compi, he sentido la necesidad de escribir y aquí estoy expresándome de la única forma que sé. La escritura. La escribideera me salvó de morir muchas veces. Escupía todo el rencor adquirido en mi vida. Las circunstancias me orillaron a hacerme fuerte, cruel, solitaria. Bueno solitaria lo elegí sin problemas. No fui hecha para tener contacto con la gente. Aprendí con el tiempo a dar abrazos. Ya no los repelo. Escondo las espinas cuando haya menester pero las dejo listas, no vaya a ser el diablo y me lastimen. Me siento liberada. Mis hijos están como no me gusta, no puedo decidir por ellos. Si ellos están bien Lo demás vale madre. Ellos equivocados o no, son felices. Escogí el modelo de familia, ellos eligieron otro. Los respeto, ellos como yo son libres para volar en el rumbo elegido. Mi bendición de madre está con ellos más allá de sus actos y equivocaciones. Mis hijos los propia y adoptados aprendimos juntos el valor de ser padres e hijos. Mis hijos. Seis seres pequeñitos puestos en mis manos. A todos los amo igual, todos son mis hijos. Mis hermanas, Los Apellidos Ilustres se acercaron a domar este ogro y lo lograron. Dejé que traspasaran el orgullo mío. Madre estará contenta de ello. Gracias hermanas. Barry, mi Barry. Tanto que lo hice sufrir y que lo hago rabiar. Con él fui un erizo ¡No me toques! No puedo arrepentirme cuando ya no hay remedio. La vida es así. Detestaría ser una puta reprimida. No lo soy. Adapté las reglas a mi conveniencia. El orgullo me tira pero el hambre me levanta. Elegí ser un ente de su casa. Un modelo antiguo. El Jefe lo dijo hace poco: no trabajas para no tener que obedecer a nadie. Si, no me gusta que me manden. A cambio de ello me quedé en casita. Mi mundo de hongos. Mis olvidos quedaron sin memoria. La vida ni es justa... o si, no lo sé. Al final la justicia como el amor está muy manoseada. Su verdadero significado se perdió desde sus orígenes. Ayer entré a algunos blogs. Mis palabras no son las adecuada.pienso que ni cerebro tal como mis pies están reaprendiendo su función. Lamento los abrazos que no les di y loas besos atorados en mis labios. Me voy, este post tal como mi vida es demasiado largo. Todavía tengo pendientes. Hoy toca vendimia. Hay que apurarse o no se cosecha ganancia. La carta a Enrique está en proceso. Anoche por fin me llegó por obra del hado de las musas el principio engarrotado en mis dedos. La escribí en la mente. Tengo la idea. Comenzaré a escribirla. A los amigos muy queridos los llevo en el corazón. A mis enemigos los llevo en la memoria. A los poetas y cercanos los llevo en mis pupilas. A todos los llevo en el alma. Como diría Jesusa Palancares, ora si ya váyase me voy a dormir, deje de estarme chingando. Ya saben lo de siempre, vuelvo más tarde a corregir errores. Y si no, pus no. Salebai. .
(Para no dejar de ser, mi post es tan largo como mi cabello blanco). Ciao me voy a dormir.











jueves, 26 de julio de 2018

Amores inexactos

En abril o diciembre las dudas vuelan en campanillas de oropel. De cinco a siete y de nueve a diez. Tenemos una horita nomás pa´desfogar las ganas de mirarnos a los ojos. Comiendo azucenas de marfil,
mordidas rabiosas amándose sin fin. Otrora un tiempo muerto con garzas de colores inocentes volando impávidas en este cielo encapotado de agosto equivocado.

Lunas caniculares ciernen el encanto plateado en prolijos destellos sobre el Sol sintiendo sis trémulas mejillas sonrojadas color manzana. Lunas sangrientas. Canícula en jueves. Sol lisonjero se deja querer por tres cuartos la hora. Abajito cerca del cerro los abedules orgullosos danzan emergiendo en baile frenético queriendo alcanzar la pancita de las nubes. Esta oscura noche cadenciosa sueltan el dejo medicinal de las hojas al compás de los violines una canción de amor de ayer y antes de ayer y antes de que mi boca desflore el sueño de organdí, Rumiando las vacas tejen bolitas de pasto ingrato. Deme tres vestidos en gasas de algodón color calavera. Mugen olores tristes.

Dormitando los amantes cuentan5 los minutos de la pronta separación. Quiéreme por hoy, mañana vemos si el amor persiste. De cuatro a ocho, de seis a nueve terminan exhaustos sudorosos rincones
guardan el deceso del amor prohibido.

Alueguito se separan bajo el puente nebuloso. Nadie los mira. Nadie los ve. Terciopelo nocturno sobrecoge los encantos de las estrellas fisgonas. Cielos de agosto truenan tormenta semejados a balas como besos en esquirlas tenues de una guerra sin fin. Besos, caricias, lágrimas saladas. Amores terrenales porque de otros no existen.

Las horas marcan caricias excitadas en el mapa de sus cuerpos. Todo camina lento cual tortuga de cuento sin prisas. 
Las horas llegan calladas a refugiarse en el minutero de la hora precisa. Amándonos sin tiempo. A través  del tiempo.
Esto se acabó.
Yo seguiré amando el vacío de ti.
Tú me amarás viviendo las horas sin mi.
Viernes arrinconados,
refugio de pocos los que aman a destiempo.


Compañeros, los errores se pagan y se pagan caro. Volví al formato original de comentarios a cambio de eso se han borrado los de los dos posts anteriores. Mil disculpas.





sábado, 21 de julio de 2018

Lecturas insensatas

Termino excusas. No sirvo a engaños. Los manantiales pecaminosos azotan los cadáveres de los malditos. Un viernes terminan los rosarios al noveno día. Los móviles principal causa de suicidio de los adolescentes. Las muchachas de hoy miman mascotas en vez de hijos. La canícula como tormento del cielo. Tina Turner tiene piernas de pollo. Escribo una carta con esperanza de que llegue a ti. Pancho Villa llevaba viejas en la orilla. Yo al revés. Los cantos del gallo el alucine nocturno. De vez en cuando ato a mi cuello los regalitos de la fortuna. El acalorado Sol no quiere meterse. Los días se tornan largos como mi desgracia. Un epitafio que hable de Dios. Con ese señor no hago tratos. Las selfies de los infieles. Un algo muy así quién sabe como compartido los domingos. Dices puras burradas. Tú escribes tonteras. Mis personajes históricos están vivos. Creo en ti. Vendo cuentos para niños diferentes. Los ojos tristes de José no me dejan dormir. ¿Quién rezará por mi? Llevo el pudor cosido en la bastilla de mi falda negra. Una melodía dándome los buenos días. Nadie como ella. O sea ¿me sigue amando? Qué tiempos aquellos señor don Simón. Perdónate primero para que puedas perdonar. Achis por qué si no hice nada. El dogmatismo ridículo de los dioses disolutos. Hoy soy una aztequita viviendo en un mundo ajeno. Voy a hacer negocios con figuritas imaginarias. Hay melodías que me enamoran. En términos generales soy algo así como una bruja desquiciada. Soy otra pero en el mismo bulto. Dicen tengo voz de niña. Conservo algo de inocencia pues. Guantes es mi nieto-gato. La casa para atrapar suspiros prohibidos. Si no estuve cuando me necesitó menos ahora que eligió marcharse. ¿Me regalas el bosque con sus duendes mexicas? Eres rebelde nomás pa´fastidiar. ¿Yo?
Jirafita Fresita con las abuelas dulces. La desesperación atada al cuello. Te voy a enseñar a usar algunos trucos de escritura. Dame la mano. Señora Santana por qué llora el niño, por una manzana que se le ha perdido. Canción de cuna para un niño triste. Una línea para tu salvación. Este mundo copado de prisas hace que lo lejano esté a la vuelta de la esquina. La excelencia como premio a tres seres humanos. Pero si quieres yo quiero. A ver digan ¨güisky¨. Ámonos, aquí espantan.
 ¿Bailas?











jueves, 19 de julio de 2018

Y luego los ángeles y luego tú...

Shhhhh no hagan ruido, estoy engañando al sueño haciéndole creer que estoy dormida. Dejé en mi lugar al subconsciente. Si los ruidos no me distraen habré triunfado. En tanto encuentro palabras adecuadas sin dejos tristes invocaré a la musa de las flores. He tomado una tableta para poder moverme sin alterar mi psique. Dijo la señora Pola que una de mis más grandes bendiciones es tener en mi vida a Barry. Pola me dio dos abrazos. Yo le di uno. También abracé a Valentina. Nos convidó cerezas naturales. Nunca las había probado casi recién cortadas. Valentina me mira. Valentina me bendice. Me bendice Pola y Patricia me pide perdón y me abraza de nuevo. Y Martha me detiene en la caída y sonriente me dice "no pasa nada¿ves? yo te detuve. Y Angélica recarga mi cabeza en su pecho de niña asustada. Y me bendice y me quiere y me sonríe. Le pido perdón a la Emilia porque le invité un café pero nunca se lo serví y luego le digo que no podemos pasar por ella y me abrumo y me culpo de no insistir lo suficiente y le escribo por guatsap y le pido me disculpe. Ella tanto que me ayuda y yo con mi mente perdida redimo mis culpas con caritas sonrientes. Y sigo aquí esperando frente al monitor las palabras adecuadas para el sábado. Y me abraza Soledad y me recuerda palabras que olvidé. Y luego les digo que ya, que esto es así. Y disfrutamos y nos reímos y lloramos y Barry se rompe. Dice la Pola que ha visto a Barry apurado por la calle comprando los ingredientes para dejarme la comida que no probaré hasta que él llegue. Y miro al horizonte para ver si viene Barry. Y luego lo riño porque me enojo porque el móvil es más interesante que mis pláticas lejanas. Como aullidos de loba solitaria. Me levanto del sillón en un arranque furioso quiero correr, escaparme de mi, de la Flor que soy cuando los pensamientos negros atormentan mi razón. Oh estúpida de mi olvido que ni caminar puedo. Y Barry me busca la cara y yo lo mando al demonio que es lo más cercano que tengo. Y Barry me tiene paciencia y busca mi sonrisa hasta encontrarla. A veces creo soy un castigo para Barry. Otras veces creo que soy un ángel malo mandado por el diablo mayor para probar que en la tierra no existen los ángeles. Almas buenas rodean mi vida. La endulzan con sus querencias desinteresadas. Llego al punto de saber que toda la felicidad y libertad que buscaba con tanto afán siempre estuvieron a mi lado. Si hubiese entendido desde el principio, hubiese llegado a ser un ser de luz como la señora Pola y la Emilia y Patricia y Compi y Barry y... No logré despistar al sueño. Desperté al subconsciente y se puso a escribir. Quién fuera un ángel para hacer de la vida un paraíso nunca perdido. Y saborear las manzanas mientras convido a la sombra de mi rutina un bocado de cielo fresco. Y llego y me voy y me canso y me agito y me duermo en una siesta cansada y amén y así.

viernes, 13 de julio de 2018

Los Algo que me habitan

Con los nudillos del miedo El Algo toca la pared de mi recámara. Toquidos certeros me despiertan. No hay nadie.¡Madre Santísima del Purgatorio Bendita! Nadie y mi alma. Los equivocados seres, incipientes fantasmas percudidos  buscan un sitio donde guarecer su olvido. Y yo con mi mente tan a la mano. Hazme invisible señor de los Eternos. ¿Quién me canta una canción de amor?
Aterrada, pegada al colchón de mi cama metida hasta el fin del miedo. ¿Dios existes? Corre en mi ayuda, baja de la cruz porque...
Toc.toc suena macilento el estruendo de un ruido desgastado muchas veces por El Algo que me asusta. El Algo quimérico no anda ahora por aquí. Los sueños rosas terminan por entregarse al bullicio tibio del jardín de enfrente. Los Algo pecaminosos obstruyen las pupilas. En viernes cualquier objeto es bueno para deshacer fantasmas menesterosos de por debajo de la cama. Pelusas oscuras salen con un dejo de aroma sutil a tiempo perdido. 
Viernes de canto en los bares de por allá lejos donde las beatas de perfume barato abren sus reclamos de colores chillantes al hombre recordado hasta el hastío. Las monjas también tienen derecho. Obviando también izquierdo. Los Algo vaticinan una noche larga. Exorcizo tu nombre pegado a mis labios. te perdono todos los viernes. Y los jueves si quieres ya entrados en gastos. Cántame una canción a esa mi sonrisa. Di que sí, ándale no seas así quien sabe como.
No debí haber ido allá. Los espíritus escondidos en el lodo se pegan a la suela de los zapatos. Y luego como si cualquier cosa se dejan caer en el alma débil hallada por los caminos. A veces descansan escondidos en los pétalos de las flores de los difuntos. Ay yo con esta soledad atolondrada mucho me temo dormiré rodeada de perros pa´que no me vean Los Algo. Ojalá se desilusionen y no vuelvan nunca de los jamás benditos. Esta noche tengo miedo pero nomás poquito. ¡Sálvame Enrique! Desparrama tus letras tristes en mis oídos. Hazme ese favorcito por hoy nomás. ¿Qué tanto es tantito? Total tu tan acostumbrado a salvar almas nada desmerecerá el poco caso que me hagas. Al fin que contigo y sin ti camino igual sin prisa.
En el lienzo blanco de mi cuaderno debo escribir un texto a un niño suicida. Su madre me lo pidió, ¿Como negarme? Los niños no debían morir bajo ninguna forma. Deberían ser de un material resistente.
Tengo miedo.
No me asustes, acuérdate fui buenita contigo. Otras veces no pero nadie es del todo malo tampoco. No me asustes hoy ni mañana ni nunca. Yo no quería que te quedaras bajo la tierra mojada pero no podía dejarte fuera. Hay lugares exclusivos para los migrantes de la vida. 
Lo jurito tengo mucho miedo así como cuando mi corazón quiere dejar de latir porque no estás aquí. Porque mi vida es nada sin ti.
















sábado, 7 de julio de 2018

El arte exquisito de no hacer nada

Tengo un rincón exclusivo donde deposito "los después", cosas que hay que hacer sin ninguna urgencia. Lo primordial es dormir. Cuando no estoy dormida veo documentales. Estos no conllevan ningún desgaste físico. Alejándome de todo lo que implique mover un dedo. Leer tampoco es desgaste pero tiene algo peligroso. Me duerme. Anulado el interés en algo pierdo el tiempo durmiendo. "Dormir dormir que canten los gallos de San Peluquín". Hay mucho por hacer. Terminar de pintar la casa. Si si si si tiene un año que la estoy pintando. Lo alto del muro de las escaleras mermó el ánimo. No logré contagiar a mi familia para entre todos terminar en menos de una semana. No pasa nada. El muro grita el abandono sometido a mi casa. ¿Cómo deshacerme de la apatía constante? Npi. No hay interés. Contrasta esto con mis ganas de permanecer dormida. Si esto tiene consecuencias como todo lo demás lo ignoro. Hace poco me perdí en la realidad. No logro recordar lo que estaba haciendo antes de verme junto a Barry preguntando por mi hija. Se sorprendió tanto por mi pregunta que no atinó más que a abrazarme. Cuando todo acabó dijo algo inquietante. ¿Dónde te perdiste? Sepasumechadónde me fui esos instantes. Si dormida o en el infinito aire del extravío. Como sea le conté a Laura para que en la visita al neurólogo se lo comente. Y digo comente porque ellos han pasado a hablar por mi. Me molestaba que no me escucharan, pensé era cosa de ellos, El otro día la Emilia no entendía qué le decía. Tuve que repetirlo. Dejando de hacer sus quehaceres para poner toda la atención en lo que yo murmuraba. Luego La Bella me dijo en otro momento: Abue no te entiendo habla despacio. Me cansa repetir. Mejor me duermo. Adopto el ostracismo como forma de vida. Ayer prometí a Natalia prestarle mi iPad por una hora si me ayudaba a buscar dos cuentos de su autoría. Natalia puede decir no categórico si no le interesa pero no se resiste al iPad.
Prendí la compu-tortuga mientras llegaba la hora de buscarlos pero para Natalia llegó la hora de irse a su casa. Te amo abuela bye. ¿Qué se le hace? La muñeca se fue. Apagué la compu de forma inmediata, como NO se debe hacer. Igual no puede descomponerse más. Lo bueno fue que antes de todo encontré los cuentecillos ay pero olvidé copiarlos. Esta rigidez me tiene exhausta. Recoger mis pasos del día anterior sofoca mi destino. No puedo pedir más de lo que me dan. Ojalá fuera como La Bella Duemiente. Dormir para despertar todos juntos en el momento exacto.
Dentro de toda la apatía se asomó El Colibrí. Trajo a la memoria las canciones de mi adolescencia y pues en eso ando. Intentando leer a Jack London sin cerrar los ojos viviendo una vida inútil. Si recupero el gusto por el todo renaceré. Si no sucede pues no pasa nada. Voy a ser el olvido de lo que nunca fui.
Salebai.
Estoy en el nivel más bajo de mi vida, sin embargo nunca estuve mejor.

 Gracias por leerme.














jueves, 28 de junio de 2018

Soldaditos de lluvia

Ha llovido toda la noche. El sonido del agua deshaciéndose en trocitos me arrulló en sus brazos tibios de verano nocturno. Cerca de las tres de la mañana el ruido de las gotas sobre el tejado me hicieron despertar. Miles de soldaditos de botas lustrosas caían sobre la noche haciendo mucho ruido. Convertidos en gotas de lluvia se dejaban caer uno tras otro con el paracaídas abierto. ¿Alguien ha contado las gotas de lluvia? Soldados de agua abrazados para no separarse jamás.
Plas plas plas. Onomatopeya del silencio.
Quedan los ojos cerrados. Trenzadas las pestañas no dejan salir el "ser normal" que soy cuando despierto. Vapores del sueño induciéndome a la sensación bendita de ser como todos. No tiemblo ni estoy rígida. El dolor no me abandona eso debo decirlo. ¿Qué será una vida sin dolor?
Enclaustradas las palabras se agolpan por salir. Quieren escapar de los grilletes callados al que las he condenado.
Plas plas plas. Es lluvia. La lluvia hermosa me gusta tanto.
Blah pero luego pienso como señora antigua. Los pobres que no tienen casa. Los perritos abandonados de ojos tristes. Niños de carita llena de mocos mojarán sus huesos débiles. Los soldados de lluvia atacan sin piedad las frágiles carnes.
 Entonces escondo dentro de mi ser el gozo permitido de imaginar los miles de soldados cayendo sobre el tejado. No quiero sentir culpa por eso. La gente sana ama la lluvia. Me gusta pero no mojarme. "No le tengas miedo" dice Barry cuando me mira un poquito olvidada sentadita en mi sillón. "Vamos a caminar" remata con sonrisa enamorada de alguien que ya no existe. Nadie ama a las mujeres de pelo blanco. A nadie en particular. Mi pelito ha crecido tanto como nunca lo tuve en mi etapa de bruja. Madame Mim beauty. ¿La conocen? No me digan que no.
 El otro día las prisas comíeron ansias de terminar los quehaceres. Alisándome las greñas tragué bocanadas de valor. Tomando el bastón y mi bolsita agarré camino pa' la calle. El esfuerzo me llevó a la tienda del Hechicero de la limpieza. Metido en un mandil largo manchado de colores nuevos me ayudó a subir los escalones que separan la banqueta de su negocio.
¡Zaz! Se acabó el arrojo.
Mis pies al suelo pegados dejándome inmóvil. ¿Y ora qué hago? Él sin dar cuenta de nada, metió mi pedido en la bolsa. Saqué la cartera, mis manos no tenían fuerza para agarrar el billete. Los nervios en forma de sudor aparecieron en la frente ¡Maldición! El hechicero sabe que estoy enferma.Al mirarme inmóvil-estatua de barro moreno soy- ecomenzó a ayudarme.
"No se preocupe, no pasa nada", "sienta el viento sobre su cara" "yo la llevo a su casa", "usted no se preocupe" "mire yo no me preocupo, todo está bien".
Muerta de pena me dejé ayudar. Le dije donde vivía entonces vino a casa por alguien. Lo bueno que no lloré.
Eso es todo.
Todavía no le he dicho a Barry lo que paso.
El "ser normal" habitante de mi interior, se regocija en los albores de la madrugada. Puedo mover los dedos de los pies, los siento. Los amo, paradojas sin sentido. Debo moverme para no moverme. Llego a la conciencia del absurdo cuando un ligero movimiento del dedo meñique avisa que ya desperté.
Vayamos pues al absurdo cotidiano. Títere sin hilos de un destino por mi no temido. Los dedos de la crudeza volvieron. Sonriamosle a la luna su brillo perfecto. Sin más que decir agarro mis cositas y me voy a la chingada.
El rey valiente preparó el desayuno. Debo peinarme estos pelos para que cuando suba por mi no me vea fea. Los reyes no aman a las feas. Él si pero por si las moscas mejor no le busco no vaya a ser que encuentre una flaca en su camino y entonces si, adiós Nicanor.
Gracias infinitas por leerme.
¿Qué mas puedo decir? Ah si, yo no soy fea nomás estoy un poquito despeinada
¡Cacle, Cacle!





Estamos tan acostumbrados a perder que cuando ganamos agradecemos el triunfo a otros.












martes, 19 de junio de 2018

Pan con ajonjolí

Ya no puedo muchachos, lo juro esto me eestá matando lentamente. Pesadillas, alucinaciones, mala memoria, rigidez. Esto es un sinfín. Las crisis hacen de mi una muñeca terrorífica. La dejadez no me abandona. He visto fantasmas negros, avechuchos oscuros volando de la ventana de mi habitación. Me duelen mucho los brazos niños. La otra noche sentí cuando "alguien" se sentó tras de mi en mi cama. Los "algo" dan brinquitos volviéndome a ls realidad. El mundo es de los "algo" habitando mi ser infantil. La medicina amansalocos me lleva al mundo de lo inexistente. Terrorífico como la vida de lo ignoto. ¿Qué va a ser de mi? YA NO HABLO. nadie me entiende el hijito de voz que sale por mis labios. Me enoja eso. Mejor me quedo en silencio mimetizada eb el sillón de la marmota. Soy una mancha de perro. ¿Guau? lo que son las cosas. Busqué mucho tiempo cómo hacer para escribir con pura mayúscula en mi puto iPad. nunca pude. Hoy a cada rato me aparecen las dos teclas azules, señal de que puedo escribir con pura mayúscula. ¿YA pa' qué? EL PP SE LLEVÓ TODO ÑLO BUEMO de mi. Toro discúlpame haberme bajado del barco pero prometí a Ely que no escribiría si no tenía nada bueno que decir. Si no escribo ahorita voy a explotar. Tuve una pesadilla horrible. Si me la quedo en los dedos moriré. Vivo encerrada en este pequeño mundo decorado a mi gusto. Claro cuando no pensaba en otra cosa cuando le hacía saber al mundo mi enojo por no entender las circunstancias. Ya ni me enojo. Ya ni grito. Ya ni hablo. Ya ni escribo. Ya ni vivo. Soy un ser con jirones de dignidad sobre mis espaldas. ¿Saben? TENGO UNA PÁGINA ABIERTA en el iPad con poesía de Ángel González. Poeta favorito de un amigo mío. Tengo abierta también otra pàgina abierta con poesía de Miguel Hernández, poeta. Él me recuerda a la Pilarica. Tengo un libro de poemas abierto en la página del nomeacuerdo placentero. A ver si se me pega algo de poesía. Dudo que pase. La poesía es ambrosía para elegidos nomás. Las señoras comunes y corrientes no leen poesía. La etapa de hoy es la dejadez de las señoras comunes y corrientes es un submundo. Ven tele junto a la familia. Cierto es que la familia ni,las fuma pero son felices "aunque sea así". La tele está acabando con lo poco que quedab de mi familia. No lo reprocho, no tengo nada que decir. Sumida en el mutismo transpiro sueño. Vivo dormida ¿qué sueñas abuela? PREGUNTÓ NATALIA UN DÍA QUE NE quedé dormida junto a ella. Abrí los ojos y le dije: que feo vestido trae esa señora, dije señalando el librero. Yo soñaba que una señora vestida de verde perico pasaba delante mío. Le expliqué mi sueño, después nos reímos juntas. Eres mi bebé abuela te voy a enseñar a caminar. Ojalá el pp no sea hereditario. No me gustaría cargar en la conciencia el peso de tal herencia sobre mi nieta. Mi amada BELLA. voy a cerrar los ojos con su imagen para no volver a la pesadilla que me despertó. Asusté mucho a Barry. Barry el corazon de mi vida. Ya ne voy. Aí luego vengo a corregir o lo que sea. Si algo de injusto tiene el puto pp es el que le haya tocado a él cargar conmigo. Si fuera él habría huido desde el diagnóstico pero soy yo. Estoy del otro laso.los quiero. Toro te quiero mucho. Lamento haberme bajado del barco pero ya bo doy mas de mi. Te quiero. Y a ti que eres lo más y a ti y a ti y a ti y mucho mucho a ti que bautizaste un atajo con mi nombre y a ti que me salvaste de morir y a ti que vives en mi y a todos todos. Sii no vuelvo es porque me quedé dormida. Los quiero a ustedes seres vivos detrás del monitor.

domingo, 20 de mayo de 2018

ANTOLOGÍA

No cambio mi tristeza a modo de morir. ¿Quién sino uno mismo es el propio artífice de vanaglorias fecunda? Mi mejor estado, prolífico y bendito son los ratos tristes. Creo lo mejor de mi. Los "mejores" escritos nacen de los dedos tristes. Chonchos, regordetes, chaparritos. Chiquitos. ¿Mestiza o criolla? "Crio yo" que ninguna. Para mejores glorias llamémosle el eslabón perdido. Pocos -ninguno quizás- entienda el abandono conceptual de la alegría. ¿Por qué ser tan felices si el mundo se cae a pedazos? Uno no puede remediar muchas cosas con una sonrisa disfrazada de mentira. No entiendo la razón de ser un alma triste. No encajo. Alguna vez "pertenecí" a un grupo de gente culta. Se difuminó como todo lo bueno que dura poco. Lo recordé. "Yo fui uno de ellos". Sola me exilié. No pertenecí por más que me esforcé. Mi mundo fue mágico con ellos a bordo en ese barquito de papel. Un día naufragó. Sobrevivieron ellos volviendo a su mundo casi sin mi. Mera referencia de días que provocan una sonrisa. Disidente de mi, aporreé textos por miles. Hice confidente a la tristeza que es la muerte pero nadie entiende que se puede ser feliz estando muerto. Las letras se llenan de vida. Los lloros adquieren tintes de consecuencia. Los versos y sonetos riman en colore serios. El gris es tan sin embargo que para que no se sienta solo lo hice mi color favorito. En este mundo mío lleno de sol y azules radiantes despierto todas las mañanas. Encuentro tristeza en los colores brillantes. Cegados los ojos, tiemblan los párpados habituados a la noche. Hamacas inexistentes en los que me acurruco por las madrugadas. La tristeza y la muerte colorean el mundo inhabitable para la mayoría. Las calaveras sonríen ante el azoro de quien les teme. Hablemos de amor. Del amor que existe entre tú y yo. Déjame rociarlo de lágrimas de amor -benditas ellas- para darle luz a mis letras. Al toque de un mínimo rayo de sol provocaran miles -asi es de exagerado el amor- de arcoiris alegrando el mundo triste, suave. Monotonía pura de quien del amor se aferra para seguir amaneciendo en su habitual lugar común llamado tristeza. Eh pero ojo, no pierdas de vista el estilo. Mis dedos de fijom-como tú dices- son tristes pero no vivo eternamente ahí. Hombre nadie me aguantaría. Soy de sonrisa franca pero con dedos esmirriando tristeza. Culpo al mes en que nací. Cuando el frío y la melancolía hacen de este sitio el mejor lugar para vivir. Una antología de momentos tristes. Hoy por hoy no he dormido nada. Tirada en la cama tiemblo sin poderme controlar. Un feto en medio de la oscuridad. Imagino a los drogadictos en el desintoxicar perverso de seres amorfos. Fluoxetina. Flúor. Mansedumbre. Quiero mis pastillas. Esto es en lo que me he convertido. Para mi el pp es un marido con el que fui obligada a casarme. Me hace suya, estropea mis sueños. Limita mi libertad. No acaricia, toma por la fuerza algo que jamàs le pertenecerá. Antología del dolor y sufrimiento. Quisiera tener el don de los artistas que hacen de su sufrimiento obras dw arte. Se apegan a su realidad. Tomados da la mano emprenden el camino en cordial monotonía. Se crecen ante la adversidad. Nacieron para ser artistas. Yo soy una simple orfebre a quien el barro sólo le sirve para ensuciarse los zapatos. No me da pena. A veces si, la mayoría no. Elegí el camino agreste porque no nací para mártir. Errada o no sucumbiré al peso de los días con mi gesto característico; el ceño fruncido. Si hay que echarle la culpa de esta verborrea barata es a las pastillas. Desintoxicada quedo pues. Tengo miedo de verme en el espejo. Regreso cuando sea menester recordarme.

domingo, 13 de mayo de 2018

Hoy domingo se casa Benito con un pajarito

Así la vida pues se escribe sin tanto -vestigios del ayer- remordimientos. Dando por sentado nada trastorno sin sentido. ¿Desde cuándo fui excluída del equipo? Lo pensé bien quitando enojos y resquemores obtengo beneficios tal como seguir siendo autosuficiente en cierto grado de inmediatez. Quien se acostumbra a que le hagan todo se vuelve inútil. La vida da lecciones tardías. En lo superfluo soy inútil. En lo necesario no moriré por ello. Cuestión de actitud. Paroxismo ridículo -porque debe ser- en el que me encuentro. Y luego que no maldigas y luego por que estás tan callada. El tiempo no da explicaciones. Con capacidad suficiente para elevarme a tocar el cielo azotándome después en el suelo. Hablo de poesía si se me permite. Cambio tres días de mayo por un masaje en mis piernas. ¡Ay qué dolor, qué dolor, qué pena! Miedo del "algo" recargado en mi espalda. Pies descalzos caminan tras de mi. Siluetas negras danzando en mis noches sin dioses. Eb mi país matan -mueren- más mujeres que ilusiones. Babo Alejandro huyó de la casa otra vez. La Bella y Barry lo encontraron enfrentándose a tres furiosos canes enormes para su tamaño. ¡Pinche perro! Pa'lotra no te busco. Nos mata más -¿se puede morir menos?- imaginar a qué peligros se enfrentaría. El Alter Ego perro está ya muy viejo. Lo consentimos mucho. Es demasiado gruñón. Tiene suerte por partida doble. No le dan antidepresivos ni lo regañas porque no le da la gana comer. Empírico nomás. Quiero ser perro. Rescatemos de lo sosegado del entorno el saber hablar cuando se debe. Lo descubrí mirándome dormir. ¡Hey no me mires dormida! Estado vulnerable. ¿Dormida o despierta? la visita al departamento trajo consigo reencontrarme con dos antiguas vecinas. Las dos me abrazaron. Las dos me estamparon sendos besos en la mejilla. Yo... no supe qué decir. Me da gusto verlas pero termino la charla rápido. El escozor en el brazo -tributo a la felicidad- recordó mi época de bruja materna. Los recuerdos tienen telarañas en la memoria. ¿Que no se había muerto? Tengo miedo de tejer recuerdos con los hoy que me incumben, me gusta saberme viva... ¿ Y mi status dónde quedó? Permuto la capacidad de disentir por la de razonar. Se ajusta más al mundo de los humanos. El abuelo -mi perro viejo- es como yo. Mira la calle en el umbral de la casa sin atreverás a dar un paso fuera. Igualito que yo. Interfaz de lo ignoto. En los intervalos del aburrimiento aprendo a leer poesía y a tratar de entender la guerra en Siria. Un mundo alejado de otro. No hay relación de uno con otro. Nadie ha encontrado poesía en un niño muerto por una bomba. Aquel que lo encuentra será única y nada más un mercenario.

sábado, 5 de mayo de 2018

Al sur del universo

Vencido el plazo para entregar el proyecto no queda más que hacer. Es el segundo año que trabajo en él, como todo lo que empiezo, nunca termino. Logré entusiasmar a Laura y al Tío Sam para que me ayudaran. El Tío Sam ya no está y Laura hizo más de lo que pudo. Este año avancé más que el pasado pero quien vive de realidades un sueño es eso y nada más. Revisar palabras, tiempos, acentos, ideas no es fácil para mi, ser imperfecto que hace las cosas y ya está. Revisar que todo esté bien me sobrepasa. Lo que está hecho no tiene remedio. Laura dice que si. Voy a pasos lentos ¿de qué manera si no podría ser? Habituarme al marasmo que me encuentro provocado por los antidepresivos ha sido rápido. Estoy como los letreros de las escuelas. "No corro", "No grito", "No empujo". Añado las mías: "No maldigo", "No vocifero", "No me enojo". En este período de prueba me volví un pan de Dios. Puedo enfrentarme a desafíos como aceptar los viernes con una sonrisa, decir en su cara al neurólogo que es muy enojón, o bañarme con agua fría sin echarle culpas a nadie. Estoy anulada compañeros. ¿De modo que esto es vivir la vida como se debe? Aguantar el bullicio de las mañanas sin querer salir huyendo habla mucho de la nueva actitud. Observo a Barry y a El Jefe platicar en el trayecto a la casa de los aviones. Si hay un ejemplo de amor de padre e hijo son ellos. Observo, observo, observo. Lleno los ojos de su -¿Por qué no hablas Flor?- pregunta El Jefe viéndome por el retrovisor. -No tengo nada que decir- respondo seria. En ocasiones sazono sus pláticas con una que otra grosería. Les causo gracia. No comprenden como yo tan propia pueda decir semejantes barbaridades. Mis silencios se han extendido hacia los dedos. "No hablo", " No grito", "Si pienso". Pienso, pienso, pienso. Tanto pensar me duerme, esté con quien esté. -¿Qué sueñas abuela?- pregunta La Bella. ¡Demonios! No me gusta que me vean en mi estado más vulnerable. Hablo dormida. Palabras ininteligibles. Balbuceo triquiñuelas. Susurro amores, medito querencias. Terminó el plazo de prueba del nuevo antidepresivo. Camino sobre nubes. Todo es armonía. Entre toda esa somnolencia todavía queda algo de la MaLquEridA de antes. Debo conocer a alguien. No quiero. Ser antisocial no lo olvido. Claudico a primeras de cambio. Acepto sin decir nada. Me gustó conocer a ese alguien. Deshinibida, segura de sí misma hablaba como si nos conociésemos de hace mucho tiempo. Y si, me conoce por su cercanía a Laura y porque "escribo". ¡Virgen del Chongo Parado, me ha leído! Me da una pena que me conozcan. Salí de la guarida para ver al neurólogo y ya está. Sigo en lo mío. Compré manta para mis blusas. Pasee con Laura. Y ya es todo. Ha llegado Natalia. -¿Qué escribes abuela?- -Escribo en mi blog- -¿Para qué escribes?- -Para que me lean- -¿Quieres hacerte famosa?- -No, nomás quiero escribir- -¿Por que no quieres ser famosa?, las viejitas también pueden serlo. Te amo mucho mi dulce abuela. Natalia es la primera niña en toda mi perra vida que un ser infantil me dice que soy dulce. ¿Dónde tendré lo dulce pues?
Soy una vieja gruñona y ya.Click!

martes, 10 de abril de 2018

Simulacro

La forma que encontró el médico don neurólogo ha sido la que aprendió en las aulas universitarias. Bajarle tres rayitas a mi irritabilidad y malhumor con otro antidepresivo más. Aletargarme para que con sonrisa boba acepte el destino para mi escrito. De esa manera dejaré de azotar el móvil contra las paredes cuando lo que dice no me gusta. De igual forma el cereal o lo que tenga en las manos no caerá consciente al piso para hacer saber a alguien que existo.
Los lugares se reducen, no puedo transitar entre la gente. Estorbo en un mundo lleno de prisas. El ritmo que siguen sus pasos son un tronar de tambores en mis oídos. Engatusan los sentidos haciéndome creer que puedo seguir el ritmo acelerado. Prisa desaforada por llegar a checar tarjeta. El mundo es un complejo sonido lleno de notas discordantes. Mis pies no encuentran el acertado paso para salir gloriosa de ese arrabal de emociones de los domingos en familia.
El señor don doctor quiere bajar tres rayitas a mi irritabilidad y malhumor con cápsulas de tenmeaquí. Don neurólogo ignora que mi irritabilidad es cíclica. Aparece con los primeros calores de marzo y termina los primeros días de los otoños fabulosos con sus alfombras de hojas muertas. El calor vulnera mis sentidos. Inhibe mi mente. Convierte los restos de mi cuerpo en guiñapo ultrajado por el sudor desquiciante. Las prisas, la gente exacerbada por el sol, piernas metidas en shorts de mil colores. Hombros al aire, pelo apretujado, deseo obsceno reflejado en las miradas impías en hombres sin compasión ni memoria. El calor toma de rehén mi piel ajándola sin piedad como antaño cuando mi madre curaba heridas de lo desconocido con paños de bondad. Un cuerpo enfermo con el que he luchado desde que tengo memoria.
Asustando al cuidador de mi boca salen dolores profundos. Ayes lastimeros que no puedo acallar en medio de la noche. Reniego del sentido de la vida. El agua escasea. Marchita el sol la gracia de mi cintura. Estoy convertida en caricatura gore. No existe en los anales de la memoria tanto descuido a mi persona. No existo en un más allá de nadie.
Me quiero bañar como Dios manda, si es que acaso los dioses se bañan. Perdida en un océano de metas a las que nunca llegué. ¿Qué hay después de la meta? La nada como epitafio. Mi epitafio será un silencio oscuro escrito en el pecho del aire. No existí como forma. Viento con perfume de una flor cualquiera. Fosa común de los rebeldes. Todo eso lo veo, lo siento, lo palpo. Puede que el señor don doctor esté en lo correcto y quiera salvarme de ver esos mundos atroces en los que la mente se mueve. Quiere que viva en el Paraíso de los locos. Con sonrisa boba, sin fuerzas más que las del hálito de valor que me queda vagaré este tiempo de prueba. Seré un manso corderito asintiendo en todo lo que me diga quien ose mandarme. Ni así vencerán mi espíritu rebelde. Punto final.












miércoles, 28 de marzo de 2018

La guarida de la marmota

El caldero de cuentos. Churrigueresco tal como yo.
La última vez que me senté frente al viejo computador fue en junio del 2014 según mi cuaderno de notas.
Bajo un montón de polvo yacían los apuntes para nuevos posts. Cuadernos con garabatos burdamente escritos en las noches oscuras de ese entonces cuando de panza sobre mi cama escribía a oscuras para no despertar a Barry. Antes de la separación el cofre de las ideas era prolífico. Con alma de niña grande peleaban las ideas por salir de mi cabeza. Di vida a moscos, cucarachas, gusanos, moscas, grillos. Di vida a seres que nadie quiere. Malqueridos como yo. 

Parece poco cuatro años ¿dónde estuve entonces? Descubriendo a las infames, mortales, infieles. Sucumben a los amores metidas entre las patas de los caballos. Inconsciencia en cuerpos abyectos delineados al por menor. Los hombres las prefieren flacas como título de post adornado de coraje. Soy fácil de adivinar. Muero por mi propia boca y no soy pez. 

Todo sigue igual. No moví nada. Cuadros, fotos, discos, libros, etc. Un montón de historias hechas olvidos. Revisé todo al amparo de un mantra de alegría. Recuerda: los mantras no son cosa de juego. Subsisto gracias a ellos. La cordura no es un bien preciado para quien poco entiende de amores corruptos. Sin embargo vuelvo a lo mío. A escribir desde el lejano páramo de mi memoria. Lo viejo debe morir para dar paso a lo nuevo. Si se trata de vivir muero por dentro. 

Las historias no pueden escribirse sobre olvidos. Hay que hacer espacio. Remodelar el escritorio, tirar hojas que a nadie dicen nada. Palabras mágicas, capullos de cuentos. Suspiros en do menor. Alegría de casa otrora feliz. Crisálida sin ganas de abrirse al mundo. Revolotea en mis indultos que no pido para mi. Impulsiva como soy doy por cerrado el capítulo de mi inocencia. Nadie preguntará.
El rompecabezas de recuerdos ha sido terminado. No pertenezco a nada ni a nadie. Pertenecer a algo porque a alguien no será. 

Por fin lo entendí, tras estas palabras duras la verdad sale a la luz. No soy ni pertenezco a nadie. A nada. Mi psicóloga favorita me habría dado un abrazo de final feliz.

Cubiertos todos los espacios, no hay recovecos donde pueda meterse la frustración. El espíritu carga con mi antepasado dudoso. No tenemos nada en común. Abro las alas a la incipiente libertad carcajeándose de mi. Tiene razón no soy libre. Mi pasado me condena aún cuando pasado esté. No hay forma de cambiar. Sigo siendo la que ellos no conocen. La indiferencia es un buen método de castigo muy bien aplicado. Berrinchuda, altanera, enojona, impulsiva yo soy. Bloqueados los temores ahora sí puedes hablar sin cortapisas.
Bajo el amparo como si fuese manto de la Virgen del Chongo Parado me acojo bajo su descarada protección. Las vírgenes también se vuelven locas.
Regreso al nido de la pereza formados con mi blondo cabello. No se piense que no me cepillo el pelo, son nidos que el hado que me cuida hace para sobrevivir a los días aciagos de calor espeluznante.  Si de todos modos hay que vivir pues que sea a mi modo qué chingados que para eso soy dueña de mi vida y mi infortunio.










domingo, 25 de marzo de 2018

Trinos de pájaro madrugador

Usttedes no estàn para saberlo pero yo si para conttarlo porque mi pecho no es bodega.

Un pàjaro madrugador pasó conmigo la noche. Durmió conmigo. Ese pàjaro desplegaba las alas cada cierto tiempo. Había que con cuidado acomodarlas, volverlas a su sitio, cubrirla con una mantita y luego volver a dormir. Ese pàjaro es muy inquieto.

-Abuela, ¿jugamos?- preguntó el pajarillo.

-¿Eh?- pregunté somnolienta.

Con los ojos a medio abrir vi la figura
de una nińa descalza miràndome curiosa.

Por las mañanas al despertar soy Madame Mim, asusto con mi cabeza
de león. Esa nińa conoce a Madame Mim por lo tanto no se asusta conmigo.

-Natalia ponte zapatos te vas a enfermar- balbucee.

-Si abuela pero ¿podemos jugar?

Miro el reloj.. 6,47  de la mañana. Es domingo y el pàjaro madrugador ha comenzado con sus trinos.

-Te quiero abuela- dijo el pàjaro
al tiempo que sus alas rodeaban mi
cuello.

Ustedes no estàn para saberlo pero yo si para contarlo.

Acaba de ocurrir un milagro. La magia de Natalia ha hecho que mi
sismo particular siga dormido. Estoy
escribiendo desde mi celular.

¿Eso qué? preguntaràn algunos. Pues nada. Escrbir sin haber tomado medicamento por las mañanas es algo imposible para los que como yo padecemos de pp.

Sean como quieran ser amigos en eso estriba la felicidad de cada uno.

Ya me voy, el pàjaro nadrugador quiere leche y en esta casa hace mucho que dejamos de consumirla cotidianamente. Cierto que me parezco a Madame Mim pero aún no
sé hacer magia.

Disculpen, sin ofender, entre los presentes ¿hay alguna vaca lechera?








jueves, 22 de marzo de 2018

El escaparate

Firmé sobre el hielo un acuerdo unilateral con el espejo de mi recámara. Muestro mi imagen al despertar, él sin ser demasiado cruel me enseña como amanecí. El pelo salvaje liberado de la cinta con la que lo ato en el día. Dos ojeras pronunciadas, un par de ojos tristes y la cicatriz de una sonrisa dejada por olvido un día sin memoria. 
Sigo siendo yo, la misma de ayer, de antier y bla bla bla. Tengo un acuerdo firmado unilateral en los espejos de mi casa respetados por ellos. 
Cuando voy por la calle los ignoro. No miro nada ni siquiera los escaparates. Ellos Son muy majaderos, no respetan mi ser interior. Ignoran cuanto pueden lastimar el ego de una mujer en camino a la decadencia del pellejo que la contiene. 
Miren ustedes la razón de lo que digo. La otra vez -el día que azoté en la calle- pasamos Barry y yo frente a un escaparate. Como es costumbre traté de ignorarlo pero algo hizo que mirara mi reflejo de soslayo. Lo que vi me asustó. Una mujer de cuerpo entero, encorvada con el pelo canoso, chiquita para más señas, vestida tan sin embargo. Semblante inexpresivo. La derrota en su máxima expresión. Esa no soy yo oigan. Caray Barry qué vieja estoy. Él palmeó mi manecita apretándola contra la suya. Su sonrisa tímida desapareció mi angustia. No existe un rastro en mi de la mujer de la que se enamoró. El escaparate me lo gritó a la cara. 
Recordé ser enemiga de los espejos de cuerpo entero. Me devuelven la imagen de una desconocida. La Flor que no soñé ni en mis más escabrosas pesadillas. La anciana del espejo no sería capaz de inspirar un soneto siquiera al poeta más despistado. Con eso de que me siento musa. Los poetas no escriben versos a las viejas.
Juro no volver a caer en la tentación de mirarme en un espejo de cuerpo entero. Prohibido voltear a ver los escaparates. Seguiré mirándome en los espejos de mi casa. Ellos saben tratarme con ternura. Por muy mala noche que haya pasado mostrarán mi realidad sin gritármelo a la cara. Soy una Flor bonita en mis espejos bajo esa mirada de mujer triste. Mi belleza está escondida en las letras dolorosas salidas de mis dedos.
Por mucho dolor y frustración que digan si buscan muy bien con lupa verán que hay algo bonito en ellas. (Hoy me quiero más que nunca, luego no anden diciendo que no me quiero ni un tantito).
Se baja por hoy el telón en la guarida de la marmota.



Ya me fui. es jueves ¿ya vieron?














viernes, 16 de marzo de 2018

Remolino

Si la semana no tuviera viernes sería otro día el que sacara a flote mi frustración. Soy una vieja sin arrugas. El lunar de canas se ha apoderado de toda mi cabeza. Usurpó el color negro de mi perol de ideas. ¡Vaya cosa! Cuatro años sin sentarme a escribir en el refugio de la marmota. Recobré ese espacio. La casa fue tomada por asalto convirtiéndose en bodega. Resurge de a poquito de su dejadez habitual. El hogar que no soñé. Hoy me encontré a Lilia. ¿Cómo estás güera? Bien, mira mi moretón me caí. Como niña muestro los resabios del golpe. Triunfo sobre las memorias muertas, apaciguadas por cariñitos color melocotón. Cuídate güerita. Me gustaría un somnífero especial para los viernes. Dormir en jueves pa' despertar rapidito los sábados. Pero temprano ¿eh? mira que sino no vendemos nada. Si tuviera carácter me pondría a vender historias de amor con finales infelices. No de muerte sino de yanotequieros azules. Se acabó el amor. Bye. Si está bien, adiós. Te quiero. Yo tampoco. Se cierra la puerta apareciendo el "Fin" sin lágrimas saladas. Las inventaría de chocolate así no tendría tiempo de sentirme triste. ¿Por qué no te ríes Chiki? La pregunta me dejó impávida, patidifusa. La máscara vaticinada por el agorero primero se ha posado en el rostro. Estaba sonriendo sin embargo mi cara no. Hablando de chamanes, mi vecino el asesino adelgazó una cosa así muy cabrona. Quería preguntar qué le pasó, pero Barry dijo que no. Caray ora que me intereso por la salud de alguien. En fin.Todos adelgazan menos yo. Voy a ser una calaca chonchita. Las pesadillas visitan las noches cualquiera. El Jefe conectó la vieja computadora. Es más lenta que la tortuga Franklin de Natalia. Franklin además de ser lenta es lentísima. De risa. El otro día Barry me dejó en el pasillo mientras salía por el desayuno. Yo tenía que llegar a la cocina. Cuando volvió seguía en el mismo sitio. Mis pasos de geisha azteca se pegaron al piso. Apúrate mira que ya es tarde. ¿Para qué es tarde? No sé pero apúrate me digo a mi misma. Vendí un cartapacio a una pinche viejita. La gran venta del día. ¡Viva yo! Mire señito vendo historias de amor ¿quiere una? Le escribo el final que guste. Sin florecita, ni cielos azul románticos ni brillos de sol extenuante. ¿Qué dice? ¿No? Pues a la chingada digo perdón otra vez será. Lilia es una señora que me caía en la punta del píloro cuando recién llegó a la calle. Me sonreía en las mañana cuando yo salía. Desde lo alto de mi soberbia la miraba de soslayo. No me hables no te conozco decía para mi. Ella duro y dale con su sonría ¡Atrevida! Después conoció a La Bella quien se hizo su amiga. Empezamos a hablar. Un día apretó mi mano y me puse a llorar. Luego ya, es todo. Ha adelgazado mucho ¿no les digo? Todavía no puedo escribir en la compu. Perdí la costumbre. Olvido que hay que mover el mouse y no tocar la pantalla como en el móvil o el iPad. Si fuera psicóloga diría que mi aversiona los espacios vacíos es por la carencia de afecto. A lo mejor tiene también algo que ver con empezar a escribir sin terminar nunca. Acabar un texto me cuesta un huevo y la mitad del otro. Será mejor trate de dormir sino seguiré escribiendo. Descansen o no, hagan lo que quieran que para eso son libres. Chaíto. Al rato vuelvo a ver qué chingados escribí.

viernes, 9 de marzo de 2018

Testigos rosas

Hola niños. Vi un reportaje recién de una mujer enferma que falleció sin dar una molestia a su familia durante toda su vida. Mchalas de lo que no hay. La hija hablaba de como desde que recuerda, su madre estuvo enferma. La fallecida como suele suceder fue un dechado de bondad. No lo pongo en duda, no conocí a la mujer en cuestión. Si su hija lo dice no soy nadie para cuestionarlo. Los muertos sin excepción son un dechado de virtudes como -sin poder remediarlo- seré cuando muera. ¡Oh! Adiós mundo cruel, si te vi ni me acuerdo. Me niego a ello pero es algo que se saldrá de mis manos, advertida estoy, Me niego a aceptar gente en mi funeral que en su vida me tragó. Si nomás quiero a los que quise y me quisieron aceptándome como fuí. Mi carácter de los mil demonios no hizo amistades zonzas. Detesto critiquen mi carácter. no voy ni me da la gana cambiar. A estas alturas de la vida no he hecho más que parir tristezas. Lo escribí hace tiempo y lo sostengo. No es lo mismo la vida triste que la triste vida. No lo es. Estoy enojada niños por algo que leí y no deja de repapalotearme en mi cerebro de mosca. "No debe ser prioridad para el cuidador el enfermo sino él mismo". A mi forma de ver ya me chingué. Quería tener a toda costa a alguien a mi lado por ser pp. Estoy molesta porque es verdad, no debo ser prioridad para nadie por el hecho de ser una pp renegada. Mi cuidador principal lo sabe y aún contra sí mismo lo lleva a cabo no dejando que mi "situación" le afecte de más. Lo admiro. Admiro la lucha constante entre sus remordimientos por alejarse un tiempo de mi y su vida emocional digàmoslo así. No deja que le afecte aún cuando sabiendo que a su regreso va a encontral el terreno hostil en el que habito. ¿Algún día se cansará y no volverá? no lo sé de cierto. Todo tiene principio y final. En mi final lo más probable es que él esté. Es estúpido pensarlo porque a menos que sea una adivina de pañuelo en la cabeza y bola de cristal lo firmaría. Soy una señora medio bruja y medio santa. ¿Eh? ¿Santa yo? Ni en el calendario. Miren ustedes, me enoja la realidad. No la puedo cambiar porque no y ya. Ya quemé una nave. La segunda está hundiéndose. La tercera está a la deriva. Puedo darme el madrazo más fuerte de toda mi vida -auch ora si dolió- pero al final de los finales si no quiero levantarme nadie lo hará por mi. El bastón hablará en mi representación. Señores, amigos, compañeros soy un barquito a la deriva con el rumbo fijo. ¿Contradicción? para nada soy yo nomás. Ah si todo va bien, el sábado volveré a escribir desde mi escritorio y la vieja computadora. Si no es porque sigo esperando a que alguien haga las cosas por mi como es mi ancestral costumbre. Sin peros ni excusas bobas las ganas de luchar se quedaron en mis chanclas viejas testigos rosas de la última visita al piso.
Ya chole de caídas y golpes. Ya estuvo ¿No? les pondría una imagen del guamazo pero sería el colmo del dramatismo y ya ven que eso no se me da. Además considero que los golpes son golpes y ya. ¿Qué te pasó ahí? Me caí. ¿Otra vez? Y las que me faltan. Les quiero amigos virtuales. Me viene a la memoria una frase que alguien me dijo hace tiempo "Tus amigos virtuales te quieren porque no te conocen". Yo me pregunto ¿Será? Sepa la bola. Salebai.

jueves, 1 de marzo de 2018

Jueves de misiones peligrosas

Un día amigos, un día cuando sea una gran escribidora de cuentos sin sueño, poemas cortitos, cursilones y arrítmicos. Un día que me embolse en la memoria mil palabras diferentes. Cuando mi típico andar de geisha morena se vuelva más monótono que gracioso. Un día cuando el sol no dañe la piel regalándome toquecitos de humildad. Cuando la luna se aleje de mi pelo volviendo a sus rizos sin fin de negro abismal. Ese día señoras y señores, niñas y niños, perras y perros y todo aquel que caiga por descuido en este blog, os digo que habrá nacido una gran escritora de best sellers disputados por manos groseras, empequeñecidas en un mundo de lecturas anodinas y gracias baratas. Pocos son los que se salvan, dicen los que saben. Miren que yo de saber no sé nada. "No den margaritas a los cerdos". No sabría distinguir un libro bueno de uno malo. Un día que no sea jueves de tianguis para remover el intelecto ni nada qué hacer. Ese día me sentaré a escribir una perorata larga de frases sin sentido -mesmamente como ahorita- frases inconexas de futuros vacuos. El día que ha de llegar en que de nuevo lea una lista interminable de blogs por gusto afanoso de saber quién está detrás del monitor. Un día que mis comentarios digan más que "gracias"- un día que no sea de silencios indiscutibles y de tiempos perdidos sin ningún deber. Ese día habré aprendido a ser lo que nunca quise: escritora. Mientras llega el tiempo de las marmotas errantes voy a hacer lo que hago los jueves. Regar plantas, lavar patio, sentarme al sol tres minutos a ver si por arte de magia mis defensas aumentan con la energía del sol. Le doy el día a la lavadora. En tanto consigo artilugios donde plasmar "mi arte" partiré por el camino correcto. Hoy hay una misión peligrosa. Pido a todos los dioses -incluido el de Emilio- que me echen un ojito. La salvación llegará cruzando la puerta. Por hoy es todo. Debo irme a bañar ahora que soy normal. Tengan paciencia conmigo, muchos de mis tiempos están dormidos. No se sientan obligados a nada. Mis ausencias son justificadas pero inverosímiles. Eso si les agradezco siempre el tiempo perdido en estas notas discordantes lanzadas al azar. El ver que encuentran eco en esta aventura llamada vida virtual me permite seguir "escribiendo". Click!
y gracias.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Redundancia en el amanecer

Quise tener una madre que me preparara un espantoso y nutritivo caldito de pollo con verduritas -¡Puagh!- zanahorias, papa, calabaza y una bien torneada y apetecible pierna de pollo. Es más me lo hubiese comido con limón y todos esos menjurjes que le agregan al caldo de pollo pa' que regrese a la vida. Caldo de pollo para el alma. Qué tan enferma pude haber estado para creer que con eso sanaría. Pero recordé que -literal- no tengo madre desde hace mucho tiempo. Usé todas las reservas de defensas que tenía para ir al concierto de Enrique. Las enfermedades oportunista atacaron mi gracioso cuerpo. Gripe, tos de perro callejero, alergia en la piel y una conjuntivitis marca diablo fue lo que coseché. Cuatro desgraciados días con la tos reventando mi garganta. La incontinencia y la tos no hacen buena pareja. Ahí andaba yo como alma en pena por la casa. Mostrando lo débil que puedo ser. No dejaba dormir a nadie. Quise una mamá que me curara con sus remedios ancestrales. Tomate asado, trocitos de tela y una cobijita muy abrigadora. "Duérmete, mañana amaneces mejor para que puedas andar de latosa con tus hermanos", habría dicho mi madre. Pero no tengo madre y se acabó. No tengo madre peto si a Barry. Él quiso curarme con sus remedios. Tecito de canela con harto harto limón. Sin bañarme -¿qué? ¿no me tengo que bañar? antes muerta que mugrosa, ¿No señor!- guardar reposo. Barry ya no puede con las mascotas y conmigo. No me lo dice pero yo lo veo. Su cara, su cuerpo flaco, la sonrosa que está perdiendo. No podía más, tengo que hacer algo me dije. ¿Qué hice? Pedir socorro. ¡Barry ayúdame por favor! No encontramos a la señora médica cuando la buscamos. ¿Qué hacer? pues nada, entre Crisdty y Barry hicieron lo que pudieron conmigo. Gracias a ellos estoy saliendo de esta. No he comido caldito espantoso de pollo para reanima muertos. Tampoco he bebido té de canela pero me estoy recuperando. Voy lento, al menos ya puedo dormir. La conjuntivitis va cediendo. La tos -como dirían mis ancestros- está emperrada en no irse pero poco a poco paco peco poco pico. Ando en calidad de zombie. Tengo voz de borracho. Nadie me entiende. Se salvan porque no puedo gritar. Por cierto sucedió algo muy curioso un día después del concierto. Laura tuiteó algo al respecto. Un muchacho le contestó el tuit. Un muchacho que nos vendió algo me reconoció. No por ser la MaLquEridA sino por ser una pinche viejita comprando pósters de su artista preferido. Chido ¿No?
Estoy enferma amigos, pero no sufran por mi, de esta creo me salvo. Si no he muerto de pp menos será de las pinches enfermedades oportunistas que me agarraron con la guardia baja. Me he acostumbrado a no salir como mis chihuahuas y cuando lo hago me enfermo igual que les pasa a ellos. Soy un perrito de casa. ¡Pum! ¡Cuaz! ¡Molees! Quiero una mamá.

jueves, 22 de febrero de 2018

Tortugas de caramelo

Créanme cuando digo "no puedo". Para llegar a eso es porque he pasado por todos los caminos, luchado con todos mis demonios. Peleado la última guerra. No puedo es la verdad. Algo influyó en mi para hacerlo. No puedo. No puedo llegar al baño sola. No puedo sacar a los chihuahua para que no hagan sus gracias dentro de la casa. No puedo recibirte con una sonrisa como si no pasara nada. No puedo inventar cuentos por encargo. No puedo creer que no vas a volver. No puedo seguir con esta tos persiguiéndome todas las noches. No puedo volver a cometer el mismo error. Estuve tomando cuatro pastillas al día cuando debí tomar una. No tome ninguna de tres que debía tomar. Los demonios en mi cabeza juegan con ee error desde entonces. sin dejarme dormir provocan ideas casquivanas en el interior de mi mente débil. Nunca podré superar la traición por más que diga que todo ha pasado. La daga quedó en el olvido con gotitas secas de mi corazón. Dicen que hay que inventarse un motivo por las mañanas para levantarse con la sonrisa en alto. Yo nomás me levanto y ya. Estoy provocándome un daño irremediable, inconscientemente mi cuerpo se mueve cuando no debe. No me gusta poner imágenes en su cabeza. No quiero que me imaginen enferma. No quiero ser alguien necesitada de lástima para sobrevivir. Creo yo estoy pagando la equivocación de medicamento. Me siento rara. Siento no ser yo. Ni siquiera recordaba tener tos. La muy desgraciada estaba escondida esperando un descuido para apoderarse de mi. No duermo desde entonces. De mayor me pone mal no dormir. No disfruto el día. ¡Déjenme dormir con un carajo! ¡A callar todos! Y luego el infame calor en el día. Me quito el chalequito de lana porque no me da libertad. Y entonces mi cuerpo se enfría llegando por las noches las consecuencias. ¿Desde cuando hace que no estás aquí? Nadie es feliz donde no lo quieren. Mucho me temo muchachos que este "no puedo" de hoy ha llegado a su fin. Nadie lo hará por mi. Todos tienen una vida. La apatía que me habita está más floja que nunca. Los chihuahuas quieren salir, la vejiga les va a reventar. Calixto quiere desayunar ha comenzado a arañar la puerta urgiendo el desayuno. Mejor no hablo, si lo hago Los tres huastecos empezaren a gritar. Y yo con los putos pies anclados al suelo. Agradezco no esté El Jefe ni Laura. Mi tos tal como yo somos incomprensibles. Incluso para toser invento métodos para que no ocurran accidentes. Tengo que llevar en brazos a mi Alter Ego perro en brazos hasta el patio trasero. Debo ir. Con mucho valor hay que enfrentar el comienzo del día. ¿Por qué no tengo un tío millonario al que se le ocurra morir y heredarme todos sus millones? Tendría un ejército de servidumbre marchando al compás de mis dedos. Un dos, un dos, un dos. Soberbia contenida en un par de tenis viejos. Afrontemos los hechos con valor y confianza. ¿Dónde estás? Me has dejado sola. No se vale. Tampoco se vale que te trate mal. Me pongo en tu lugar, yo me habría ido al primer grito. Los héroes están hechos de una pasta extraña. Es hora de levantarme. ¡Quiero dormir! A nadie le gustan las musas quejonas, nomás a uno que otro escritor despistado. Toso para adentro. Me duele la cabeza. Mi espíritu luchador se fue de juerga a media semana. Ya me voy niños las mascotas esperan por mi. Vivir sola no es una buena opción. Con tos menos. Redimo los esfuerzos, condeno a mis demonios. Me levanto del quehacer monótono persiguiendo un espejismo. Nadie me salva si no yo, soy mi propia heroína. Luchar conmigo misma merece una corona de laurel de ese que mi madre usaba para espantar tormentas. Hoy no lamento los errores de escritura. Hoy escribo con absoluta claridad. Sin veneno en la cabeza y errores permitidos. Los quiero un poco más como no se debe querer lo extraño.

sábado, 17 de febrero de 2018

Cuando morir es una opción

Estuvo cabrón niños, muy cabrón. El sismo me agarró en off. Off es cuando soy de trapo. No dueña de mi. Un títere gordito de chongo insólito. Miren ustedes. El off es el mar en marea alta. Puto barquito de papel con el adiós escrito ora si de a deveritas. 
¿Por dónde quieres que comencemos?
Mi primera vez con alerta sísmica. 
Sentada frente al televisor esperaba llegara el On con sus ganas de vivir. Pantalla rosa, letras blancas. Suspenden programación para advertirnos del próximo temblor. ¿Eh? ¿Qué chingados pasa? 
Quiero decirles que mi destreza al pensar de inmediato ha sido vulnerada. Capto mucho después lo que estoy viendo. ¿Alerta sísmica? ¿Es un juego Dios bendito? No tenía idea de qué pasaba, Lalaralará. 
¿Cuánto tiempo tienes después de escuchar la alarma para ponerte a salvo? Me puse a pensar eso cuando recordé que la lavadora estaba puesta. ¿Qué hago? Arrastrando los pies llegué a la cocina. Escuché un ruido muy fuerte. Una especie de gotera. ¿De abierta la llave del fregadero? Estiré la mano para cerrarla. Estaba bien. Después de todo ese tiempo caí en cuenta que estaba temblando. Las lámparas, el tucán, todo se movía fuertemente. ¡Dios mío está temblando! ¿Cuándo empezó a aparecer Dios en mis escritos? Les digo ya estoy vieja. Voy el reencuentro con el Dios de mi niñez. Total es así. Voy a tomar en cuenta no mencionarlo tanto, capaz que existe y se acuerda de mi.
Sigo
Me quedé recargada en la puerta de la cocina sin saber qué hacer. ¿No les digo? Mi mente está en huelga. No atinaba si salir corriendo. Ah no perdón no puedo correr. Que chingue a su madre la lavadora yo me largo. Fui a la sala agarrándome de las paredes. El temblor estaba en su punto máximo. Los chihuahuas dormidos. Calixto igual. Los 3 huastecos mirándome. ¿Salgo a la calle? ¿Y los perros? Le temo a los cables de luz dicho sea de paso. Oigan ¿Se dan cuenta? Le temo a todo. Soy un ser humano tembloroso medio pendejo.
Si salgo no puedo cargar a las mascotas. ¿Y los pájaros qué? Las manos no tenían fuerza. Me senté junto a ellos. Chingue su madre todo, aquí me quedo. 
Escribí algo a Los Apellidos Ilustres por whatsapp. ¡Dios mío! (eso escribí). Había ruidos extraños en la casa. Todo se movía. ¿Cómo puedo recordar tanto? Llegaban mensajes alentadores. Todos reportándose en la medida de lo posible. Mensajes alentadores, de consuelo. 
No hagan eso, voy a llorar! ¿No saben que la ternura es veneno para mi? No me arropen en sus palabras. Yo lloro. Coco llamó. ¿Por qué Coco se preocupa últimamente por mi? Ni siquiera podía sostener el teléfono. Lloro y lloro y vuelvo a llorar. 
Tranquila, no pasa nada decía la pantalla en el móvil. Si he de morir escojo hacerlo con mis mascotas. Dormían ajenos a todo. ¿Dónde están hijos de suchi? ¿Dónde estás Barry?
Cuando todo pasó seguía sentada en el sillón de la marmota junto a mis perros. Me hacen enojar pero son mis perros. ¿Cómo los voy a abandonar? 

Llega el On a mis piernas junto con la réplica del temblor. Casi no me sale la voz. Un día voy a contar todo lo que el pp me ha arrebatado. La voz fuerte es una de ellas. A lo mejor en mi otra vida fui una soberana soberbia sin corazón. Una reina corredora de maratones muy mandona. En mi reencarnación tocó ser todo lo contrario. Pies de  plomo, voz de tenor borracho con un ligero toque de bufón en ciernes. 

Así fue como todo pasó. 

Voy a dormir. tres ratitos, no me distraigan. Hoy toca vendimia. Hoy toca disfrutar a mis hermanas, a Laura, al Jefe, a Barry con su ojo morado. Hoy toca descanso a Vicente. 
Hoy toca intentar ser normal con pies de trapo y chonguito rubio.
Algo de enseñanza me dejó el ayer sísmico. Actuar de inmediato. Sentarme a pensar no funciona cuando la vida está en mis propias manos. Igual si se lo piensan bien mi condición no da para más.
¿O si?
Escogí morir con mis mascotas, 
gracias al destino la muerte no andaba cerca. Sin dramatismos ramplones es lo que es y se acabó.
Punto final.
Terminaron mis dos horas.


Chido










jueves, 15 de febrero de 2018

¿Tú qué haces aquí pinche viejita?

¿Ya les dije que Laura me quiere llevar al concierto de Enrique?
No quiero ir porque soy viejita de bastón y eso.
Ya voy a llegar al sexto piso, no estoy para esos trotes.
Además la otra vez que fuimos al Auditorio los tipos de la entrada muy atentos me preguntaron si quería una silla de ruedas.
En ese entonces la silla era un armatoste que no figuraba en mi vida.
Si me dicen esta vez diré que si. Si no, no.
Los de silla de ruedas tienen lugar especial.
Loa minusválidos tienen privilegios.
Quizás como soy viejita con pp me sienten merito adelante y lo vea de cerca.
Lo que me apura es que el medicamento dura muy poco.
Ni siquiera llegaré lúcida a medio concierto.
¿Y si Enrique me ve?
Qué tal que me diga ¿Tú qué haces aquí pinche viejita?
¡Virgen del Chongo Parado me voy a morir!
Pero si muero no lo volveré a ver.
Ahora que si muero en ese instante llevaré su mirada clavada en mis pupilas.
¡Ay qué romántico!
Será mejor mantenerse ecuánime.
Mi corazón late como burro sin mecate.
Parezco quinceañera pendeja.
Todo sea por ver otra vez al amor de mi vida.
Es nueve años más joven pero...
¿qué tanto es tantito?
no me voy a casar con él,
nuestro amor es imposible, Barry se interpone entre él y yo.
Eso niños, es muy pero muy requetetriste.

Click!















jueves, 8 de febrero de 2018

El blues de la cornisa

Silencio en tiempos de ocio
pertenecer sin ser
amor sin acción
besos nomás.

Rotunda vaguedad.
Modelo antiguo hecho de partes genuinas.
Control de calidad absoluto.

La pierna derecha es Laura.
Pisa firme pero pierde fuerza.
Nada contracorriente.
El pie derecho está caminando solo
hace mucho tiempo ha.

La pierna izquierda es Bruno.
Va para dónde quiere, es autónoma.
anhela desprenderse de mi cuerpo
no ha llegado el momento.
Si lo miras bien no me perteneces
ni yo te pertenezco.
Eso no vale.

La columna vertebral es Barry,
me sostiene en la paciencia endeble del amor ignoto
pero
ha empezado a debilitarse.
Necesita calcio en forma de querencia.
Hoy no por favor.

La mano derecha es Bella.
La que con la mirada dicta el camino ha seguir.
Niña
que me sueña,
me mima.
La mano derecha es la que me insta a no cejar en el empeño de seguir siendo.

Cridty es la mano izquierda.
Está sin hacer ruido.
No se mueve, pero está ahí.
¨Sepa que usted forma parte de mis momentos alegres¨.
La mano izquierda abrazándose a la derecha, siempre juntas.


El corazón no es mío,
lo regalé.
Navega a la deriva en las madrugadas sobre un mar inquieto.
En la búsqueda de un faro ilusorio pierde un latido cada amanecer.
Aventura naufragando en la alborada borrascosa de la siempreviva.

Me queda la cabeza todavía.
Poco o nada es lo que tengo.
Movilidad inamovible
en paradoja discontinua
de un blues solitario
asomado al precipicio.









Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales