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jueves, 30 de agosto de 2018

No pos si

Nuestra historia escrita a tres porrazos. ¿Ah no? ¿Si? ¡Si quiero! La manera de ver las nubes habla de la candidez de tu alma. El matrimonio no es un juego. Bautizmo en repetición al vuelo. La primera obligada, la segunda razonada. Dos flores huyendo del pragmatismo ignoto. El cabello veleidoso, negro desbocado se desliza por la espalda deteniéndose en las formas adolescentes. Si así está el caminito, cómo estará el pueblito. Cinderella Star transforma su vida en pícara voluptuosidad. Vanas las miradas que la desnudaron al caminar por la calle. Altiva. Orgullosa. Derecho al camino no trazado. Los poetas convocan a un casting de musas de cuerpos vírgenes. Tú y tus musas. "Thank you very much I love you" El amor eterno no existe. Hay costumbres con significados escondidos bajo la capa del buen ejemplo. La maestra inolvidable soñó con educar el alma, lienzo blanco infantil. Se la comió el tiempo. Cinderella Star en el último capítulo de la primera temporada perdió el libro, el rosario, las arras, la sonrisa y la virtud valorada en una sábana. ¿Pos ónde las dejaste muchacha? Si supiera no estarían perdidas. No pos si. La vida nunca comienza por el final. ¿Cómo empiezan los 37? Olvidando. Los columpios no llegan a las nubes. Ama la vida, respeta la muerte. Ella sabe cuando llegará. Quiero ser incinerada. Alguien verterá los polvos muertos mezclados con tierra negra de la del monte. Siembren una matita que pasado el tiempo se convertirá en árbol. "Árbol la MaLquEridA". No cuenten cual es mi árbol, no quiero que nadie profane mi olvido. La cadencia pretenciosa de unas caderas tímidas llevan el ritmo de un despertar a tiempo. Minifalda de lunares marrón ¿o eran de colores? Pos ya no me acuerdo tú. No me mires por favor voy a renunciar a ti. Los celulares esconden lo desconocido de los conocidos. Envidiaba tu cabello negro rizado. Una hippie asomó en las botas de gamuza. Estilo inmortal del mundo nuevo. Porque me dejo querer por ti. ¿Adónde envío la carta? Los secretos guarecidos en la planta de los pies. Nada más quería que cantara la melodía que me prometió. Lucha, pelea, gana. No me distraigo en batallas perdidas. ¿Y si no existieran los viernes? Los inventaría con trozos de días felices. La visión de la gente es muy diferente a la real. Él no se quiere ir. Yo no tengo donde ir. El documento de Voluntad Anticipada me permite ver una luz para tener una muerte digna. Hay que pagar por ello. Las notas melódicas de tu sonrisa son para otros espacios. Tú eres mi Júpiter. ¿Podemos estar juntos como una familia feliz? Si te mueres no podré ir a tu boda. Piensa en la libertad que te dan tus pies. Llegaré caminando. Los secretos son armas infalibles para acabar con tus enemigos. Todas las mañanas me saluda. Por las noches se despide. Somos raros. Estoy perdiendo mis recuerdos. Yo las ilusiones de un mutuo final. Hasta que la muerte los separe. ¿No podría ser antes? Recuerda. Cinderella Star ha vivido siempre en ti. Una perla de La Bella. Abuela quiero decirte algo. Hay personas que abandonan a sus abuelos. Eso no pasará contigo. Mira, esta niña que ves frente a ti, esta nieta tuya jamás te abandonará. Jamás ¿Lo oyes? ¡Jamás! Te amo mi linda. Tengo los mejores abuelos del mundo.
¿Publicar? Si.

martes, 28 de agosto de 2018

Yo quiero más pulquito o algo así

Miren muchachos les voy a contar algo que me acaba de pasar. Estaba muy quitada de la pena oyendo caer la tormenta. Lalaralará. El cielo se puso negro en un tris-tras. 
Pensando en Barry que acababa de salir me quedé sentadita en el sillón de la marmota.

Suena la alarma de la toma de medicina. Tatatata tatatatatatat tatatatat tatatatatatataaaa.
La sala estaba en tinieblas porque las nubes gordas hicieron manifestación en el cielo. Se pusieron a bailar. Los vaporosos vestidos chocaban entre sí. ¡Rumble!  ¡rumble!  ¡Crash! y así.
Algunas nubes traían puestos vestidos negros con grandes olanes. Todas bailaban batiendo palmas tal como las bailaoras de España. Ole con ole. La tormenta caía con rigor. 
No encendí la luz porque no me gusta ver mi soledad en tardes lluviosas. Si fuera de mañana si. Las tardes lluviosas son egocéntricas, diablesas presumidas vestidas de tul y organdí. Ya estarás jabón de olor ni que perjumaras tanto.. Griterío de nubes. Gotitas de alhelíes. Romanceras agotadas. Libélulas de luto. 

No es que, no es que no te quiera es que te estoy besando.

Luego oscuro como estaba tomé el vasito con agua y el Cannabis Oil. ¿Qué creen! ¡Sacto! No vi cuantas gotas le puse. Olisqueé el líquido. Cero. Olía a nada.
Me dije a mi misma- Mi misma no le echaste las gotas.
Agarré de nuevo el gotero. Le apachurro y ¡sopas! salió mucho Cannabis Oil.
Me quedé pensando en si lo tomaba o no. El espíritu aventurero habitante de mi cuerpo pequeño en demasía dijo que sí.

-Salú y pa´dentro. Hasta el fondo.
-¡Puagh sabe a diablos viejos!

En poco tiempo la cabeza se sintió como un globo. Ligeeeeraaaa. Ligeeeera. 
Ah caray, me senté. Los ojos veían la nariz al mismo tiempo. Bizcos dicen que se llaman. Levantándome de golpe vinieron las náuseas. ¡Agh! La cabeza daba vueltas. Círculos onomatopeyicos ajuareados azul turquesa. 

Y pos ya. Laura me marcó. El Jefe también. Y Barry igual. 
-¿Cuántas gotas tomaste?- preguntan.
-Como tres o nueve- respondí con dedos presurosos.
-¡Chiky por favor no seas ridícula!-dijo El Jefe por el whatsapp.
-No pasa nada, calma y nos amanecemos- contesté.

Muy preocupados que estaban nomás por un pequeño viajecito que me eché una tarde tormentosa de lluvia caliente.


Escucho música para no dormir. Barry dice que no lo haga. Pronto llegará. Mantener los ojos abiertos cuesta uno y la mitad del otro. ¡Barry ya ven!
Comienzan los acordes de una canción que me viene muy bien en este momento.


Voy por la vida hilvanando traspiés como una estúpida,
y cada día pienso esta vez será la última.
No sé qué hacer, no sé cómo evitar ir por el mundo así.
Siempre dispuesta para tropezar lo mismo aquí que allí...

Aí luego les platico algo. Voy a ver qué hago para que no se me note que ando ¨pacheca¨. 
Pa parapapa, la cruz no pesa los hilos calan.
Pa parapapa, la cruz no pesa los hilos calan.


Con per...

















sábado, 25 de agosto de 2018

Cannabis Sativa

Ámonos corriendito de buen modo. El viernes arribó con aires de perfume barato del que sacan ronchitas en la piel, asegún dicen las amigas de allá lejos donde antes vivir era cosa obligada. Morían las niñas-mujer ataviadas de espasmos orgásmicos cuando nada sabían de tentaciones onanistas. Petite mort azteca en los albores.
Con el rostro enrojecido salían del baño presas del agotamiento febril bajaban la vista evitando las miradas inquisitivas de las brujas chismosas avecindadas de allá donde cruza el puente de piedra dividiendo el Pueblo de Arriba del Pueblo de Abajo. En lo alto del cerro El Pueblo de Arriba se alzaba sobre el suelo de mampostería el Templo de la Santísima Virgen de la Concepción Bendita.
¡Amárrate esas trenzas muchacha pareces güila!
Tierra mojada, arcoiris tras las nubes macilentas, magia ejercida por el sol rubicundo en las tardes bochornosas de agosto.

¿Dónde se aprende a tejer letras sin tanta parafernalia?  Vendedores de cachivaches faramallosos hechos pasquines. Hojas ocre. Otoño caído del nada escrito sólo besos con tu nombre.
Ya no sueño pesadillas las cambié a Technicolor.
El cine ¨Pedro Infante¨ esconde estudiantes enamorados poco atrevidos. Los tiempos un tanto inocentes. La honra se comenzaba a perder con un beso. Lueguito chocaban las bocas. ¡Rápido rápido los maestros también van al cine!
Camino a casa la niña-mujer aterrorizada de quedar embarazada por el beso robado por el ingrato quien metió la lengua probando el dulce néctar del espanto. ¿Ora qué les digo a mis papás? Inocencia pendeja salida de la ignorancias.

Cannabis Sativa. La Mary Jane permitida en gramaje pequeño. Al diablo los ¨churros¨ , cigarrillos baratos liados con sábanas de papel china blanco con un toquecito de saliva pa´que resistan el manoseo.
Cannabis oil. Oil Cabbanis como escribo en idioma valemadrista. si quieres saber de qué hablo búscame por las mañanas , es cuando no se me entiende nada. Ora si me buscas los viernes atiendo mejor. Los viernes soy como la ¨Chaquira¨ soy ciega, sorda, muda. A todo digo si para no perder el tiempo con negativas simplonas. Un no de vez en vez para no verse una dama fácil. del talón dicen en el pueblo.
Desnudo mi cuerpo de medicinas. Lo arrojo al abstencionismo en un domingo pulguiento. ¡Cállense perros! El camino en su absurda necedad dice que no. Hoy no hay complacencias. Malhumorada discurro mi venganza contra este cuerpo sísmico mutante. La ansiedad cabalga hacía mi en caballo desbocado. Prometo oh Jesús de los horrores tomar ejemplo de lo que no se debe hacer. Mátenme o algo pero quítenme esta puta ansiedad o me los como vivos con un chingado.
Las horas duran menos. Los amansalocos aumentan conforme a uno se lo tragan los años. Siendo enferma crónica los delirios son mayores.
Desnudo los fantasmas. Los huesos tienen huesos paranoicos. Chocar de calacas tilicas y flacas. Estuche de monerías visto en escaparate de vidrio delgado. Son tres los infames timadores, anarquistas del insomnio desbordados en mi rededor.
Rehén de mis miedos me hundo en la almohada de plumas de paloma currucú.

Me faltan dos horas o me sobran tres pastillas, el Cannabis oil y la cápsula de éter para desprestigiar los fervores de la canícula.

-¿Cómo se toma esta madre?- pregunto.
-Con un sorbito de agua o a madrazo limpio como lo prefieras- responde Laura.
-Moriré con tanto carajo medicamento que me zambuto todos los días- escupo obscenidades.
¿Alguien que venda dos horas de tiempo que le sobre?  prometo entregarlas poquito antes de colgar los tenis vulgo morir.
Nomás advierto que van a ir con unos cuantos rayones ocurridos durante el ataque titiritesco a la MaLquEridA en estado de indefención.
Vacunando los miedos cada trece días para no morder a nadie en el ínter.
Enclaustramiento elegido me pone los pelos parados. Callado. Onomatopeya de un dedo encantador.
¡Shhh! ¡A callar ranas que va a cantar el sapo!
¡Juímonos!
¡Turun tun toing!
















lunes, 20 de agosto de 2018

Buenafortuna


Guantes a su llegada 
En esta casa no se puede deprimir uno en domingo. Los domingos no se deprime ni muere nadie.
Que hay que dar de comer a los 3 Huastecos,
que hay que sacar a los chihuahuas al primer rayo de la mañana,
que hay que dar cariñitos a Calixto al regreso de su juerga por los tejados,
que tocan como si alguien los persiguiera,
que es domingo familiar, no puede faltar nadie,
que hay que platicar sobre los decires de la semana aclarando malos entendidos,
que la vendimia debe ser más temprano porque llueve.

En esta casa uno no se puede morir a gusto en domingo.

Que hay que preparar desayuno,
que si por qué no contestas el celular,
que si estás enojada, 
que si estás enferma,
que si los apellidos se te subieron a la cabeza,
que hoy no puedes quedarte tirada en la cama desperdiciando el bonito sol que hay afuera.

Que si hay que bañar a los chihuahuas,
que si surtir la despensa,
que atender a las mascotas,
que si ellas son más importantes que uno,
que si sobrevivimos la semana pasada sobreviviremos a esta,.


Guantes dormida a pata suelta. 
Querer morir deprimiéndose porque la vida es una hdp. En  domingo no es posible. Luego la cabeza revienta en mil ideas coloridas. Los pelos peinados para ningún lado hacían de mi una visión fantasmal. Ni Guantes se quiso acercar, blah al fin que los gatos ni me gustan nomás Calixto porque es mi gato pero no me pertenece.
Todo recobra vida cuando por la puerta aparece Laura cargando a Guantes. 
Me pongo digna. No puedo sonreír de buenas a primeras si minutos antes parada en la orilla de la cama el vacío me esperaba.

Guantes es la hija-gata de Laura quien la adoptó el mero día de la tragedia. Andaba solita escabulléndose de los perros metida entre los pies de los asistentes a los funerales de José.

A Guantes la vida le dio un giro tremendo cuando los ojos de Laura se posaron sobre ella. De andar en la calle pasó a ser la hija consentida de Laura. Obvio se hijo-perro Babo Alejandro no está muy contento pero qué se le va hacer.

EL pp y yo con sus depresiones podemos esperar morir un domingo entre semana.

















domingo, 12 de agosto de 2018

El aullido de una circunstancia

(Texto para leer en un tresporocho o en un dosporcinco, lo que se les haga más barato).
Hace poco creía que no podía ser más feliz de lo que estaba siendo. Igual que las pesadillas, en el momento más dramático un balde de agua fría me hace reaccionar. Mi grito me despierta. Los ojos están llorosos. ¿Desde qué momento comencé a llorar la pesadilla? Mi mano en el aire se agarra de algo imaginario. No hay nada. No hay nadie. Sola y la desesperanza apabullan mi cerebro.
Pedrito me dejó sola. No voy a sobrevivir. Recuerdo el nuevo entretenimiento. Escuchar jazz. Soy nueva en ello, voy descubriendo lo que me gusta. Desechando lo que no. Tengo el alma engarrotada de sentires piadosos. Todo se conjuga para hacer mi madrugada de silencio esclavizante un infierno dantesco.
Sueño que entran a mi casa Babo Alejandro se asusta. Perro que ladra no muerde. Babo es como yo, bravucón pero a la hora de los chingadazos se achica. Babo me "pide" subirlo a la cama. Su mirada de perrito se clava en mi. Lo subo tan rápido como puedo, los ruidos abajo se escuchan más fuertes. La agonía suprema del miedo hace que ponga los pies en el suelo. Camino -si es que a lo que hago puede llamarse caminar- enciendo la luz de las escaleras, como película de terror el grito es ahogado por mi mano. Regreso a la cama. ¿Dónde está Tiki? me pregunto.
El chihuahua viejo no está. Bajo de nuevo de la cama. En las sombras mi mano toca a Tiki que está parado sin moverse. Lo levanto. No se mueve. ¡No se mueve! ¡Tiki despierta! El perro está muerto. El dolor es indescriptible. Los gritos se convierten en aullidos despertándome en mitad de la noche. ¡Hermano! Grito en el instante que despierto de esta agónica pesadilla. Me he quedado sola. Sin el perro soy nada. El velo de la razón cae sobre mis ojos. Toco algo. Siento el pelito suave de mi Tiki. Respira tranquilo. Fue un sueño, una maldita pesadilla. ¡Tiki está vivo! Al sentir la mano me gruñe. Mi Alter Ego perro como yo no acepta mimos. Ámonos a la chingada deja de acariciarme! Respiro.
Limpios mis mocos. Los ojos están secos para entonces. ¿Quién inventó las putas pesadillas? Escucho aullar a un perro en la calle. Calixto bajando por la protección de la ventana regresa de sus correrías nocturnas. Son 4 am. hora del diablo le llamo. El terror ha desaparecido. No puedo volver a dormir. La pesadilla terminó con mi poca cordura. Los pies son trapos colgando sin estilo. Me la paso dando vueltas. Dicen que cuando está más oscuro es porque va a amanecer. Si. Lo he comprobado muchas veces.
El colibrí no llegó a mi ventana. Sé que volverá cuando él quiera. Espacia sus visitas cuando vio que me estaba acostumbrando a él. Así la vida es. Cuando se cree que la felicidad es completa, la realidad sacude todo mi ser para que deje de soñar en el amor fraternal. Un pájaro y una flor. Juntos pero libres cada uno por su lado. De esa manera imagino el colibrí en mi ventana.
Güerever, no hay felicidad eterna, son momentos que se disfrutan sin plena conciencia por eso uno se arroja a sus brazos sin pensar en que todo antes tiene su después. Mi después llegó quedito, sin oír sus pisadas vino a despertarme, felicidad efímera.

 Ayer llegó a mi casa una vecina. Con carita triste pregunto por Barry. Dadas las explicaciones correctas dijo que volvería luego, era la segunda vez en el día que venía a casa. Sus ojos tristes me miraban. Pregunté qué se le ofrecía, Barry no estaba pero yo podía atenderla. Con un hilito de voz preguntó muy apenada que si yo necesitaba un bastón o una andadera. Extrañada balbucee "un bastón".  Contestó que estaba usado pero en buenas condiciones. "No se preocupe" dije quedito.
Se fue a traer el bastón, volvía con él en el momento que entraba Barry.
Le dijo que su madre había recién fallecido y quería donar sus cosas para que no se quedaran guardadas en el desván del olvido. Barry y El Jefe le dieron sus condolencias. Natalia le dio un abrazo al ver que los hombres de la casa abrazaban a la vecina. Muy curiosa la reacción de Natalia. 

Agradecimos el gesto.  Explicó lo que pasó con su madre enferma, luego se fue. Nadie tocó el bastón. Se quedó en medio de la sala. Yo a decir verdad lo tomé con cierto miedo. Le tengo aversión a los objetos pertenecientes a alguien que ya no está.  Creo que su ¨ alma¨ está aferrada a sus objetos personales. Divago ideas. Maquino historias. Escribo embrujos. Alquilo sueños.

El domingo está amaneciendo. La pesadilla se fue, el colibrí no vino y el bastón espera en medio de la sala como diciendo ¿Y ahora yo qué hago aquí? Por eso niños les digo como la Madame Mim que soy, bruja agorera de los infortunios "nunca digan nunca" porque la puta vida se los restregará en la cara cuando ustedes y sus huesos mal formados les recuerden las palabras dichas en el momento en que no se piensa en que la felicidad tal como el dinero son efímeras.

 Me voy.

Los que me leyeron hasta el final muchas gracias. Tengo una severa inundación mentalñ de palabras aí ustedes sabrán disculpar. Y si no pues no. Chaíto. Voy a planear cómo usar ese bastón sin recordar a quién perteneció. Mi después está en él.  Sin olvidar, obvio, que alguien se acordó de mi. Es menester no olvidar ser agradecida. Que nadie se ofenda. Las palabras sin tanta parafernalia nadan mejor en las aguas del entendimiento.

Gracias.
















lunes, 6 de agosto de 2018

Esto lo escribiste tú o yo?

Si el neurólogo aprueba que estoy lista para aguantar mi realidad sin tanto amansalocos estaré libre. Entonces agarraré la escalera al cielo, tomaré una nube gorda de lluvia y me iré a volar sobre el mar. El inmenso mar al que le tengo profundo respeto. Claro que si el médico lee esto me mandará de inmediato a La Casa de la Risa, creerá que se me botó un tornillo. Creo invariablemente que no me quitará los antidepresivos porque a vista del mundo que me rodea, no estoy lista. Mi realidad es como un pastel de esos que traen el centro envinado. No me gusta el vino -pero si el tequila tampoco se crean que no- entonces para llegar al centro hay que cortarlo en rebanadas que saboreo delicadamente. Mi gusto rupestre acepta los sabores conocidos pero al llegar al centro ¿Eh? ¿Tiene vino? ¡Guácala no me gusta! ¿Entienden? Esa es mi realidad. Para que me quiten los antidepresivos necesito probar que tengo las agallas suficientes para aguantar lo que ya sabemos. 
Cuando mi psicóloga favorita me recetó los primeros antidepresivos lo hizo con mi permiso. Una linda ella. "me voy a hacer adicta" le dije. "Es una cantidad muy pequeña Flor, solo para que usted esté bien", me dijo entonces. ¿Quién es capaz de resistirse a esa sonrisa tan fina y elegante? Yo no. Dije si. Tomé la vía del camino medicado. Con él llevo desde los inicios del blog hasta ahora. 
¿Quién sinceramente cree que estoy apta para vivir la realidad? Levanten la mano. ¿Alguien? ¿Nadie? Lo mismo creo. No estoy preparada pinchesmadres. Y no es que no sea fuerte -he aguantado hasta puñaladas traperas- soy fuerte señoras y señores aguanto pero con un maldito pero, los antiepresiivos descubrieron mi sensibilidad. Es como si  aceptase verme desnuda frente a un espejo. Y no. Acepto ver mi rostro sin detenerme, de pasadita pero no para ver todos los defectos que tengo. Mi cuerpo es muy hermoso pero viéndolo desde un avión volando muy alto. No hay manera. El tiempo ha dejado huellas. Estoy muy traqueteada. Entonces no. De tal manera que seguiré como hasta hoy. Por favor no me digan que puedo con eso y más. Ver mi vida casi acabada en todos sus aspectos vulnera mis sentidos. Acobarda mi alma. Me hace ser un pájaro nalgón al que le cortaron las alas bajo su propia resignación. Así que niños les traeré nuevas noticias seguiré preocupando a mi familia y a ustedes los que me quieren obvio pero así es la vida. No nací para perder donde no hay posibilidades de ganar ¿entienden? Yo tampoco. Hasta la vista beibys.
Como dice Enrique, hoy no estoy para nadie. Au revoir por hoy. Tampoco digan que no es justo empezando en que la vida nunca será justa para nadie digo yo. Click! Voy a refugiarme en el único consuelo que no pierdo por ahora. Mis letras. Hoy me escojo solitaria para no dañar con mis sentires obsoletos a nadie.
Igual no hagan mucho caso ya saben que soy muy así quién sabe como.















sábado, 4 de agosto de 2018

Del lado equivocado

Cuando tengo muchísisisísimo miedo -hoy- me concentro en transformar el terror en suspiros. Llevo una hora echando el miedo por la nariz. Desbandada de aires temerosos. El alma se escapa en tragos cortos.

¡Échate un tequila muchacha! 

Exilio las sombras con un suspiro largo. En tránsito a la salida mueven las mandíbulas. El sonido disloca mis mejillas. Las rodillas se mueven con frenesí. Soy la radiografía de un sismo particular.

Y vamos... 

Un suspiro grande a ojos cerrados trasiega las venas. Conducta disímbola de mi yo interior. Terror en vez de savia. Descubro las tres que soy en el espejo. Tres y a la vez ninguna. Doy un trozo del corazón a quien encuentre la respuesta de las ellas en mi. Suspiro largo determinado compás de una melodía de amor. 

¿Amor? 
¿Qué es el amor? 

El terror se estacionó en las venas de los brazos. Me cuesta deshacerme de él. Soterradas las infamias el universo marcha como debiera. Ay el miedo será mi mayor enemigo dijo la muñeca un día ante mi sorpresa. Suspiros espaciados. Pétalos dubitativos. ¿Me quieres? No me quieres. Pongámosle sabor al asunto. ¿Te quiero? Yo tampoco. He materializado el miedo en aire limpio. Soy una Flor puedo alimentar pájaros, insectos, animales, humanos y alguno que otro ser que guste del polen amargo.

 Es increíble como he podido vencer por un rato al pp. El temor mordió mi lengua, le diré al dentista cual es la causa de las mordidas por dentro en mis mejillas. Necesito aire fresco. Tengo el susto metido en la sangre. En esta duermevela me acompaña La Gran Orquesta de Grillos Ingratos. Llegan de una larga gira por los jardines vecinos. La Gran Fumigación de hace un año los mantuvo alejados. 

Ay si pudiera. 

El cuerpo deja de moverse. Las pesadillas también. Los entes detrás de mi espalda se han quedado dormidos. Quiero aire o marihuana o mi pastilla azul o al poeta taciturno o a mi hija velándome el sueño.

Ay si quisieras. 

O una música para alimentar la piel. Un estratega de caricias venciendo mi reticencia intrínseca a creer en el poder de la mente. Nací del lado equivocado de la vida. Debí haber nacido musa o algo así. Inventada con ojos negro azabache mirando para allá donde el reloj avanza al antojo de las horas. 

Vivo en el después. 

¿Alguien ha visto mis gafas?
Hubiera nacido poesía. Hippie o medio rota. Esquiva. Nadie canta como tú las desgracias.

Me voy a buscar dos iguanas y una botellita de alcanfor.











jueves, 2 de agosto de 2018

Prim pram prum

Terminado el todo comenzamos la nada. Los enojos sin razón aparecieron a la voz de ya. Npi de donde salieron. La cosa es que cuando reaccioné estaba fulminando con la mirada a El Jefe. Mirando a Barry sorprendiéronse del cambio de actitud. Incluso tuve la descortesía de voltearme a seguir escribiendo. ¡Déjenme en paz, quiero escribir! No se amedrentan siguen hablando sobre las vacaciones y la carestía. La crisis está arrastrando a mucha gente al hoyo. Seguí exprimiendo mi cerebro. Los dedos estaban recobrando un ritmo paulatino carente de sentido, lo que escribía era soso. Igual siempre lo ha sido pero ahora más. La cabeza me iba a reventar. Tengo que expulsar las ideas de alguna forma. Prim pram prum. ¿Por qué me enojé, alguien sabe? Natalia preguntó algo. Reaccioné que era a mi a quien hablaba, y ya. El Jefe recriminó mi falta de atención con la niña. Abracé a la muñeca, le di muchos besos. Te amo abuela. ¿Dónde está mi cabeza metida? Estoy un poco asustada la mera verdad. Tiki tiene muy nublada la mirada como cuando la abuela murió. Así mero mero petatero. Lo estamos consintiendo mucho. Cuando mis hijos o Barry llegan se va con ellos. A mi obvio me ladra. "El que llegue se hace cargo de él", les digo. Llevarlo al baño, cumplirle su capricho de estar subiendo y bajando del sillón de la marmota. No regañarlo sobretodo. Nunca había visto tales ganas de vivir. Y bueno, como repito hasta el cansancio que nos iremos juntos al más allá pues eso me da miedito. Vaya ser que Chuchin o Lucy me oigan y ora si me cumplan este deseo de Tiki y yo morir iguales. No creo que eso sea la razón de mis enojos, yo creo ha de ser el calor agobiante o vete tú a saber. A lo mejor es esta sequía agonizante que por tres años seguidos nos está acabando. No hay lluvias, el calor está a tope. La canícula en todo su esplendor. Vivir en un país tercermundista tiene sus bemoles. ¡Llueva, llueva, llueva, La virgen de la cueva! Tanto que me gusta la lluvia. Aprendí a reciclar el agua. Lo que no me gusta es tener que bAñarme a la antigua usanza. Hay que bañarse con un bote de 20 litros y yo con tanto cabello. Ni modo así la vida es. La plegaria de hoy: agradezco a Dios o al universo que poquito pero todavía sale agua de la llave. Si no hubiese agarrado la mala costumbre de bAñarme a diario como diría Jesusa Palancares, no me preocuparía por ello. Sigamos, no me distraigan, ¿Será la cercanía del viernes lo que alborota mis delirios? No puedo sustraerme al encanto terrorífico de los viernes. Como sea, vomité las ideas que no pensé antes que me indigestaran. Amanecimos de nuevo sin agua. La próxima guerra mundial será por el agua. Las grandes compañías cerveceras, refresqueras y todo eso son en contubernio con los gobiernos las dueñas del líquido salvador del mundo. Dejan los mantos acuíferos secos. ¡Perra vida de pobre! Hubiera estudiado para ser magnate. ¿Qué? ¿Qué para eso no se estudia? ¿Ya lo ven? Ni en mis sueños puedo ser algo más que "una señora decente".¡Ya me voooy! ¡Adiós!ah no perdón "adiós" no, hasta lueguito. Como dice la Adriana, "nos vemos cuando nos veamos" o antes si es posible. ¡Estamos vivos señores! (o...¿será mejor estar muertos? Los muertos no se bañan).

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales