Angélica abraza fuerte. Besa mi mejilla. Me mira ternura. Habla mucho para no dar paso a los silencios incómodos. Dice que volveremos a hacer ejercicio como antes.
Bailaremos saltando sobre el banco. Si ella aguanta toda la melodía no puedo quedarme atrás.
Angélica mira ternura el cuerpo encorvado de su entrañable amiga. Da palmaditas en la espalda. Cantaremos y correremos a un punto inexacto dice y me mira a los ojos colorados de emoción.
Angélica. Instantes alegres. Pláticas de amigas inspiradas en una vida en común. El tiempo ha olvidado pasar por su vida. Sigue tan igual.
Vivía frente a mi casa.
El esposo se impacta.
No por mi seductora belleza sino por verme tan así. Abraza mi pena. Besa las mejillas sonrosadas. Esfuerzo por mantenerme erguida. Habla, me dice, me cuenta.
Devoto de la virgencita tramita su pensión. Dice que me veo bien. Incrédulo ilumina mi rostro con frases cortas. Ayeres absolutos sin vuelta de hoja.
Sorprendido murmura ¨todo irá bien¨.
Si.
Besos amorosos de la viejita.
Carmen me abraza, beso aparte invita a degustar la comida que nos preparó por el gusto de vernos después de tanto.
¿Quieren más? ¿Les gusta el atolito de masa? Coman coman anden sin pena, esta es su casa.
Valentina abre los brazos. Camina hacía mi sonriendo. Aprieta la alegría de verme contra el pecho de su siempre tímida amiga. Éramos exactamente diferentes. Tímidos entrecejos. Rumiantes a la moda.
Tanto todo ha cambiado. El viento sopla de frente. Momentos dichosos.
Las amigas de antes sorprendidas conmigo. Apoyada en el brazo de Barry escucho atenta. Metáforas del saber. Resabios oportunistas. A las claras vivo. Obsequio la mejor de las sonrisas.
Me voy sintiendo en mis espaldas las miradas ternura de gente que me hizo más feliz de lo que era.
A estas alturas de la vida los pies se han enraizado en la tierra. Imagina niña cuadros negros y blancos. Pisa negro-blanco. Negro-blanco. Con cuidado no te vayas a romper. Cierra los ojos. Déjate llevar.
Angélica me mira perderme entre los árboles flacos. Titanes crecidos bajo el influjo de los niños del barrio, mecen las ramas en señal de despedida.
Ojos que te vieron ir...
Me verán volver.
Reconozcámonos en el ayer.
Reconozcámonos en el ayer.
Versa el amor. El mundo es otro.
