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viernes, 18 de diciembre de 2009

Pescando trozos de felicidad.



No sé en que momento salí con mi red de infortunios, a cazar almas perdidas como yo. Almas solitarias en su mundo. Almas solitarias que están acompañadas pero que a veces les pesa tanta soledad que buscan a otras almas igual de solitarias que yo.

¨Soledades compartidas¨ según digo.

Habrá otras que no son solitarias, pero que buscan una respuesta a preguntas difíciles o tan fáciles que la tienen al lado y sin embargo salen a buscarla a un desierto de incógnitas.

Mi alma es solitaria a pesar de estar rodeada de gente que me quiere. Es solo que a veces es otra clase de compañía la que necesito.

Me eché a la mar con solo una pequeña red y un anzuelo.
Me eché a la mar con  un bote lleno de palabras viejas y huecas, pero que sirvieron para atraer a decenas de pececillos que se acercaron a mi balsa para comer un poco de lo que una reina atolondrada tiene que darles cada día.

Y les gustó.

Son 134 los que he contado. Muchos se han quedado a la deriva. Otros tantos siguen al lado mío. Los menos  me han abandonado. Muchos no están con los demás pero vienen sin tener que dejar huella o rastro de su paso.
Vienen en silencio.

Mi mar está lleno de palabras. Palabras que voy formando como grandes rompecabezas, que armo en mi mente y que van saliendo sin siquiera pensar un poco. Las palabras son como migas de pan que doy de comer a los pececillos. Ellos las aceptan gustosos, aunque hay veces en que las vomitan... les hacen daño.
Otras veces, comen y comen y comen y piden más, pero el alimento a veces es exiguo, no alcanza para tantos.

He visto pasar por mi mar, piratas valientes, mujeres indomables, adolescentes audaces, jóvenes que se quieren comer el hoy, sin importar el mañana.
He visto pasar barquitos que andan a la deriva, sin saber que hacer ó que rumbo tomar. He visto pasar por mi mar, profesores llenos de sabiduría que de tanto saber, ya no saben.
He visto en mi mar mujeres muriendo de amor. He visto valientes... he visto cobardes.
He visto tanto y sin embargo mis ojos no se cansan de mirar y de aprender. Dicen los pecesillos que mis palabras... que mis letras les han ayudado a seguir. Al menos ha servido de algo el estar aporreando al teclado en las mañanas.

He tirado mi anzuelo para atraer peces grandes... sabios... pero no han caído. Seguiré tratando, una reina no se vence tan fácil. Mi vida es de retos. Habrá que enfrentarlos y vencer que para eso fuí hecha.

He tenido el cielo para mi solita hoy, a las cinco de al mañana, en la quietud matutina, lo he tenido para mi solita y lo he disfrutado.
He disfrutado el frío que me caló hasta los huesos, queriendo llegar a mi corazón. No lo ha hecho.
He caminado solitaria por una calle llena de miedos y sin embargo he llegado airosa a mi casa... a mi castillo, nada me ha pasado.
No tengo miedo... ahora ya no tengo miedo.
No tengo miedo a los dragones.
No tengo miedo a los fantasmas de mi habitación.
No tengo miedo a los fantasmas de antaño.
No tengo miedo a la muerte.
Ahora... ya no tengo miedo.


He vuelto a nacer, pero sin miedos ya, que me ataban a la orilla de mi mar.
He visto a las estrellas... tres. Me han sonreído y me han guiñado el ojo. Una me ha dicho que este día nunca lo olvidaré y así lo creo.

¡¡¡Esto es la vida!!!.

He abierto los ojos el día de hoy. Los he abierto para empezar el resto de mi vida... lo que sea... lo que falte.
Hoy le doy gracias a Dios, al Dios en que la MaLquEridA no cree, que le haya permitido conocer tanta gente, de lugares tan remotos que nunca imaginó que llegarían tan de lejos ó que las conocería con tan solo darle golpecitos al teclado de la computadora.

Todos caben en mi ¨compu¨.

Guapos, ricos, pobres, insolentes, agresivos, poetas, enamorados, inquietos, mujeriegos, mujeres con temple, aguantadoras... valientes, todos ellos caben en mi ¨compu¨.
Y a todos ellos... a todos ustedes que siempre están... la MaLquEridA les agradece el estar.
Agradece sobre todo a los pilares del castillo... Barry... Kiku... Muny... sus mascotas... les agradece el SER.

Hoy empieza el primer día del resto de mi vida... hoy empiezo de nuevo a vivir.
Más madura, más completa, más libre, más soñadora, más realista pero sobre todo empiezo la vida como nunca pensé hacerlo... siendo más mujer.

Aunque solo yo me entienda.
Después de todo la reina del país de los hongos, aún guarda muchos secretos y no ha nacido aún quien la entienda.
Después de todo la MaLquEridA es tan audaz que ya empieza a explorar otros mundos antes negados para ella.
Después de todo Flor de María ha RENACIDO.
Después de todo... después de tanto... hoy he aprendido que la vida es para VIVIRLA.



GRACIAS INFINITAS A TODOS.







Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales