Hace tiempo, cuando alguien ofreció publicar mi libro de cuentos infantiles, no lo creí viable porque sé y creo firmemente que mis cuentos no son malos, son malísimos, entonces qué necesidad hay de pasar vergüenzas, así que dije, ¨Lo pensaré¨ y estoy en eso.
Han habido más propuestas pero no las tomo en serio, no sé escribir y si tuviera que escoger lo que se podría publicar -según yo- no pasarían de tres.
Ayer al ver la respuesta que ustedes me dieron, me dí cuenta que tengo muchos amigos que creen en mi. Virtuales pero amigos al fin y al igual que los reales, los valoro mucho. Si publicara mi libro tal vez se arrepentirían de comprarlo pero ya qué, no les regresaría el dinero je.
¿Se han dado cuenta la importancia que le doy a la palabra ¨Amigo¨?
No me sorprendió leer las respuestas de gente que sabe, que respira libros así como si se fuera acabar el mundo me da una idea de que tan mala no soy -te quiero Pelusina- porque consideran que soy buena. Yo sé que no, si no ya me habría descubierto un buscador de talentos.
Precisamente ayer le comentaba a Barry que mucha gente que me lee no sería mi amiga en la vida real porque nuestros mundos se contraponen. Por eso no quise buscar a una excelente bloggera argentina que vino hace poco a la ciudad porque siento que no sabría qué decirle y agacharía la mirada por sentirme menos. Chingada madre porqué no inventan una puta pastilla para desaparecer el complejo de inferioridad. Creo que nos separaría eso que no me deja gozar lo que tengo.
Algún día cuando esto que me agobia desaparezca estrecharé las manos de muchos amigos a los que no he querido conocer por lo mismo.
Mientras ocurre un milagro, agradezco a todos los que se ofrecieron porque sin conocerme me tienden su mano.
Me hacen sentir muy querida en este mundo irreal de monitores.
Me hacen sentir muy querida en este mundo irreal de monitores.
Algún día, en un tiempo no lejano, publicaré el libro de cuentos infantiles. Tengo correctora de estilo, tengo ofrecimiento para el prólogo de tres amigos, tengo la ilustradora, tengo dos editoriales, tengo mucho para hacer ese sueño que nunca soñé hacerlo realidad, lo que falta y lo más importante es querer publicarlo.
Ayer cuando se me ocurrió la broma para el Día de los Inocentes, no pensé que tuviera semejante respuesta. Estaba -estoy- apenada porque no pensé que la creyeran. Desde ayer quería decirles que era broma pero se siente tan rico sentirse querida por personas que nunca he visto que quise saborear más las palabras que me dejaban.
Hace tiempo dije, que siento que no pertenezco a nadie, a nada. Que mi sitio en el mundo aún no se inventa y pienso que soy como una estrella olvidada en el cielo que ni nombre tiene. Así lo he pensado siempre. No encuentro mi sitio en la casa paterna. No encuentro mi sitio en el mundo real. No tengo sitio con los de mi edad. He regresado de con Natalia pero ahí tampoco era mi sitio. Y de pronto al regresar a casa siento que el sitio que tenía se perdió en la inmensidad de mi tiranía.
No encuentro a qué pertenezco y ayer al leerlos me sentí pertenecida.
Sentí la gloria por instantes. Sonreí gozando cada palabra que me dejaron pensando que había encontrado el lugar al que pertenezco pero era sólo una broma. Entonces sigo igual, no pertenezco a nadie a nada ni siquiera a mi misma. Mis pensamientos son para otros. Mis sueños son para otros. Mis deseos son para otros. Mis putas letras tampoco son mías, tienen un trozo de mi pero al final son de quién les dé un mejor uso.
Hoy despierto a la realidad, buscando un sitio para mi en el mundo pero no se ha inventado.
Muchas gracias a cada uno de los que pasaron a dejarme su cariño y apoyo, lo valoro en el alma porque salieron de forma espontánea y eso se siente a toda madre.
Algún día, en algún lugar habrá una MaLquEridA recordándolos por toda la eternidad, cuando haya encontrado su sitio, si es que ya se inventó o tocará a ella inventárselo.
¡Gracias Totales!

