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domingo, 20 de mayo de 2018

ANTOLOGÍA

No cambio mi tristeza a modo de morir. ¿Quién sino uno mismo es el propio artífice de vanaglorias fecunda? Mi mejor estado, prolífico y bendito son los ratos tristes. Creo lo mejor de mi. Los "mejores" escritos nacen de los dedos tristes. Chonchos, regordetes, chaparritos. Chiquitos. ¿Mestiza o criolla? "Crio yo" que ninguna. Para mejores glorias llamémosle el eslabón perdido. Pocos -ninguno quizás- entienda el abandono conceptual de la alegría. ¿Por qué ser tan felices si el mundo se cae a pedazos? Uno no puede remediar muchas cosas con una sonrisa disfrazada de mentira. No entiendo la razón de ser un alma triste. No encajo. Alguna vez "pertenecí" a un grupo de gente culta. Se difuminó como todo lo bueno que dura poco. Lo recordé. "Yo fui uno de ellos". Sola me exilié. No pertenecí por más que me esforcé. Mi mundo fue mágico con ellos a bordo en ese barquito de papel. Un día naufragó. Sobrevivieron ellos volviendo a su mundo casi sin mi. Mera referencia de días que provocan una sonrisa. Disidente de mi, aporreé textos por miles. Hice confidente a la tristeza que es la muerte pero nadie entiende que se puede ser feliz estando muerto. Las letras se llenan de vida. Los lloros adquieren tintes de consecuencia. Los versos y sonetos riman en colore serios. El gris es tan sin embargo que para que no se sienta solo lo hice mi color favorito. En este mundo mío lleno de sol y azules radiantes despierto todas las mañanas. Encuentro tristeza en los colores brillantes. Cegados los ojos, tiemblan los párpados habituados a la noche. Hamacas inexistentes en los que me acurruco por las madrugadas. La tristeza y la muerte colorean el mundo inhabitable para la mayoría. Las calaveras sonríen ante el azoro de quien les teme. Hablemos de amor. Del amor que existe entre tú y yo. Déjame rociarlo de lágrimas de amor -benditas ellas- para darle luz a mis letras. Al toque de un mínimo rayo de sol provocaran miles -asi es de exagerado el amor- de arcoiris alegrando el mundo triste, suave. Monotonía pura de quien del amor se aferra para seguir amaneciendo en su habitual lugar común llamado tristeza. Eh pero ojo, no pierdas de vista el estilo. Mis dedos de fijom-como tú dices- son tristes pero no vivo eternamente ahí. Hombre nadie me aguantaría. Soy de sonrisa franca pero con dedos esmirriando tristeza. Culpo al mes en que nací. Cuando el frío y la melancolía hacen de este sitio el mejor lugar para vivir. Una antología de momentos tristes. Hoy por hoy no he dormido nada. Tirada en la cama tiemblo sin poderme controlar. Un feto en medio de la oscuridad. Imagino a los drogadictos en el desintoxicar perverso de seres amorfos. Fluoxetina. Flúor. Mansedumbre. Quiero mis pastillas. Esto es en lo que me he convertido. Para mi el pp es un marido con el que fui obligada a casarme. Me hace suya, estropea mis sueños. Limita mi libertad. No acaricia, toma por la fuerza algo que jamàs le pertenecerá. Antología del dolor y sufrimiento. Quisiera tener el don de los artistas que hacen de su sufrimiento obras dw arte. Se apegan a su realidad. Tomados da la mano emprenden el camino en cordial monotonía. Se crecen ante la adversidad. Nacieron para ser artistas. Yo soy una simple orfebre a quien el barro sólo le sirve para ensuciarse los zapatos. No me da pena. A veces si, la mayoría no. Elegí el camino agreste porque no nací para mártir. Errada o no sucumbiré al peso de los días con mi gesto característico; el ceño fruncido. Si hay que echarle la culpa de esta verborrea barata es a las pastillas. Desintoxicada quedo pues. Tengo miedo de verme en el espejo. Regreso cuando sea menester recordarme.

domingo, 13 de mayo de 2018

Hoy domingo se casa Benito con un pajarito

Así la vida pues se escribe sin tanto -vestigios del ayer- remordimientos. Dando por sentado nada trastorno sin sentido. ¿Desde cuándo fui excluída del equipo? Lo pensé bien quitando enojos y resquemores obtengo beneficios tal como seguir siendo autosuficiente en cierto grado de inmediatez. Quien se acostumbra a que le hagan todo se vuelve inútil. La vida da lecciones tardías. En lo superfluo soy inútil. En lo necesario no moriré por ello. Cuestión de actitud. Paroxismo ridículo -porque debe ser- en el que me encuentro. Y luego que no maldigas y luego por que estás tan callada. El tiempo no da explicaciones. Con capacidad suficiente para elevarme a tocar el cielo azotándome después en el suelo. Hablo de poesía si se me permite. Cambio tres días de mayo por un masaje en mis piernas. ¡Ay qué dolor, qué dolor, qué pena! Miedo del "algo" recargado en mi espalda. Pies descalzos caminan tras de mi. Siluetas negras danzando en mis noches sin dioses. Eb mi país matan -mueren- más mujeres que ilusiones. Babo Alejandro huyó de la casa otra vez. La Bella y Barry lo encontraron enfrentándose a tres furiosos canes enormes para su tamaño. ¡Pinche perro! Pa'lotra no te busco. Nos mata más -¿se puede morir menos?- imaginar a qué peligros se enfrentaría. El Alter Ego perro está ya muy viejo. Lo consentimos mucho. Es demasiado gruñón. Tiene suerte por partida doble. No le dan antidepresivos ni lo regañas porque no le da la gana comer. Empírico nomás. Quiero ser perro. Rescatemos de lo sosegado del entorno el saber hablar cuando se debe. Lo descubrí mirándome dormir. ¡Hey no me mires dormida! Estado vulnerable. ¿Dormida o despierta? la visita al departamento trajo consigo reencontrarme con dos antiguas vecinas. Las dos me abrazaron. Las dos me estamparon sendos besos en la mejilla. Yo... no supe qué decir. Me da gusto verlas pero termino la charla rápido. El escozor en el brazo -tributo a la felicidad- recordó mi época de bruja materna. Los recuerdos tienen telarañas en la memoria. ¿Que no se había muerto? Tengo miedo de tejer recuerdos con los hoy que me incumben, me gusta saberme viva... ¿ Y mi status dónde quedó? Permuto la capacidad de disentir por la de razonar. Se ajusta más al mundo de los humanos. El abuelo -mi perro viejo- es como yo. Mira la calle en el umbral de la casa sin atreverás a dar un paso fuera. Igualito que yo. Interfaz de lo ignoto. En los intervalos del aburrimiento aprendo a leer poesía y a tratar de entender la guerra en Siria. Un mundo alejado de otro. No hay relación de uno con otro. Nadie ha encontrado poesía en un niño muerto por una bomba. Aquel que lo encuentra será única y nada más un mercenario.

sábado, 5 de mayo de 2018

Al sur del universo

Vencido el plazo para entregar el proyecto no queda más que hacer. Es el segundo año que trabajo en él, como todo lo que empiezo, nunca termino. Logré entusiasmar a Laura y al Tío Sam para que me ayudaran. El Tío Sam ya no está y Laura hizo más de lo que pudo. Este año avancé más que el pasado pero quien vive de realidades un sueño es eso y nada más. Revisar palabras, tiempos, acentos, ideas no es fácil para mi, ser imperfecto que hace las cosas y ya está. Revisar que todo esté bien me sobrepasa. Lo que está hecho no tiene remedio. Laura dice que si. Voy a pasos lentos ¿de qué manera si no podría ser? Habituarme al marasmo que me encuentro provocado por los antidepresivos ha sido rápido. Estoy como los letreros de las escuelas. "No corro", "No grito", "No empujo". Añado las mías: "No maldigo", "No vocifero", "No me enojo". En este período de prueba me volví un pan de Dios. Puedo enfrentarme a desafíos como aceptar los viernes con una sonrisa, decir en su cara al neurólogo que es muy enojón, o bañarme con agua fría sin echarle culpas a nadie. Estoy anulada compañeros. ¿De modo que esto es vivir la vida como se debe? Aguantar el bullicio de las mañanas sin querer salir huyendo habla mucho de la nueva actitud. Observo a Barry y a El Jefe platicar en el trayecto a la casa de los aviones. Si hay un ejemplo de amor de padre e hijo son ellos. Observo, observo, observo. Lleno los ojos de su -¿Por qué no hablas Flor?- pregunta El Jefe viéndome por el retrovisor. -No tengo nada que decir- respondo seria. En ocasiones sazono sus pláticas con una que otra grosería. Les causo gracia. No comprenden como yo tan propia pueda decir semejantes barbaridades. Mis silencios se han extendido hacia los dedos. "No hablo", " No grito", "Si pienso". Pienso, pienso, pienso. Tanto pensar me duerme, esté con quien esté. -¿Qué sueñas abuela?- pregunta La Bella. ¡Demonios! No me gusta que me vean en mi estado más vulnerable. Hablo dormida. Palabras ininteligibles. Balbuceo triquiñuelas. Susurro amores, medito querencias. Terminó el plazo de prueba del nuevo antidepresivo. Camino sobre nubes. Todo es armonía. Entre toda esa somnolencia todavía queda algo de la MaLquEridA de antes. Debo conocer a alguien. No quiero. Ser antisocial no lo olvido. Claudico a primeras de cambio. Acepto sin decir nada. Me gustó conocer a ese alguien. Deshinibida, segura de sí misma hablaba como si nos conociésemos de hace mucho tiempo. Y si, me conoce por su cercanía a Laura y porque "escribo". ¡Virgen del Chongo Parado, me ha leído! Me da una pena que me conozcan. Salí de la guarida para ver al neurólogo y ya está. Sigo en lo mío. Compré manta para mis blusas. Pasee con Laura. Y ya es todo. Ha llegado Natalia. -¿Qué escribes abuela?- -Escribo en mi blog- -¿Para qué escribes?- -Para que me lean- -¿Quieres hacerte famosa?- -No, nomás quiero escribir- -¿Por que no quieres ser famosa?, las viejitas también pueden serlo. Te amo mucho mi dulce abuela. Natalia es la primera niña en toda mi perra vida que un ser infantil me dice que soy dulce. ¿Dónde tendré lo dulce pues?
Soy una vieja gruñona y ya.Click!

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje