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lunes, 30 de julio de 2012

Lo peor de ser mexicano






 
No hay nada peor para un atleta mexicano que ser mexicano. 

Llevan a cuestas la presión de competir y encima tienen que aguantar las críticas de mucha gente que no tiene otra cosa más que estar viendo los errores. Que si el uniforme muy churrigueresco, que si van a pasear, que si no tienen oportunidades de ganar para qué van y encima de eso todavía falta que regresen para que la gente se los coma vivos. 
Nada les parece, si ganan de plata pudieron ganar la de Oro. Si no ganan nada, son una vergüenza. Que si son buenos para levantamiento de tarro, que si maratón de cervezas todos ganan en fin. Estoy un tanto asqueada de tanto pensamiento negativo en contra de los atletas mexicanos. Que fácil habla la gente, ya quisiera verlos ahí para saber que se siente. 
Cuando más unidos debíamos estar sacamos toda nuestra frustración y peor es con alguien que no se puede defender porque eso si, los atacamos desde nuestro cómodo lugar.

Nos regocijamos viéndolos en el suelo, nos burlamos al ver como caen. Mientras unos les ponen el pie en el cuello, los otros aplauden solazándose de su derrota. Ver en el suelo a un mexicano es el mejor disfrute para otro paisano. 
-Yo por eso no voy- dicen algunos mientras sentandos insultan al atleta que puso su mejor esfuerzo. Que no todos son igual eso es cierto.
En México, el deporte, la educación y la seguridad social vale madre para el gobierno así que cada quien debe ver por sus propios medios cómo salir adelante.

Que pena.

Sin generalizar, no hay peor cosa para un atleta mexicano que ser mexicano.










sábado, 28 de julio de 2012

Inteligencia honguil






Buscando pasar el tiempo me metí a un link que compartió muy amablemente en mi muro de fb, Lex, Es un ejercicio de destreza mental, es este.
Es un rompecabezas original que armé muy rápido, ejem ejem -siempre he creído que soy muy lista pero navego con bandera de pendeja- no me costó trabajo resolverlo y le dije que soy una chucha cuerera.

Puchándole aquí y allá encontré ejercicios de destreza mental que estuve resolviendo hasta muy entrada la madrugada. Sigo pensando que soy muy lista ¡Cajum cajum! Lo malo es que sola me halago y eso no tiene chiste. Lo bueno es que me vale madre y sigo pensando que soy muy inteligente.
Hice otros tests sobre preguntas, secuencias y demás. Tengo calificaciones altas incluso obtengo respuestas muy buenas peroo cuando vi mi IQ en un ejercicio resultó que tengo 90. Mmmta madre estoy en el rango de ¨Normal¨. O sea que mi ego se desplomó porque yo pensaba que era muy inteligente y era única y la chingada y resulta que soy ¨Normal¨
 

Eso me pasa por subirme a mi tabique.

Mñeh!, voy a seguir armando mi cubo de Rubik, es mio pero él lo inventó. Seguiré jugando damas chinas y Uno y resolviendo los maratones, leeré blogs y patatí patatá al fin que es sábado y los sábados son más largos que la chingada.
Por cierto, también me metí a ver cuanto vale mi blog y saber la calificación que tiene en cuanto a contenido. ¡Ejem ejem! tengo 90. 90 no sé qué madres pero se oye bien. Tengo 85 en cuanto a que lo puedan leer adolescentes y chamacos, supongo que es por las groserías pero no puedo hacer nada en cuanto a eso.
Seguiré leyendo ¨Sobre héroes y tumbas¨ de Ernesto Sábato que sepa la chingada como llegó a mi casa, y  ya es todo, espero que el día transcurra como deba.

Como dice un buen amigo ¨Lo que es no tener que hacer¨ y escribir puras pendejadas (eso lo digo yo).

Como se ve que estoy perdiendo el tiempo, que post tan más insulso y bobo ya nada más falta que empiece a contar mis chistes sosos, ustedes perdonarán la insensatez a que me tiene orillada el bendito jardinero que está cortando el pasto del vecino y que con su desbrozadora hace más ruido que la chingada. Pero ¡Calma, calma! el tipo está trabajando desde las seis de la mañana en sábado, yo me dormí a las cuatro y me desperté a las seis gracias a él. Señor jardinero, ¿podría ir usted a chingar a su madre a otro lado? Gracias. 
Si entran por favor de puntitas para que no me despierten, si es urgente me gritan y voy ipso facto.
 



















¿Hay alguien ahí?







El tiempo transcurre entre bancos de niebla matinal y lluvia gris en las tardes. Cada vez es más difícil conciliar el sueño. Me pregunto que habrá más allá de la vida. Hoy tuve terapia desestresadora de cerca de tres horas en centros comerciales. No hay nada mejor para distraerme que ir de compras. Pasear y ver todo lo que puedo obtener pero que no necesito. He dejado de lado las compras compulsivas, ya reviso la alacena para saber qué falta, lo que antes nunca hacía. El virus de la responsabilidad se apoderó de mi. Salí sola y no me dio miedo. Barry dice que debo hacerlo porque no siempre habrá alguien que me acompañe pero aún no reuno el valor para ir sola a cortarme el pelo. Estoy tan apegada a Barry que creo nací con él. Estoy conectada al msn en esta hora de las brujas, es extraño no ver a nadie a esta hora en que el caos mental se apodera de mi. Tengo la impresión que las personas creen que vivo en la inmediatez de la tristeza pero tengo muchos motivos para sonreír y el desánimo no me posee. Cuestión de percepción. Vi a La Bella el jueves, es la niña más hermosa del mundo. Parece conejo con sus dientecitos asomándose en sus rosas encías. Estoy en etapa de abuela culeca, para mi Natalia es la niña más hermosa del mundo y háganle como quieran. Conocí a Luna, tiene doce días de nacida, hoy la operaron del corazón. A su tierna edad Luna es una guerrera y saldrá adelante. Por un lado la vida por el otro la muerte. La abuela ya está en casa sin mejoría. Todos esperan lo que nadie dice. Lo que está pasando me hace reflexionar que debo vivir el día al máximo sin pensar estupideces ni hacerle mal a nadie con mis actitudes vanas y soberbias. Anoche Tiki -mi chihuahua- se acostó en mi pecho, es extraño... todo es tan extraño. Siento que Barry me está cuidando mucho y me hace sentir mal porque creo que no le correspondo como debiera. A esta hora incierta me llama para tomarnos un café... Ha comenzado a caer la tormenta anunciada con relámpagos antes de la medianoche. Los grillos dejaron de cantar, el único ruido que se escucha es el de las gotas que caen en tropel sobre los tejados. Es hora de irme, esto se está convirtiendo en bitácora del cotidiano absurdo que no debería de contar... creo. No quiero escribir tristezas pero hablar sobre alegrías me parece traidor. Me río pero sin que nadie me vea. He tratado de limpiar mi mente de tantas cosas y palabras que me tenían estresada. Tengo la vida pintada de rosa moteada de negro.Todo marcha como debiera hasta hoy. Seguimos encadenados al espíritu emotivo de la realidad. La incertidumbre mata. Ya se me acabaron las palabras.







*Imagen de google














jueves, 26 de julio de 2012

Rarezas






 
Muy temprano en la mañana había escrito un post banal sobre mis manías y el no poder deshacerme de ellas por ser una carga inútil. 
Estaba tomando una fotografía para ilustrarlo cuando sonó el teléfono, la hermana de Barry habló para decir que la abuela está en el hospital. Anoche se infartó, el médico les dijo que ya no se puede hacer nada. La abuela está muy cansada y su corazón más. El médico les preguntó si le daba otro infarto la reanimarían o no por el estado en que se encuentra, el daño es cada vez mayor ante cada ataque de las enfermedades que poco a poco la han ido consumiendo.

Barry va para el hospital, no quiso -como siempre- que lo acompañara a ver a su mamá. La decisión que deben tomar con la abuela es llevarla a su casa para que muera rodeada de su familia o la mantienen en el hospital.
Barry conoce mi forma de pensar en cuanto a la eutanasia, puede parecer muy cruel pero la abuela está muy mal, mantenerla casi inconsciente me parece inútil porque recuerdo cuando mi madre estuvo en coma durante una semana y no se pudo hacer nada por ella desde el primer día. El sufrimiento de todos fue enorme pero más lo fue cuando un día hablándole a mi inconsciente madre se le salieron dos lágrimas. Ella estaba consciente de todo lo que pasaba a su alrededor pero algo había que no podía volverla en sí. Sufría mi madre partiéndome el alma porque para los médicos ella ya no tenía remedio. Sufrió innecesariamente toda una semana en una agonía que se la llevó como si cualquier cosa. Dejándonos en un desamparo ante el cual creímos morir pero aquí seguimos a pesar de decir que sin ella nos arrojaríamos a su tumba en el instante mismo que la sepultaran.

No es que quiera evitarnos sufrimientos pero me parece innecesario que el enfermo sufra si ya no se puede hacer nada. Barry comparte mi forma de pensar, ve a su madre muy cansada y enferma. Sus días los pasa dormida, a veces hay que revisar que esté bien pero para mi eso no es vida. Dormir sin darse cuenta de nada no es vivir. Como si fuera una muñeca o un mueble o algo.
Soy demasiado cruel por mi forma de pensar pero no entiendo el porque hay que mantener a alguien con vida por el hecho de ser -en este caso- la madre de Barry y su partida les va a causar mucho dolor. 
¿En quién piensan? ¿en su propio dolor o en el descanso de ella? La muerte de una madre duele mucho pero es el ciclo de la vida que todos debemos completar.

Mi madre murió hace mucho, el hombre que fue mi padre también y hemos sobrevivido, así es, cruel pero así es, aunque creamos que moriremos al faltar la persona que tanto amamos al final seguimos viviendo pero hay que ser muy fuertes para aceptar una decisión tan grande como es aplicar la eutanasia en nuestra propia madre o dejarla seguir viviendo porque no aguantaremos el dolor de su partida ni el hecho de dar el consentimiento para que los médicos la dejen sin asistencia hasta que ella aguante sobrevivir con sus propias armas.

No sé, siento que soy muy mala pero pienso en la abuela y sé que no le gusta estar así. Al menos yo quiero recordarla alegre y feliz como era siempre y no como está ahora, pero bueno, son decisiones que no me corresponden, sólo externo mi opinión pero insisto en lo mismo aunque al dar mi opinión me sienta perro sin patas y me juzgue severamente. No es mi madre y quizás por eso lo diga fácil, eso nunca lo sabré, soy huérfana desde hace mucho.

-Hoy es un mal día para morir- me dijo Barry hace un momento y yo contesté que la culpa la tiene el clima lluvioso pero que cualquier día es malo para morir cuando de la madre se trata.
Igual al rato estaré diciendo que la abuela volvió a vencer a la muerte, ella siempre lo hace y eso le admiro aunque en la vida real la abuela casi no exista para mi.
 












martes, 24 de julio de 2012

Heroína en receso






Hace poco sin pensar le dije a mi hijo o a Barry o a alguien -no recuerdo- que cuando muera quiero donar mi cerebro para el estudio del parkinson.
No sé cuanta gente de la que me lee sabe que padezco ese mal desde hace tres años y medio, tiempo en que mi calidad de vida cada día se deteriora más aún cuando mantenga ejercitado todo lo que pueda ejrcitar.
Pues bueno, recibí la semana pasada un mail que no leí de inmediato porque se me olvidó. La mente me está jugando malas pasadas y entre ellas está el que me maree contínuamente y que se me olviden las cosas.
Como decía, recibí ese mail y fue hasta ayer que lo leí. En ese correo un invaluable amigo español me daba información sobre los avances que ha tenido el parkinson en España lo cual me alegró mucho porque vi una lucesita de esperanza.
Si algo hago todas las noches es pedir al dios todopoderoso de las enfermedades crónicodegenerativas que me alivie. Cosa que no sucede porque lo primero que me avisa -cuando despierto- que estoy viva es el temblor de mi lado izquierdo.

Entonces haciendo una mueca de ¨Ya ni modo sigo temblando¨ agradezco despertar un día más.

Decía que en el mail de mi querido amigo, daba la información de un protocolo médico (creo así se dice no estoy muy enterada) en donde se van a llevar a cabo estudios con voluntarios del parkinson para saber si el método que han descubierto consistente en un brazalete y un cinturón permita reducir los síntomas de la enfermedad además que los mismos artefactos podrían suministrar el medicamento. ¿Se imaginan? me valdría madre el reloj y su aviso de ¡Tómate la medicina! ¡Tómate la medicina! ¡Tómate la medicina! Sería la gloria en la tierra.
Amén de que ahora si ¡Por fin! las depresiones se irían a la chingada y ya no sería quejona ni deprimente. Porque si algo ha arraigado en mi el parkinson son las depresiones frecuentes muy pero muy frecuentes que hacen que vea negro el cielo cuando todos lo ven azul. Vivir sin depresión ¡Virgen del Chongo Parado! eso sería de pocas-pocas pero poquísimas pulgas que se me quitara.

Pero... como siempre hay un puto pero, en este caso en los países donde se llevará a cabo este estudio es en España, Irlanda, Israel e Italia o sea en Juan de la Chingada. Tan lejos de mi como el cielo de mi salvación. Soy un alma con las puertas del cielo cerradas y ni modo que chingados. Lo siento por Lucy que va a tener que aguantarme en el infierno hasta el fin de los tiempos.

Así que bueno, desperté de ese sueño guajiro en el que ya me veía con mi brazalete y mi cinturón caminando como antes, corriendo sin cansarme y además sin temblar. Eso sería de poca madre, ser como antes.
Los resultados de estos estudios están programados más o menos para el 2015, dentro de tres años. Al paso que voy estaré de maraquera en un grupo de salsa por aquello de tocar las maracas sin esfuerzo y sin ritmo porque mis manos se mueven solas.
Además de que en México el parkinson no es una enfermedad que al gobierno le importe, así que ya valí madre.

Así que después de brincar de alegría al saber que hay una esperanza en países lejanos de que me cure, me di cuenta que hay algo muy valioso que pocas veces reparo porque siempre está y por lo mismo pasa desapercibido: El apoyo de familiares y amigos que con sus ánimos me ayudan a levantarme. Gente de twitter que no me conoce alegrándose conmigo. Kiku desde su trinchera preguntando cuando se hace algo parecido en México y demás obteniendo respuesta de un sitio que aún no investigo pero que es referente a la enfermedad.
En fb una amiga muy querida María J Neil.-a quien llamo Mariquita- me dedicó una canción que no me hizo llorar sino que me hizo agradecer a la vida el haber pedido un día a mi hija que me dijera cómo podía tener un blog porque así puedo conocer a mucha gente valiosa que me estira la mano cuando me quejo del parkinson y de muchas otras cosas más. Soy quejona por convicción y heroína porque me da la gana serlo.
Si de hroínas se trata tendría que hablar de la misma Mariquita o de mi Amigocha que está en etapa de rebeldía pero pronto regresará a luchar porque ella me ha enseñado a que así es la vida.
Ellas y muchas más sí son heroínas no como yo que soy sujeta a la mediocridad de mi baja autoestima y que aunque me digan mil veces que soy buena yo no lo veo ni me veré como los demás me ven. Fin de la discusión.

Puede que muchos piensen que soy cansada y repetitiva en cuanto a mis quejas de las depresiones pero si no lo hago muero en una de esas.
Pocos muy pero muy pocos saben que cuando estoy deprimida y estoy lavando los trastes me ha pasado por la cabeza enterrarme el cuchillo de la cocina, o cuando estoy en mi recámara las tijeras son un objeto muy tentador en días difíciles. Ha sido tanta la desesperación que no veo otra salida pero me asusta pensar en no ver a mi familia, a La Bella, a mis amigos, entonces hago otra cosa para no pensar y ahuyentar de mi cabeza los hados negros de la maldición del suicidio.
Hay un buen amigo que me pidió prometerle no intentar nunca quitarme la vida. Incluso pidió poner mi vida en sus manos, si no es mi vida no puedo quitármela.
Hay otro más que cada día me da tantos ánimos que me pregunto cómo todavía le quedan fuerzas para seguir ríendo después de hablar conmigo y alegrarme los días. 
Bruno, Laura y Barry siempre a mi lado a pesar de mi mal genio y carácter de la chingada siguen conmigo.

Ellos si son héroes y no payasadas.

Por eso me aferro a pequeñas esperanzas lejanas de mi y por eso me aferro a las ilusiones que cada día comparten en los blogs, en fb y en twitter. Estos medios han sido muy satanizados porque dicen están quitando la oportunidad de comunicarnos de persona a persona, a mi me vale madre lo que digan porque para Mi el que exista todo eso en la red me ha dado la oprtunidad de conocer a tanta gente que me ha ayudado y que en la vida real a no ser mi familia, no existe.
¡Ah si por cierto! Descubrí otro artículo donde dicen que hace falta que se donen cerebros para el estudio del parkinson porque casi no hay donaciones aunque si se han incrementado pero han sido más para el estudio del Alzheimer, así que no está tan alejada la idea de donar mi cerebro. Ya tengo la tarjeta de donador de todo lo que sirva de mi y ahora le sumo el cerebro. 
Poco a poco voy comprendiendo la razón de estar en este mundo al que digo siempre que llegue por error y en el cual me siento usurpadora de un sitio que no me corresponde porque pienso que tal vez si no hubiera nacido el mundo sería mejor.

Eso como muchas otras cosas nunca lo sabré, ya estoy aquí y le voy a dar batalla al puto parkinson y a su pinche madre.
Y ya me voy, me cansé de escribir, aí se ven.












lunes, 23 de julio de 2012

Orígenes de un sentido común que no es tan común






Ayer me desterré de la familia toda la mañana, sin desayunar nada estuve instalada en mi necedad la mañana y parte de la tarde.

El hambre me tira pero el orgullo me levanta.

Este destierro voluntario terminó con una birria, tortillas y un café. Mi orgullo salió lastimado, el hambre me tiró. Sigo herida pero con la panza llena, me da pena que aún en las tristezas más grandes como la muerte de mi madre yo no pensaba en otra cosa más que en comer.

Buscar la perfección me hace ver cuán imperfecta soy. Cada vez me cuesta más escribir porque me exijo demasiado. Quisiera vivir sin la tiranía de mi YO, todo sería más fácil.

Soy un perfecto ser humano imperfecto.

Un día me dijeron que viviendo en la ignorancia se vive más feliz. No lo sé, desde que tengo uso de razón busco respuestas para todo, la mayoría de veces no encuentro nada que satisfaga mis dudas.
Cada día que amanece oigo a los pájaros en mi ventana, me pone de buenas su canto pero el encanto se rompe cuando me pregunto cómo le hacen para emitir sus trinos.

Pienso en mis orígenes, en como el tiempo va pasando y a Los Apellidos Ilustres se les van secando las raíces de un pasado que ya no le pertenece a nadie.
Queda una hermana de mi madre y una hermana del hombre que fue mi padre. Tías a las que nada me une, ni siquiera un recuerdo.
O si... ahora que lo escribo, la hermana de mi madre cuando ibamos a su casa nos daba tacos de sopa de fideo.
La hermana de mi padre es nice, acortó su nombre porque el que tenía no concuerda con su personalidad y categoría.
Dos raíces que el tiempo y la vida van secando poco a poco.

En ocasiones pienso que la cabeza me va a estallar y saldrán volando todas las ideas que tengo dentro, los que estén cerca cuando eso pase -si es que pasa- podrán ver los nombres ocultos, las historias no escritas y tendrán acceso a los pensamientos más íntimos, los que oculto detrás de mi cerebro. Puede que a muchos no les guste saber eso pero al menos yo podré descansar de tanta carga inútil.

¡Puto pato deja de chingar!

Ayer me dijeron otra vez que estoy peor emocionalmente y eso me partió la madre. Yo que pensé que en los últimos tiempos mi personalidad había dado un giro drástico y resulta que sigo siendo la misma de la que pocos se sienten orgullosos pero nadie se toma la molestia en entender. ¿Para qué si siempre he sido así?

Ayer también me di cuenta que dos pequeños que no siendo mis hijos ayudé a criar, me quieren como a una madre.
Sonrío al recordar cuando lo escuché de sus propios labios. Mi familia de cuatro y dos mascotas creció ayer con dos miembros más. Dos jóvenes que en su emotividad uno me dijo cuanto me quiere y el otro sostuvo mi mano para que no temblara y limpió mis lágrimas.

Que difícil ser yo. Me gusta serlo pero al mismo tiempo quisiera ser otra, como una persona normal o yo que sé.

Mientras encuentro respuesta sobre quien soy, me voy a comer un sandwich y un café cargado hasta la madre, que desde que estaba a dieta no bebía uno pero de entre tanta pensadera llegué a la conclusión de que nadie me puso a dieta.
Pensar en tantos manjares y tantas tazas de café que me perdí me da hambre.
Con su venia, me voy un poquito a la chingada.
Sean felices, dicen que no cuesta nada serlo... dicen a mi no me lo crean que de eso me abstengo de preguntar.




*Imagen tomada otra vez de gooogle

















viernes, 20 de julio de 2012

¡Te amito!







Pues si, esta niña me trae como cascabel, no puedo negarme a sonreír al lado de la hermosa.
Mi vida es La Bella y yo me dejo querer.
Mañana seré el primer día que le cuente a Natalia mi primer relato hecho pensando en ella
Todas las depresiones y tristezas deberían curarse con la sonrisa de un niño así como yo me curo con sólo ver a la pequeñita hermosa.














martes, 17 de julio de 2012

Hoy elijo ser feliz pero un poquito desgraciada






No leer si se encuentra triste so pena de querer suicidarse cortándose las venas con galletas saladas.
Si midiera la enfermedad en cuanto a leer blogs se refiere, estoy muy mal, ya no me emociona como antes. Eso quiere decir que estoy muy grave. Leer blogs era primordial desde hace tres años, hoy no hay nada primordial.
Tengo un retroceso mental.
Hay un método infalible para ser feliz, no ser YO.
El mundo se me mueve a cada paso que doy y eso me asusta. #Elqueentendióentendió.
No me emociona ni el proyecto tan esperado, más bien tengo miedo y no quiero que nadie sepa de él.
El otro día vi en la televisión una película sobre la ablación femenina y me dolió hasta el alma. Por eso y muchas cosas más no me gusta ver tele y a veces no me gusta ser mujer.
Aprendí a no extrañar, eso no quiere decir que aprendí a olvidar.
No sigas leyendo.
Ayer le conté el chiste a Barry del por qué los Ángeles de la Guarda sonríen y se rió mucho.
A mucha gente le gusta la verdad maquillada, así no duele tanto. Yo digo que de todos modos es verdad con o sin maquillaje.
En mi personalidad esquizofrénica tengo un nuevo nombre: Almudena Ruipérez. Lo inventé un día en mi desesperación por encontrar algo que no está más.
¨No hago otra cosa que pensar en ti y no se me ocurre nada¨ canta Sabina pero cuando yo pienso en tí me dan ganas de patearte los huevos.
¿Y eso qué?
El cielo amaneció gris y yo no quiero ser de ese color.
Me he vuelto muy escéptica, no creo ni en mí.
No me regañes, bastante tengo con la monotonía de una vida rutinaria.
¿Sigues leyendo? allá tú.
Ayer sonreí hasta después de las once y además hice reír a Barry.
Camino como Chencha.
Si... si... si... hay cosas más importantes que mi depresión. La desaparición de mujeres, la crisis en España, la falsedad de las elecciones en México. Niños enfermos, pobreza y más, pero qué puedo hacer, yo tengo depresión y no creo que el mundo esté preocupado por mi.
La sinceridad como forma de violencia. 
Cuando estoy muy triste o enojada, escribo todo sobre la furia o mi tristeza y después borro el post o lo guardo. 
¨¿A quién puede importarle después de muerto que uno tenga sus vicios...¨ Sabina rules.
Tu tuviste la culpa, para qué me abandonas en domingo.
Cuando estoy así, no soy yo. Soy el alter ego de mi soberbia.
Ser feliz es una elección. Hoy elijo ser desgraciada pero nomás poquito. 
Un día me dijeron que a quien puede interesarle la vida de una mujer depresiva como yo. A mi si, porque leo todas las estupideces de que soy capaz y me digo a mi misma que soy muy chingona o no.
Esto de vivir es un poco difícil para las almas volubles como la mía.
Te dije que no me leyeras, no quiero ser culpable de tu tristeza.
La lluvia tiene la culpa que esté así, no puedo reír, miren... ¿ven? soy una mueca boba.
Voy a buscar pretextos para esta tristeza que me embarga y de la que no le encuentro origen.








*Chin, la imagen es de google








sábado, 14 de julio de 2012

Cinderella Star y los viernes lluviosos




Cinderella se levanta las mañanas de sábado y se acurruca en el sillón, para ella no hay días más raros que los sábados.
Desayuna enchiladas pobres. Les dice así porque no llevan pollo. Cinderella recuerda en la infancia la batalla diaria de su madre para darles de comer.
No le gusta que la abandonen, es el trauma que le dejó el hombre que fue su padre cuando la dejaba parada en la avenida, solitaria y temerosa de la gente que pasaba frente a ella.
A Cinderella le gustan los hombres, piensa que es lo mejor que la vida ha puesto para alguien como ella.
Colecciona perfumes y gran cantidad de aretes, los guarda como un tesoro debajo de su cama.
Le gusta salir de compras
No le gusta cocinar desde que un día quemó en una cazuela de su madre el recuerdo de su padre.
Toma café negro porque le dijeron que con eso se curaría de los temblores. Ah! y también toma chocolate y tostadas con sal.
No le gusta que le digan que es buena en algo porque ella sabe que nunca ha sido buena en nada.
Cinderella piensa que es hermosa, hasta que se ve en el espejo
-Tienes bonita letra- le dijeron ayer pero no les cree porque piensa que se lo dicen porque la quieren.
El sueño más reparador para ella es el del domingo, sin nada que la despierte, amanece hasta que los pájaros chillan de hambre.
En ocasiones odia al mundo porque no camina del lado de ella
Cuando se muera en sus otras vidas se casará con todos los amigos de los que se ha enamorado, puede que la falten pero con las que cuenta ahora son suficientes.
Cinderella camina despacio para que sus huellas no se queden atoradas en la suela de los zapatos de gamuza café.
Los sentimientos se vuelven quehaceres tormentosos.
Odia a su vecino que corta el pasto en las mañanas despertándola de un sueño de amor equivocado.
Solitaria ha tomado la costumbre de responderse sola a sus propios cuestionamientos.
Hay veces en que mira al cielo para saber si sigue ahí su madre pero las nubes gordas de julio no la dejan ver más allá de lo gris de sus vestidos.
Cinderella ordena al mundo ¨Hagan todo y de buen modo¨ y el mundo obedece ante la risa que les provoca el mover de sus caderas y la voz chillona.
Odia al señor de la basura, al jardinero, al albañil que trabaja al lado y no la deja dormir. Al del gas, al de la fruta, al del pan, al de los tamales, al del agua, al cartero que convierten en un gran alboroto la calle pacífica de entre semana.
Cocina crema de champiñones que le sale de rechupete, herencia de la madre triste.
Ama a las muñecas pero no le gusta dormirse con ellas porque le pellizcan los pies.
Come uvas en racimos para no tener que cansarse masticando una por una.
Cinderella se cae frecuentemente, tiene el ego debilucho.
Tropieza con las esquinas de los muebles, con las orillas de las sillas, con la puerta de los perros. Los pies se vuelven torpes y se agudiza el ingenio. Para no tropezar mejor es no caminar. -¨Debes moverte¨-le dice el amante en turno entonces empieza a bailar graciosamente, ganándose un abrazo y un beso tronado.
Entre tantos odios y alegrías, Cinderella Star recuerda que nació hace poco en el aburrimiento de un viernes conceptual y que aún no ha perdido la zapatilla de cristal.




















jueves, 12 de julio de 2012

¿Alguien vio si ya me tomé la pastilla rosa?





 Mis plantitas un poco feítas



El temor a los gusanos renace en junio. 

Vienen transportados en el aire y se quedan en las hojas a formar su familia. No les tendría miedo si no fuera porque les tengo pavor.
No tengo claro desde cuando les temo. 
Es algo patológico, me ponen los pelos de punta y me empieza a dar comezón por todos lados.

Hoy al lavar el patio, algo arrastró el agua dejándolo en la orilla de la chancla. ¡Era un gusano pardo! Me dio escalofrío y empecé a sudar.Seguramente salió de una de las muchas plantas que tengo en el patio.

Me acuerdo y comienzo a temblar. El miedo a los gusanos es inherente a mi.
Con el gusano de hoy vienen en cadena todos los recuerdos de mi contacto con esos bichos.

Un día de agosto, cuando vivíamos en la casa que fue realmente mía, salí al patio, en el lazo donde tendía la ropa había una bola negra. No le tomé mayor atención, pero cuando pasé por ahí, mi cabeza rozó con el lazo, eso hizo que dirigiera la vista a la bola negra. Mis ojos se hicieron cuadrados y luego redondos,  vi que ¡ERAN GUSANOS NEGROS!
Comencé a gritar y a sacudirme el pelo, como tengo mucho tenía miedo que alguno se quedara atorado en mis chinos.
Entré corriendo a la casa y le dije a Barry que quería irme de ahí de inmediato. Él me vio con cara triste porque esa casa la había comprado para mi. Pero no quise saber más. Tal es el terror que le tengo a los gusanos.

Una vez regalé el comedor más bonito del mundo porque era de material artesanal. Un día al limpiar las sillas vi que en el centro del tejido ¡Había gusanos! No sé cómo se hicieron ahí si soy la limpieza andando.
Regalé mi comedor, no quise saber más nada de él.

Otro día, al cerrar la puerta vi que algo oscuro estaba junto a mi brazo. ¡Era Remigio! Un gusano al que le inventé ese nombre porque quería escribirle una historia pero el miedo que me dio saber que estuve a un tris de tocarlo, me nubla la mente.
Tengo la extraña sensación de que algo me camina por la cabeza y por el cuello. Me sacudo con un trapo pero la sensación sigue. Me da terror volverme loca por el miedo que les tengo. 
Y el méndigo vecino que no viene a cortar su pasto. Su jardín se ha convertido en plantía de flores silvestres y esas traen mucho gusano. Se meterán por debajo de la puerta o por la ventana o por las rendijas, ¡Tengo miedo!

En la casa paterna dado que la casa colindaba con unas milpas, la aparición de gusanos era constante. Los que ahí había se llamaban ¨Azotadores¨ tienen en su cuerpo una especie de puntas que son con las que se protegen de sus depredadores. Si alguno de esos nos picaba, provocaba fiebres y ronchas gigantescas rojas. No quiero decir el horror que me provocaban y me provocan aún. Tengo un cuento de otro gusano llamado Etelvino pero por lo mismo no lo escribo... es gusano.

Otro día más cuando estaba comiendo un mango, vi que algo se movió en mi mano, ¡Era un gusano! Aventé la fruta y vomité porque me dio mucho miedo saber que pude comrme alguno.
Prometí nunca volver a comer mango.
Hace poco venciendo mi miedo, comí uno pero lo convertí en papilla, para asegurarme que no tenía gusanejos. Quizás esa sea la razón por la que no coma fruta, la relación con ellos es muy clara para mi.

Según yo fui venciendo con el tiempo el miedo que les tengo pero hoy me di cuenta que es nada más mientras no los vea.
Encontrar uno hace rato junto a mi pie me hizo casi desmayar.

No quiero que me entierren, no quiero que los gusanos me coman, no lo soportaría porque tiemblo al pensar que sus dientes se encajarían en mi piel.

Es algo patólogico que no puedo superar. Escribo desaforada, los recuerdos de los gusanos vienen a mi mente poniéndome mal.
Voy a traer la sensación todo el día de que algo me camina en el cuerpo, grito y me sacudo cuando siento algo y al ver que es un cabello me río.
Estoy enferma de fiebre gusanil, me ha puesto mal encontrar uno hoy y mi pastilla rosa que no la encuentro y encima el pato que no termina de irse y encima esta sensación de que algo me camina en la cabeza y por el cuello.
Algo camina por mi cuello y me asusta.














lunes, 9 de julio de 2012

En Mayo llegan las moscas





La capacidad que tengo para reflexionar sobre mi forma de ser no tiene límites. Cuestiono todo lo que hago o digo y siempre termino perdiendo.
Me vuelvo vulnerable a mi propio juicio.
Los ¨No me gusta¨  le ganan al ¨Me gusta¨. Lo negativo en abierta lucha contra lo positivo resultando este el perdedor de siempre.
¨No me gusta¨ como soy.
La Flor que ha surgido en las últimas semanas no me agrada. Las malas palabras y mi actitud peleonera están haciendo que me deteste.
Nada hay peor que no gustarme a mi misma.
Las dos personalidades más fuertes que me habitan peleando entre sí.
La Flor de siempre ataca a la nueva Flor. Cada día la nueva aplasta a la vieja. Molida queda bajo la suela de lo que no quiere ser. 
Los silencios largos a los que me condeno martillean constantemente mi cabeza. No, no, no se repite todo el día. ¨No hagas esto¨ me digo pero sin pensar caigo en el absurdo de hacerlo.
El valor que me da hacer cosas -como escribir- me hacen pensar que puedo lograr más de las que pienso, pero la maldita apatía del valemadre impera en mi razón.

Reto al destino.

Ayer tuve un encontronazo con los recuerdos. Visitamos el departamento donde durante quince años vivió una Flor que me apena recordar: Mezquina, regañona, enojada con la vida.
Me avergoncé.
Vinieron a mi mente las caritas asustadas de mis hijos cuando les pegaba sin motivo. El desconcierto de Barry al no saber qué me pasaba.
La casita decorada a mi gusto no era suficiente para tenerme contenta. 

Mi YO no puedo decorarlo para lucir mejor.
En ese tiempo odiaba todo y a todos. Odiaba vivir ahí. Odiaba mi pelo rizado negro -el que quisiera tener de regreso- Odiaba las moscas que llegaban en mayo haciendo la vida pesada en las calles. Odiaba que por las ventanas entrara tanta luz. Me gusta de siempre vivir en penumbras, quizás para no ver lo mala que puedo ser. 
Me gustaba ir a aerobics para distraerme. Después fui a yoga pero no me gustaba porque me hacía pensar.

Odiaba ver las luces lejanas en el cerro, esperando que un día, de en medio de la oscuridad llegara alguno de mis hermanos. Pero la esperanza se perdía entre las luces y el temor constante de sentirme abandonada.
Al estar frente a una época de mi vida, recorrí con el dedo la orilla de los muebles abandonados. Abrí la maleta donde están los recuerdos de mi boda y de la fiesta de mi hija. Imágenes de santos desconocidos y muchas cosas más lastimaron de nuevo mi corazón, recordándome cómo desaproveché en enojos sin sentido la oportunidad de ser feliz y hacer feliz a mi familia.
Al entrar a la cocina, volví a ver en la lejanía el cerro iluminado por el sol. Ya no espero a nadie... ya no vivo ahí.

Dejé de esperar.

No me gusta dividir la vida entre el ¨Antes¨ y el ¨Después¨ porque el antes no me agrada por la sencilla razón de que no me gusta recordar la rebeldía y sumisión contradictoria en la que me encontraba.
Me rebelaba gritando, pateando, aventando golpes a la nada cuando estaba sola, enojo que duraba hasta que alguien llegaba y la sumisión volvía a hacer presa de mi. El valor que ahora tengo para no dejarme pisotear quisiera haberlo tenido entonces pero se escondía detrás de la melena rizada. Cabello que envolvía los besos disfrazados de quien no me amaba en ese entonces.

Vino después el cambio de casa, de actitud, de entorno... todo cambió incluso yo que temiendo la nueva vida me pensé no preparada para ello.
Los cambios a veces no son para bien, el cambio que estoy teniendo creo no lo es. Me pongo a pensar en lo que mi actitud provoca en las personas que me conocen y me apeno.

Llevo días pensando lo mismo, No me gusta ser YO cuando me vuelvo grosera, altanera, prepotente, graciosa por llamar la atención.
He decidido volver a ser parca, seria, callada para ver si encuentro a la que hace mucho se perdió. El sábado pedí a mi familia dejarme desaparecer un mes pero supongo que piensan -al igual qoe yo- no sobreviviría a mis propios demonios.

Amanecí con el corazón adolorido.

Soy muy dura conmigo. No me salvo del juicio severo al que me someto. No me gusta ser YO, pero me gusta que no siendo YO termino por ser lo que nunca he sido: Segura de mi misma.


















sábado, 7 de julio de 2012

Dias extraños





Ayer fue algo especial.

Al atardecer llovió muy fuerte, comenzaron a oírse ruidos extraños. Junto a mi escritorio, en mi recámara, en la cocina. Indago qué puede provocarlos pero no hay nada.
Hubo tormenta eléctrica, haciendo que se fuera la luz y los relámpagos iluminaran fantasmas en la sala y la recámara.
Hace un momento se escuchó algo muy fuerte, otra vez en mi escritorio. Fue la razón que dio pie a este escrito. Cuando suceden cosas extrañas las escribo, rompiendo mis pesadillas para que no lleguen al final.

Algo sucedió a media semana con Kiku.

Murió un vecino del departamento de arriba. Ella tuvo pesadillas. Pienso que pudo haberse sugestionado y esa fue la razón de su mal sueño.
Ayer La Bellita estaba rodeada de cojines en su cama para que no se cayera. Su mamá salió un momento de la recámara pero tuvo que regresar de inmediato cuando oyó el llanto de la niña. Al entrar, Natalia estaba llorando sentada en el suelo.
No se sabe bajar de la cama, nos preguntamos cómo es que llegó ahí. Los cojines no estaban movidos, ¿cómo es que se bajó si no sabe? Los hechos ocurren sin dar explicación.

Los días han sido raros, parece como si no hubieran pasado, no sé dónde quedaron. No hay huellas palpables de que los viví.
Las vigilias son constantes, puede ser que por eso no sepa donde quedaron esos días que he vivido entre brumas a la espera de algo que no llega.
Me pongo a pensar qué ocurrió el lunes o el martes o cualquier día y no tengo un hecho marcado que me haga recordarlo.
Ayer fue otro día de esos. Recuerdo vagamente que entré a twitter y comencé a dar #FF. Empecé con dos de los seguidores que siempre me leen y que no son del blog como la mayoría. Cuando me di cuenta los recuerdos llegaron a mi mente. Apareció @Rich Montero y con él los inicios de mi blog.
La música, el ambiente lluvioso, la soledad hicieron que me pusiera sensible. Me puse a escribir un agradecimiento a todos los que han caminado conmigo desde entonces. Los nombres comenzaron a aparecer, fueron tantos que al pensar que pudiese olvidar a alguno me hizo no publicarlo.

¨Agosto¨ de Los Héroes del Silencio le puso el toque final a la angustia y opresión que tenía en el pecho. Busqué a alguien con quien desahogarme pero era viernes, la mayoría de la gente se aleja de la computadora para vivir la vida real. Kiku estaba en el otro lado de la ciudad pendiente de mi pero hay ocasiones que necesito de alguien lejano para hablar.

Sin más, apagué la pc y seguí escuchando la música con el corazón hecho un trapo. Los ojos se me llenan de lágrimas. Recuerdo las pocas cosas que se quedan atoradas en mi cabeza y siento que algo va a pasar.
Mando un mensaje de auxilio a la medianoche el cual es respondido con prontitud dejándome un poco tranquila pero de nuevo la soledad y el silencio atacan lo más duro de mi: La conciencia.
Lloro sin explicación. Me envuelvo en el edredón para sentirme protegida y sin embargo tengo miedo. Me siento culpable de algo que no ubico o quizás mi subconsciente no me deja ver. Algo que no hice o no lo tengo registrado.
Algo raro hay en el ambiente, la experiencia me dice que los ruidos y los hechos extraños son aviso de algo fuera de mi entendimiento. Hay veces que quisiera ser uno de esos tantos objetos de mi escritorio, de mi casa.

Todo es tan extraño.
Cuando bajo la escaleras me miro al espejo para ver si existo pero la ausencia me dice que no estoy en mi, me quedé flotando en el ayer.
No hay nadie, estoy sola con los recuerdos rondándome como moscos prestos a picarme el vacío de mi existencia.
Tanta bruma y la claridad está al alcance de mi mano, filosofía barata que compré en los recorridos por los días extraños de mi vida.













viernes, 6 de julio de 2012

De ser perro, Lucybell y la maldición de YobLleh






Hay días como hoy en que quiero ser perro.

Me dan ganas de quedarme echada en mi camita, despatarrada y sin preocuparme por ni un chingado. Lamerme las patas, limpiarme las lagañas, dejar salir los gases sin que me importen los ruidos, olerle el asshole a las perras para ver si son compatibles con mi gusto sexoso. Mmm de eso no estoy muy segura, me daría un poco de friki.
Pediría que me rascaran la cabeza, la panza. Brincaría encima de los sillones sin quitarme los zapatos -al fin ni usaría- ladraría por la ventanay comería a la hora que se me diera la canina gana.
Pero lo que más me gustaría de ser perro es que lo único que tendría que hacer es nada.

Cierto que la vida de perro es chicha y aburrida pero no importa, hay veces en que necesito ser perro. Como hoy en que la memoria me juega desafíos haciéndome creer que es jueves y resulta que es viernes. 
Si fuera perro no me hubiera tenido que levantar temprano a preparar el desayuno. Ni tampoco me preocuparía en saber que me estoy convirtiendo en la mejor coleccionista de kilos  Tampoco me tendría que preocupar en si el destino se la pasa dándome sorpresas que me dejan atolondrada.
Quiero rencarnar en perro en perra no. Los perros la tienen más relajada, las perras no. Las perras sufren igual que las mujeres hasat en eso nos lleva la chingada. Acoso sexual perruno sería algo que no soportaría. en definitiva quiero rencarnar en PERRO.
Mi fin en la vida seria hacerle compañía a la gente con la que viva. Ya en la muerte esperaría a mis amos para ayudarlos a cruzar el río.
¡Uy! pero si fuera perro tendría que obedecer, no me había puesto a pensar en eso ¡Au au au au! Saldría con cadena ¡Au no! y poner ojos gachos cuando haga algo malo, eso no me gusta.

Eso si, si fuera perro querría ser uno de mis chihuahuas que hacen todo lo que dije anteriormente. Estaría esperando sin preocupación que mis amos me bañaran cada que se les diera la gana. No tendría la mala costumbre de bañarme diario ni me importaría ser gorda ni tomar cientos de pastillas para estar bien. ¿Caminata? Mñeh! eso es para humanos a mi me vendría guango caminar.
Pero la razón me fastidia diciéndome que si fuera perro no tendría una familia y no es que no me guste mi familia sino que andaría sola por la vida como perro sin dueño porque no habría caído en esta casa.
Y luego no podría acompañar a Kiku a los conciertos como el de ¡Lucybell! ¡Lucybell! ¡Lucybell! el próximo septiembre ni ella me acompañaría a ver a Bunbury ¡Enrique! ¡Enrique! ¡Enrique! cada vez que venga a México.

Si fuera perro no tendría un blog. 

Ni me enojaría porque el pinche pato aparece y desaparece. Yo creo que es una maldición de YobLleh que fue el que me enseñó cómo ponerlo pero como ya se fue a vivir la vida real no hay manera de encontrarlo y el pato aparece y desaparece cada que se le da la gana.
Así pues, hoy viernes -creo- quiero ser perro pero un chihuahua de mi casa. Consentido, sin preocupaciones ni malos humores.
No estaría enferma -por lo menos de la larga lista de enfermedades- y viviría de pocas-pocas pero poquísimas pulgas.
Escogería de las tres camitas en cual dormir en la mañana o en la noche y si no tengo ganas de levantarme, me quedaría echada sin moverme.
No me lavaría la cara tres veces al día, ni importaría si el hocico me apestara. Es más si fuera perro sería un perro feliz no la malhumorada mujer que soy.

En definitiva, hoy jueves quiero ser perro.

Si tuviera oportunidad de rencarnar en algo, me gustaría ser perro chihuahua de mi casa. Si, eso quiero hoy que tengo la rara sensación de querer perseguir muertos.














miércoles, 4 de julio de 2012

Fugitiva de la fé






¿Qué le voy a hacer? Tengo la mala costumbre de renunciar a Dios cuando sus secuaces me maltratan.

Tuve la fortuna el sábado pasado de acudir a una ceremonia religiosa. 
Pocas veces son las que acepto ir porque los sacerdotes me caen en la punta de los huevos y esta vez no fue la excepción.
El padre comenzó la misa regañando a la gente. Que si no se saben los cantos, que si hablen bien porque no se les entiende, que cantaran fuerte, que si patatí patatá.
Para mis pulgas que no aceptan regaños ni maltratos de nadie, opté por no poner atención mirando la cara de los santos resignados a oír siempre lo mismo.

Mala suerte que con pies de yeso no puedan huír.

Después la atención se fijó en los grandes candelabros. Mi mente volátil imagino que si la punta del más grande cayera en la cabeza de alguien, santo madrazo que recibiría. ¡Virgen del Chongo Parado! como decía alguien que ya no está.
El madrazo recibido sería como el codazo de Kiku en mis costillas al ver que no ponía atención y estaba pajareando. Pero es que el pinche padrecito tuvo la culpa, para qué regaña a la gente, ni que fuera su papá o qué chingados.
No aguanto que nadie me regañe y cuando digo Nadie es Nadie.  Mñeh! es un decir porque si me regañan pero eso sí, YO elijo quien dejo que me regañe.

Así pues, la misa transcurría entre regaños, llantos de niños sin control, murmullos de gente chismosa, el barullo de la gente afuera, música y yo que seguía sin poner atención.
Difícil cosa es cuando mi imaginación cobra vida entre tanto santo de yeso y ropajes largos como están vestidos. Santos de caras tristes pareciendo pedir clemencia ante tantas peticiones de gente urgida de milagros.
Si yo fuera santa ya habría renunciado o hecho que me expulsaran de la iglesia acostándome con un santito. Nada hay que duela más a la iglesia que hacer el amor.

Nací en el seno de una familia católica.

Fui educada en la costumbre arcaica de escuchar y obedecer. De amar a un Dios que castigaba. De no decir groserías porque mi castigo era recibir un manazo en la boca para acallar mi inconformidad. Dejándome la boca roja pedía a Dios que no se me olvidará el por qué de semejante castigo.
Quizás por eso ahora soy así. No le echo la culpa a nadie de mi forma de hablar tan bizarra y cada vez más obscena. Suele ser que diciendo majaderías mi alma descansa del lastre de rectitud que debo portar ante la gente que me conoce.
Mis hermanos son muy educados, salvo otro hermano y yo que somos las ovejas negras escapadas del redil de las buenas costumbres.
Ellos incrédulos leen lo que escribo, Sí hermanos míos esta MaLquEridA grosera soy yo pero que ustedes no conocen ni conocerán porque la sombra de la educación paterna no deja que lo hagan.

Si mis padres me oyeran se volverían a morir. 

Terminar de escuchar misa fue un poco-mucho pesado. Yo queriendo que el santo padrecito se callara de una buena vez porque ya tenía hambre pero él empeñado en decirnos el infierno que nos espera por ser renegados de la fe.
¿Y cómo no serlo si se supone que uno se acerca a la iglesia para recibir un bálsamo para aguantar los enconos de la vida diaria?
En vez de eso recibimos regaños pues a chingar a su madre. Tengo bastante con la gente que hay afuera para que todavía los hombrecillos con sotana me nieguen la poca fé que me quedaba en el fondo de mi alma.
Y bueno, soltado el lastre que cargaba desde el sábado pasado creo que por tercera vez vuelvo a renunciar a Dios, o por lo menos al que está en las iglesias, ahí donde las flores adornan rostros dolorosos de santos inconformes por no poder ser felices.
Si algo bueno tiene ser huérfana es que me salvo del jalón de orejas por parte de mis padres al ver que soy una prófuga de sus creencias y que desde hace un tiempo dejaron de ser mías.

Me alejé de Dios con la esperanza de verlo algún día, dije alguna vez cuando la religión mormona me abrió sus brazos y de los cuales escapé porque ví que jugaban con mi buena fé. Terminé siendo incrédula hasta de mí misma.
Soy desconfiada hasta la chingada pero es que el día que me dí cuenta que Dios era un  invento fue cuando perdi algo que no creía recuperar: La fé en mí misma.

Y aquí ando perdida en mis propios laberintos, inventándome un Dios que sea como yo, directo, que no castigue, que no vea a los ojos no por malicia sino porque están llenos de lágrimas, lágrimas que tienden a lavar al alma llena de dudas y desasosiegos.
Un Dios que sea así como yo, poquita cosa pero grande en su propia convicción sin caer en la egolatría, poquito nomás. Lo suficiente para poder aguantar mi propia perversión.
El día que Dios me llame a cuentas, sabré si fue un invento de mis ancestros o de verdad existe, quizás entonces sea hora de empezar a temblar de verdad y ahí si ni el puto Ángel de la Guarda me va a salvar.



















martes, 3 de julio de 2012

Frustrada en modo severo




 
Estoy muy enojada. 
Me siento humillada, burlada, pisoteada.
El saber quien va a ser el próximo presidente de México me tiene muy enojada.
No quiero escribir pero no puedo dejar de hacerlo. Imagino como el próximo partido en el poder se ha de estar burlando de todos aquellos que no los queríamos de regreso. ¡Los detesto!
No me cabe en la cabeza que la gaviota (con minúsculas) sea primera dama del país. No es oficial pero todos sabemos que así será. Que pena me da todo lo que está pasando.
Estoy encerrada en mi cubil desde el domingo, no salgo para nada. Estoy muy enojada y cuando eso pasa suelo ser muy agresiva y majadera, más de lo que soy habitualmente.
Siento como si algo muy grave me hubiera pasado. Necesito sacar mi furia de alguna manera y no encontré otra forma más que escribiendo.

Estoy tan frustrada.

Twitter, facebook, los blogs, la mayoría de las redes sociales están hablando sobre lo que está pasando. Me abstengo de comentar porque soy proclive a caer en provocaciones. Leo pero no comento porque muchas veces me enoja lo que la gente dice, sobretodo cuando se refieren a la capital de la República que es donde vivo.

Estoy frustrada y ando rumiando mi coraje por todos lados, no sé cómo hacer para sacar la molestia que me provoca que un títere sea presidente.
Supongo que nos lo merecemos. Si un payaso es líder de opinión, qué de malo tiene que un títere casado con una artistucha de cuarta sea presidente. Las televisoras hicieron bien su trabajo, no los felicito porque no les doy la mano a los rastreros vendepatrias.
Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, puta madre si yo no voté por él. Todas esas tipas que votaron por epn (Con minúsculas) sólo porque está guapo merecen que se las coja el extra más feo de su telenovela para que despierten y se den cuenta del maldito error que cometieron al votar por la linda carita del próximo presidente.
No digo que por quien yo haya votado haya sido el mejor, pero al menos YO sí tengo memoria y no le doy mi voto a sátrapas, advenedizos y corruptos.

Que pena me da mi país. 
Que pena me dan esas tipas que creyeron que la vida es una telenovela. ¡Despierten pendejas!
Que pena me doy al no poder volcar mi coraje en algo productivo.
Que pena ver todo lo que está pasando y no hacer nada.

¿Alguien sabe cómo quitar al pinche pato que ya me tiene hasta la madre? Según yo ya lo quité, entonces por qué sigue apareciendo.
¡Estoy muy enojada maldición!













domingo, 1 de julio de 2012

Dilemas







¿Por quién vas a votar?
¿Arrachera o carne tártara?
¿España o Italia?
¿Me quieres o me amas?
¿Parado o sentado?
¿Corona o Budweiser?. mñeh no vale esta, ya son lo mismo.
¿Hoy o mañana?
¿Contigo o sin mi?
¿Zapatos o tenis?
¿Tu o yo?
¿Con tu familia o con la mía?
¿Hombre o mujer?
¿Corto o largo?
¿Tus dedos o mis labios?
¿Café o leche?
¿Buffon o Casillas? 
¿Por dentro o por fuera?
¿Melón o sandía?
¿Blanco o negro? 
¿Tu camino o el mío?
¿Dios o El Diablo?
¿Vamos o nos quedamos?
¿Coca o Pepsi?
¿Día o noche?
¿Quito al pato o no lo quito?
¿Y si ya lo quité porque no se desaparece?
Y así cada día, todos los días hay que elegir, con importancia o sin ella, hay que elegir, y encontrar las respuestas a las dudas que se presentan para no quedarnos en la orilla... ¿si o no?
















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje