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domingo, 31 de marzo de 2013

Los buenos contra los malos





Ayer me desperté con la noticia de que las dos Coreas están a un tris de la guerra nuclear. Me informé un poco para saber y poder opinar pero no logro entender el porqué.
Parece ser que ya estaban en conflicto desde antes, ni idea.

Quisiera que alguien me lo explicara con manzanas. Lo quiero entender porque Estados Unidos está inmiscuido -como siempre- y siendo nuestro vecino, si lo atacan con misiles nucleares ya nos llevó la tristeza.

No puede ser posible que Corea del Norte nos elimine como a cucarachas sólo porque somos vecinos de los estadounidenses. No es que quiero que los eliminen pero no es justo pagar los platos que otro rompió.

Los buenos contra los malos. ¿Quienes son los buenos y quienes los malos?
¿Si Corea del Norte comienza una guerra nuclear contra Corea del Sur, ellos no se eliminan o cómo? ¿Las armas nucleares no se vuelven contra el que las dispara?

El caso es que la guerra se cierne sobre nuestras cabezas y el mundo pagará las consecuencias de los actos de otros.

Mientras seguiré viviendo una vida normal intentando entender el porqué estamos en manos de unos cuantos locos que se sienten dueños del mundo. Siendo este tan hermoso no sé porqué quieren terminar con él, total la manera en que nosotros estamos acabando con el planeta es menos dolorosa. A estas alturas de la vida no tomamos conciencia de que matamos todo lo que paradójicamente nos da vida.










sábado, 30 de marzo de 2013

Penitencia para subir a la gloria





Al final no hay a quien pedir perdón por el daño que he hecho a mi cuerpo. 

Hoy me miré al espejo sin vestiduras con las que engañarme. De súbito vino a mi mente los procesos a los que lo he sometido y de los que no me arrepiento.
No sirve de nada hacerlo, ni siquiera quiero que alguien me perdone, es mi cuerpo y lo que hice de él no es más que la vida que me fue dada y la manera que creí conveniente vivirla.

No hay tiempo atrás. 

Arrepentirse de lo hecho no me volverá a hacer la niña ingenua que fui y no sé si quisiera volver a serlo. Implicaría no haber vivido tantas cosas que me engrandecieron y otras que me sepultaron en el barro vil de lo no debido cuando creía que el infierno esperaba por mi.

Si debiera arrepentirme de algo, eso sería por haber deseado -en mi infantil estupidez- la muerte del ser que me dio la vida cuando un regaño envileció mi alma.
Le pediría a mi madre perdón hincada sobre brasas ardientes si supiera que con eso mi alma se limpiaría, pero ella ya no está y consumirse por ello sería vano, por eso no pienso en eso más que en casos en los que como este me pongo a reflexionar sobre la desconocida que está frente al espejo.

La culpa es un lastre que me ha impedido en ocasiones ser feliz tan sólo por el hecho de serlo.

Por lo demás puedo vivir en un cuerpo ajado y cubierto de cicatrices pero convencida de que viví como pude aunque muchas veces no como quise.

Mi cuerpo sabe que en él no caben hipocresías ni engaños sutiles de una vida mejor después de la muerte.

Será hora de pasar frecuentemente frente al espejo porque es el único que me grita las verdades a la cara sin miedo a salir lastimado.











jueves, 28 de marzo de 2013

El infierno y otros reinos







Esta versión popular de la frase -muy repetida por mi- La hora del Diablo, la había referido en alguna otra ocasión pero a petición de mi amiga Gitana del blog Como un Perfume, la vuelvo a contar.

Bueno, pues resulta que cada noche el Diablo Mayor debe salir a buscar almas para llevarse al infierno antes de las cuatro de la mañana que es la hora en que la noche empieza a convertirse en día. 

Resulta que las almas tienen un fiero guardián que las cuida y protege del Malo, El Cancerbero, perro que no admite que nadie toque una sola así que intentar llevarse alguna le cuesta a Lucy mucho trabajo. 

Cuando sale del Infierno, Satanás se la pasa en la chorcha. Visita a las mujeres perversas para que le jalen la cola. Bebe con los hombres en las cantinas. Se mete entre las sábanas de los infieles, en fin. Luzbel es un desmadre porque no hace lo que debe.

Héte aquí que a las tres de la mañana -hora que canta el gallo- Belcebú no lleva ni un almita en su mochila de boyscout que es la que utiliza para tales menesteres.

Presionado corre antes que se acabe el tiempo pero se encuentra al Cancerbero quien lo mira fieramente, mostrando la hilera de dientes y los colmillos afilados que hacen que el Demon se pare en seco. Casi casi como película de terror ochentera. No es que le tenga miedo pero la prudencia dice que se detenga. 

Al ver que no podrá vencer al perro, Lucy le dice que porfa que nadamás se lleva un alma y ya que no sea gacho. Que mire que siendo el Jefe si llega al reino de las tinieblas sin un alma los diablos menores lo van a destronar. Que no puede hacer eso, que piense en su familia que impaciente espera en el infierno que ya están acostumbrados a vivir en la opulencia y si le quitan el poder pus a ónde se van ir, que patatí patatá. Gimotea tanto que el can aburrido le propone un trato quien todo orejas escucha atento.

-Mira- dice el perro, me vas a contar todos los pelos que tengo en el lomo y cuando termines te puedes llevar las almas que quieras.

-¡Ay no friegues!- dice Lucy, tienes muchos, eres muy peludo además de aquí a que termine no alcanzaré a llevarme nada.

-Whatever- murmura el perro, si quieres si no, no al tiempo que mira sus uñas afiladas las cuales se limpia con el pelambre del pecho.

Viendo Satán que la hora señalada se acerca no le queda más remedio que aceptar, empezando a contar los pelos.

1... 2... 3... 4... veinticinco, trescientos tres, diez mil novecientos... cincuenta y cinco mil novecientos nueve... va contando muy rápido porque mira que se hace tarde.

El caso es que cuando va a acabar, ¡mocos! el can se sacude haciéndolo encabronar.

-¡No mames- dice, ya casi terminaba.

-Perdón es que me dio comezón en el cicirisco y ni modo de pedirte que me rascaras- le dice mientras se acomoda el pelambre.

-¿Qué pssssssoó?- soy machín, no le hago a eso.

Y va de nuevo.

1... 2... 3... 4... cinco mil doscientos tres... chorrocientos mil millones... ya casi que va a terminar, el perro se vuelve a sacudir, ¡oh no!

Y bueno para no hacer el cuento largo porque ya van a ser las cuatro de la mañana y no vaya a ser que Lucy voltee a este lado, mejor termino la historia.

Viendo que falta poco para amanecer, comienza a contar de cinco en cinco, de diez en diez, y de mucho en mucho pero el perro se vuelve a sacudir haciendo que pierda la cuenta como madre primeriza.

Cansado y con los pelos en la mano, el Diablo dice con ojos fulgurantes:

-¡´tá güeno por hoy me ganastes!- pero mañana volveré y me llevaré todas las almas del mundo mundial y cielos circunvecinos.

-Si, si- dice el perro. mañana te espero pero mientras, ¡cuélele! porque ya tengo sueño, ¡usha de aquí! mientras a lo lejos se oye la primera campanada de cuatro anunciando la hora.

Belcebú sale en estampida porque las puertas del infierno se van a cerrar. Ocultándose entre las sombras deja a su paso un olor a Azufre No.7, que es el aroma que lo define.

Y así termina la historia de La Hora del Diablo 

¿Les gustó niños? Espero que si. 

Aí otro día les cuento la de leyenda de La Llorona y de cuando no pudo salir a penar por sus hijos porque tenía gripe y anginas y tuvo que pedir por favor a su hermana que llorara por ella.













miércoles, 27 de marzo de 2013

Lalaralara!



Así tengo mis ojeras


Hace muchas noches que el insomnio no me daba tan fuerte. No he dormido nada. Ya intente varios métodos y sigo despierta. Son las cuatro de la mañana -hora del Diablo- según mis ancestros. Pronto será hora de levantarse. (Repetí hora en el mismo renglón, ni modo, mi cerebro no carbura). Quiero que ya amanezca. Conté los tic tacs del tiempo pero me aburre que no terminan. Me duele mucho la pierna. Me quiero bañar, quiero dormir. Quiero una mama que me arrulle. A falta de ella me puse a escribir en el iPpad porque si lo hago desde la computadora me pongo a ver otras cosas. Vi dos películas pero ninguna logro dormirme. Ya hasta rece las oraciones olvidadas de mi niñez católica. El iPad no escribe con acentos o si pero sepasumadre donde están. Barry ya se despertó tres veces y me vio feo, será mejor que me vaya. No voy a maldecir el dolor de la pierna, lo que haré es... No se. Pinches acentos.







lunes, 25 de marzo de 2013

Buscando-me





En la búsqueda de mi interior no me asusta encontrar lo malo que haya en mi. 
Si no me gusta como soy, 
la búsqueda habrá sido en vano 
porque 
no habré encontrado lo que tendría que cambiar.










viernes, 22 de marzo de 2013

Ignacio y los tres guaruras






No sé a ustedes si les dan miedo los ratones pero a mi si. En realidad no les tengo miedo, les tengo ¡Pavor! Y es que se metió uno a mi casita y no lo encuentro para correrlo porque aquí no es bien recibido.

La señora de la limpieza descubrió la huella del diminuto ratón en el fregadero de la cocina. Sepa la bola desde cuando es mi huésped -sin yo saberlo- pero hoy al ver sus rastros, hice que la señora limpiara todo con cloro. 
Y vaya que fue mucho lo que limpió dado que al no saber por donde anduvo, mejor era revisar absolutamente todo.
Sin encontrar más huellas del ratón al que llamé Ignacio -en recuerdo de un novio que tuve y me dejó para casarse con otra el muy perro- ayudé a revisar toda la cocina.
El caso es que está haciendo mucho viento, se cuela por las ventanas produciendo un ulular macabro que me encuera el chino.
Pienso que Ignacio anda vigilándome para que en el momento que me descuide, ¡Mocos! me salte encima.

¡Tengo miedo!

Para colmo los chihuahuas están en estado modorro y Calixto -mi gato- está tan alta su camita que si Ignacio pasa por el suelo, ni siquiera se va a dar cuenta, ¡Pobre de mi!

Benito Tiki es tan tierno que si ve a Nacho seguramente lo deja quedar en su cama.




Tres guardianes y sirven para una pura y dos con sal.

No tengo idea por donde se pudo haber metido ni sé que fue lo que comió porque en esta casa todo alimento está muy bien resguardado en sus respectivos recipientes por si las moscas. Se ve que tenía varios días paseando por la alacena o por sepasumadre donde.

Según he valorado la vida de todo ser vivo y no debo atentar contra la de nadie que respire pero los ratones me dan miedo. Son fauna nociva igual que las cucarachas y se debe terminar con ellas, pero yo no seré la que mate a Ignacio.

¡Tengo miedo!

¿Y si me sale de debajo del escritorio?
¿O de la alacena? ¿Y si me ataca? Ni Babo Alejandro con su gesto fiero podrá hacer nada.



La última vez que estuve cerca de un bicho de esos fue allá por la adolescencia cuando una rata me brincó al pie y me tuvieron que poner trece inyecciones en mi pancita.

¿Y si se escondió en el sillón y me muerde la pompi? ¿O me muerde la oreja cuando esté dormida? 

¡Quiero que se vaya Nacho! así como se fue ese méndigo novio que se casó con la Benita -por eso se llama así mi perro- para siempre.

Diosito tengo miedo que Nacho vuelva a aparecer y trastorne mi vida como ya lo hizo antes.

¡Císcalo, císcalo, diablo panzón!











jueves, 21 de marzo de 2013

Besos abstractos al espejo.















Días eternamente impresionantes
de besos convertidos en quimeras
ilusas oraciones santiguadas
en términos poco favorables.

Excluyen los deseos de las formas
intuyendo los modos en los ojos
lágrimas ofrecidas a los dioses
como precio a pagar por tanto goce.

Las noches en claroscuro alucinante
sintiendo estertores en el pecho
llorando como orate sin remedio
bajo el signo de la cruz de tus antojos.

Cementerios de cruces anónimas
enterradas en recuerdos de las sombras
visitas guiadas al encuentro
del negro vil de tu mirada.

Fugaces desengaños de quereres
creyéndote el Dios de los Eternos
deambulas con inciertos pasos titubeantes
al encuentro de todos tus engaños.

Levantas las alas hacía el cielo
con ramplona voz perseverante
y terminas callando tus consuelos
bajo el cielo de la luna avasallante.

Vuelas cada día entre los otros
que como tu se creen indispensables
pero estrellan en las nubes sus despojos
de su odiosa humanidad de sanguijuela.

Ensayas poemas a lo loco
acotando versos en el aire
sin que nadie tome en cuenta ni un instante
tus delirios de vate sin escuela.

Derrotado sin versos y sin musas
que aclamen tu lírica escondida
regresas al oscuro callejón del abandono
donde reina tu prosa delirante.











miércoles, 20 de marzo de 2013

Cuaderno de doble raya





Érase una vez un ángel sentado en una nube roja viendo en su computadora las diferentes posiciones sexuales que podía practicar con su peor es nada cuando miró hacía la tierra.
Tomando un sorbo a la cerveza que tenìa al lado, entornó los ojos para poder ver bien. Una señora malhumorada -muy guapa ella- caminaba despacito arrastrando su desgracia.

Colocándose los lentes para observar mejor, vio que la mujer iba sin rumbo sollozando y limpiando los mocos los que intentaba no llegaran a su boca, ¡Snif! se oìa.

-¿Pero qué le pasa a tan bella dama?- preguntóse el alado ser, dando un trago grande.

Sin obtener respuesta porque no había nadie, extendió las alas, arreglò una gorrita mamona que traìa puesta y raudo y veloz bajó en picada deteniendo su vuelo frente a  la susodicha.

-¿Qué te pasa hermosa?- preguntó al tiempo que le veìa las piernas, ¡mmmmmMMMMM! 

-Nada, ¡Déjame en paz! -dijo ella-  mientras de reojo miraba al ángel medio calvo que sonreía bonachonamente.
-¡Achis!- -¿Y este de dónde salió!- pregúntose a si misma.

Con las alas extendidas y sonrisa contagiosa, el ángel cubría las partes pudendas con un taparrabo y nada más, mientas sonreía a la mujer.
Usaba lentes (a decir verdad ella nunca había visto un ángel con anteojos pero bueno). Llevaba también chanclas de pata de gallo y el tarro de cerveza en la mano.

-¿Quién eres?- preguntó la señora.

-Soy el ángel encargado de cuidarte y quitarte ese pinche malhumor que te cargas, ¡No friegues!

-¡Achis! Los ángeles no existen y menos uno que me cuide. Un día mi Amigocha quiso que fuera su Ángel de la Guarda pero se me olvidaba cuidarla, sintièndome mal por ello. No sirvo para ser un àngel.

-¡Pues si existo,  toca mi pen... -digo- mis alitas y veràs que soy real. 

-Mira para no hacer el cuento largo porque ya ves que a algunos seguidores no les gustan los posts largos -a mi tampoco, siquiera ponles monitos- te voy a decir que voy a cuidarte hasta que aprendas a que ¨Nada debe mover tu paz interior¨ porque no chingues, luego luego te pones loca por algo que no te gusta y tienes unos arranques cabrones. Ya ves, la última vez hasta te suicidaste ¡No puedo creerlo!

-Ohhh! Nunca he tenido un Ángel de la Guarda. Tuve un Alma Gemela pero desapareció sin dejar rastro el muy mèndigo. Ni adiòs dijo.

-Yo seré te Ángel- me quedaré contigo todos los días. Las noches no porque también duermo no creas que no -decía al tiempo que le daba un sorbo a su cerveza y le picaba las costillas a la mujer.

-¿Te quedarás conmigo toda la vida? -preguntó ella.

-¡No!- cuando hayas aprendido a ver todo con optimismo me iré a salvar otras almas que no ven lo bueno que tienen en su vida así igualito que tu.
-¿Te gusta el sexo?

-¿Eh?- 

-No, nada, olvídalo.

-Bueno, quiero que aprendas a reírte, a que nada sabe mejor si estás de chillona, que la vida es un regalo que se te presenta cada día y hay que aprovecharlo.-¿Entiendes?
-Cuando abras los ojos repite ¨Hoy elijo ser feliz¨ y con ese mantra la vida será más bella.

El Àngel de la Guarda dice que estoy màs salada que un moco porque me suceden muchas cosas pero me lo dice para que le conteste y no me conforme con creer que de verdad estoy màs salada que un camaròn seco.

-¿Entiendes lo que debes hacer?

-Si- contestó la mujer- Quiero que seas mi cuaderno de doble raya. (En Mèxico cuando se dice que quieren que sea su cuaderno de doble raya significa que quieren que sean los mejores amigos).

-Màs bien serè tu Diario Oficial porque asì como eres un cuaderno es muy poco. Oye, pero no quiero que llores cuando me vaya, ¿Lo prometes?

-¡No!- 

Bueno ya hablaremos de ello después, mientras te voy a enseñar unas páginas porno -digo- unas páginas con las que te puedes distraer y aprender como hacer feliz al Barry que dicho sea de paso que chinga le pones.

-¿Me enseñarás el Kamasutra?

-¿No te lo sabes?- tan grandota no creo que no lo conozcas.

-¡Juro que no!-

-Bueno, ya veremos después no quiero que dejes de ser inocente

-¿Inocente yo? -dijo la mujer -¡Deja que me ría!

-Mira, si no fueras tan malhumorada tu mundo serìa otra cosa. Rìete de la vida, demuèstrate que de verdad eres todo lo chingona que dices ser y que no son sòlo palabras.

-Bueno pero no te vayas nunca- dijo con un mohìn tierno.

-No pienses en el mañana, disfruta el Hoy que es lo ùnico que existe, ¿Entiendes?

-Si- dijo ella- ¡Hoy elijo ser feliz! aunque un poquito desgraciada para no variar.

-¡`tà güeno!- dijo el Àngel pero poquito nomàs.

Entonces el Àngel extendiò las alas y arropò con ellas a la mujer quien recargando la cabeza en su pecho decidiò que por lo menos Hoy serìa feliz.
Si el pasado ya se fue y el mañana no existe, serìa feliz siempre.

Y así fue como llegó el Ángel de la Guarda a mi vida.
¿Ustedes no tienen uno?
Deberían, siempre están cuando más se necesita sin que importe si su àngel bebe cerveza, ve porno o les mira las piernas.











lunes, 18 de marzo de 2013

Como perrito mojado




Manzanas cukis


Bueno después de mi autoexilio he recordado que hay muchas cosas a las que digo ¨No puedo¨ sin siquiera intentarlo. 
Quiero cambiar en esta nueva etapa, entonces cuando algo difícil se me presenta, tomo una bocanada de aire muy choncha y lo hago. Total si sale mal lo vuelvo hacer y si sale bien, pues bien por mi.

Una de las tantas cosas a las que decía ¨No puedo¨ era a pintar cerámica porque creía que no iba a poder, pasándome así la vida.

Resulta que el buen Barry al querer sacarme de la vida quieta, encontró un lugar donde podía ir a distraerme, quedando en ir el domingo.

Al llegar al sitio había varias carpas donde enseñaban a pintar al óleo, a confeccionar bisutería, a tejer extraños bolsos de mano y a pintar cerámica que fue donde me quedé porque de eso ya sé algunas técnicas. (En mis juventudes lejanas fui una muchacha muy inquieta que se inscribía a clases de todo).

Escogí de entre todas las piezas, tres manzanas muy monas que sin ser difíciles de pintar si representaban un pequeño reto.
Todo iba más o menos bien aunque me iba un poco chueca en los bordes. Cuando esto  pasaba, volteaba a ver a Barry haciendo cara de ¡Chin! 

Él me sonreía y me daba ánimos, hasta que llegué  a los detalles. Con mi pulso no podía pintar sin rebasar los límites del color pero seguí en lo mio. Si la maestra me decía algo, no le haría caso, bueno si pero si me regañaba no. Barry seguía sonriéndome.

¿De qué madera está hecho que no se altera ni inmuta con mi carácter de cocodrilo?

Después de un rato terminé mis preciosas manzanas las que presumí a toda la familia. Esta vez no dije ¨No puedo¨ sino que lo hice.
Estoy queriendo cambiar muchas cosas que nos afectan es por eso que acepté salir.

Puede que pintar no sea gran cosa pero por algo estoy empezando ya que implicó salir de mi cueva e interactuar con gente desconocida pero sobretodo darme cuenta que no soy un bicho raro como desde hace   tiempo venía sintiéndome y que nadie absolutamente nadie reparó en que temblaba como perrito mojado.









viernes, 15 de marzo de 2013

¿Hay alguien ahí?

¿Hay alguien ahí?
¿Alguien me puede decir,
si alguien me ha echado en falta
en todo este tiempo?

Enrique Bunbury canta lo que me da pena preguntar
porque no me morí
solamente tomé aire fresco.

 












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje