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sábado, 26 de diciembre de 2009

Chingada madre...






¿Dónde fregada madre están mis pastillas?
Me lleva la fregada, no puede ser... quiero mis pastillaaaaaaaaaaaaaaaaas!!!
Butilhioscina, no, esa no me sirve.
Ketorolaco, buscapina, madopar, captopril, tanta pinche pastilla y no hay una sola para el dolor de cabeza.
2.30 de la mañana y no hay ni donde madre comprar unas pinches pastillas.

Por dios!!! y este dolor que no me deja, argggg!!!
Ya sé!!!
Aquí... aquí debe haber aunque sea una aspirina.
No hay, no hay... aggghhh!!! ¿qué voy  a hacer?...
Y este jijo dolor que no se me quita.
Me voy a  bañar para bajar la fiebre mientras... ¡aggghhh! mi pobre nariz ya esta pelada de tanto sonármela.
Por dios, por dios... pinche gripe.

Trataré de dormir...
¡¡¡Ya sé!!!, Barry, acompáñame a tomar dos pastillas ya sé donde puede haber.

¡Aquí están!,
¡Aquí están!,
glu, glu, glu... por fin, podré dormir.


Cierro mis ojos esperando por fin que el sueño se apiade de mi mente adolorida de tanto catarro... y tequilas decembrinos.
El cielo me está esperando.

De pronto tocan las puerta... ¿ a las 2.30 de la mañana?... ¿quién será, por dios?.
Es Higuita, ¡no puedo creerlo!, el portero de la selección colombiana, ¡no puedo creerlo!. Pero... ¿él qué?, ya pasó de moda...
Él espera tranquilo en la puerta, esperando a que me arroje en sus brazos, pero yo solo me quedo quieta, y no hago nada... solo lo veo.
Lo veo con su uniforme oscuro,sus músculos se le maracn de forma impresionante. Lo veo con ese pelo negro, tan rizado. Sus piernotas que parece que va a reventar el pantaloncillo, ¡por dios!

De pronto, abro los ojos, recorro el techo de mi recámara. Voy poniendo en orden las ideas y me doy cuenta que todo ha sido un sueño provocado por el dolor de cabeza y la fiebre.
Todo lo entiendo perfecto, pero... ¿soñar con René Higuita?... o sea... jelouuu!!!

Prometo que para fin de año, no tomo tequila... brindaré con coca...




¿René Higuita?...


Será mejor que trate de dormir, ¿y si sueño con el Pibe Valderrama?... mi subconsciente me traiciona, me gustan greñudos y colombianos.












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales