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viernes, 31 de diciembre de 2010

Contracorriente.




Nada como vivir
la vida
con plena conciencia de
lo que se está haciendo
y con la convicción
de que es lo correcto
aunque el mundo piense
que vas en sentido contrario.







El vuelo del colibrí.






Anclada a su maceta de barro, la flor pasaba el tiempo sin nada que la sacara de su monótona vida. 
Desde el balcón en la que se encontraba, veía el vuelo de los pájaros que tanto envidiaba. Quería ser como ellos. Alcanzar la vida agarrada de la cola del viento.
Pero era imposible. La naturaleza sabia le había dicho que no, las flores no vuelan ni volarían nunca y ella se rebelaba ante ese destino.
No quería solo nacer, reproducirse y morir. Ella no quería eso que a todos les pasa. Quería volar por el mundo y conocer tantos paisajes como hojas tiene un árbol.

Todas las mañanas esperaba la llegada de un amigo. Un colibrí de brillante plumaje que llegaba a ella volando de arriba abajo, de adelante hacia atrás. Haciendo piruetas que la dejaban extasiada y envidiando cada vez más aprender el arte del vuelo que tenía el pájaro.
Llegaba todos los días muy temprano y se acercaba a saludarla y a beber de su néctar. Para que pudiera beber, bajaba su cuerpo para que el colibrí con su pico pudiera alimentarse sin tener que pararse en ella ya que sus patas eran débiles y no podían sostenerlo.

El pico largo buscaba en el tallo, el cáliz de los dioses que la flor ofrecía para que él pudiera vivir. La actividad diaria del pajarillo le exigía mayor consumo de alimento para poder seguir su rutina de vuelo y continuar en su diario entrenamiento por conquistar el espacio aéreo del que se sabía cada vez más dueño.

Así que un día la flor pensó en la forma de poder cumplir su sueño. Ella le dejaría beber del néctar al colibrí  y él le enseñaría a volar. 

Y así lo acordaron.

Empezaron las clases más difíciles que el maestro del vuelo tendría en su vida, pero nunca pudo hacer que la flor se moviera un centímetro de su sitio.
Las raíces le impedían siquiera levantar sus hojas que era lo que más podía hacer sin importarle que se abrieran en su deseo por alcanzar la cima.

Entonces la flor recordó una forma en la que podría volar pero se le iría la vida en ello, no le importó. Sería lo último que intentara pues su deseo de volar era muy grande.
Dejó que el colibrí al visitarla golpeara los estambres y el polen se adhiriera al plumaje, así de esta forma ella en forma de polvo, pegada en el cuerpo de su amigo podría alcanzar su sueño y así lo hizo.

El colibrí no podía posarse sobre sus débiles patas, tenía que aletear muy rápido, así que mientras chupaba con su largo pico el néctar, la flor se pegó a él hasta que se posó por completo en las alas de su amigo.

Y el pájaro emprendió el vuelo.

Volaron tan lejos como en su vida lo haría la flor. Pasaron sobre las ramas de los árboles. Visitaron parientes lejanos. Cruzaron un lago que les ofreció de sus limpias aguas para saciar el cansancio del viaje. Entre risas y alegrías la vida se le iba a la flor.
En el camino, su alma fue cayendo en forma de polen dejando el rastro de su sueño regado en el camino que la vio volar. Polen que sería el origen de otra flor aventurera como le era ella. Flor que se había atrevido a volar al lado de un amigo que se ofreció a ayudarla a cumplir su deseo.

Pájaro que había dado cada día un poco de su vida para ayudar a la flor a salir de su rutina anclada a la tierra.

¿Quién dijo miedo si para morir nacimos?, decía continuamente y así había sido.

Morir para volver a nacer.

















miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lucy me asusta.







Me da miedo Lucifer.
Me espantan sus colmillos y ojos llameantes. 
Su aliento fétido y su risa socarrona.

¿Porqué vi esa película?.

Llevo tres días sin dormir por su culpa.
¿Porqué me asusta algo que no existe?.
Y si no existe ¿porqué me asusto?.
Ni siquiera lo vi, sólo lo imaginé. 
No sale en la película.

Tengo miedo.
Me da miedo el diablo.
Cierro los ojos y ahí está junto a mi.
Y abro los ojos y ya no puedo dormir.
Tengo miedo.
Satanás me asusta.









martes, 28 de diciembre de 2010

Esto si es exxxtremo.






He decidido darle un giro a este blog. La MaLquEridA santa y persignada quedará en el olvido. Les daré la mejor información en cuanto a porno requieran. Cualquier duda les será atendida inmediatamente. Tengo información de primera mano que hará que alcancen la Gloria o la Rosa o la María a la primera.

Podrán ver las estrellas sin ir al cielo. El clímax de la vida lo podrán alcanzar con sólo unas palabras.

Desde hoy hablaré de porno pero porno exxxtremo. Se quedarán con los ojos abiertos. Sabrán lo que es bueno en cuanto a pornografía. Les enseñaré las mejores posiciones que en su vida imaginaron.
Subiré fotografías y ambientaré los posts con música sensual. Las personas que se espanten por favor pueden leer los posts anteriores donde la MaLquEridA habla de su vida.

Ilustraré el blog con una foto donde la bata deje ver los bordes del turgente pecho que me fue otorgado por la diosa Venus.
Las pompitas de piel de durazno quedarán apenas cubiertas con una tanguita de encaje negro para que puedan imaginar que es un duraznito rico y apetecible.
El ombligo será la entrada de un parque recreativo donde la lengua encontrará el mejor lugar para solazarse en idas y venidas sin fin.
Les mostraré la piel de los hombros tan suave como nunca han tocado alguna. Con solo verla querrán pasar sus manos sobre ella.
La boca, ahhh! la boca con labios entreabiertos dejarán ver el placer que pueden obtener con solo besar los labios carnosos.

El kamasutra será infantil a lo que aquí les mostraré. Contestaré detalladamente a cada pregunta que hagan. Nada quedará en el aire, bueno si, algo pero pronto encontrará su sitio.

Así que prepárense, les doy la mejor bien-venida que nunca hayan podido tener.

Empecemos, ¿quién dijo yo?.








lunes, 27 de diciembre de 2010

Ya nada es igual.






Dejé de buscar el tiempo cuando vi mis ojos sin brillo,
cuando vi las arrugas en las comisuras de los labios,
cuando vi mis manos ajadas por la vida 
y vi que el tiempo no se había escurrido entre mis dedos.

Vi mi cara en el espejo
y descubrí que nunca lo perdí
se quedó conmigo a cada instante
y no me había dado cuenta
de todo lo que he vivido.

Entonces vi que nada es igual,
yo no soy lo que soñé
soy
lo que nunca pensé.









*Imagen tomada de google.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Sin reírse por favor.

Relato extremadamente corto de como terminó la cena navideña en casa de la abuela o lo que es lo mismo, se me van todos a la chingada.




Parece ser que la abuela no estaba de buen humor en la cena navideña porque cuando quisimos empezar a cantar y estábamos prestos a hacer el ridículo entonando nuestras mejores notas, la abuela nos dijo:
¡Se me van todos a la chingada!

Pe... pero agüelita...

¡A la chingada!

Y así fue como acabó la noche navideña.

Tan tan.






viernes, 24 de diciembre de 2010

Porque me da la gana.







Hoy es nochebuena  y van todos mis mejores deseos para los que creen y para los que no, al fin y al cabo es de noche para todos y está en cada uno hacerla buena.

Y empiezan los brindis.

Por las risas. Por la distancia. Por Bruno. Por los niños. Por las piñatas. Por la familia. Por los ro ro  ro ro. Por el niño dios. Por la abuela. Por los hermanos. Por el gusto de verte. Porque si. Porque no. Por los corsarios. Por mis heroínas. Por el pavo. Por la irrealidad. Por ti. Por mi. Por los padres. Porque te quiero. Por Laura. ¿Porqué no estás?. Por el cabrito. Por el si. Por mi Sensei. Porque me da la gana. Porque regresaste. Porque descanses en paz. Por los poetas. Porque estés con él. Porque estamos todos. Por lo que no te di. Por estar vivos. Porque te encontré. Por el Profe. Por tus manos. Por la vida que no es vida. Por las bellas.

Porque estás en mi vida. Por mi familia. Por el Nenito. Por mis amigos. Porque eres para mi. Porque me siento bien. Porque hoy no quiero que te vayas. Por el perdón. Porque te quiero un chingo. Por los pherros. Por los nardos. Por la comida. Por ser mi vida. Porque haya kilos de felicidad. Por los que me quieren. Porque las risas no paren. Por las realidades. Por las amigas. Porque nunca te vayas. Por los guapos. Porque me gusta amanecer contigo. Por coincidir. Por los que no.

Porque me quieres. Por la vida. Porque quiero que seas mi última imagen. Por los que ya no están. Por los que lloran. Por los que ríen. Por el beso que me diste hoy. Por las Arañas. Por el camino que nos falta. Por mis héroes. Por los jajajas. Por tus ojos cafés. Porque hoy es un día bonito. Porque estoy viva. Porque lloré. Porque te amo, ¿si sabes?. Por los amigos. Por que me gustas. Porque el mundo siga girando. Porque ya no te vayas. Por las mariposas. Porque no te enfermes. Porque el mundo es mio. Porque amaneces a mi lado. Por nosotros.  Porque ya no llores. Porque te quiero acariciar. Porque te tengo a mi lado. Porque ahora si. Por fin.

Por el placer de haberte conocido.









jueves, 23 de diciembre de 2010

Esa niña es muy tonta... es muy tonta.









¨No quiero oro ni quiero plata, yo lo que quiero es romper la piñata¨.

Romper la piñata es la parte más divertida de las posadas. Agarrar a palos a una pobre olla de barro vestida de estrella o de alguna otra cosa que seguramente querría salir corriendo si pudiera.
Pero su destino es morir a palos. (Conozco a más de una que querría morir así).

¨Dale dale dale no pierdas el tino porque si lo pierdes, pierdes el camino¨.

Tapar los ojos con una banda y empezar a dar madrazos para golpear la piñata mientras los demás corean y gritan sin poder entenderse nada.
Jalar la piñata hasta una esquina para resguardar su integridad. Hay que hacer que dure para que todos alcancen a pasar.
Todos levantan la mano pero la dueña de la piñata es la que decide a quien le toca.
Y elige a la reinita. La nena fresa que pide disculpas a la piñata porque tiene que golpearla y tira golpes dando pequeños brinquitos y haciendo que las más deshinibidas crucen miradas de ¨Agárrenme porque la mato¨ mientras sus compitas se burlan de la nena que avergonzada se quita la venda y se va a buscar unos brazos acogedores.

¨Ya le diste uno, ya le diste dos, ya le diste tres y tu tiempo se acabó¨.

Y al que no pudo darle ni un palo le toca quedarse de tonto viendo que la piñata nomás no se dejó  ni siquiera que le tocarán un pelo.
Al quitarse la venda se da cuenta que la méndiga estaba a tres centímetros de su nariz. Y los demás le dan palmaditas de cariño o los más confianzudos le dicen ¨como eres pendejo¨. 

¨Esa niña es muy tonta, es muy tonta, se parece a su mamá¨.

Todos gritan al ver que la nena de turno no le dio un solo golpe a la piñata. Hay que regodearse con ella hasta el fin y con las burlas llevarse entre las patas a la madre o al padre que se limitan a reír o abrazar a la nenita que se queda tratando de comprender como es que no le pegó si estaba tan cerca.

¨Dale dale dale, no pierdas el tino porque si lo pierdes de un palo te empino¨.

Dejan al último al gañán de la familia. ese que tira madrazos a diestra y siniestra como si quisiera cobrarse los golpes que la vida le ha dado.
Y brinca y golpea el aire y todos corren para que no les toque un golpe. Los gritos son cada vez más fuertes. Las carcajadas salen sin control. Los vasos desparraman su contenido ante la venida de un palo (uy! eso sonó feo) que inmisericorde quiere encontrar algún destino.
Las mujeres gritan pero mantienen una prudente distancia, mientras que los hombres se acercan peligrosamente. Arriesgarse tiene su precio y reciben uno que otro golpe dejando morado el recuerdo de una noche buena.
Y el gañán que está apaleando el aire, decide que ya basta de dar palos de ciego y se quita la banda. Corre hacía la piñata que ve venir su muerte y ya sin nada que obstruya su vista acaba con ella, dejando caer todo su contenido. Las mujeres detienen a sus niños para que no queden debajo de esa horda de caballeros que sin control se avientan sin importar golpearse entre ellos.

¨Echen confites y canelones pa´ los muchachos que son muy tragones¨. 

Los hombres se tiran para poder apañar lo más que se pueda, aunque en su intento la fruta quede apachurrada. ¿Y eso a quién le importa?. El objetivo se ha cumplido, hacer reír a la gente un rato y olvidarse un poco que el mundo no es mejor que ayer pero que puede serlo mañana.
Y los brindis siguen y los abrazos son cada vez más frecuentes. Las palmaditas cariñosas acarician el alma del que las recibe.
Y así termina la posada, la última en la que todos se quieren y olvidan rencores, como los alcohólicos. sólo por hoy.








*Imagen tomada de google.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡Peligro!, tengo sentimientos.







Debía existir algún contenedor para guardar las emociones. Y es que con tanta guardada por mi cumpleaños, ayer estalló lo acumulado en mi frágil pecho y en mi débil corazón que no sé porqué pero lo sentí como alas de mariposa.
Desperté a las dos de la mañana con un dolor de cabeza marca diablo que hizo que las náuseas se apoderarán de mi y me levantara corriendo al baño.
Tomé dos aspirinas y me dormí pero desperté casi a la hora con el dolor más fuerte. Me levanté a distraerme. Ya sé que a las 3.30 de la mañana no hay mucho pero no había de otra. Me subí a dormir a las 4.30 para despertarme a las 5 con el dolor que ya era insoportable.
Me puse una toallita mojada en la frente y los ojos, pero noporolo, no sirvió de nada.

Así pasé el día, tomando pastillas. Distrayéndome por ratos en la computadora. Tratando de leer o de hacer las cosas de mi casa pero era imposible.
Tomé medio vaso de jugo de limón. Un vaso de agua sin respirar. Me comí un plátano. Hice todos los remedios caseros que me sé pero ninguno funcionó.

Después de recibir una llamada que me distrajo mucho e hizo que me olvidara del dolor, me quedé pensando en como es que no han inventado algo para manejar las emociones. O un recipiente para guardarla.
Creo que si existiera un contenedor, el mío estaría desbordándose. 

Como el dolor era infrahumano decidí dormirme temprano no sin antes tomar dos pastillas más. No diré cuantas me tomé pero ahora viéndolo fríamente no sé como es que no me pasó nada.
Hacía mucho que no me dolía la cabeza de tal manera pero bueno, todo se lo debo a la emoción de mi cumpleaños que cada vez disfruto más.

Ya pasó todo. 

Hoy me desperté muy temprano pero ya sin dolor y eso me tiene más que contenta. Deberé tener cuidado con las emociones que aún faltan por vivir porque todavía no me quiero morir y menos por mi propia mano.
Soy cada vez más frágil y eso lo resiento. Eso de tener sentimientos me deja cada vez más vulnerable a sufrir.









lunes, 20 de diciembre de 2010

Un niño peruano.






Así me lo imagino, siendo un niño. Y no propiamente como tal sino muy inocente en su forma de ser. Sin malicia, atento, cariñoso, buen hijo, estudioso y muy religioso.
Siento que es un poco infantil y por lo mismo es muy juguetón. 
Al igual que yo tiene de mascotas a varios perrillos que a veces le hacen ver su suerte. 
Gusta de hablar de su familia y las cosas que le suceden. De sus padres y hermana que lo acompañan a deambular para conocer la vida en Tacna, lugar donde reside.
Es la forma en la que puedo definir a TitoDolores, un bloggero peruano que conocí hace poco.

Escribir sobre una persona siempre es difícil porque nunca se termina de conocer a nadie. Pero me da la impresión de que TitoDolores es de las personas de las que se está orgullosa como madre.
Habla con tal cariño de su familia pero más de su hermana. Los respeta y quiere como todo buen hijo.

Lo conocí como la mayoría de los bloggers. Ir de blog en blog y leer un poco.
Lo leí en algún lado y me llamó la atención su nombre: TitoDolores. Quizá en mi país no sea tan común por como está compuesto. Tito es diminutivo de varios nombres y Dolores es más nombre de mujer. Así es que de él fue lo que me llamó la atención.
Al ir conociéndolo puedo darme cuenta que la primera impresión que me dio es real. Buen muchacho. Las letras pueden ser engañosas porque podemos dar una imagen y ser otra en la vida real. Pero sus letras dicen que es una buena persona y eso se siente.

Auténtico, así leo a TitoDolores.

Me gusta que me diga Amiita MaLquE, me da mucha ternura no sé, siento que me lo dice desde el fondo de su corazón.

TitoDolores es otra de las muchas personas virtuales, que poco a poco han cambiado con sus letras mi forma de ver la vida real.

Gracias Tito porque puedo ver que Perú no es solo un lugar lejano al mio con malos gobernantes y gente que trata de salir adelante. También tiene personas a las que vale la pena aunque sea virtualmente conocer.









viernes, 17 de diciembre de 2010

Cuento para antes de navidad.







Hace muchos años, en un lugar situado a la orilla del tiempo, existió una vez una familia que vivía en una casita de adobe propiedad de una generación hecha de barro y acero.
Criaban gallinas y guajolotes que eran desayunados en las pocas fiestas que hacían en algunos amaneceres lluviosos, abundantes por la vegetación que había alrededor del caserío. Rodeados de su gente, comían exquisitos manjares hechos por las manos diestras de la matriarca de la familia.


Cuando el sol amanecía de buena gana, dejaba que los padres y los cuatro hijos fueran al monte a recolectar hongos. Subían corriendo la empinada colina que los llevaría a la espesa vegetación donde los niños jugaban a que salía el lobo y se los quería comer.
Los padres atentos cuidaban que los hijos no fueran a perderse o a ser picados por algún animal ponzoñoso o alguna araña maléfica que se escondía entre los troncos de los árboles en los cuales los niños se sentaban a descansar. Cuidaban también que las ¨gallinas ciegas¨, gusanos dolorosamente blancos les picaran los pies que a veces caminaban descalzos para respirar el aroma de la tierra mojada.
Las arañas tejían sus hilos finamente para atrapar una carita dulce corriendo a la deriva o a un insecto que buscaba alimento o no ser pasto de un bicho mayor.

Muy de mañana en el pueblito rústico, pasaban los tlachiqueros con sus burros para ir a recolectar el néctar de los dioses. Pulque sacado de las entrañas del magüey que era vendido en la casa de Dn. Luis o se Doña Bila. Matrimonio añejo que permanecía como estatuas de barro sentados a la puerta de su casa. Dedicados a la venta del líquido viscoso que hacía olvidar las penas de muchos hombres del lugar y de alguna que otra mujer mal vista por las señoras persignadas que hablaban de la libertad que tenían esas mujeres y que ellas en silencio quisieran probar.
Libertad que a no muchos agradaba.

El aire solía ser muy travieso. Todas las mañanas levantaba la falda a la neblina haciéndose que se posara en los ojos de la gente y no pudieran ver más allá de su propia nariz. Se metía a los pulmones haciendo que se enfriara el pecho, dejaba su manto frío regado por el corazón y demás órganos que se atravesaran en su camino.
Después de un corto viaje, el aire salía por las fosas nasales convertidas en vaho que al hablar la gente se podían tocar las palabras que salían de la boca.
Este viento se ponía muy furioso en las mañanas de diciembre. Despeinaba las copas de los árboles que habían tardado mucho en acicalarse para atraer a sus ramas a los cientos de pájaros que buscaban guarecerse del frío invernal.
Se metía entre las rendijas de los techos de lámina negra, aseguradas con clavos y corcholatas a manera de sombrero para que las láminas no se fueran a pasear a otras casas. Los recovecos de las láminas guardaban nidos de golondrinas abandonados hasta el siguiente verano.
En el patio y caminando por la orillita de la pared íba alguno que otro pinacate. Valiente soldado armado con su casco con cuernos y mandíbulas enormes que servirían para atrapar algún prisionero perdido en la inmensidad de la noche.
Las cochinillas habitantes de la humedad cercana a la coladera, escondían sus decenas de patas haciéndose bolita para pasar desapercibidas ante la presencia del pinacate que era dueño del patio por las noches.

En una de esas casas de paredes muy altas, vigas de roble fuerte en el techo, láminas viejas que habían visto otros soles y ventanas blancas vestidas con cortinas de flores, se escuchaban los gemidos de una valiente mujer quien luchaba por dejar salir el último trozo del cuerpo de una niña que azarosa buscaba su lugar en la familia.
Bajo un supremo esfuerzo y acompañada de un grito de dolor, salió la cabeza de un ser que amenazaba comerse al mundo en la primera bocanada.
Sintiéndose desfallecer, la madre echó la cabeza para adelante expulsando con todas sus fuerzas lo último que quedaba por salir de ese cuerpo tibio que había cobijado por casi un año a la niña que ahora veía entre lágrimas de dolor y alegría fuera por fin de su cuerpo.

Acompañada por una comadrona, la mujer cortó el cordón que la ató durante nueve meses a esa pequeñita regordeta y con mirada triste que no habría de borrar ni en sus momentos mejores de alegría.

La partera agarró a la niña de los pies poniéndola de cabeza y asestándole una nalgada para que avisara al mundo que ya estaba aquí.
La pequeñita empezó un llanto desgarrador que cortó la penumbra de la noche haciendo que los fantasmas que habitaban la casa se escondieran detrás de los pocos muebles que había y quedarse en su escondite hasta que el sol les avisara que era hora de regresar a buscar su sitio en algún lugar que no encontraban

El Dandy -perro callejero, mascota de la familia- levantó las orejas presto a identificar la nueva voz de un ama que sería su compañera por poco tiempo ya que después este se iría tras una perra que le movió el rabo y le guiñó el ojo sin mayor vergüenza. Abandonando un lugar seguro y confortable y dejando solo de recuerdo la cadena que lo ataba de día para que no mordiera a nadie.

En un rincón y con la mirada preocupada, se encontraba el padre quién no dejaba de ver a su esposa con mirada dura y a la niña con cariño, sabiendo que algo muy fuerte los uniría a través del tiempo y más allá de la conciencia.

En otra esquina, abrazados muy fuerte y sin perder detalle, se encontraban los cuatro hijos del matrimonio. Con los ojos muy abiertos y la curiosidad que da la niñez, veían a la pequeñita como lloraba y se removía en los brazos de la madre, quien ya la tapaba con una cobija que había pertenecido a la hermana mayor y empezaba a darle por primera vez, el blanco líquido que calmaría sus ansias por vivir.

Así pasaría los primeros diez años de su vida, rodeada de seres sin cuerpo ni alma pero que hacían ruidos para hacerle saber que ahí estaban cuidándola de otros seres que llegaban cada noche en busca de un lugar donde encontrar sus memorias y olvidos.
Bajo un manto estrellado y con los cánticos lejanos de la celebración de la tercera posada, es como un 18 de diciembre, en un poblado que se perdió en el monte dentro de algún árbol que alguna vez meció sus sueños. Apegada a los viejos que ya no existen, vino al mundo la MaLquEridA. 







*Mañanitas acordes a mi estilo.








jueves, 16 de diciembre de 2010

Sipirili... eso quiero.








Es que tengo tantos nervios
que quisiera que fuera ya el día
pero me arrepiento y me digo que espere
que el día llegará.

Mi estómago siente miles de mariposas revolotear
y quisiera que salieran por mi garganta y que no detuvieran su vuelo
y que me llevaran en sus alas a viajar por el bosque de mis sueños 
y posarme con ellas en el nardo que tanto añoro
plantado en la tierra donde está mi origen.

Quiero ser la duende bailarina sonriéndole a sus amigos
y quiero contagiar mi alegría 
y que todos se olvidaran del dolor
y que sonríeran conmigo
y que nos tomáramos de las manos y dar vueltas y vueltas
con un sin fin de sonrisas
y que nos abrazáramos 
y que viéramos lo felices que podemos ser al sentir que somos reales
y que me dijeran que el mundo es mio
y que el sol solo por este día saldrá para mi.

Quiero ponerme el vestido más bonito del mundo 
y abrazar por siempre a Barry y que vea mi sonrisa iluminando mi cara.
Ponerme el perfume con el que se enamoró de mi
y que me diga que me ama por siempre,
mientras la luna nos ve embelesada y él ve que si sé sonreír.

Quiero que mi Ángel de la Guarda sepa que he aprendido a ser feliz
y que las huellas dolorosas se han desvanecido
y que ya no lloro casi nunca
y que agradezco haberlo conocido.

No quiero que las lágrimas salgan de mis ojos, quiero que se aferren a mis pestañas y que no se suelten.
Soy tan feliz que puedo tocar el cielo.
Quiero que el nudo que tengo en mi garganta se deshaga
en lágrimas de alegría.

Creo que mi corazón no soportará tanta felicidad y estallará en mil destellos de colores salpicando a todos los que están conmigo.

Hoy soy muy feliz y estoy llorando de alegría.
















*imagen tomada de google.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Sin querer olvidarte*.

.





¿Y cómo olvidarte?
si los días contigo son los mejores
y mis noches sin ti las peores.

¿Cómo vivir sin respirarte
sin palparte
sin amarte?.
¿Cómo vivir sin sentir el tacto de tu piel
rasgando mi cordura?.

No quiero olvidarte.
Cuando te vas quiero morir
cuando vienes
empiezo a vivir.

No sé vivir sin el calor de tu boca
sin tus besos en mi piel.
sin tus manos en mi cuerpo
sin tu alma en mis entrañas.


La vida sin ti no es vida
y hoy quiero vivir.
















*De un tiempo a esta parte he escrito algunos poemillas que se me ocurren, es solo que cuando la felicidad revolotea en mi cabeza, mis dedos se ponen cursis.

martes, 14 de diciembre de 2010

Estocada final.


(Cuento corto al que no he escrito el final porque no sé cual es)..





Que duras pueden ser las palabras y cuanto dolor pueden causar. Más cuando lo que se dice es verdad.
La verdad duele más que una vena abierta. Se desangra de a poco dejando escapar la vida en pequeños hilitos rojos.

Dijiste que si no tuviera el carácter tan fuerte habríamos sido muy felices. Eso me dolió mucho porque todo tiene una razón de ser y mi carácter tiene un origen que tu conoces muy bien.
Me dolieron en el alma tus palabras como sal y limón en una herida abierta.
Te dije que eso ya pasó y no tiene remedio pero trato de ser mejor ahora. No es que quiera que me aplaudas solo quiero que reconozcas el esfuerzo que hago por ser feliz y hacerlos felices a ustedes.

Y para rematar dijiste que yo puedo recuperar el tiempo perdido pero tu no. Y me pregunto: ¿Como es que se recupera el tiempo?, dime.
¿Cómo puedo dejar fluir por fin las lágrimas que escondía en mis pestañas cuando veía a tus hijos tener logros en su pequeña vida?.
¿Cómo puedo hacer para que las caricias de mis manos gordas puedan acariciar los momentos idos?. ¿Sabes que en realidad no están gordas sino que tienen muchas caricias que no di y por eso se inflaron?.

Dime, ¿cómo puedo revivir las palabras de amor muertas en mis labios?. No hay forma, muertas están. Puede que encuentre otras pero esas murieron en mi boca cuando no las dije.

Cuando puedas responderme eso, quizás también tengas la respuesta para la pregunta que me hago todas las madrugadas de ojos abiertos: ¿Porqué a mi?.













lunes, 13 de diciembre de 2010

Colores primordiales.







En una noche clara donde el sueño no llegaba porque tenía mucha alegría acumulada en el  pecho,  me puse a pintar de colores mi vida. Quería inventar tonos pero no he podido. No supe como mezclar lágrimas transparentes con risas multicolor.

Pude ponerles tonos a las diferentes etapas que he caminado de la mano de un sinfin de emociones. Ah! a las emociones no pude ponerles color.

¿De qué color serán las emociones?, tampoco supe.

Lo que si pude fue pintar algunos sucesos importantes en esta vida que trato no sea gris.

Le dí un azul alegre al nacimiento de mis hijos. Amarillo radiante cuando descubrí el amor en los ojos cafés de Barry. Rojo opaco en el dolor de la traición de una mirada no tan enamorada de unos ojos verdes.
Negro se tiñó el día cuando murieron los seres que me dieron la vida. 
Verdes los árboles del monte donde aprendí a recolectar hongos convertidos después en sabrosos manjares que enriquecían nuestro espíritu. Verde también era la salsa que nos ponía colorados por su picoso sabor.

Morada se me pone la piel cuando no encuentro unos brazos amorosos en cuales acurrucarme.
Blanca se quedó la mente cuando me dieron una infausta noticia que quiero desaparecer y no encuentro pintura desaparecemalasnoticias con que teñirla. ¿Porqué no inventan un color que desaparezca las tristezas y pesares?.

Naranja, las tardes vistas a través de la ventana del departamento. Naranja que se escondía en el atardecer tras el cerro de Guadalupe que me llamaba para que subiera a la cima a tocar las nubes pero por cobardía nunca lo hice hasta que me atreví cuando fui a Pachuca. Saqué la mano del coche y toqué una nube de algodón que me supo a alegría. Desde entonces dejé de temerle al vacío gris del abismo.


A la alegría no he podido ponerle color, mientras lo encuentro voy a ser feliz.









viernes, 10 de diciembre de 2010

Enigma.






Cuántos deseos prohibidos se esconden tras la mirada de tus ojos cafés
y  cuantos Te quiero mueren en tus labios delgados
sin llegar nunca a su destino.








(Poemilla que se resistió a quedarse dormido en mi libreta mental).




jueves, 9 de diciembre de 2010

Paco me dio un beso.







Nunca pensé que lo conocería. 

Ayer Kiku y Barry me convencieron de salir a ver el alumbrado que hay sobre la avenida Reforma. No sabíamos que había exposición de libros ni de fotografía con artistas varios.

Nos dispusimos a ver las novedades que hay en cuanto a libros. Igual no sabíamos cuales eran pero al hojearlos queríamos comprar todos.

En un pequeño escenario había un grupo cantando canciones de Los Beatles. No me gustaron mucho y seguí de largo. Kiku compró tres libros que le parecieron interesantes. Yo no me decidía por ninguno.

Así llegamos a un puesto donde había libros de un solo autor: Paco Ignacio Taibo. He de decir que no conozco casi nada de él ni de los libros que ha escrito. Sé que es escritor y que es muy amable y sonriente. Ahora sé que ha ganado muchos premios y que sus libros son leídos en más de 25 países.

Pero de pronto mis ojos se abrieron del tamaño del mundo. Ahí frente a mi estaba él. Paco Ignacio Taibo, lo reconocí de inmediato.
Le dije a Kiku que era un escritor pero ella no lo conocía. Seguimos caminando pero les dije que quería regresar a verlo. Estaba muy emocionada y jalaba a Kiku del saco para que regresásemos. Quería pedirle que firmara el  libro que compré: Olga Forever.

Nos acercamos. Kiku le dijo a la vendedora que si el escritor nos podía firmar el libro. Obvio yo estaba muy emocionada. No podía hablar. Temblaba mucho jeje.
Cuando Kiku le dijo al escritor que quería tomarme una foto con él*. Inmediatamente se levantó de su silla, preguntó donde estaba la cámara y me abrazo para la foto. Yo me mordía el rebozo. Todo lo atrevida y extrovertida que soy virtualemente se transforma en la vida real haciéndome muy tímida.

Kiku le seguía diciendo que me daba mucha pena hablarle, entonces Paco tomó mi carita entre sus manos, la acercó peligrosamente a la suya y me estampó un sonoro beso que aún resuena en mi mejilla.
Después me dio un abrazo muy fuerte, me estrechó la mano, firmó mi libro y me volvió a estrechar la mano. Yo solo balbuceaba, gracias... gracias.

Barry siguió toda la escena muerto de risa al ver como me daba pena. Dice que pensó cuando me estaba dando un beso: Hey! nomás no me la mallugue mucho.

Compramos otros libros más para mi y uno para Barry y después fuimos a cenar. Mi rostro no borraba la sonrisa de orgullo que tenía.
Llegamos a casa, le platiqué a Muny y se río mucho de mi y mi pena.

Yo lo único que sé es que no pude dormir porque me acordaba del beso de Paco Ignacio Taibo II.














*No puse mi foto con él porque me da pena.

martes, 7 de diciembre de 2010

Tan bella mi ciudad.

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Cada vez
es más difícil
vivir en esta ciudad
de perros.
¿Acaso tendremos que aprender a morder
para sobrevivir?.
¿Qué sigue ahora?, ¿comprar un arma?.
¿Tendremos un límite para aguantar?, el mío ya está desbordado.
Quejarse no sirve de nada, ¿tendremos que vivir agazapados en nuestra casa?, ¿y de qué viviremos?.
Ayer le tocó a Barry...
¿qué sigue?.
Esto parece película de terror.





lunes, 6 de diciembre de 2010

Mi nube rosa con corazoncitos ardientes, flechas de Cupido, suspiros y quereres.








Estas últimas semanas mi blog se ha vestido de rosita. La energía positiva inunda la vida y sus alrededores. Los besos se han multiplicado y los abrazos se dan sin demora.

La terapeuta me ha dado un abrazo muy tierno porque le dije que saqué 9 en el examen de computación. Le  conté que no saqué 10 porque no estudié teoría, me choca.
Le di ternura. Me dijo si podía abrazarme y yo acepté. Me cae muy bien y siento que igual yo a ella.

Después Muny me ha dicho: Ven Honguiro te quiero abrazar. Me dio un abrazo de oso, asfixiándome con su perfumado pecho y no me podía zafar.

Kiku corre a abrazarme cada que me ve. Cuando está cerca de mi me acaricia la cabeza y me da besos. Ya no me trauma que me abracen ni me besen.

Barry tiene sus brazos abiertos para mi cuando le digo que nadie me quiere. Que sus hijos se confabulan en mi contra. Entonces me atrae hacia él. Me da tiernos besos y abrazos diciéndome que siempre estará conmigo para protegerme. Y yo le creo.
Oigo música de violines y veo cupidos lanzando sus flechitas de amor en todas direcciones.

Incluso Babo Alejandro y el gruñón de Benito Tiki me abrazan a su modo cuando me ven llegar o me siento en mi sillón favorito.
Jason Enrique me da ternura cuando come su bolita de comida de mi dedito. Y se pone feliz cuando ve movimiento en las escaleras. 
Creo que ya estoy delirando en esto de las muestras de afecto. Solo falta que Coco el grillo quiera abrazarme pero aí si no me dejaré porque me gusta pero ya viéndolo tan cerca de mi no creo resistir un abrazo suyo.

Creo que he dejado de tenerle miedo a los besos y a los abrazos. Mala suerte, ahora que ya los acepto ya no hay hombres guapos cerca de mi. Solo Barry y Muny pero que chiste son los más guapos del mundo pero son de mi familia, no me les puedo repegar para que sientan mi cuerpecito rico.

Ahora que ya me gustan los abrazos, los hombres guapos que quieran abrazarme, brillan por su ausencia.









domingo, 5 de diciembre de 2010

Ramitos de violetas.

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Quiero atar tus manos a mis pechos
con un ramito de violetas
mientras dejo que mi boca
encuentre la gloria de tus besos.





viernes, 3 de diciembre de 2010

Clímax.





La luna hermosa, brillante se esconde tras el espejo.
Desnuda y ansiosa, espera a  que llegue su eterno enamorado. 

Con tres gotas de perfume puesto en su níveo cuerpo se acomoda el pelo con los finos dedos acompañada de la oscuridad, su cómplice en las escasas noches de amor.

El cielo se ilumina cuando el amante llega  radiante y con una sonrisa, a posar sus rayos sobre el cuerpo casi virgen de la Luna. La sorprende con un halo de caricias envueltas en regalo  entre sus manos, mirando a la hermosa con intenso amor.

Poco a poco se van acercando, haciendo que sus corazones luchen por permanecer en su lugar. Las estrellas voltean disimuladas sonriendo pícaras entre si mientras los árboles ocultan a los pajarillos curiosos  la imagen de los amantes.

Los besos contenidos durante mucho tiempo, son prodigados en todo el cuerpo haciendo estallar en mil emociones cada palmo de la piel.
Él acaricia la fría tez de su amada. 
Ella cierra los ojos en el momento sublime, sintiendo el calor recorrerle las entrañas.

Un fuerte resplandor brota al estremecerse los dos en la entrega. La luz del deseo satisfecho brota de sus cuerpos con la unión de sus sueños largamente postergados. 

Entrelazadas las manos llegan juntos a un eclipse total que durara tanto como la eternidad.











jueves, 2 de diciembre de 2010

Cada que respires y te lata el corazón.





¿Se puede medir el amor en tamaños?.

Cuando los pequeños me preguntaban: Mami... ¿cuánto me quieres?. Mi respuesta era la misma: No se mide. Mi amor no se mide. 
Ellos se quedaban mirando mi rostro y con sus pequeñas manecitas me abrazaban.

¨No se mide¨.

Ayer me vino a la mente esta frase cuando en terapia, Barry con el rostro bañado en lágrimas, recordó un hecho de mi vida muy doloroso.
Verlo de tal manera impotente y dolido por mi, me hizo darme cuenta que su amor es tan grande que no se mide. No Puedo abarcar su cariño con mis brazos, ni con un ¨Te amo¨. Ni repetirle ¨Te quiero de aquí a la luna ida y vuelta y cada que respires y te lata el corazón¨. 
Ni siquiera podré pagar con mi vida el amor que Barry me tiene.

Cuando yo le preguntaba, ¨¿Me quieres?, me respondía con una sonrisa: ¨Un chingo y dos montones¨. Entonces sabía que su amor no se medía.

Ayer al verlo me dí cuenta del tamaño del amor de Barry.

No se mide.











miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Y dónde están?.






Quisimos salir a buscar a los alebrijes como el año pasado en donde nos divertimos mucho tomando fotos mi familia y yo.
En realidad fui la única a la que tomaron fotografías con los monstruos gigantes y fue muy divertido. Incluso la gente se reía de mis poses o de mi no sé. Igual da.

Esta vez salimos solo Kiku y yo armadas con la cámara fotográfica y nuestra mejor disposición de pasar un buen rato.

Así que como Don Quijote y Sancho Panza ( no voy a decir quien era quien pero yo no era Sancho Panza), emprendimos la búsqueda de los molinos de viento, digo de los alebrijes. 
Partimos del Auditorio Nacional caminando alegres tomadas de la mano...

¡Sha la la la lá!...

Caminamos...

Caminamos...

Caminamos y los alebrijes ni sus luces. Mi cara empezaba a ponerse roja y después verde y después amarilla, parecía semáforo pero descompuesto. Kiku viendo que se me frunció el ceño, me dijo que pronto los encontraríamos y que no me enojara.  
Llegamos al Ángel, pero de los monstruos jijos de su mal dormir no había nada. Kiku siguió diciendo que más adelante pero ya no le creía porque el año pasado la exposición terminaba exactamente en el Ángel, o sea...

De pronto...

¡Viva! ¡un alebrije! o al menos se le parecía. Dimos vueltas y vueltas para entender que forma tenía pero no le encontramos ninguna más que de cartón arrugado por una lluvia esporádica que cayó en noviembre. No le tomamos fotos porque no sabíamos qué era.
Mil metros más adelante había otro que era una araña amarilla con cara de calavera. Y otros doscientos kilómetros más adelante encontramos otro que igual no supimos que carambas era.

Mis ojos sacaban chispas pero seguimos caminando. Mientras, para que me distrajera, Kiku me dijo que le contara las aventuras con mis compañeritos de la escuela.

Y le conté...

Entonces cuando me dí cuenta ya estábamos en la iglesia de San Hipólito o de San Judas Tadeo. Para los que no saben qué distancia hay entre el Auditorio y la iglesia de San Judas Tadeo, les diré que son cerca de chorrocientos mil millones de kilómetros y los caminamos sin casi quejarme. Y conste que no estoy exagerando, si no me creen pregúntenle a Kiku..

¿Y los alebrijes?, sepa su madre. 

Me cansé de tal manera que aún ahora mis piecesitos resienten el caminar tanto. Mientras Kiku iba muy atenta escuchando mis andanzas con la profe de redacción con la que me peleo porque no sabe nada y los coqueteos con mi amiguito Miguel uuuiiii! y su manera de darme palmaditas en la espalda, más uuuuuiiiiii! y el beso que me da en la mejillita cuando se despide de mi, recontra uuuuiiiiii. 

Oh oh, eso no lo sabe Kiku, chispas ya ni modo.

Como llegamos a casa de Juan de la ch...y no encontramos nada decidimos regresarnos. Le hablamos a Barry pero nunca nos contestó así que ni modo aquí vamos de regreso. Cuando llegamos a casa Barry dijo que los alebrijes estaban en la Secretaría de Marina, =&%$#""!$%&% gracias Barry, que bueno que nos dices.

Ya no quiero saber nada de alebrijes ni fotos ni nada...




...hasta el otro año si es que sigo en este mundo.














Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje