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sábado, 30 de mayo de 2015

Otro buen día para escribir

(Desde el Diván de la Marmota corrijo entuertos y lamentaciones. Vamos que usted ya sabe de qué va cuando me pongo seria).

Lamento haber hecho blanco de mis sarcasmos a Toro y a Emilio. Ellos tienen la culpa pa´ qué me aguantan tanto. Para qué escriben a primera hora cuando mis ojitos se abren. De todos modos siempre según el estado de ánimo, soy culpable de algo. Cerebro diezmado por las culpas ajenas. Lastres sin razón preñados en mi espalda.
¨Maldita dulzura la tuya...¨ Calla Enrique calla.

Tú y yo, amor conyugal.

Amanecí deteriorada mentalmente. Absorbí en el sueño profundo los ecos casquivanos de mis ausencias. Explicado está. Acusación manifiesta. 

Estoy pensando seriamente en acogerme a algún plan de ayuda del gobierno. Esto no puede seguir así. En casi cuatro semanas de adquirir el medicamento a valor real nos estamos quedando en la inopia. Duele decirlo pero no hay dinero que alcance. No quiero seguir sangrando a mi familia. Ahorro el último quinto solventando lo que puedo sin pedir socorro. Benigno adagio de amor filial. Llegado el límite me agarro de un clavo ardiente. No pido ayuda ni la quiero de nadie porque nadie es culpable de lo que me pasa. ¿Por qué tendrían que pagar por ello? Soy burda y cruel. Lo admito. Ser dura es lo mejor. Sentadita -para no dejarme ver vulnerable- desde mi pedestal les digo No gracias. 

El gobierno me vale madre. Obvio claro el gobierno no paga esas ayudas, son los contribuyentes. ¿Contribuyentes dije? ¡Oh no! craso error en el que viví por pocos instantes. La ayuda que desdeño proviene de quien no la acepto. 
Lavado de cerebro inmediato. Ponte a trabajar Flor de María. (Mejor duérmete).

Mejor y peor ¿Por qué siempre divido todo en mejor y peor?

Pobre pobre lo que se dice pobre no soy. Tampoco rica. De hambre no me muero. Saco dinero debajo de las piedras pero ya las agoté. No hay más. Requiero de un terreno grande y vasto para fines curativos.

La señorita médica ha sugerido mil veces que trabaje desde casa. Estoy mal del cuerpo pero no de la mente -¿en serio?- puedo trabajar con la computadora que siendo ciertos es lo que me gusta. 
No soy cínica ni comodina pero defiendo lo poco mío que es la libertad. Estoy encerrada en estas cuatro paredes. No es mi prisión, es mi casa. Dentro de ella soy libre, hago lo que quiera. Si me pongo a trabajar no me quedaría nada. Tendré barrotes en la mente. Esclava cínica del tiempo lo manejo como se me da la gana. Es lo que tengo. Encerrada en la movilidad inamovible cerceno obstáculos para dar el siguiente paso. Nadie marca mi sendero apócrifo de libertad. Mío es, igual me da.
La próxima vez que vea a mi terapeuta favorita le explicaré la sin razón de no querer trabajar. Ahí se dará cuenta que no soy todo lo inteligente que ella me piensa.

Lo bueno y lo malo viene en paquete. Tozudez extrema en cabeza de burro.

Dueño de mi cuerpo, el pp se solaza en mi. Me posee a su antojo. Malnacido hdp. Dueño de mi habla, de mis pies, de mi todo acudo a mi mente para escapar de sus garras invisibles. No puedo, no quiero, no deseo empeñar el cachito de lucidez que me queda. Seguiré viviendo a expensas de Barry pagándoselo con un poco de buen amor y humor. Prometo solemnemente reírme de todos sus chistes.

¨Sácame de aquí, no me dejes solo...¨

Barry sabe que amo la libertad, me comprende y apoya. Me repito a mi misma que no soy cínica. Pudiese ser que alguien me comprenda si se pusiera mis zapatos pero eso no será. Nunca nadie por más que lo quiera se puede poner en los zapatos de otro.
Alabado sea el dios de Barry que le ayuda a darme más de lo que puede dar.
¡Hey! ¿Y si nos vamos al carajo tú y yo solitos?

¿Soy floja? No. Cumplo con las obligaciones manteniendo mi casa limpia. No como antes pero ya nada es como antes. El ayer agonizó en los brazos del recuerdo.

Síndrome de abstinencia. Larga vida a él Milady.

He comenzado hoy el primer día de abstinencia forzada. Podría quejarme de la lluvia que cesa apenas unas horas y luego vuelve a caer sin dar tregua pero no lo voy a hacer (lo de arriba no lo es según mi punto de vista. Es una plática entre cuates).

Desde que puse los pies en el suelo he andado haciendo algo. Tendí la cama -el edredón quedó derechito y sin arrugas- lavé a los perros, saludé a mi gato, arreglé los trastos pero ya me cansé. Por eso escribo. Stop Jani, para un momento. ¿Y si descansas la lengua?

Tú eliges si es complicada o no la vida. Sin ser tuya la tienes en tus manos.

Lo más difícil que me espera en el día es sacar la bolsa de la basura porque debo salir a la calle. Hoy es sábado.
Luego está bañarme con cuidado pa´no azotar. Comer -eso es facilísimo- y leer. La llevo de gane.

Exhibo mi vida -al fin que ni me conocen- dejándola al descubierto. Seré o no juzgada por ello para bien o para mal. Elijo la libertad de publicarla o no. Hoy toca si si si.
No pido misericordia para mi insano proceder. solamente quiero escribir porque si no muero. Y si muero, pues me morí y ya. 

Tengo la receta para ser inmortal (por lo menos en la memoria de Natalia). Como en toda dieta, empiezo el lunes. Sin hacer planes tengo claro mi cometido.

Cinismo o no soy un poquito más libre hoy. Mis dedos dijeron lo que pienso sin dañar a nadie. Coordino el cuerpo con el pensamiento. Dualidad ignota. El alter ego y yo en armonía antinatural siendo yo.

¨Ódiame por piedad yo te lo pido...¨ Shhh.

¡Ahhh Virgen de los Amnésicos Testarudos lo acabo de recordar! ¡Si tengo trabajo! ¿Cómo pude haberlo olvidado? Trabajo de lunes a viernes y no lo recordaba. Ya no me siento chinche plana.














jueves, 28 de mayo de 2015

Dos sin uno es igual a nada.

Nadie me dice las cosas que quiero oír. De cuando en vez requiero de una mentira piadosa. ¿Tu pelo es rubio o gris? Gris hasta que me aburra. Ah. Déjenme, quiero saber a dónde soy capaz de llegar. ¿Y, qué tal y ya no hay más a dónde ir? Si hay: la tirolesa de Zacatecas. Prometiste llevarme no lo olvides. Algunas veces miento para que te quedes conmigo. Algotras no. Necesito un reacomodo de cerebro. Nunca he estado sola ni siquiera en el baño. El Alter ego solícito camuflado en sombra cuida mis pasos. No te tallaste bien la espalda. ¿Te importa? Nadie me la ve (la espalda). Necesito que camines. Necesito que bebas más agua. Necesito que hagas ejercicio, tus músculos atrofiados lo piden. Dos tres cuatro. ¿Cuánto es el mínimo interés para sobrevivir? Npi. Necesito que comas. Necesito que sonrías más. Necesito que no te quedes dormida. Necesito que te actives. Todo es por mi bien. Si fuera rico me quedaría a cuidarlas. Pero no eres y ni modo. A trabajar pero no te tardes porfa. Necesito una trepanación sin prescripción médica. El universo mundo se puede ir a donde más valga. ¿Dónde habitan los cerebros cansados? Tengo uno en estado catatónico. Este post es muy serio. No se rían porque si no me van a contagiar y eso no puede ser posible. Hoy toca estar reflexiva. Silencio por favor. Tengo que escribir tres cartas en tono muy requeteserio. Así que no me distraigan con sus risas y su buen humor porfa. ¿Quién se está riendo? ¿Eh?

martes, 26 de mayo de 2015

Entrega de medallas al merito Mérito






Señoras y señores:

Hoy martes de no hacer nada tengo el gusto de darles la bienvenida a esta 1er. entrega de medallas al valor cívico.

Pido me acompañen con un fuerte aplauso, fanfarrias, rechiflas y mentadas de madre a quién se lo haya buscado.

Comenzamos sin más preámbulo. El tiempo es oro como el de mis medallas.

Medalla de oro para el señor del coche guinda. Él tuvo a bien detenerse cuando me vio a lo lejos parada a media calle. (No entiendo por qué no se bajó, habría llegado más rápido al otro lado pero bueno, se agradece).
Un aplauso muy requetefuerte por favor.

En seguida pido una fuerte rechifla y tres mentadas de madre al señor del coche negro que no se detuvo ni cuando me vio paralizada. Además de no detenerse pasó rasurándome las pompis. Suerte que no soy nalgona exagerada si no mi talla de pantalón habría bajado considerablemente.
A este tipo le doy el beneficio de la duda. Puede que no me haya visto y por eso no se detuvo. Como sea, un saludo a su señora madre porfa.

Un aplauso para recibir nuevamente al señor del coche guinda. ¡Siiii el mismo de hace rato! El señor amablemente atravesó su coche en la siguiente calle para que me tomara mi tiempo y llegara como la gallina, al otro lado de la acera. 

Tres hurras por él.

¡Hip hip hurra! ¡Hip hip hurra! ¡Hip hip hurra!

En seguida pido por favor tomen suficiente aire para la rechifla merecida a mi vecina la gordita. Ella me vio y siguió caminando como si la virgen le hablara.
En su descargo diré que tal vez no me ayudó porque la miss directora ya estaba conmigo. Como sea. Conoce a Barry y me conoce así que de todos modos le damos una sonora rechifla por favor con su respectivo corte de manga.

Gracias.

Con fanfarrias, cuetes y globos de colores damos la bienvenida a Miss Directora. Ella al verme como estatua corrió hacía mi, me tranquilizó, nos llevó a casa en su camioneta, me dio palmaditas de aliento y me dijo que estará ahí para cuando la necesite sin que deba darme pena.

Tres vivas en su honor.

¡Viva! ¡Viva! ¡Y viva!

Ya casi termino no se desesperen. Acuérdense, es martes tan sin embargo. Démosle la nota de color a este día insípido y lleno de nubes gordas a punto de soltarse a llorar.

Pido aplausos, vivas, hurras y todo lo que se pueda para recibir a la Miss de La Bella quien venciendo su timidez llevo a la niña a mis brazos, nos acompañó mientras me consolaba y por último me apoyó con su brazo dejándonos en las puertas de la casa sanas y salvas.

Que suenen las trompetas muy requetefuerte. Que se oigan hasta la Cochinchina.

Casi por último demos un aplauso sincero a Natalia La Bella. La niña se portó a la altura de las circunstancias. No se asustó, no lloró y como digna nieta mía agradeció a las misses su ayuda. Ya en casa tomó el papel de adulto tranquilizándome cada que el sentimiento brotaba de mis ojos. Dios salve a La Bella.

Ya para terminar otorgo la Medalla al Mérito a todos los que me leen. Masoquistas que no se cansan de mis pendejadas sabiendo que puedo causarles severos daños a su salud mental y que sin esperar a que les regrese la visita vienen cada que publico algo. (Es lo bueno de tener de seguidores a pura gente madura. La suerte sonríe a una dama que navega con bandera de señora decente).

Gracias amiguitos.

Ellos ponen empeño -no lo saben pero yo sí- en hacerme ver que el mundo es un buen sitio para existir por más que vea lo contrario.


¡Next!













lunes, 25 de mayo de 2015

Baja la calma

Lo he contado cuatro veces desde que me sucedió. 

Primero:

Se lo dije a Barry. Tenía el sentimiento vivo. De todos modos no lloré ¡aleluya!

Segundo:

Lo conté a Laura. Todas las lágrimas que guardo en mi contenedor de lloros salió sin que nadie pudiese detenerlo. Estaba caminando por la calle apoyada en su mano. Laura no me da su brazo, me toma de la mano.
Supongo que le daba pena que la gente me viera llorar porque decía: Ya no llores levanta la cara, límpiate esas lágrimas. Laura no sabe que soy como los niños, si me dicen ¨no llores¨, más lo hago. Con la cabeza gacha y los pelos en la cara, no veía qué pasaba a mi alrededor. Después de tanto llanto me quedé dormida rumbo a terapia.

Tercero:
Lo conté a la señorita médica. Cuando escucha mis historias pone cara compungida. Alerta roja. Las luces se han prendido. Hay que tomar cartas en el asunto, no se puede esperar más.

Cuarto:

Lo dije a mi nuera. La humillación sentida no daña tanto. Los lazos se hacen más fuertes.

Pasó todo. Es lunes. No sé qué va a suceder ni cómo actuaré cuando llegue la hora de salir otra vez a la calle. 

Nunca esperes nada de nadie

No pedí nada imposible: una mano que me ayudara a llegar al otro lado de la calle. 
Las manos que se cruzaron en mi camino no lo hicieron.. Dos veces pedí ayuda, dos veces me la negaron. Adolescentes imberbes practicando la burla e insensibilidad ante un semejante en apuros. 
No los maldigo, ni perdono. Seguramente ellos ni me recuerdan. Yo no olvidaré sus caras burlonas. Desdén de quien cree que la vida es fácil. Si yo hubiese sido ellos habría corrido a ayudar. Pero ellos no son yo.
No los perdono, no hay disculpa que valga. ¿Quién puede ser tan insensible a la edad que sea? Igual ni me pedirán perdón. Seré para ellos una anécdota cómica fácil de olvidar. ¡Qué humillación dolorosa! Mi corazón se lacera por todo y nada. 

Tranquila abuela, sonríe.

Con la carita serena de niña linda, Natalia me decía sin comprender exactamente que ocurría ni por qué la miss directora nos llevó  a  casa: 
-¿Qué dijimos abuela? No se llora en la calle ni en la escuela. Seca tus lágrimas. Sonríe. Ve las caricaturas. No llores más. Respira hondo. Tranquila. Baja la calma.

Entiendo qué quiere decir con Baja la calma. No es necesario que se lo pregunte. La Bella sin necesidad de darme la mano, con palabras salidas de su pequeño corazón me ayudó más que esos chamacos insolentes.

La Bella es mi Virgen de la Guarda como reza todas las noches al ir a dormir:
Virgen de la Guarda
mi dulce compañía
no me desampares de noche ni de día.


Amén.














viernes, 22 de mayo de 2015

Cosas que no hablan de amor

Si acaso en algún lejano pero muy lejano -según los últimos sondeos, es muy pronto para diagnosticar. Shhh no lo repitan o Laura estará en problemas- la señorita médica termine de escarbar en mi mente, cuelgue en el dedo gordo del pie derecho -el izquierdo nunca dejará que le aten nada- la etiqueta de lo que padezco, tomaré el timón, me iré a la chi y comenzaré una nueva vida -eso creo, por favor no me desengañen- con toda mi familia. Justo es retribuir poco de lo mucho que me han dado y hecho por mi.

Entonces, les digo no me interrumpan. Reiré y dejaré de escribir pendejadas. Luego ya más sosegada, vestiré mi cuerpo con la dicha eterna de quien no le debe nada a la vida. Si, eso mismo haré pero cuando llegue el día. Ahorita como aún no llega, pus voy a dormir.

Falta poco pa' que suene el despertador y se frustrará si me encuentra con el ojo pelón. Ya saben como se las gastan si su trabajo se ve alterado por una insomne que ni con cápsulas verdes para el sueño, logra dormir. Aí nos vemos al rato, si es que La Bella me deja leer blogs porque apenas ve la computadora encendida quiere "escribir" un mail a su papito, a su mamita, a Lala, uno a Matías, otro a Mariana, a su abuelo, a mi para decirme cuánto me extraña en la escuelita, otro a la miss Mimí. Vaya que esa niña sabe aprovechar el tiempo no que yo, debo contestar varios correos atrasados y nada que termino.

Si a eso le agregamos que tengo que ponerme al corriente de lo que escribo en la libreta oculta de Barry, en el diario del pp, en el blog, lavar, planchar, sacudir, cocinar, ah no, no cocino, terminar de leer, hablar con Laura, buscar a Bruno, jugar con Calixto -desinteresado amor gatuno- regañar a Babo Alejandro, admirar a Tiki y sus ganas de seguir viviendo.
El que esté enferma no me hace inútil. Hay tanto por hacer. Ayúdame diosito de los escribidores frustrados. Soy una pérdida -que no perdida- de tiempo. Necesito más horas pero no estoy loca, no pido que tenga más el día. No no no. Me sobra pero lo ocupo en dormir, ¿qué hago? tengo mucho sueño, no se me acaba por más empeño que pongo en ello. Mi meta es dormir, dormir y después de dormir seguir durmiendo.

Por piedad se los pido, no se lo digan a la señorita médica si no nunca de los nuncas nuncas me dará de alta y eso señores es para ponerse a temblar.
Ya les platiqué,  voy a dormir, no me hablen hasta que me escupa la cama o cuando llegue Natalia. Lo que suceda primero.

Digan click!


















jueves, 21 de mayo de 2015

Separaciones llegadas sin aviso


La casa se ha puesto vieja. Nada tiene razón de ser. Sobra todo y casi nada. A mi nadie me advirtió que los amores eternos tienen final.
¿Y mis libros?
Tus noches estarán vacías (de mí).
Todo sigue igual. (¿ya estamos divorciados?)
Los viejos caducos caminan tomados de la mano como amigos. Han olvidado que un día el amor los unió. Amigos para siempre. 
-No digas más
-Está bien
-Nadie ve lo que yo
-Porque no son tú.
-Ya no pude más. Bajé hoy las manos no en señal de derrota sino de cansancio. Grité en el desierto pero nadie me escuchó.
-Estaba dormido
-Grité para mis adentros
-Tu voz ya no se escucha.
-Ya sé.
-No hay nada más triste que un final feliz.
-Si.
















lunes, 18 de mayo de 2015

Tal vez algún día te pida ayuda

La señora peluquera ha cortado mis enredos. Las ¨rastras¨ como ella dice terminaron en el suelo vil de los ¨¿ya qué?¨
-Necesito ayuda, haga con mi pelo lo que quiera- murmuro como condenada al cadalso.

-Se las ha hecho en una tarde de copas- comenta Laura para justificar un poco la locura inquieta de enredar el hermoso pelo en trencitas obscenas para mi edad. 

Mis ojos se mueven escudriñando la cara de beata de la peluquera y la muchacha a la que le han arreglado el pelo antes que llegásemos. Incomprendidas mentes obtusas soslayando una quimerica juventud huida de mi hace tiempo, riendo desatinadas ante el comentario de la niña. Si mis ojos fueran puñales ellas serían filetes de vecina.

No pido el corte de siempre, quiero que lo haga sin ton ni son pero no entiende. La señora peluquera corta su imaginación con tijeras de poco filo. ¿Es tan difícil comprender? 

Pregunta algo. Como siempre hago cuando me da flojera contestar cuestionamientos vanos, dejo que Laura responda por mi. Ojos en los de la nena. Di tú.

Córtelo así, así y asá. Busca mi mirada para la aprobación. Hago un mohín de disgusto. Ah mi pelo, si tuviera manos de peluquera el mundo sería mío con todo y los compinches que abonan su decadencia. Ya verían lo que es amar a dios en tierra de indios. El planeta sería un lugar hermoso. Cada quien haga lo que quiera y a mi déjenme en paz. Cuestión de desear lo que no se puede tener. ¿Amémonos los unos a las otras? Dejen busco a quién quiero amar además de los tres del otro día. Tengo un corazón hermoso y hospitalario.

La beata sigue.

Blandiendo amenazadora las tijeras corta una rasta dejándola caer. Lueguito coloca otra encima del tocador, está hecha un lío. Mira tú con razón ya no podía peinarme. Si no las cortaba tendría muy pronto colonias enteras de piojos gordos y rubicundos.

Oh pelo por mi tan querido a dónde fuiste a parar. La cabeza va recobrando la total normalidad de señora sin chiste sobre el cementerio de pelo gris.

-¿Cómo ves?- dice la señito.

La muy jija de suchi me habla de tú, vaya so igualada, ¿a poco fuimos juntas a la escuela?  Respeto pido a mis canas. 
Con risa de oreja a oreja afirma que me veo muy bien. ¿Me veo bien? ¿Entonces no ha servido de nada la diaria inmolación? A otro perro con ese hueso. Vuelvo a ser normal. Eso es feo, feito, feo. Yo normal, ¿quién querría serlo?

Terminan los encantos de un sueño realizado de la mano de Laura. Si señoras y señores, mis sueños son tan fáciles de cumplir.

Un día me entró la locura de hacerme rastas. Acostumbrada a la incuestionable personalidad de su madre, la niña me llevó de la mano al Chopo. Ahí las elaboraron entre olor a mariguana, gente vestida de negro con perforaciones incluso en el intelecto, música de mil acordes y mantas de conciertos de un mundo un tanto cuanto esquizofrénico. 
-Amiga ¿quieres un dulce? 
-¿Eh?
-Camina mamá.
-¿Un dulce?
-No preguntes y camina.

Todo terminó. Las rastas fueron a parar al bote de la basura de los sueños cumplidos. A lo que sigue que el mundo no se detiene porque una señora se tuvo que cortar el pelo en el lugar mismo donde hace poco una niña de exiguos rizos rojos acabó también con la larga melena de caracoles destemplados en el suelo.

Hasta nunca señora peluquera, suerte le de dios. Espero no volver a verla por lo menos con las manos metidas en mi pelo, de eso me vuelvo a hacer cargo yo.

Adiós rastas adiós. Ojos que te vieron ir jamás te verán volver.














sábado, 16 de mayo de 2015

Tengo derecho... y también izquierdo




Yo según La Bella


Exijo el derecho que me corresponde a morir cuando quiera, si es que no muero antes porque entonces no moriré cuando quiera sino cuando el destino. Claro que si nos ponemos a pensar (los que pueden hacerlo los que no, no).
Según la última neurona onanista que me queda, el destino está escrito, nada lo puede cambiar. Por más que lo digan no estoy convencida que el destino está en nuestras manos.
Por lo menosl mío está escrito, el de ustedes quién sabe. Sepa la bola. Mi cabeza apenas da para pensar en mi. Ególatra circunspecta me limito a pensar en mis propios agobios y alegrías poco ortodoxas como son la forma de caminar y los límites que prodiga ser libre dentro de trece escalones. ¿No me entienden? No hace falta, mis dedos lo hacen por mi.

Dicen que elegimos nuestro destino. Mentira. Falacia conceptual. No soy conformista ni asumo lo que me toca simplemente me ubico. Tampoco se trata de doblar las manitas y esperar pacientemente a que alguien me amarre al yugo cruel de la adversidad. Disculpen, yo solita puedo hacerlo.

Mi destino -como decía- está escrito. Lo digo yo que de eso sé muy poco. Pueden rebatirme lo que quieran de todos modos no les voy a hacer caso. Nocierto ¿o si? Ya saben como soy. No grosera nomás hago lo que quiero. Si me dicen que haga algo, lo hago pero al revés. Conmigo es un poco perder el tiempo lo mismo que lo es predicar en el desierto. ¿Absurda? Segurolas, por eso estoy en terapia. ¿Incoherente? Nah, soy yo y no hay más. ¿Digo lo que pienso? Obvio si no no fuera yo.

En fin, digamos que, si intento cambiar (el destino, de eso hablamos ¿o no?) es porque estaba escrito que lo intentaría. ¡Hey! ¡Contradicción! Si todo está escrito entonces no puedo elegir morir cuando quiera. Si muero cuando quiera es porque estaba escrito que lo elegiría. ¡Qué complejidad tan compleja! Mejor voy a exigir otro derecho. Morirme cuando quiera y no cuando el destino. ¿Otra vez?

Ay el destino y sus impertérritas circunstancias que me obligan a exigir un derecho que no me pertenece. Mi vida ha dejado de ser completamente mía. Muero (de risa) hoy que puedo y que sobra tiempo para enredar los pensamientos en el arte sublime de la introspección mía tan bobita.

Sigamos pues en el absurdo cotidiano de una vida sin excusas.





*Imagen robada de internet para ilustrar este post un poco así tan sin embargo.












miércoles, 13 de mayo de 2015

Hagamos el amor y no la guerra*

Veamos:

Empecé de manera poco ortodoxa -según yo- mi diario. Amo mis letras grandes y gorditas. Retomo la escritura a mano. Dígalo cantando. Lo comencé el 11 de mayo, tres días llevo. Voy a escribir sobre la convivencia diaria con el pp, lo haré con el mínimo de palabras y en forma agradable para quien algún día lo lea. (Nada escrito tiene razón de ser si no es leído por alguien así sea un diario. El mío estará tan a la mano, algún día llamará la atención).

Trato de llevar la vida en paz. Me sigue importando el qué dirán. Oh bendita espontaneidad cuánto te echo de menos. Como siempre ha sido me sigue importando lo que piensen de mi por breves instantes. Después de defender mi punto de vista mando a todos al carajo.

Me entristece poder caminar cada día menos. No lo lamentaré, agradeceré al dios de hoy estar viva. Me arrastraré como lombriz pero eso sí, con una sonrisa. Seré feliz como una lombriz, lo ordenan los dioses de twitter y yo fiel como soy, acato sus designios. Loor a quien tanto sabe de los demás pero nada de sí mismo.

Por cierto, ¿no les conté -recuerden que este mi blog es chismoso y lo escribo- que me iban a atropellar el otro día? Pues si señores y señoras, niños y niñas, musas y poetas, frívolos y casquivanas, etc, etc. 

Resulta que íbamos a dejar a La Bella a la escuelita. Se hacía tarde -cosa rara en nosotros- Barry y la niña se adelantaron. Yo y mi bastón íbamos atrás, lalaralará tac, lalaralará tac y así.
Como película de acción donde un vehículo va circulando como alma que lleva el diablo, encuentra en su loca carrera a una viejita y se queda paralizada. Así me pasó. Iba cruzando la calle cuando ¡mocos! que se me aparece un coche negro. ¡San Vin Diesel líbrame de tu discípulo de cuarta!
A media calle me convertí en estatua, el coche se acercaba peligrosamente, la gente me veía, los pies no obedecían, puse cara de espanto. El coche no se detiene, los papás de Dayana me ven, no me ayudan -no saben qué hacer- los pies se niegan a caminar. ¡Auxilio Barry! Él voltea, deja a la niña paradita en la puerta del colegio. No te muevas de aquí Natalia. La gente me mira. Barry corre hacía mi, -tranquila chiquita- extiende su mano, la tomo sin dejar de ver el coche, -se tiene que parar dice- pone su pie delante del mío para hacerlo reaccionar, lo brinco, empiezo a caminar, la gente me ve, el coche pasa rozándonos el alma, llegamos a la banqueta sanos y salvos, somos felices. Faltaron los aplausos de película americana pero no todo es perfecto. Como dice una conductora de tv, ¨nadie es perfecto, ni siquiera yo¨.

Tres hurras por Barry ¡Hip hip hurra! Ah no, no debo decir eso, a alguien le molesta.

Tengo tareítas sólo por hoy: Ir a la escuela para padres, hacer ejercicio, cortarme -ora si deveritas lo juro- el pelo, decir adiós a las rastas, ya chole con ellas, escribir en el diario, dar de comer al hambriento -vulgo chihuahuas y Calixto- sonreír mucho con quien se me cruce en el camino: Hola si, ¿cómo está? Buenos días. ¿Cómo amaneció usted? Buenas las tenga. Qué delgada está usted señora vecina ¿cómo le hace? Pero que pelo más bonito tiene, qué envidia. ¿Por qué no peinó a su hija? no perdón perdón. Ay esta lengua mía. Viboritas a la mar.

Comer a mis horas alimentos saludables, no comida chatarra. No quejarme. Leer otro capítulo del libro llegado desde la hermana república de la Argentina. No quejarme. Aceptar los designios de dios sin proferir ninguna maldición. Aceptar el regalo que no me dieron. No quejarme. Intentar por milésima ocasión preparar la comida. No quejarme. No aumentar la colección de animales en mi zoológico virtual. No criticar a nadie, no ser sarcástica, ay dios. No hacer largos los desvaríos. No quejarme, etc. 

Ufff ya me cansé y ni siquiera ha amanecido.

Me voy, sean como quieran ser. Si felices mejor, si infelices por propia convicción pero sean como ustedes quieran y no como otros les digan. (No es nada personal).

Chaíto.


PD: No sé qué pasa con blogger que no actualiza mis publicaciones, ¡maldición! Ah no perdón perdón no debo maldecir. Este... aí cuando quieras blogger.



*Frase oída en algún lado.










martes, 12 de mayo de 2015

Julies, el pato elefante


El Pato Julies no es un pato, es un elefante desobediente. Con la trompa toma agua de río para enseguida verterla sobre su cabeza convirtiéndose al instante en pato. Pato-elefante. 

Natalia nos lleva a mundos abstractos. Sentados en el sillón nos ordena callar, nos va a contar un cuento ¡Silencio!

Mueve las manos, los ojos, el infantil cuerpo a lo largo de la sala. Gesticula imaginaciones. Si osamos hablar nos manda a la silla de pensar que no es silla sino el último escalón de una escalera -obviamente- que lleva al mundo donde habitan los monstruos.

Había una vez...

Cuenta como salió la nave que circula por la ciudad de su dedo haciéndose añicos en el cuaderno de inglés. Habla de la cucaracha-grillo que hizo saltar a su papá sobre la cama. Su padre es un oso grande y fuerte y sin embargo los grillos y arañas lo ponen a temblar.  Las cucarachas-grillo viven del otro lado del puente. Tienen antenas largas y cuatro patas. Caminan en las noches escondiéndose debajo de las hojas de los árboles.

Las historias se conectan una con otra según se vaya acordando de lo que ha vivido con lo que imagina.
Narra las aventuras de Caballo Colín, mi bastón convertido en cuaco de pelo negro, compañero inseparable de la princesa Elsa y Matías, el hijo del tendero del reino del hielo.
Caballo Colín le ayuda a encender las luces, a sacar a las princesas perdidas debajo del sillón. Tiene el poder de convertirse en arma mortal cuando enojada lo estrella en la cabeza del abuelo porque este tuvo la osadía de darle un beso cuando está de mal humor o corretea a la abuela para hacerle entender  que comerá cuando tenga hambre y no se hable más.

Matías es de carne y hueso. En la vida real está enamorado de Elsa. La ve caminar por la calle. Corre a alcanzarla, -¡Natal... digo Elsaaa!- -¡espérameee!- grita poniendo las manos alrededor de la boca para que se oiga más fuerte.
Corre que te corre consigue alcanzarla en un suspiro. Tenerla de frente lo cohíbe, como todo hombre no sabe qué decir ante la hermosa dama. La Bella le dirige el mejor de sus encantos. La sonrisa cándida lo desarma haciéndolo huir a los brazos de su madre, la médica del lugar.
En ocasiones cuando la alcanza, le invita una galleta mordida pero la princesa es muy chocante y no la acepta. Él se va corriendo avergonzado. Mira tú que darle una galleta mordida.

-¡Adiós Matías!- grita la princesa al verlo alejarse.
-¡Adiós mamacita!- responde a lo lejos el joven plebeyo.

En el bosque de arriba -cuenta la niña- habitan los dragones sin patas, los abuelos convertidos en seres que huelen a herramienta y flores y las sombras aterradoras. ¿En qué momento Natalia conoció el miedo? Las sombras no esconden nada. Mira ve.

La Bella imagina el día que su mamá vaya a recogerla a la escuela.
Murmura con la cabeza gacha,  quedito muy quedito para que la abuela no la escuche,
-Yo quería que viniera mi mami pero en vez de eso vino un monstruo- dice en un murmullo. 

No me enojo ni me duele porque la entiendo perfecto. Alguna vez fui niña anhelando que llegara mamá, cosa que nunca pasó. 
De niño uno no entiende ciertas cosas haciéndose comprensibles al paso del tiempo. Ya no hay remedio, los recuerdos se parapetan detrás de la memoria asomándose de cuando en vez para lastimar poquito. Contra los malos recuerdos no hay antídoto.

Hace de una muñeca de porte autóctono la madre que necesita cuando la abuela la regaña. Sentada en la escalera le pide vaya por ella. Le acaricia el pelo, las mejillas, la boca. Las muñecas de cerámica no responden. Nomás se le quedan viendo con esos ojitos pintados con negro mate pa´que no brillen. 

Cansada de contar historias extraña a mamá y papá. Papá y mamá es la manera en que los llama cuando la noche se asoma por la ventana. Mamá y papá. Papá y mamá dice con la carita pegada al cristal.

Ah si la vida no fuera tan cara los niños serían felices, no añorarían los brazos de su madre. Los abuelos serían abuelos y los perros seguirían siendo perros. 
Cosas de la evolución que no entiendo o será que ya estoy vieja y digo como muchos que todo tiempo pasado fue mejor.


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sábado, 9 de mayo de 2015

Mañana te corto ese greñero

La niña ha asumido bien el rol de madre.  
Hija-madre, madre-hija.
Se toma el papel muy en serio. Me cuida, me llama, me vigila, me procura, me regaña, me... En un descuido me baña, me viste. Limpia mis decadencias si acaso me faltara valor.
Me sueña.
Come, come, come. ¡Dios que madre tan ella! 

Vamos por la calle...

Cúbreme con tus brazos mi alma. 
Nadie te hará daño. 
Tira bastonazos mamá, dice enojada cuando en la calle la gente presurosa me empuja sin querer -o queriendo- ciega a su entorno. Insensible a su propia mediocridad me arrumban al sitio mismo del desprecio por el ser humano enfermo. Este mundo  no está hecho para los errores de dios. Como todo, los desatinos hay que esconderlos debajo de la vergüenza. Este mundo está hecho para seres perfectos y sin embargo nada me creas como te lo digo.

Ella habla fuerte para que la gente sepa que este aprendiz de quijote femenino lleva un escudero de pelo rojo y cuerpo delgadito como el querer de los poetas. Mi causa está perdida. Mente sana, ¿quieres más? Los molinos de viento ya no se mueven. Se han convertido en realidad. Moles de piedra de una sociedad decadente. Te mereces un novio poeta ¿Aún no lo olvidas? Falta poco.

La niña ata las cintas de mis zapatos -Espera mami no te agaches- haciendo nudos en mi desesperanza, las agujetas no me son obstáculo gracias a ella. No te ates a mi, sé libre como las letras de una canción de amor que me escribieron hace tiempo. Tú madre fue musa mi niña. De Abril y de todo el año. Suerte te de dios o el diablo. Las musas inhiben los esquemas.

Pone un poco de rubor a mis mejillas pálidas. Arregla el pelo rebelde de una madre cada vez más dependiente. Intenta poner orden al cabello peinado para ningún lado. Mañana te llevo a cortarte ese greñero, dice con esa voz de suyo tan mandona mientras los mechones disfrutan sus manecitas. Te voy a comprar pasadores, te enseñaré a ponértelos. Olvida que mi cabeza no admite adornos ni sujeciones. El pelo es sinónimo de mi vida. Barquito al garete. Tuyo es todo el mar que no poca cosa es. No te lo tomes de un sorbo, te puedes ahogar.

Y las rastas -¡a la vejez viruelas!- oh esas rastas como nidos de pájaros mandones sobre mi cabeza. Nidos de petirrojo muriendo de amor. Sangra corazón, te toca sufrir. Nidos de colibríes revoloteando rápido rápido rapidito que se acaba el viento. Libando mieles volubles. Estática vives sin existir. Nidos de pájaros de alas negras, plumaje brillante, pico lacerante en el vaivén de una vida tan así. Graznando en lo alto del tejado no dejan de mirar a su presa. Nido de pájaros balbuceantes exterminando un poquitín las ideas. Pájaros en el alambre. Pi pi pi ¿Pio?

La niña me mira, me acaricia, me defiende. Acompaña mis locuras con besos que al fin y al cabo esos nunca se acaban. ¿Me quieres mamita? Mañana te doy un masaje dice cuando se va quedando dormida. ¿Quién soy para merecerte?

La niña no quiere ser madre. 
Hay tanta miseria, los niños sufren, lloran, mueren. 
No seré verdugo de inocentes. 
Elegido ya un futuro sin hijos. Los príncipes se extinguieron dando paso a los patanes. ¿Este cuento se acabó? Modifica tu destino.

La niña se niega a ser madre. 
Niña reacciona, eres ya madre de tu madre y yo no sé qué hacer para cambiar tu suerte.















jueves, 7 de mayo de 2015

Te amo, ahora vete y déjame dormir



El arcoiris se perdió en el último vagón
del atardecer.


Tardé un poco en enfocar el arcoiris detrás de la arboleda. Mis manos temblorosas no son buenos instrumentos para tomar una fotografía. Cuando pude controlarme, el puto arcoiris había desaparecido.
Habrá más arcoiris que oportunidades de redención.

Después...

Me entró un poco de ansiedad cuando Barry no aparecía después de casi media hora de haberme dejado a la entrada del Auditorio. Bajo la recia llovizna mil ideas cruzaron por mi mente. Me vi desamparada, sin poder caminar y con el celular inservible. Estuve a punto de agarrarlo a madrazos cuando apareció muy quitado de la pena, dijo que todo estaba bien. Vaya con él y su eterno desenfado.


El concierto de Joaquín Sabina bien, lo disfruté. Lástima que se le ocurriera invitar a una cantante a medio show. A la tercera melodía me fui. Es buena pero no era el momento de escucharla. Hasta luego, gracias. Soy poco tolerante. Conmigo es Todo o nada y aunque suene chocante, Así soy yo.
Ego te absolvo MaLquEridA mía.
Haz con tu vida un papalote y échalo a volar.

Durante el concierto Sabina dijo algo que me apropié: Chilanguita de ojos tristes. Allá en el mundo paralelo Sabina pensó en mi. No es cosa de risa. Casualidades en decenas de millones. Soy chilanga y tengo los ojos gachos por no decir tristes. ¿Ven? Pensó en mi. El que diga que no ya puede ir orinándolo mi perro. ¿Quién dijo yo?

Mantener bajo control la rebelión de mi lado izquierdo me agota, máxime cuando el lado derecho ha querido también emanciparse de esta mente febril. Un paso pa´delante y tres para tras. Tipitipi tom tipi tom.
Los títeres deberíamos tener alma propia.

Mis depresiones bailan al son del dolor como canta La Cuca.

Tú sabes que yo me muero por ti mi vida, 
yo me muero por ti mi amor,
que necesito respiración de boca a boca
porque en tu boca nació mi dolor...


De mis venas escurre miel venenosa. Equilibrio mis opciones. Hoy si, mañana puede que también. Satisfago los deseos de entender la mente devorando libros que no razono. He nacido negada al entendimiento. Mi vocación no es el alto razonamiento. Soy un poquito más bien bastantito sin sentido.
Toma chango tu banana.

Bajo el deseo de cumplir una promesa no escrita de decir lo que siento antes de que la neurona voluble se vaya a pasear y no vuelva más dejándome sin los hilos que me movilizan cada día al amanecer, vengo a dejar mis sentires en el papel lustre de la imaginación.

Olvida que te olvido, olvido. Frase de guerra de la mente conceptual atiborrada de paradojas en las que me muevo.


El placer es todo suyo, yo me voy a dormir.












sábado, 2 de mayo de 2015

¡Alegraos conmigo compañeros!

El jueves me lamentaba de la suerte de ser una paria sin un quinto en la bolsa. 
Suspirando la mala fortuna me metí a twitter. Leí el saludo de Pancho Varona -músico inseparable de Sabina y a quien sigo hace tiempo- Arriba pinche roedore. 
Su grito de guerra de todos los días es ¨Arriba mardito roedore¨ pero como está en México, cambió el ¨mardito¨ por ¨pinche¨ (vocablo muy mexicano).

Le respondí el tweet pero el silencio fue su respuesta, snif. Las estrellas no miran para abajo.

Tenía en mente un deseo. Yo siempre tengo deseos pendientes. Los desempolvo cuando se ofrece la ocasión.
Me puse a investigar a ver si había en Mayo una lluvia de estrellas o algo así. Miré el cielo pa´ ver si pasaba una estrella fugaz  y pedirle mi deseo pero era de día y ¿pus así cómo? 

Como no queriendo comenté a mis Angelitos que Sabina estaba en México. 
-Dile a papá que te lleve- contestó uno de ellos siguiendo en lo suyo. Mi Angelito se ha vuelto muy trabajador y casi ya no puedo hablar con él más que para decirle que se me acabaron las medicinas. Bueno, también para regañarla porque ese Angelito es una hija de suchi y de vez en cuando necesita su jalón de orejas.

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A Barry no le gusta Sabina pero le gusta más que Bunbury, entonces que se me prende el foco,

-Barry ¿podemos ir a ver a Sabina?
-¿Eh?
-Di que si y no me compras medicinas este mes, ¿si?
-No se puede hacer eso
-Porfa
-Lalaralará
-Snif

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-Te tengo una sorpresa- dijo el Angelito por whatsapp.
-¿Qué?- dije
--Espera a que llegue a tu casa
-No dime ahorita, chingada madre ¿para qué me dices?
-Asht mamá. Te vas a ir a ver el güey ese (vale decir que el Angelito es peor de mal hablado que yo).
-¿Cuál güey?
-A Sabina mamá, a Sabina. Dile a papá que te lleve. No dirá que no porque ya se sabe sus canciones.de tanto que lo escuchas.

¡Muero! ¡Estoy temblando de emoción! 

La rueda de la fortuna está arriba. Enjoy. De esto no hay todos los días.










Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje