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sábado, 29 de abril de 2017

de días

Escribía cualquier hora, en cualquier momento. Cualquier instante era bueno para sentarme a escribir. Lo hacía como un acto reflejo. Algo normal en mi. Sentada hace poco ¿Cuándo? ¿Quizás ayer? Me quedo fija la mirada en el blanco monitor. Escojo el título. El dedo aprieta mal la tecla. Blanca la pantalla. Todo es perfecto. No pasa nada. Escribo. Las ideas fluyen agolpándose en la yema de los dedos bailarines. Hay imposibles demasiado perfectos. Mis dedos aprietan la tecla errónea. El texto se fue al carajo. ¿Quieres que te ponga un micrófono? Pregunta alguien que ha permanecido a mi lado sin decir nada hasta ese momento. ¡No! Declino el favor. No es lo mismo hablar que escribir. Lo mío mio es escribir. Espero el efecto ansiado de la pastilla. Han pasado dos horas desde la última toma. Dos horas agónicas con la cabeza a reventar. Olla de grillos queriendo parir lo efímero del sentirse gente normal. Desisto. Me voy a hacer otra cosa que no me provoque tanta cordura. El tiempo se agota. Las horas de claridad duran menos. Vuelvo al lugar idóneo. Comienzo a escribir el origen de los sinsentidos caducos. Todo bien. Los dedos aliados escriben bajo mi mando. Las teclas cobran vida, se mueven bajo un temblor incipiente. Terremoto en escala desastrosa ha borrado todo otra maldita vez. Hace mucho la tecnología quedó rezagada junto con mi aptitud para manejar cualquier aparato que me suponga trabajo complejo. Ya no hablo, ya no escribo. Ya no existo. ¿Dónde se pierde lo que queda de mi? Tercer intento. Diez de la noche. Me he convertido en tartamuda de movimiento. Pe pe pe. Yo yo yo. Mi mi mi. Click y la nada aparece ante mi. Me largo, me voy al carajo. El velo cae ante mis ojos. La nada como forma de violencia. ¿Qué más da escribir? Te traje un libro de mandalas. Las puedes colorear a tu gusto, están muy bonitas incluso las puedes regalar. Atrás viene la dedicatoria. Muchas gracias pomelo ahí. El silencio absoluto ametralla mi cerebro. Dos burbujas azules. El mundo es hermoso. Cuando nadie me ve dejo que el pp se apodere de mi. No opongo resistencia. Me arrastro para ver mi imagen frente al espejo entonces puedo ver a lo que se enfrenta mi familia. Entiendo las razones. Yo haría lo mismo. Me voy sin firmar. Mi cuerpo ha recobrado la conciencia. Iba a escribir que al rato regresaba a corregir errores y apuntalar la firma en un texto doloroso. El dolor de estar es más fuerte que el de ser. Recordé que es sábado. Hoy especialmente estaré a la vista de mi interior. Hoy especialmente no estoy para nadie. ¿Por qué publicas el texto si tiene muchos errores? Redacción mala. Ideas imprecisas. Lagunas. Sin firmar. La última vez tardé tres días en voover a corregir errores. Firmar me supone demasiado esfuerzo. ¿Qué más da todo o nada? Tus errores no son inútilmente visibles para los demás. No te preocupes por ello. No me preocupo. ¿Entonces? Nada. Enjoy. Ya vete. Ya me fui desde hace mucho y ni te diste cuenta.

miércoles, 26 de abril de 2017

Tortuguita

La próxima vez que comiencen a surgir los primeros brotes de locura correré a encerrarme en un cuarto acolchado, de esa esa forma evitaré dañar a nadie ni tendré que andar juntando los cachitos de errores con la cabeza gacha.

En la ventolera se pierde mucho pero se gana experiencia. Regresar a evaluar los daños con ganas de salir corriendo para empezar por otros rumbos. El calor agobiante merma las ganas de todo menos de dormir. Leí mucho sobre la apatía. Compartí textos que a nadie llamaron la atención. Otro tema más directito al cesto de la basura.

Leí otro texto que hablaba sobre el interés que un escribidor debe mantener para que sus lectores sigan cautivos. Una chinga tener que pensar todos los días un tema interesante.
El mundo -cuentan, a mi ni me lo crean- será mejor cuando se deje de pensar en el "Yo" convirtiéndolo en "los demás". Si dedicara el tiempo que paso dormida en ayudar a los demás tendría sentido mi vida. No me veo de samaritana ayudando al prójimo si ese prójimo ve mi cara de pánico al tener que cruzar la calle. Llegar al otro lado es un logro entendido por muy pocos.

Y sin embargo sigo recogiendo trozos de mi que quedaron esparcidos en el último brote de locura. No me pido más. He logrado sin hacer alharaca regresar a la cocina. Comer en familia. Mitigar los enojos con sorbitos de chistes bobos.

Dentro de casa la vida tiene sentido. Afuera no hay nada que merezca la atención a no ser la libertad que me ofrece el aire enmarañándome el pelo. Del brazo de quien se ofrezca acompañar a una tortuga que no ve si la liebre ha llegado a la meta sino saborear la libertad de sus pasos sin miedo en los ojos.

Despiértenme cuando las primeras gotas de lluvia caigan convertidas en tormenta.
El placer es suyo. Parto a la recolecta de daños. (No se aceptan reclamaciones).
Me voy sin firmar.
No se culpe a nadie de mi suerte ¿O cómo era?




















domingo, 23 de abril de 2017

Cabeza de Escorpión

Terminaron las vacaciones. Vuelve el ruido. Caos de los lunes. Tremendo calor. Vuelta a las tareas. Normalidad. Llega Mayo con sus moscas zumbonas. Lluvias precoces de la mano de arañas panteoneras. Teje que teje tejedorita. La abuela teje una capa para las madrugadas de Agosto. Se avecinan festivales. Día del Niño, Día de la Madre, Día del Maestro, Día del Trabajo, Día del Estudiante. Te faltó el Día de las Mentes Ociosas. Mayo es un cataclismo de celebraciones. Son los últimos días de actividad normal en las escuelas después el fin del ciclo escolar llega como tornado. Vivimos demasiado rápido. Apenas me estaba acostumbrando a la sin rutina de las vacaciones cuando ¡Madres! Es hora de retomar lo habitual de los días. Prisas, prisas, prisas. En un mundo sin memoria las prisas no tienen sentido. Pecesito Jirafa ¿Qué harás mañana? Escoger los vestidos, tenerlos preparados. Quien vuelve no es el mismo que se fue. La nada no cambia. El todo deja rastros en la vida. Soy lo que dejas en mi. La música alimenta las horas solitarias. De Saloon y Lucybell. Cabeza de Escorpión y Mataz. Alguien recordó a Cinderella Star. Si Enrique la hubiese conocido en esa época hubiese caído rendido a sus pies. Las letras de sus canciones habrían sido escritas sobre las piernas adolescentes. La historia sería otra y no ésta. Caracolas de sueños. Bendecida. Vacaciones, música, amigas, hermanas, hijas, nietas. Aquellas y estas descubriendo el complejo mundo de la convivencia. La música une recuerdos. Epílogo fugaz. La historia de Flor de Loto. Era un lugar destinado para los fracasados y perdedores en la vida. Una especie de derrotados y causas pérdidas. Tristeza y melancolía bordando dos corazones como el cursi Tú y Yo de los cojines matrimoniales enraizados en los pueblos viejos. Las costumbres perecen con el olvido de las rutinas. No queda más que seguir pellizcándole recuerdos al descanso de días pasados. Dormirse con los acordes de la melodía hecha sin querer para ti. Poesía sobre la piel. Hasta el fin. Buenas noches tengan vuestras mercedes.

viernes, 21 de abril de 2017

Estas locas ganas de saber de mi

Estoy repasando lo sucedido ayer. Me entran muchas pinches ganas de llorar. Enterarme de cosas me tocan el corazón. Soy muy pinche chillona. Digo lo que siento. Lastimo sin querer a la gente que amo. Mi sinceridad hiere. Recompongo la situación con caritas graciosas. Whatsapp y su forma irreverente de enseñarme a ¨hablar¨ con emojis.

Lo que dije no se puede borrar. He olvidado -tenía la costumbre de responder con otra pregunta para evitar herir- ¿Quieres escuchar la verdad o lo que te hace sentir  bien?
Por lo general la verdad no hace mucho bien por ser dura y yo con eso de que no soy Tarzán por aquello de andarse por las ramas, jodo todo. Toca recomponerlo sin llantos vanos por favor. Ya lo dijiste asume las consecuencias. Si alguien quiere oír halagos no vengan conmigo.
-¿Me veo bien con este vestido?- -A ni no me gusta-. -Nunca debes decirle eso a una mujer cuando está a punto de salir- -Le friegas el día-. -¿Entonces para qué me pregunta?-
-¿Le gustó la comida?-
-Emmm...Eso no me gusta.
-¡Mamá no seas grosera!-
Soy mal educada si no contesto y si lo hago soy descortés. ¡Mátenme o algo!

En fin.

Leí no sé donde que el precio por ser libre es la soledad. Yo estoy más sola que la luna y el puto sol en el cielo. Olvidemos eso.

Centrémonos en la invisibilidad. Lo que me hace un nudo en la garganta es saber el papel que jugué en las vida de personas allegadas a mi. Una por una son nombradas. Gracias y aportes a la vida de alguien. ¿Y yo? ... Este... Perdón... ¿Y yo? Pena penita pena me da enterarme que fui invisible. Que soy invisible. Va a ser cierto que esa etapa de la vida que no recuerdo no existió de verdad. Tanto rascar y rascar pa´no encontrar nada porque hubo nunca nada.

Las pinches lágrimas escapan de mis ojos. Con mis manecitas rechonchas las limpio rápido no vaya ser que alguien las vea. Una vocecilla me recuerda en la vida de quienes sí figuro. Sonrío. Me siento bien. Las buenas obras son recordadas cuando alguien muere. Todo lo bueno que uno ni siquiera sabía que hizo se recita frente un ataúd. ¡Ah chinga! ¿A poco yo hice eso?
En la vida pesa más lo malo que lo bueno. "Eres una hija de la chingada, no te dejas". "Eres muy enojona, me das miedo". "Tu soledad lastima". ¨Te querrás algún día?¨
Cientos de frases acuñadas en el más puro estilo sincero del que soy fan. ¿Por qué entonces me quejo? La verdad aunque duela. No es que quiera que me digan a cada rato que soy un sol y que sin mi no viven. Disculpen eso pero hasta yo que dije no vivir sin ti ahora que ya no estás sigo viva.
No quiero eso, elogios vanos ni mimos a granel ¡Qué fuerte!

Los ogros también tienen corazón. ¿Tienen uno cerca? De vez en cuando viene bien hacerle cariñitos a su alma.

Fíjense. El sábado me dijeron ¡Qué bonita se ve! Mi look autóctono adoptado por cómodo a mi genial figura es el sello que me identifica. Hay muchas igual pero nadamás una Flor de María. La de blusitas autóctonas de algodón con bordados sin igual. Pantalones de brincacharcos calzando tenis viejos y pelo peinado hacía ningún lado esa soy yo. La que le hacen el día con piropos tan así como el Que bonita se ve genuinos. Sin comillas.
No mintió quien lo dijo. Así me sentía esa tarde. Ella pudo traspasar mi barrera huraña pudiendo encontrar lo que demás no. La ¨bonitud¨ de mi alma. (Ustedes no me conocen pero tengo a veces el alma bonita).

¿He dejado algo bueno a alguien? Le pregunto a quien no ha aprendido a mentir.
-Di una cosa buena de mi-
Silencio total.
-Di una cosa buena que tenga yo-
 Cri cri cri.
-¿Y bien?-
-Espera, estoy pensando.

¿No les dan ganas de llorar? A mi si.

Hoy es viernes nadie espera por mi. Ni yo la salvación de mi alma.
















lunes, 17 de abril de 2017

Disculpe mi señor es hora de levantarse

Como digo una cosa digo otra, toda la vida ha sido luchar por causas perdidas. Nací con las estrellas al revés. Miro el suelo creyendo que es el cielo. La sensación de perder aún con la victoria en mis manos es inherente a mi. Caminar en la otra acera me ha llevado al lado contrario de la vida. La mayoría camina por el lugar correcto ¿Por qué debía yo ser igual? El triunfo no me sabe cuando pienso en los que cayeron para que me levantara con la gloria entre mis manos. Los perdedores elegimos el camino más peligroso nomás pa' darle sabor al caldo. Todo sea nadar contracorriente. 

Cuando algunos saludan tú ya estás diciendo adiós. 

En la vida me he conducido con la verdad como bandera. Si alguna vez dije una mentira os conmino a que me la restrieguen en la cara.
No digo mentiras ni siquiera cuando miento. Si maquino alguna para salir del paso mi yo subconsciente convierte mi lengua en trapo. No hay mentiras piadosas. Se miente y ya. No hay razón válida que cueste una mentira. No se pone en duda mis "Te quiero" mucho menos un adiós. Cuando lo digo es para no volver. Por eso mis "adioses" son limitados y muy bien pensados. Alguien me enseñó no llorar dos veces por el mismo dolor. Arrancas de cuajo del corazón lo que te lastima. Levantas la mirada, caminas de frente con todo y que te estás desangrando no te acobardes. Ya no hay marcha atrás. El corazón queda con un hueco pero sigues vivo gracias a Dios. 

Que nadie se sienta aludido. 

Mis dedos han despertado muy temprano. Lenguaraces como son dilapidan ideas al por mayor estrellándose en el muro del raciocinio. En medio de la madrugada, cuando el diablo mayor está haciendo recuento de las almas ganadas, una voz femenina, de tono dulce ha sonado en la otra recámara diciendo: Disculpe mi señor es hora de levantarse que tenga un buen día. 

Los despertadores no suenan como antes con un estruendoso ¡Riiiiiiinggg! Los de hoy casi casi lo hacen como una mamá pesándole despertar a su niño pa' que se vaya a trabajar. ¨Ändale mijito ya es hora¨. 
Reflexiono sobre la llegada de esa voz femenina salida del celular de mi hijo. Es cuando pienso en las  batallas perdidas. Un hecho sin mayor importancia hace mi entorno se mueva. El mucho empeño que pongo para ganar. Cuando lo logro preferiría haber perdido. ¡Oh que la!
El verdadero triunfo será cuando muera. Habré engañado a la muerte. Haré creer que me lleva mansita de la mano sin  imaginar que esa pelea estaba cantada desde el momento mismo de mi nacimiento. Los aplausos se los llevará la calaca pero el triunfo será mío. 

No vivo para morir. Muero para vivir. 

 Mientras eso sucede lucharé por otra causa perdida: La ya muy manoseada del volver a caminar sola sin ayuda de nadie. 
Ya saben lo típico de mi.














domingo, 16 de abril de 2017

La libertad de lo efímero

Cuando acepté hacerme cargo de Los Tres Huastecos no pasó por mi mente que eran pájaros y que deben ser libres porque es su naturaleza serlo.
En mi mente sólo cruzó la idea de enseñarles a decir ¨Puto¨. ¿Ay qué quieren? soy de espíritu bizarro con una pizca de estupidez ante lo obvio.
 
Los Tres Huastecos son descendientes de los primeros loros pertenecientes a los antepasados del joven matrimonio al que les fueron heredados y que como toda pareja actual la vida se les va en trabajar para poder vivir sin hacerse cargo de nada más que ellos y el infaltable celular. ¿Ya les conté que volví a arrojar el celular lejos de mi? Si pero de nuevo no tiene ni un rasguño. 
La cosa es que me hice cargo de ellos.
Cuando llegaron muy monos en su jaula me dije a mi misma: ¡Pendeja son pájaros! ¿Ora qué voy a hacer?
Pensé dejarlos libres pero vivo en la ciudad entonces morirían seguramente o serían atrapados por otras personas. No podía hacer eso.
Después pensé donarlos a un zoológico o algo parecido pero en este país las instituciones no tienen buena reputación así que deseché la idea.
No quedaba de otra más que hacerse cargo de ellos. En mi familia fueron aceptados pero no son muy del agrado porque son muy escandalosos.
SabinaCuca es una gritona de lo peor. MiltonSilvio tiene un timbre de voz exageradamente alto. Cuando empieza con su alharaca de inmediato salta un ¨¡Cállate cabrón!¨ Y es que de verdad se necesitan nervios de acero para no salir corriendo. Solamente yo los aguanto porque son míos si es que alguien me cree que puedo ser dueña de un ser vivo.
Panchito es el que menos lata da porque ya está viejito. El gran defecto que tiene es que le grita mucho a su papá.
-¡Papá! ¡Papá! ¡Papá! interminablemente.
-¿Cómo no te has vuelto loca?- preguntaron el otro día.
-Porque ya estoy- respondí con una sonrisa extrañamente exquisita.
Y es que de verdad se necesita estar orate para que una amante de la libertad como yo, tenga pájaros enjaulados. 
No hay de otra. Los regalo a quiénsabequién sin saber qué vida les darán o los dejo conmigo  en su jaula sacándolos de vez en cuando de ella. Tal vez en un golpe de suerte aprendan para qué sirven las alas.
Dentro de sus limitaciones -y las mías- les hago la vida lo más placentera posible incluyendo otorgándoles la libertad que todo ser que respira merece tener. 
Ya después contaré lo que hacen con la libertad que eligieron para sí mismos. Ser pájaros no les quita la capacidad de escoger lo mejor para ellos.
¡Qué es lo mejor para un pájaro enjaulado?
Eso todavía no se los he preguntado porque sé de sobra la respuesta.
Tonta no soy, que parezca es otra cosa.
















viernes, 14 de abril de 2017

Rumbo al último trayecto

Es algo como de estilo churrigueresco pero en letras no en adornos, de esa manera redecoré mi blog. Recargado hasta la saciedad no hay espacios vacíos para que no quepa ninguna duda. Quité adornos, agregué letras de Enrique y mías. Dejé algunas frases que marcaron mi existencia sin dejar daños visibles. 
Los espacios vacíos no me agradan.

Dando paso a ¨lo nuevo¨ me deshice del último recuerdo visible que quedaba de lo desconocido. Lo heredé a la única persona que podría aquilatarlo en su valor justo. Soy libre del pasado enigmático con el que rodee toda mi vida. No sabré nada dado que no hay nadie que responda a las dudas. Si el pasado se pudiese heredar lo dejaría en medio de la tierra bajo un árbol común para que a nadie le dieran ganas de cortarlo y buscar entre sus raíces. Hay historias que conviene nunca ser contadas.

El después ya se verá, todavía no se inventa. La única mujer que ha impactado mi vida volverá aunque sea para preguntar con esa sonrisa de la que pocos logran pasar de largo: ¿Cómo está Flor?

En el después sin inventar existen hadas con gráciles dedos lanzando conjuros para limpiar el aura. Con los ojos muy abiertos dejo hacer sobre mi lo que haya qué hacer. Cuando uno tiene ante su vista un aciago despertar busca las últimas opciones. Algo de qué asirse para no morir sin haber dado la pelea.

Serena y sin prisas escribo estrenando este blog tan rechulo que me quedó. Marcho de nuevo a cierta distancia, solitaria esta vez y de poco hablar a un nuevo destino.  
Todo comienzo proviene de un final. Con lo básico empiezo esto que no es un reto ni obligación.  Tal como dice al principio de mi todo: ¡Ay riata no te revientes que es el último jalón!
Porque así lo siento, porque así lo creo comienzo el último trayecto sin más que mi propio yo de compañía, al fin y al cabo morimos igual que nacimos. Solos.

Sea pues, el cielo espera por mi que del infierno logré escapar y hasta alitas me salieron.



















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje