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jueves, 26 de julio de 2018

Amores inexactos

En abril o diciembre las dudas vuelan en campanillas de oropel. De cinco a siete y de nueve a diez. Tenemos una horita nomás pa´desfogar las ganas de mirarnos a los ojos. Comiendo azucenas de marfil,
mordidas rabiosas amándose sin fin. Otrora un tiempo muerto con garzas de colores inocentes volando impávidas en este cielo encapotado de agosto equivocado.

Lunas caniculares ciernen el encanto plateado en prolijos destellos sobre el Sol sintiendo sis trémulas mejillas sonrojadas color manzana. Lunas sangrientas. Canícula en jueves. Sol lisonjero se deja querer por tres cuartos la hora. Abajito cerca del cerro los abedules orgullosos danzan emergiendo en baile frenético queriendo alcanzar la pancita de las nubes. Esta oscura noche cadenciosa sueltan el dejo medicinal de las hojas al compás de los violines una canción de amor de ayer y antes de ayer y antes de que mi boca desflore el sueño de organdí, Rumiando las vacas tejen bolitas de pasto ingrato. Deme tres vestidos en gasas de algodón color calavera. Mugen olores tristes.

Dormitando los amantes cuentan5 los minutos de la pronta separación. Quiéreme por hoy, mañana vemos si el amor persiste. De cuatro a ocho, de seis a nueve terminan exhaustos sudorosos rincones
guardan el deceso del amor prohibido.

Alueguito se separan bajo el puente nebuloso. Nadie los mira. Nadie los ve. Terciopelo nocturno sobrecoge los encantos de las estrellas fisgonas. Cielos de agosto truenan tormenta semejados a balas como besos en esquirlas tenues de una guerra sin fin. Besos, caricias, lágrimas saladas. Amores terrenales porque de otros no existen.

Las horas marcan caricias excitadas en el mapa de sus cuerpos. Todo camina lento cual tortuga de cuento sin prisas. 
Las horas llegan calladas a refugiarse en el minutero de la hora precisa. Amándonos sin tiempo. A través  del tiempo.
Esto se acabó.
Yo seguiré amando el vacío de ti.
Tú me amarás viviendo las horas sin mi.
Viernes arrinconados,
refugio de pocos los que aman a destiempo.


Compañeros, los errores se pagan y se pagan caro. Volví al formato original de comentarios a cambio de eso se han borrado los de los dos posts anteriores. Mil disculpas.





4 comentarios:

  1. Yo quiero vivir en ese mundo que tan bien describes.
    Mi mundo es lamentable... está lleno de nadas y sinsentidos... en cambio, el tuyo es magia pura... te leo y te releo, y es un privilegio, cada frases tiene un cascabel que suena en el corazón.
    Eres una maga.
    De verdad.

    Besos.

    Ah, y que bien poder comentarte... MUCHAS GRACIAS!!!

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  2. Veo que por el teléfono móvil se ven diferentes los comentarios. Aquí te puse comentario desde el ordenador, pero no lo veo. Aquí solamente veo el comentario de Toro. Sin embargo había más comentarios. En el ordenador se ven más comentarios y sin embargo no se ve el de Toro. La magia de las redes.
    Un abrazo grande

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  3. Bueno, ¡de antología!
    ¡Qué belleza de texto!!!

    Te esperamos, ¿eh?

    Un beso enorme.

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  4. Las perlas de mares silenciosos, rodeandose asi, presurosos, alla y alli sigilosos, amores llenos de mar, en dias lluviosos.....es hermosisimo este poema y su musica me ha fascinado, tanta inspiracion y metaforas en el ritmo es algo que es admirable, las evocaciones, es genial, terciopelo nocturno y las estrellas fisgonas.... bellisimo, este poema lo he estado leyendo y le encuentro
    mas significados, es una una poesia inspiradisima, obra maestra, me fascino!, felicidades, muchos abrazos malquer =)




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PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

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