jueves, 26 de febrero de 2015

Él y yo que quisiera...

No lo conozco, no sé su nombre. Habita como yo el mundo oscuro del pp. Nunca nos hemos visto por tanto no sabe que respiro el mismo aire de la depresión que él.

Nada nos une salvo el hecho de ser parkinsonianos.
Él y yo desconocidos.

Me han hablado de él pero nunca lo he visto. Entiendo lo que sufre, por lo mismo será mi inspiración. Será quien aporte las ganas de llegar a la meta. Quiero que se de cuenta que se puede elegir morir sin luchar pero es más bonito dar la batalla al mal destino. Hay vida allá fuera. Que nadie nos llame cobardes. Que nuestro epitafio sean palabras salidas del alma y no del dolor por nuestra pérdida. Cuando uno muere salen a la luz todas nuestras virtudes. Los muertos no requieren palabras de aliento. Los vivos agradecen las flores.

Voy a correr por él,  será mi motivo.

¿Y después?

El después no existe.















21 comentarios:

  1. Y de donde salio? Quien te dijo los rumores de su existencia?

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  2. A por él, hay que pillarlo y que no escape.

    Besos Malque.

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  3. Eso es.
    El después ya se verá.
    A por el ahora.

    Besos.

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  4. Vamos por hoy,mañana será otro día.abrazo

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  5. El mañana nunca llega .. así que como tu bien dices
    a por él
    un abrazote :) y mil gracias

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  6. A por él, es el momento.
    Un beso

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  7. Así se habla mi preciosa Flor, así me gustas!!!
    Un abrazísimo de anís.

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  8. me alegra mucho que hayas decidido participar. eso es muy bueno.

    besos

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  9. Eres una luchadora, ni te imaginas lo que te admiro, eh y aprecio.
    Besos

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  10. Hola Flor María, pues a por él que seguro te aporta cosas nuevas para estar más relajada.
    Los valientes se levantan las veces que haga falta. Mejor levantase que quedarse sentado de culo en los propios problemas.
    Eres una gran campeona y vas a conseguir ganar la batalla.
    Saludos y abrazos enormessssssssss

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  11. Me encantó tu entrada...muy enriquecedora para mi
    Abrazos

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  12. Eso es valiente, a luchar siempre... :)
    Besos y salud

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  13. Me quedo con "Quiero que se de cuenta que se puede elegir morir sin luchar pero es más bonito dar la batalla al mal destino."

    Un saludo Malque!

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  14. Qué bien, traer vida adentro porque hay vida afuera...

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  15. Pues mira, ya tienes un incentivo. Ole por ti. Un besote!!!!

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  16. La mejor casualidad de tu vida...

    Abrazotes.

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  17. ha llegado el momento de averiguar todo sobre el! quizas a paso lento pero seguro! avisanos!

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  18. ps como bien dicen no importa el por que si no mas bien el para que, y si el para que te ayuda a moverte ps que asi sea

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  19. Me gusta tu forma sobria de escribir y dejar en la sobriedad un fondo interesante. "Dar batalla al mal destino", dices, y "son los vivos que necesitan y agradecen las flores".Y me encanta esta resistencia activa a los malos augurios. Solo existe el hoy y en él se debe uno implicar.
    Muy emotivo y luchador relato. Un placer leer cosas así.

    Un abrazo.

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La dueña de este blog, una parkinsoniana medio reina medio bruja, prófuga de la cordura, fan sin estilo del poeta trashumante y amante sin suerte de Enrique, agradece la visita y comentarios los cuales serán respondidos cuando el modo off impere en su mente (el modo on lo ocupa para caminar enfundada en sus secretos, sin bastón ni artilugios mágicos). No desespere, tarde pero devuelve la visita (si es que no lo olvida antes de abandonar este sitio).
Dicho lo dicho tiene usted la palabra, comente bajo su propio riesgo.

la MaLquEridA

Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.