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jueves, 3 de enero de 2013

¿Ya te dije que te quiero?





¿Sabes?
Tuve una pesadilla,
soñé que un tipo le pegaba a Bruno y lo lastimaba mucho. Después Barry iba a ayudarlo pero el tipo lo masacraba también.
Nosotras estábamos en una casa que no conocía, con los vidrios rotos y sin muebles,
entonces el tipo llegaba para lastimarnos.
Teníamos que escapar y alguien a quien no ubico nos ayudaba hablando con el sujeto pero no lo lograba. Había que huir y fue cuando me desperté así como en las películas, sudando y con la boca seca.

Tengo miedo ¿sabes?

Hoy en la mañana desperté con la imperiosa necesidad de hablar con alguien pero no había nadie. Estaba sola. Cuando miro a mi alrededor y no veo a nadie me pregunto si de verdad existo o soy uno más de esos bichos imaginarios a los que les hago cuentos.
Me pellizqué para saber si existo y sí, o al menos eso me dice el rojo de mi bracito.

Bueno,
en la mañana una idea cruzó por mi mente.

Encendí la computadora, desactivé mis cuentas. El blog no porque no me pertenece. ¿Te dije que se lo regalé a Natalia? Pues si, los últimos cuatro años de mi vida están en el blog y son para que ella sepa de mi.
Sigue sin quererme ¿sabes? Me duele, y lo repito tanto porque de verdad me duele y lloro por el dolor que me causa el desdén de esa pequeñita que se ha robado todos mis suspiros.
¿Has amado a alguien así sin medida? Así la amo. Ella quiere a todos pero menos a mi. ¿Se nota que me duele? Nadie me hará entender que me quiere. Hay algo en mi que no le gusta, ella lo intuye por eso... por eso.

¿Cómo le haces para que tu nieto te quiera?
Dímelo porque ya no quiero que La Bella me aparte de sí. Creo que acabo de inventar un dolor y ese es el de abuela. Ignoro si ya lo habían inventado pero yo lo acabo de hacer.
Tú dices que soy una buena abuela y una buena madre pero algo estoy haciendo mal cuando los resultados que veo no me gustan.

Bueno,
pues desactivé lo que te digo y me acosté sin dejar de pensar.
Pensé mucho.
Pensé en todo lo que está pasando, en que este problema me ha -nos ha- rebasado a todos y no sabemos de qué manera solucionar. No me levanté a despedir a mi hijo, estoy tan dolida, tan desilusionada pero quién soy yo para hablar de desilusiones.
Ante el problema cada uno hemos tomado una actitud diferente pero esto se hace cada vez mayor. Parecemos borregos siguiendo a todos en círculos sin cansarnos. ¡Qué patético!

Hoy en la mañana y después de tanto tiempo Barry me abrazó. Yo aunque no quería hice lo mismo pero después nos apartamos. Algo nos ha separado y no tengo idea si volveremos a ser lo que antes fuimos. Nos hemos convertido en dos seres extraños durmiendo juntos.

¿Te dije que hoy es aniversario de la muerte de Él?
Hoy después de mil años luz su presencia no se diluye del todo, bueno ya no voy a hablar de eso porque no quiero que se adueñe más de mis pensamientos.

Te busqué en la mañana para contarte y apoyarme en tu hombro pero no estabas. Sé que no tengo derecho a arruinar tu felicidad con mis cosas pero no tenía a quien recurrir. Tú tienes la culpa para qué eres el amigo de amigos. El que sin reparo me ha aceptado como soy voluble y caprichosa y con todo sigues ahí.

Me duele mucho la cabeza, por eso me puse a escribir porque me estoy ahogando con esto que traigo.
Desde hace tiempo esto dejó de ser divertido
y no sé qué hacer.
Lo único que se me ocurrió fue contártelo.

¿Sabes?
Siempre de los siempres siempre he dicho que me quiero parecer a tal o a cual, eso quiere decir que no me gusta como soy. Que prefiero ser otros antes que yo misma, qué pena ¿no?

Te quiero amigo, más allá de todos los tiempos y si existe otra vida y nacemos de nuevo me voy a casar contigo
con Barry ya no porque tiene derecho a descansar aunque le dije que cargaría conmigo en mis próximas siete vidas pero lo eximo de ese castigo.

¿Ya te dije que te quiero?...
para siempre.














Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales