Páginas

jueves, 29 de agosto de 2013

Miércoles negro

Después de perder a uno de mis mejores amigos por causas que no tengo claras, el día amenazaba ponerse peor.
Digo, uno no puede ir por la vida perdiendo amigos como si tal cosa y encima no saber qué hacer porque no se me da hablar con las paredes.

No conforme con eso, sucede algo que me pone a pensar que uno no puede morir dos veces.

Hace días cerré la cuenta de facebook porque intensa como soy, estaba permitiendo que cosas ahí vistas me hicieran mucho daño pero impulsiva de siempre no me puse a pensar que cerrando la cuenta, mis fotografías e imágenes se perderían.

No pienso reabrir mi cuenta así que doy por hecho perdidas las imágenes y alguno que otro amigo despistado como yo que no sabe donde encontrarme. Los demás ya saben donde estoy.

Aunado a eso, discuto con el amor de mi vida, me peleo con mi hijo, no me entiendo con mi hija a la que en ocasiones dado que no vive conmigo, se le olvida que estoy enferma, que no puedo moverme en espacios cortos y que el volumen de mi voz aumenta cuando eso sucede. No es nada personal.

Discuto con los tipos del cable haciendo que me altere por su intransigencia. Junto con problemas de salud que vengo arrastrando y el insomnio inducido, esto se volvió insufrible.

Me convertí en una olla de presión.

La manera que se me ocurrió para salir de todo esto o por lo menos olvidar un poco fue tomar inconscientemente pastillas para dormir.
Dado que tomo medicamento para el parkinson, las pastillas deben ser administradas por el neurólogo pero no me importó y me las tomé sin medir las consecuencias.

Soy previsora porque cuando me siento mal y tomo algo no indicado por el médico, le aviso a alguien para que sepa por si me pasa algo tampoco es que quiero salir en los periódicos como suicida frustrada o algo parecido.

Esta vez -casi siempre es Barry el que sabe- le avisé al Pogh. Lo puse nervioso -me arrepiento por ello- e informándole le dije que me iría a dormir pero antes me metería a bañar.

Después de eso coloqué los teléfonos a mi alcance porque ya me estaba sintiendo rara. Le avisé a otro de mis mejores amigos por si acaso no lo volvía a ver, después me dormí rogando al dios de soslayo que todo hubiese sido un sueño.

Pero desperté -afortunadamente- horas más tarde y la realidad seguía ahí.

Más tranquila y con la mente despejada me senté a esperar el tiempo que ha de llegar.

Ya en la noche, la vida se alegró un poco cuando el papá de La Bella me dijo que Natalia se acordó de mi.¡Awww lloro!

Amanece...

La realidad persiste señalándome con dedo flamígero mis errores pero algo aprendí de lo que pasó.
Como dijo un día mi amigo que ya no está: Si te vas a suicidar procura hacerlo bien o todos se reirán de ti. Cierto que no quise suicidarme pero fue un mal intento por escapar de una realidad agobiante. No pensé en más porque si hubiera querido lo habría hecho sin tanto drama. Yo... sólo quería olvidar.

Hoy el cielo está gris, me siento sola y para colmo es mi aniversario de bodas. Debo sonreír pero no sé, la hipocrecía no se me da.

Recibí la primera felicitación por parte de Emilia avisándome además que tiene mi perfume y es que pienso que los días pueden ser malos o grises pero perfumándolos la vida se lleva mejor.

¡Oigan!

Cuando algunos o algunas dicen que quieren ser como yo ¡Por favor! no lo digan ni de chiste, no soy buen ejemplo para nadie, ¿Entienden?

Hoy no estoy para nadie, ustedes habrán de disculpar.












13 comentarios:

  1. Estás para ti, ¿ te parece poco?

    Yo creo que en mucho, enhorabuena, Besos.

    ResponderEliminar
  2. Y no te preocupes por el amigo, si es amigo volverá, ( si se os pasa el enfado a los dos), suponiendo que lo estéis, que yo creo que no, y respecto al Amor. Pues eso ya no lo se.


    Besos. Feliz semana.
    Cuida de tu amor si vuelve...

    Un abrazo. Querida Malquerida.

    ResponderEliminar
  3. Natalia te merece más días.
    Aunque sólo sea por ella cuídate todo lo que puedas.

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. ¿Por qué no se suicida usted? Probablemente esa pregunta le haga pensar...

    ResponderEliminar
  5. Tus fotos no se pierden... las bajas cuando quieras ... y bueno, pierdete cuando quieras, igual aqui estamos cuando quieras volver!!! besotee

    ResponderEliminar
  6. Sos tan impresionantemente humana que conmueves. Mi respeto a tus silencios.

    ResponderEliminar
  7. Te acompaño aunque no quieras...
    Siento lo que escribes.

    ResponderEliminar
  8. Cuídate y mucho, que por mucho que te quieran, no hay mejor amigo que uno mismo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  9. Flor, deja ya de azotarte. Caramba, solamente necesitas un pausa. Uno no puede estar siempre "Chispita" La vida es un sube y baja y hay que afrontarlo de la mejor forma. Ahora es tiempo de calma. Y no le des explicaciones a nadie. Tú eres dueña de tu vida. Y al que no le gusta, que se vaya a llorar a la iglesia. ;-)
    Un beso y te me cuidas, vale?

    ResponderEliminar
  10. Es lo que te decía días atrás, para situaciones como esa, la maría viene genial, cualquiera que me lea creería que soy un experto en maria y no es así, solo la fumé una vez en toda mi vida, pero si se la teoría que saben todos. :)
    Anímate mujer, se vive mejor sonriendo :))
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  11. Mis últimos dos días han sido como tu miércoles negro u.u

    Si yo pudiera dormirme unas cuantas semanas, me dormiría, pero la vida sigue y ya que!

    Te mando un saludote Malque!

    ResponderEliminar

Usté habrá de disculpar la falta de respuestas a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya pero no de usted

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje