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miércoles, 2 de julio de 2014

Deshaz

Deshazte del nunca y el siempre.
Del hasta y único.
Del tiempo, la luna y las estrellas.
Del Héte aquí y del Érase que se era.
Oblígate a escribir bien.
Deshazte de los lugares comunes y del lenguaje espeso.
No digas groserías ni escribas vulgaridades.
Sé concisa y callada.
No alargues tus cuentos ni escribas de tu vida inmaculada, a nadie interesa.
Céntrate en los amores callados que existen en tu cabeza pero recuerda que el silencio es oro.
Sé fiel como al principio.
Manéjate como musa desempleada.
¡Ah! Olvídate del Sólo y del Y... Y... Y...
Para todo no es bueno.
Ahora que se necesita, busca empleo de vagabunda de las buenas.
Inventa tu propio método para vagar por las calles.
Tus poemas tan tuyos nadie los entiende, ¿De dónde los sacas? No los publiques ¿entendiste?
No cualquiera rueda por el mundo con estilo.
Olvida el Será y el Debía.
No olvides los acentos ni las comas.
No digas nada.
Tampoco uses tantos puntos suspensivos.
Tu prosa es tan elemental, necesitas palabras nuevas.
Trata de vivir en un mundo ajeno a la decepción. ¿No existe? Claro que no, por eso dije trata.
Si te es posible lee y calla.
Apréndete el decálogo del buen decir, pero debes inventarlo primero.
Y sobretodo ve a una escuela,
¿Quién te enseñó a escribir?












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales