Páginas

sábado, 22 de febrero de 2014

Del otro lado

Ayer después de arrepentirme ochocientas cincuenta y nueve mil veces de escribir el post anterior, recapacité sobre mi sentir. Todo el día anduve pensando en ello. Meditabunda como estaba tuve la mala fortuna de tocar un gusano ¡Dios bendito! ni siquiera hice drama. Lo toqué y aplasté -lo siento- como quien mira la nada por error. 
En otros tiempos habría escrito un post después de desmayarme tres veces. Eso no sucedió, solamente lo comenté por la noche con Barry -¿con quién si no?-  él con la vista fija en un punto lejano, me dijo ¡Ah! siguiendo en lo suyo. Yo casi hago fiesta por la muerte del pobre gusanillo. Como sea es un ser vivo y ya se sabe lo que opino sobre los seres vivos y su merecida existencia.
Hubiese incluso escribir un cuento sobre el gusano y yo pero no se me ocurrió por andar en mis debrayes mentales.

Volviendo al tema que me ocupa, después de pensar me puse a ver televisión. Por las tardes en el canal internacional pasan un programa donde gente necesitada pide ayuda y gente generosa la brinda. Esta vez trataron el caso de una madre con el marido desempleado y cuatro hijos, dos de ellos enfermos. Una con secuelas de un coma y otro con distrofia muscular. La cosa es que teniendo tanta adversidad en su entorno, la madre dice que nunca deja de sonreír y se enfrenta a la vida con todas las ganas porque es lo que hay. 
No me enteré si le pudieron ayudar -yo creo que si porque siempre lo hacen- ya que La Bellita despertó y fui con ella. 
Comparé mi actitud con la de la mujer ante la vida, valgo madre. Ella tiene que ver por ¡Cinco! Yo por mi misma nomás y sin embargo se me cierra el mundo. 
En este blog hablo sobre lo mal que me ha tratado la vida -ese es mi estilo- nunca hablo de lo bueno que por lo general es mucho. Como por ejemplo, hablaba de no poder caminar bien pero no digo de todo lo que hago aún con ese problema. Voy de arriba para abajo, juego con Natalia, puedo bañarme sola, lavo a los perros, doy de comer a mi gato, al pez, riego plantas, y muchas cosas más que con todo y bastón puedo hacer. Si lo pongo en la balanza es mucho comparado con el no. Pero como dije antes es mi estilo. Cuento las cosas malas porque hay muchos que cuentan puras cosas buenas -es su estilo- y eso es muy requetebueno. Ser optimista hace ver las cosas más fáciles pero ¡Malditos peros! a mi me gusta ver el lado oscuro de la vida y no lo hago para que me apapachen, sólo es que es mi estilo. A algunos les agrada, a otros no pero ese ya no es mi problema. Mi problema es que pienso desde ese lado, al que pocos gusta ver pero no por eso deja de existir. Quizás este mal pero es lo que pienso. Hablo de lo malo que me ocurre porque digo, bueno en algún lado debo dejar la amargura. ¡Sorpresa! Es aquí. Que conste ante dios y el mundo que no pido disculpas por escribir lo que quiero ¿O si? Ya me perdí, en fin ustedes habrán de disculpar -¿No que no?- mi sencilla honestidad y la arrogancia al creerme mejor de lo que soy -¿Eso qué?- nací en la época equivocada o lo que es peor, en el cuerpo equivocado. Debí nacer en un alma de dios pero vaya, las cigüeñas también equivocan el rumbo y me dejaron en este cuerpecillo al que no termino de adaptarme. ¡Click!











19 comentarios:

  1. Yo no lo vi como que siempre seas negativa, sino como que estabas pasando por un momento malo. A veces nos cuentas cosas bien bonitas que te pasan y todos sabemos por tus escritos la maravillosa familia que te rodea. ¿No sabemos por ti que se te cae la baba (con motivo) con Natalia? Negativa o positiva, no cambies, porque eres un pedazo de persona y te haces querer un montón.
    Un abrazo, mi querida chamaca.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si sea negativa, yo digo que soy realista. Tengo un carácter de los mil diablos, soy muy cambiante y vaya pues lo escribo aquí porque sino reviento. En ocasiones me avergüenza que me lean en mis estados depresivos continuos. Lo lamento.

      Creo que las disculpas no las pido a ustedes sino a mi misma, soy difícil de entender.

      Recuerdo a un amigo que un día comentó que mi blog era un cúmulo de sensaciones. Una montaña rusa donde un día estaba arriba y otro abajo, que no era lo mismo siempre y por eso le gustaba leerme.

      No sé, si yo no fuera yo, ya me habría abandonado desde hace mucho o sería masoquista de plano o sería mi amiga jaja.

      El caso es desahogarme.

      Te voy a hacer caso, no voy a cambiar.Te echaré la culpa :P

      Un abrazo Chema.

      Eliminar
  2. Cada quien tiene su estilo, saludos, es bueno que veas los dos lados de la vida, el bueno y el malo, hay razones para ponerse mal y también las hay para pensar que el mañana puede ser mejor, saludos, un placer leerte.

    ResponderEliminar
  3. A veces el hablar las cosas nos libera un poco y este es tu espacio para decir lo que quieras y nosotros para apoarte. Abrazos
    carlos

    ResponderEliminar
  4. Yo creo que hiciste muy en escribir lo que sentiste ayer.
    Y también en escribir lo que sientes ahora.
    La escritura es una terapia formidable. Al menos para mí lo es. Mato muchos de mis demonios en mis posts.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Escribir o hablar (que en este caso es lo mismo) es una buena terapia, que seguro obrará el milagro de sentirnos mejor.
    A mi para nada me molesta que escribas sobre lo malo. Malo es guardarlo dentro.
    Besos amiga, buen finde

    ResponderEliminar
  6. cuente lo que quiera, tal que sea feliz, y lo opines los demás esta de más
    te he seguido en varias entradas, aunque este ultimo tiempo no he dejado plasmada mi opinión, no sabes cuanto te entiendo mi novia es una sobreviviente de tal maldita enfermedad que solo quisiera que fuera solo un signo más del horoscopo...

    ResponderEliminar
  7. no te preocupes por tus textos, ya que uno escribe y publica lo que siente en ese momento en especial más allá de si será correcto o no para los demás.
    bien dices que lo que escribes puede que le guste a algunos y a otros no, pero eso ya escapa del que lo publica. uno no puede gustarle a todos, al final, sólo somos seres humanos con nuestros pros y nuestras contras.
    tus escritos son sinceros y eso es lo que cuenta.

    besos.

    ResponderEliminar
  8. ... y como a fin de cuentas... Que digo yo qué a importa si vas dejando cadáveres por el camino. A quién importa tu mal amor... De trata de decir lo que sientes y no lo que debieras decir a quien te quiere? No sé. Igual no te entiendo. Igual solo penas tú. Sea como sea, beso grande.

    Salud.

    ResponderEliminar
  9. Con decirte que ya me he arrepentido de escribir lo de arriba... Pero como soy así... Mañana paz y después gloria. Amén. Beso.

    Salud

    ResponderEliminar
  10. eeeeeeeehh!!!
    Mi querida Malque, me encanta el estilacho del mundo que te cargas en ocasiones, pero más me gustan tus cuentos animalescos y sabes tu síguele!!!

    ResponderEliminar
  11. Yo desde luego no soy de una sola manera, cambio a la vez que mis sentimientos y la mayor parte del tiempo yo no soy responsable de sus variaciones, y bueno, es sobre ,lo que escribo, lo que siento o pienso en ese momento, al día siguiente me podría contradecir, o mas bien parecer que me contradigo :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  12. Vengo a leerte porque me gusta cuanto cuentas, no juzgo el ánimo.
    Vengo a visitar lo que me cuentas y a menudo me recuerdas a mi misma, vengo porque vales en mi opinión como gran escritora de las verdades.
    Y sabes que? creas adicción,

    Besos muy fuertes ♥♥

    tRamos

    ResponderEliminar
  13. Podemos arrepentirnos de los sentimientos que nos impulsaron a escribir determinadas cosas, peor nunca, nunca, de las palabras que usamos para ello.
    El pasado ya quedó atrás, ahora importan sólo sus consecuencias.

    Suerte

    J.

    ResponderEliminar
  14. Por supuesto que siempre hay cosas buenas que nos suceden y a veces nos cuesta verla pero el hecho de sentirse de bajón de vez en cuando no quiere decir que seamos negativos ni desagradecidos con la vida. Quejarse también es un derecho de vez en cuando. Un besote!!!

    ResponderEliminar
  15. Ey! el publicar nuestras cosas es justamente para eso, sacar lo que sentimos, y mas que nada... lo que nos da la gana poner! Haces bien en escribir lo que tu quieres, haces bien en ya no eliminar nada por arrepentimiento, y haces muy, pero muy bien, en no darle importancia a lo que la gente piense de ti.

    Al que no le interese, alla afuera hay como tres millones de blogs, al que le interesa, bueno... aca estamos y nos llamamos "tus seguidores"

    ResponderEliminar
  16. Animo malque. Por que arrepentirse de lo que uno siente en el momento? Haces bien en escribir todo lo que te sucede, sea bueno, malo. Escribir es una forma estupenda de liberar los pensamientos, uno se queda mas a gusto y mas ligero al sacar todo lo que nos da vueltas en la cabeza.
    Un beso

    ResponderEliminar
  17. Quejarse está bien, yo lo hago todo el tiempo, ¿Por qué crees que me llamo Gerardo Grouch?

    Qujearme evita que me explote el cerebro por tanta estupidez... :)

    ResponderEliminar
  18. Ya se que la vida es un eterno ir y venir
    días de felicidad a retaso y disgustos a mayores
    lo que nos hace reaccionar frente a todos esos sucesos
    somos por naturaleza quejones
    pero , no podemos dejar de lado esos ratos felices
    que nos hacen compredner y amar lo que somos
    lo que hacemos y sobretod aceptarnos...
    hoy planche mi ropa y me carga hacerlo, pero estoy contenta porque tendré 7 días tal vez
    que despreocuparme de ese fastidio...

    estés bien!

    ResponderEliminar

Habrá de disculpar la falta de respuesta a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya hasta que me canse de pertenecer.


la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje