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miércoles, 18 de abril de 2012

Humildemente altiva








Me juzgaré muy duro, pero no valoro lo que tengo. Barry en un esfuerzo -que le agradezco en el alma- me ha traído la computadora después de estar casi un mes sin ella.
No lo podía creer porque estamos atravesando por una situación muy difícil. Los gastos con la abuela, el tratamiento de Kiku, el mio, la descompostura del coche, además de todos los gastos normales están haciendo que mi familia se las vea muy duras para salir adelante.

Yo en lo único que pensaba era en que no podía escribir, de forma egoísta no ayudo sino que les cargo la mano con mis impertinencias.
Bruno me dejó usar todo el tiempo su computadora, Kiku me regaló su ipad pero no me acostumbro y en mi necedad todos los días me quejaba de no poder escribir bien.

Hoy Barry -haciendo un gran esfuerzo- me trajo mi pc desde la cual estoy escribiendo este post.
Tengo ganas de saltar de alegría pero me da pena que el dinero que se usó para pagar la compostura pudo haberse usado en mis estudios médicos del viernes.

Tengo que ahorrar muy duro, si tuviera que pagar a Barry y mi familia todo lo que hacen por mi, estaría en deuda  por todas las siete vidas que me faltan por vivir.
No compraré nada que no necesite y pagaré a Barry lo que gastó en mi compu, si no dejo de llamarme Flor de María y es en serio, lo prometo por mi.

Estoy muy feliz pero no dejo de sentir un poco de culpa.
¿Cuánto dura una mala racha?, la de nosotros ya lleva mucho.




























Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales