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lunes, 2 de abril de 2012

Chole la del 4







 
No sabe cuando es su cumpleaños, así que para recordarlo, eligió un día en que todos -al menos en su familia- tuvieran  presente: Viernes Santo.
La llegada de la Semana Santa recuerda a la familia que el cumpleaños de la abuela se acerca. Le gustan los mariachis, y ha pedido que cuando muera le acompañen en su destino final.

Vivió la mayor parte de su vida en uno de los barrios más peligrosos del DF -Tepito- lo que la hizo ser osada y valiente desde pequeña. En el Núm. 4 de González Ortega, en una de tantas vecindades, entrando a la derecha junto a la vivienda de la señora que le gustaban Los Beatles, se le podía ver todas las mañanas, barriendo el cacho de patio comunal que le tocaba y platicando las buenas nuevas a las vecinas.

Chole la del 4, así la recuerdan en la vecindad de la que partió un día en que la delincuencia era más violenta y vivir ahí ya no era seguro.

Decir que Soledad es valiente es decir poco. Ha dejado toda la vida en los brazos de sus hijos, dándoles hasta más de lo que una madre puede dar. Tal es así que las veces que los médicos la han desahuciado, ella vuelve más fuerte porque no termina de dejarlos seguros.

Cuatro han sido las veces -que yo recuerdo- en las que Chole, ha estado a las puertas de la muerte. La última fué la semana pasada en que los médicos ordenaron dejar pasar a sus hijos a despedirse, Chole estaba agonizando.
El cuadro ante los ojos de todos partía el alma. Con un diagnóstico Hopeless, Chole luchaba contra una insuficiencia renal, insuficienci cardíaca, diabetes, enfermedad de EPOC y mil cosas más. 
Debajo de una máscara de oxígeno y atada a la cama de las muñecas para que no se lastimara, Chole daba batalla.

Cada uno de los hijos se despidió de ella. Los nietos, la nueras -algunas parecen más que sus hijas- los yernos, todos entraron a decirle adiós a la abuela. quien con un !Chinguen a su madre!, pedía la dejaran morir en paz.
Barry le mostró algunas fotos -entre ellas una de la MaLquEridA- quien siendo cobarde no ha querido entrar a verla.
-Cómo la ves?- preguntó Barry
-Gorda-respondió la abuela con esa franqueza que la caracteriza.
A la abuela es a la única que le permito me diga gorda, y no me ofendo. La abuela puede mandarme a chingar a mi madre con todas sus letras y se lo perdono porque ella sin saberlo, le he dado el derecho a decirme mis verdades sin que yo objete nada porque siempre tiene la razón.

Hoy a una semana de distancia, Chole la del 4, está a un día de que la den de alta. De nuevo ha vencido a la muerte.
Ha sido una de esas luchas diferentes en las que Soledad sabe que en cada batalla va dejando un poco de su vida. Y sabe que en una de esas ya no habrá manera de ganar pero como ser valiente que es, sabe asimilarlo.
El día que la muerte venza a Chole, ese día Soledad habrá ganado porque ha sido la que más resistencia ha tenido para con ella.
Y eso deben aprenderlo sus hijos y todos los que la rodean. A mi en lo particular su entereza me ha enseñado a vivir sin miedo a nada.
Las ideas suicidas se esfuman al pensar en la abuela, porque ella tiene valor para enfrentarse a tanto y salir viva, y lo menos que puedo hacer es empaparme de su fortaleza.

El ser cobarde no va con ella y yo abuela no soy cobarde.
 



















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales