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viernes, 17 de mayo de 2013

¡Viernes que te quiero viernes!



Natalia La Bella

Es increíble lo que uno puede hacer en el día y que además sobren horas. 

Hay tanto por hacer que no terminaré en los próximos mil años. Reordenar la casa para salir de una rutina mortal incluye pintar y deshacernos de todo lo que sea posible. Aquí no vale conservar cosas inútiles hay que dejar ir los recuerdos. Es ahora o nunca. 

Hemos comenzado, no hay marcha atrás. Esta semana ha sido extenuante. Llegando el viernes hay que hacer paro obligatorio, debemos dejar por casi tres días todo más o menos habitable, llega Natalia y su "buela(abuela)ven". 

Esa niña es un remolino. 

La semana pasada tuvo el tino de agarrar un pequeño cactus y sino es porque decía: "au au mamá au" no nos damos cuenta de que estando en etapa explorativa, había llegado a mis plantas. Agarró el cactus clavándose varias espinas las que su mamá tuvo que quitar con mucho cuidado. ¿Y La Bella? nada de lágrimas, es muy valiente.

Hay que tener mucho cuidado, con eso de que le gusta tocar, esta aprendiendo y hay que andar tras ella todo el tiempo. 
Sigue sin querer estar conmigo pero bueno supongo que mi voz autoritaria la aleja de mi no así de su abuelo quien es su adoración. En fin que se puede hacer si los niños son tan sinceros y no mienten. Me conformaré con que me diga "buela ven", las veces que quiera que la rescate de no querer comer o de querer saludar al gato y me diga "mano" estirando su manecita para agarrar la mía. 

Hago lo que sea con tal que me quiera un poco más los fines de semana. Hay quien dice que soy un ser frío y sin sentimientos. Si así fuera no me dolería que estirando los brazos Barry y yo para cargarla prefiera irse con él. ¡Muero de envidia! 
Eso duele oigan y ningún consuelo vale. 
Mejor me voy a dormir porque lloro y eso no es saludable en las madrugadas ni en viernes en que a todos les da por ser felices. A mi también pero un poquito menos tampoco hay que alardear.










Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales