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jueves, 10 de noviembre de 2011

Hormiguito, Hormiguita, Hormigo, Hormiga y sus mascotas perros

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Érase que se era en la casa de la familia Hormiga Crown, en una noche fría, llegó Hormiguito del trabajo,  saludó a Hormiguita y a Hormigo que se encontraban viendo la televisión.
Hormiguito subió a su recámara a cambiarse, se puso pants, ah no, se puso short y una playera sin manga, tenis y ya. 
Bajó a hacer ejercicio en la caminadora.

Hormigo y Hormiguita se quedaron viendo, como diciendo: MMMta ya va a empezar y siguieron comiendo  las enmoladas muy ricas que mamá Hormiga cocinó extrañamente porque ya no le gusta meterse a la cocina a menos que su amado le prepare algo.

Hormiguito comenzó a darle duro a la caminadora. ¿Cuánto tiempo? sepa la bola, algo así como lo que duran dos programas de Two and a Half Men.
A él le gusta mucho caminar, si por él fuera dejaría su coche guardado, se iría caminando a trabajar y a respirar aire puro... puro smog, porque hay mucha contaminación.
A Hormiguita no le gusta caminar, está segura que si en este tiempo no existiera el coche, ella lo habría inventado y sino por lo menos hubiera inventado una silla motorizada, mmm ¿Ya la inventaron la silla motorizada?, sepa la bola.

Hormiguito no quiere que su familia sea gorda y les pone el ejemplo llegando de trabajar. Llega muy cansado pero se da ánimos para hacer ejercicio y motivar a su familia.
Le cuesta mucho trabajo porque Hormiguita no le hace caso y Hormigo secunda a su mamá.
Las mascotas perros suspiran aliviados porque ellos no tienen que hacer ejercicio, su complexión es delgada y no engordan a menos que coman mucho y eso no es posible. Hormiga les da de comer y si a ella se le olvida hacerlo, en ocasiones también se le olvida que sus mascotas comen.



Vamos reina hongo, vamos a caminar anda!


-Haz cinco minutos en la caminadora Querida mía, anda- dice papá Hormiguito. Hormiguita lo manda a la chingada -en su mente obvio- 
-Estoy cansada esposo mío mira que tuve un día muy pesado leyendo 53674480382 blogs que sigo y eso me tiene exhausta.

-No pongas pretextos, anda, ya puse el cronómetro cinco minutos, anda.

Hormiguita refunfuñando comienza a caminar cuando sin haber pasado un minuto exclama enseñando la lengua -Ya me cansé querido, mira como sudo.

-Nada, no llevas ni un minuto y no estás sudando, vi que te echaste agua no seas tramposa-

Hormigo se ríe al ver que su madre no quiere hacer ejercicio.

-Ahorita sigues tu hijo Hormigo- dice mientras a hijo Hormigo se le borra la sonrisa

-Si papi- dice mientras sigue viendo la televisión

-Barry- digo, Hormiguito ya me cansé esposo mio

-Pero Hormiga, no llevas ni dos minutos por dios-

-Este reloj está descompuesto-dice la hermosa- no avanza

-Sigue y deja de quejarte-dice Hormiguito mientras se ríe al ver que Hormiguita ya no puede más

-¿Ya esposito queridito amorcito preciosito guapito mio?

-Está bien cariño mío, mañana sigues- responde Hormiguito mientras ayuda a bajarse de la caminadora a su hermosa amada porque tiende a medir el suelo con su cuerpo últimamente, y no vaya a ser que la bese el diablo.

Y así fue como otro día más Hormiguita se salvó de hacer ejercicio en la caminadora, ya mañana buscará otro pretexto porque esos no le faltan, es muy buena para inventarlos.

Moraleja: 
Hormiguita cree que es muy lista y en realidad lo es porque sabe que si no hace ejercicio se va ir deteriorando más y más, su familia es lo que no quiere, pero tiene que luchar contra si misma y le cuesta mucho trabajo.
Desean que ella siga siendo fuerte para poder hacer muchas cosas pendientes. Tienen que luchar con la apatía de Hormiguita que le pide permiso a un pie para mover el otro. Eso es tan difícil como querer hacerla que toque un gusano o le guste la cumbia, eso nunca será.

Ella sabe lo que tiene que hacer pero es muy floja para hacer ejercicio, tendrán que buscar un motivo muy fuerte para que deje por un tiempo esa computadora y se dedique a sus terapias para que deje de caminar como robot.

Y ya, con permiso, Hormiguita ya se va a la caminadora, su esposito le puso música de Bunbury para que haga ejercicio.
Ya voy... esposo... ya voy... asht! ¿A quién se le ocurrió inventar la caminadora? 











Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales