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martes, 15 de noviembre de 2011

El Pelos



Laurel

La lluvia atípica que anoche cayó, hizo que la gente corriera buscando refugio o llegar a sus casas tan pronto como pudieran. 
Corren  tropezando sin mirar a quien se llevan entre los pies.

El Pelos estaba cerca de un puesto de tacos esperando que alguien se condoliera de él y le aventara un trozo de algo así sea el papel con olor a comida. Por lo menos el olor llegará a su panza vacía.

El Pelos vaga sin rumbo por las calles desde hace varios días. Desde que sus amos lo sacaron a la calle porque se le ocurrió jugar con alambres que resultaron ser de la lavadora, ocasionando un gasto imprevisto a sus dueños.

Unas manos crueles lo levantaron en vilo dejándolo fuera de la casa, azotando la puerta en la nariz. El Pelos no comprendía qué había pasado.
Las manos que lo acariciaron cuando era una bolita con ojos, lo echaban a la calle con la misma fuerza con la que lo habían amado.

Se cansó de arañar la puerta, de ladrar lastimosamente. De aullar en las noches porque le dan miedo los árboles de forma monstruosa.
Nadie le hizo caso, nadie se condolió de él, antes al contrario, una cubetada de agua fría le hizo comprender que nunca más habría de entrar al lugar donde había sido muy feliz.

¿Qué es lo que tiene en la cabeza esa gente que echa a la calle a los perros, abandonándolos sin descaro?

Alguna vez, cuando no razonaba mis actos, eché a la calle a La Paloma. Me habían cansado sus ladridos y su forma de quererme repegándose a mis pies.
La abandoné y me arrepiento de ello pero no hay solución para remediar ese acto ruin que empaña mi vida.

Al ver al Pelos me doy cuenta lo mala que puedo llegar a ser. Trato de paliar un poco mi vergüenza ayudando a otros perros. 
Dándoles algo de comer, todavía no me atrevo a acariciarlos, la mordida en el tobillo me hace tener precaución al acercarme.

Lo vi sucio y mojado. Hambriento y con la mirada triste suplicando un poco de comida. Pero nadie se fija en nadie, menos en un perro sucio y maloliente.

Pobre Pelos, qué pinta lastimosa lleva.

Tan chiquito enfrentarse a la vida en las calles donde las oportunidades de sobrevivir son mínimas. Si tiene suerte que alguien pueda ver bajo la mugre lo bello que es, se lo llevará a su casa o un alma caritativa lo llevará a un refugio para perros callejeros como ocurrió con Laurel, el perro al que ayudaba en Milagros Caninos.
Los malditos de sus dueños, le amarraron la mandíbula en la defensa, arrancándosela de tajo, dejándolo desangrado en la calle, hasta que alguien lo llevó al refugio, salvándole la vida.
Me dicen que porqué en lugar de ayudar a los perros no ayudo a la gente. La respuesta es obvia, a la gente la ayudan o ellos mismos se buscan la vida.

¿Y los perros? 

A ellos pocos les tienden la mano, menos si son callejeros. Nadie se conduele de su dolor.

Pobre Pelos, pobre Paloma, pobre Laurel, pagando culpas que no deben.

Debían los perritos cargar un chip con los datos del dueño para saber quién fue el inhumano que los abandonó y hacerles pagar con sangre ese acto cobarde.

Yo entre ellas. 

Ya no puedo ayudar a Laurel. En la lista de prioridades está primero mi salud que la de él. ¿Qué se puede hacer si soy como él? dependo de mi familia para sobrevivir. Al menos a mi alguien me ayuda pero ellos no tienen a nadie.

Nunca me cansaré de pedir perdón a La Paloma por haberla abandonado a su suerte, ni a Laurel por no poder seguir ayudándole. Quizás queriendo a mis chihuahuas pueda limpiar un poco la pena que me da recordar el haberla dejado lejos para que nunca más me encontrara. Me da pena no poder ayudar a Laurel, sé que debo hacer un esfuerzo para seguir cuidándolo pero no está en mi lista de prioridades.

Que pena me doy.

En lugar de seguir lamentándome buscaré una solución, no quiero ponerme a la altura de la gente desalmada que arroja a los perritos a la calle.
No quiero volver a ser de esos inhumanos, no se supera con nada la vergüenza de haber arrojado un perro a la calle.
Con nada.


















20 comentarios:

  1. LOs perros lo tienen a san Roque, como las escobas a san Martin, no te preocupes; los perros callejeros son los mas felices, pues no tienen una ama que los encierre. Te lo digo con experiencia.

    Besos

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  2. Malque!!! Hola!!!! Pasa un tupido velo a lo ocurrido y si te sientes mejor ayudando a otros perritos... pues mujer... mejor que mejor!!! Muchas veces hacemos cosas de las que nos podemos arrepentir pero lo hecho, hecho está y no hay vuelta atrás... pero sí hay forma de paliar el daño y es rectificando... como tú bien has hecho. Besosssss lluviososssssss... desde Españaaaaaaaa!!!!

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  3. excelente blog! te espero por el mio :) http://enbuscademifelicidadperdida.blogspot.com/

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  4. Los "Pelos" tienen esa capacidad (y obligación) de enfrentarse a todas las calamidades con altura...

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  5. Hay un tiempo para el lamento y,... hay otro tiempo para alcanzar la comprension suficiente que nos perdone.
    Ciertamente, no se puede hacer ya nada por lo hecho; Paloma, siedo una perrita cariñosa y zalamera, habra encontrado una buena familia.
    Laurel, esperara tu regreso cuando puedas regresar a decirle dos palabras amigas, acompañadas de algo suculento. Y, entre lamento y lamento, siempre puedes hacerte consciente de que, aquella epoca siniestra, ha dejado un ventanal cuajado de luz para ayudar a otros seres. No permitas que te recriminen ayudar antes a los perros que a las personas pues, hay un antes y un despues PARA TODO.
    Antes de leer un buen libro, se empieza por un comic (tebeo, en mi pais).
    Ademas, la ayuda, siempre es ayuda.

    Alegrate, sonrie, y no inviertas mas penar en horas de un tiempo pasado que ya no corre en ningun reloj.

    Besos, compi! ... ¡Muas!

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  6. Bien lo dices, si no nos conduele ver personas durmiendo en la calle, tu crees que un pobre perrito va a condoler?? A mi no me gustan, creo que ya te lo había comentado, pero obvio por eso mismo no me compraría uno, luego que se me paso el chiste regalarlo????? noo! no lo haría.

    Bien dicen por allá arriba, creo que El Pelos no la pasa tan mal., es libre!

    Salud Ahijada! ah no Saludos! jejej

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  7. Aquí en Lima hay muchos refugios para perros y gatos, yo admiro esos corazones, que se apida de tanto animalito callejero que hay por ahí, por culpa del corazón despiadado de sus amos.

    Lo importante es ayudar como se pueda Malque, quizás yo tampoco pueda ayudar refugiando a alguno, pero trato de difundir a ver si alguien lo adopta o dona algo en alguna cuenta bancaria

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  8. acá por la casa había una perrita que diario venía desde que mi mamá le dió una vez de comer, pero ya tiene más de un mes que no la vemos, quién sabe que le pasaría

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  9. :( me puso triste tu post, pero tienes mucha razon.

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  10. me has hecho recordar a una comisaría que hace suyos a algunos perros callejeros dándoles de comer, preocupándose de sus vacunas y esterilizando a las hembras. algunos sí que llegan a tener algo de suerte. un beso.

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  11. Que triste pero cierto es tu post, yo cuando tenga un periito quiero que venga de un refugio.
    Es muy cruel la vida de estos animalitos.
    Saludos Malque

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  12. Definitivamente la gente que trata mal a un pobre animal, cualquiera que sea, no merece ningún tipo de perdón.. en tu caso es distinto, al menos te arrepentiste y estás haciendo algo por ayudar al prójimo (sea humano o animal) pero hay gente tan cruel que hace el mal a cuanto animal se le pone en frente; a esos deberíamos cortarles el ·$/(% a ver si les quedan ganas de volver a maltratar a un ser tan indefenso.

    Saludos Malque!!

    XD

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  13. Linda Flor, no voy a decirte más que lo importante: lo importante ahora mismo eres tú, eres la prioridad. Cuando se puede ayudar, se ayuda; pero cuando necesitamos que nos ayuden, somos lo primero. No te sigas lamentando por algo que no puedes solucionar, y sí soluciona lo de sentirte mejor tú misma. Eres lo primero.

    Cuidate mucho.

    Un abrazo tierno para la Bella (ya veo la nueva fotografía ¡está preciosa!).

    Biquiños.

    Carmen.

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  14. a mí me pasa igual pero con los gatos, ODIO A LA GENTE que maltrata a los gatos, los odio con todo mi corazón y les deseo lo peor del mundo entero por los siglos de los siglos amén.

    Ps. tampoco me gusta que maltraten a los perros pero es que los gatos son mis amores xD

    aww pobrecito pelos =(

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  15. No puedo creerlo... me hiciste llorar Malque... pobre Pelos caramba. Qué maldita gente, y maldigo sin querer hacerlo en serio, pero es que no entiendo como tú dices qué tienen en la cabeza! Dejarlo solo en la calle, después de haber crecido en su seno familiar??? Qué triste, pero esa gente luego paga, porque los animales son almitas... como nosotros...
    Que triste pero ruego que Pelos encuentre un hogar y sea de nuevo feliz, o al menos que esté mejor de lo que está.
    Un beso Malque y te felicito por tu inmenso corazón.

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  16. yeah! claro que la malque baila pogo :P

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  17. Conmovedor..
    Y yo que estoy un poco sensible..
    me imagine a mis dos hermanitos abandonados... Escalofriante.!

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  18. Híjole Malquerida, tocaste un tema que me apachurra el corazón. Yo también siento horrible cuando veo un perro en la calle y no puedo ayudarlo porque en casa ya tengo 3 (uno de ellos es un perro que rescaté de la calle).

    Uno quisiera hacer más y las instituciones que existen cuentan con muy poco apoyo y creo que con el simple hecho de que sientas compasión y ayudes dentro de tus posibilidades a cada perrito callejero que puedas, eso será como una manera de expiar lo que pasó con La Paloma.

    Muy buen post.

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  19. Los perritos libres son muy felices, aunque pasen hambre... claro que eso no justifica ni disminuye el pecado de abandonar a una mascota... que bueno que ahora seas diferente amiga.

    Un abrazo.

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Habrá de disculpar la falta de respuesta a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya hasta que me canse de pertenecer.


la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje