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jueves, 14 de octubre de 2010

Las consecuencias.






Cuando le dijo a mi hijo que tenía escrita la carta de despedida y que no se sorprendiera cuando le avisaran que se había suicidado, me quedé impactada.
El mal carácter, la enfermedad y el no encontrar trabajo lo están orillando a eso y está pidiendo a gritos una mano que lo salve.
No se ha casado porque tiene miedo a formar una familia y no poder mantenerla debido a la enfermedad que sufre.
Mi hijo y mi esposo han estado con él pero ¿y cuando esté solo?.

Pensé en su madre enferma, en el dolor que le causaría. 

Pensé en sus hermanos. 

Pensé...

Cuando llegó Barry y nos dijo que alguien muy cercano tiene delirio de persecución ocasionado por un asalto que sufrió y que ha intentado suicidarse aventándose al metro, me deja pensando en qué pasará con su familia si esto llega a suceder.

Es trabajador y muy alegre, pero eso no ha evitado que piense que alguien lo persigue para asaltarlo. Se pone muy mal y su familia le tiene miedo cuando esto pasa.
Tiene que estar en terapia para ayudarlo a salir adelante y que esa idea se vaya de su mente confundida.

Su esposa, sus dos hijos. ¿Qué pasará con ellos si su padre se suicida?. Nunca pensé que él quisiera suicidarse. 

Nunca pensé... 

nunca.

Cuando yo le decía a mi familia que quería suicidarme no me ponía a pensar en el dolor que les causaba al decírselos. Veía como sus caritas se entristecían pero yo seguía con mi tonta idea.
He encontrado mucha gente buena que me ha ayudado a que esa idea se vaya de mi cabeza y le he encontrado sentido a la vida aunque esté enferma.
¨Puedes estar peor¨, me ha dicho Barry y así lo he entendido.

Yo tengo una familia muy buena que siempre me ha cuidado y me pongo a pensar realmente en lo que hubiera pasado si me hubiése suicidado.
El dolor que le hubiera causado a mi familia.
Nunca pensé en las consecuencias. Ahogada como estaba en mi dolor, nunca pensé en ella.

Pienso... y creo que hubiera sido el peor error de mi vida. 

Ojalá ellos dos piensen... ojalá.







Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales