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martes, 13 de abril de 2010

Sonrisa escondida.




La rebelión que está presentando mi lado izquierdo,  me está llevando al dolor extremo.
Mi pie no sigue los lineamientos que le indico. Se arrastra y no camina derecho como debiera. Camina incierto sin atinar a dar un paso firme... tan fácil que es caminar seguro con la vista al frente, hasta saber a donde llegar.
Sortear los charcos, el lodo y las piedras es difícil cuando no obedece las órdenes que le doy. Se mancha con el fango que se va acumulando al caminar.
Mi piecesito se arrastra produciendo un ruido extraño que se acrecenta más en la mañana cuando la calle es solo para mi.

Esto no marcha como debiera.

La mano no tiene fuerza ya para apretar las letras del teclado. No puede exprimirle el verdadero significado a las palabras. Estas se vuelven ininteligibles. Solo los que me conocen saben lo que quiero decir y debo pedir perdón por equivocarme tanto.
Me estoy deteriorando rápidamente y estoy asustada. Solo yo sé lo que mi cuerpo siente y lo que estoy sintiendo ahora me asusta.

Esto no marcha como debiera.

He de apretar la cabeza de un pequeño muñeco de peluche para recobrar fuerzas, para ejercitar la mano. Los dedos tiemblan dubitativos entre lo que quiero escribir y lo que sale de mi alma.

Llorar solo cuando nadie me ve... sin que me escuchen. Llanto mudo.
Este llanto puede ser tan intenso que a veces no puedo evitar que mi familia me oiga... no puedo evitarlo.

Mi mano se duerme aferrada al peluche, apretando una y otra vez lastimándole la cabeza sonriente.

Esto no marcho como debiera.

La lluvia que cayó ayer no ha hecho más que aumentar mi miedo. El susto que desde hace días vengo acumulando en mi cuerpecillo que se ha escondido tras una risa nerviosa. Arrogante como soy hasta creo que el cielo lloro conmigo.
Risa incontenible, llanto igual y de nuevo la risa que brota a carcajadas para engañar a mi mente. Para hacerme creer que no pasa nada.

¿Qué importa madres todo?. Que se vaya al carajo todo... yo me voy con él.

Hoy estoy tirada y por lo menos hoy no me quiero levantar. Debo recobrar fuerzas para la lucha que se me viene encima.
Esto es demasiado... no voy a aguantar.

No voy a aguantar.
No soy valiente, ¿quién chingados dijo que lo soy?.
¿Quién chingados sabe lo que siento?.
¿Quién chingados sabe nada?.
Cuando el futuro se vislumbra oscuro, la risa se esconde donde jamás buscaría.

No... esto no está marchando como debiera.




Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales