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miércoles, 14 de abril de 2010

Cuerda de salvación.



Aparentar que todo va bien sería una hipocrecía de mi parte, solo diré que la tormenta ha pasado, pero aún llueve.
Con las manos manchadas de lodo, las rodillas raspadas y la frente en alto estoy de nuevo en pie. Tambaleante me he asido de palabras cariñosas, de besos y abrazos a la distancia. Me he aferrado al cariño de mi familia. Me he agarrado de mi orgullo para salir adelante.
He tomado las palabras de todos ustedes para formar una cuerda fuerte para salir del hoyo y lo he logrado. Lo hemos logrado.
Habrá muchas más caídas, no sé cuantas así lo ha dicho el neurólogo.
Bueno aquí estoy.
No estaré preparada, esto es así. Decir que seré fuerte sería negar mi condición de débil, solo debo esperar sin esperar la siguiente vez.

Porque habrá una siguiente vez.

Hoy con el pelo revuelto y el llanto seco en mis mejillas estoy de pie. Con un asomo de sonrisa he empezado tarde un nuevo día... pero he empezado.

Así lo haré una y otra vez, las que sean necesarias. Caeré y me levantaré hasta no hacerlo más. Hasta saber quien venció en esta lucha por la vida.

Con las manos llenas de agradecimiento, les dejo a todos un trocito de mi corazón.





Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales