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lunes, 16 de septiembre de 2013

Fuegos de artificio

El olor a pólvora se cuela por todas las rendijas. Hace el aire irrespirable. El tronido de los cuetes es ensordecedor. Los fuegos artificiales rompen la negrura de la noche. Benito Tiki asustado se mete entre el refrigerador y el fregadero, se esconde, le teme a los cuetes. Babo Alejandro mira inquieto desde el sillón el cielo iluminado. No tiene miedo, tiene sueño pero el ruido no lo deja dormir. El aire se vuelve espeso. Me tapo la nariz con el cojín pero no logro que el olor aminore. Calixto el gato ha huido a refugiarse a un lugar que mis ojos no pueden ver. Siguen las luces en el cielo y el tronar interminable. Hay tertulia fuera de mi casa. La música a todo volumen impide conciliar el sueño. Los cristales se cimbran al son de las notas musicales. Me asomo a la calle, pareciera que hay neblina pero es el humo de los fuegos de artificio quemados para celebrar la independencia. Los comercios estan abiertos pese a la hora. Risas de una mujer las mas que se oyen. Los niños andan fuera. Soy un ser antisocial. Huele mucho a pólvora, ¿Asi olerá la guerra? Quiero dormir.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales