Páginas

domingo, 25 de diciembre de 2011

Toque






¿Dónde quedaron mis horas perdidas? 
Alguien las robó cuando dormía sin sueño
Ladrones fugitivos del tiempo
Gatos taciturnos sin nada qué hacer
Almas sin sello
Horas atrapadas en las cuencas vacías de mis ojos
Toque navideño en el espíritu de los Apellidos Ilustres que se quedaron con mi sonrisa y me regresaron pensando
¿Pertenezco a alguien o yo soy lo único que tengo?



















6 comentarios:

  1. Linda Flor: ¡un toque te lo voy a dar yo a tí!
    Por supuesto que tienes montenes de personas y de cosas, de seres que te quieren a tu alrededor, de amigos en la distancia. ¡Y tienes a La Bella! ¿qué más puedes pedir?

    Cuidate mucho.

    Biquiños

    Carmen

    ResponderEliminar
  2. No consientas que nadie robe tus horas, ni tus palabras, ni tus pensamientos...
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  3. Perteneces a ti misma antes que a otros, respondiendo a lo último.

    ResponderEliminar
  4. Malque, Feliz Navidad!
    Me encantó tu post... y bueno, tú te perteneces a ti misma... es lo que puedo decirte.
    Te mando un super beso!

    ResponderEliminar
  5. Uy, demasiado profundo para estas fechas, pero quiero creer que en esencia le pertenecemos a alguien, es una idea romántica pero bueno, quizá las fechas me llevan a pensar ello ¡¡felices fiestas Malquerida!! :)

    ResponderEliminar

Chiquita, de cabeza que cambia constantemente de color. De mirada triste con pestañas de burro. Vive donde puede haciendo lo que quiere. Todo se ve mejor desde un segundo plano.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje