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viernes, 26 de febrero de 2010

¿Humanos?.




Tengo casi un año de ayudar a una fundación que rescata perros de la calle o que son maltratados por sus dueños.
Perritos que han sido atacados, mutilados, violados, drogados, en fin, un sinnúmero de atrocidades cometidas en contra de seres indefensos que el único pecado que cometieron fue haberse cruzado en el camino de personas sin sentimientos.

Esta fundación se llama Milagros Caninos y al frente de ella está Patricia España esposa de un futbolista  que perteneció a la selección nacional en 1986 y al equipo de los pumas de la UNAM,  Miguel España.

Ella sufrió un ataque de manos de la delincuencia el año  pasado que la mantuvo alejada del albergue por un buen tiempo.
En ese entonces no pudo contestar mails ni estar muy al tanto de lo que pasaba en el albergue por las lesiones que tenía, por lo tanto las personas que ayudamos no recibíamos información de los perritos de los que nos encargamos a la distancia.

Al no recibir ningún tipo de información, suspendí mi ayuda hasta no saber que pasaba.

Me he enterado que el albergue está cerrado porque no hay dinero para mantenerlo y ya no se pueden recibir más perritos.

El perro al que ayudo se llama ¨Laurel¨, no sé que raza es solo sé que se llama Laurel, lo conozco por foto y porque lo ví cuando lo escogí.
En Milagros Caninos cada quien puede elegir a que animalito ayudar. Me decidí por ¨Laurel¨ por su historia.
Una historia muy cruel y dolorosa.





A él sus dueños lo amarraron de la mandíbula y la lengua a la defensa de un carro y así se lo llevaron. Lo tuvieron que operar pero no le pudieron salvar la mandíbula, la lengua si aunque le quedo partida a la mitad.
Es una crueldad si es que se le puede llamar así porque a mi me parece que no tiene nombre esa canallada.
Sus dueños fueron los que le hicieron eso, me pregunto como es que existan personas de tal calaña que puedan lastimar a un ser indefenso.

¨Laurel¨ está bien dentro de lo que cabe. Es un perro feliz y come bien aunque es muy latoso. Puede comer y con los pelitos de la barba se le tapa la parte donde estaba la mandíbula.

En el albergue hay infinidad de perritos con historias tan cruentas que es increíble saber que fueron hechas por humanos.

Es una pena formar parte de una humanidad tan deshumanizada, porque aunque no lo quiera formo parte de ella.

Yo no haría semejante barbaridad, de eso si estoy segura. No me gustaban los perros pero ahora con mis chihuahuas he aprendido a quererlos y repetarlos. No importa que Babo Alejandro me saque de mis casillas porque ladra mucho y es muy nervioso pero no por eso voy hacerle daño.

No podría... no está en mi naturaleza.












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales