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miércoles, 24 de junio de 2009

Coneja.

No sé que ando haciendo contigo, ni que fuera tu mamá.

Es lo que me dijo la tía H. cuando andaba con ella buscándome escuela.
Había decidido de última hora no regresar a la casa extraña, así que me había quedado sin escuela para entrar a 6o. de primaria y aún cuando llevaba diez de promedio, no me querían admitir.

Habíamos ido a varias escuelas, pero en todas nos decían que ya estaban conformados los grupos y no admitían a nadie más.

La tía H. siempre estuvo enferma del pie, tenía un hoyo que debía cubrir con una gasa y después con una venda, parece que hubiera nacido con ese hoyo, desde que la conocí lo tenía, le dificultaba caminar pero no le impidía hacer nada, nunca se le quitó.

Ya de último recurso fuímos de nueva cuenta a la escuela que está a cinco casas de la mía, el Prof. Juan Magos Nafarrete, se apiadó de mi y me admitió en su grupo por el promedio que llevaba.

Al fin había terminado mi suplicio, ya no tendría que oir a la tía con su perorata, al fin!.

Nunca entendí porque las tías no querían a mamá, nunca les hizo nada, al menos es lo que sé.
Pero esa frase dicha por la tía H. nunca se me va a olvidar: ¨Tú mamá parece coneja, nadamás echando hijos al mundo¨
No sé que les preocupaba, ellas nunca nos dieron siquiera un taco de frijoles, entonces...qué les molestaba? no lo sé.

Ellas no eran así como que modelos de virtud; una se había casado con un policía demasiado feo y aparte se llamaba Guadalupe, que no Guadalupe es nombre de mujer?, no sé...a mi me caía gordo porque de verdad estaba feo mi tío que en gloria esté; ya no digamos sus dos hijas y su hijo que no eran nada agraciados, bueno su hijo es muy simpático, pero guapo, pues no y de sus hijas ni hablar, la mayor se chupó los dedos índice y medio de la mano derecha hasta cerca de los ocho años, no había manera de que no lo hiciera, le ponían chile, aceite, ajo... le amarraban la mano, hasta ya tenía callos, los médicos decían que era falta de atención, nunca lo supimos, aún ahora se le ven sus callos; y la otra hija se llama Rosalinda... mmmm...sin comentarios.

Mi otra tía, tuvo muchos novios, en ésa época no se usaba y tuvo una hija de no sabemos quien, entonces cuál era su problema con mamá?.

La otra tía ni hablar, era una fea persona.

Así que nunca entendí.

Mamá se desaparecía por unos días y cuando regresaba traía un hermano nuevo, me dí cuenta de eso en los últimos cinco hermanos; se iba y regresaba con un hermanito, nunca preguntábamos nada ni nos dábamos cuenta de que mamá estaba embarazada ni siquiera sabíamos que era eso.

Por eso pedía ayuda a mis tías ogras.

Me parezco mucho a la tía H. y mi familia sabe que si quieren hacerme enojar, solo me tienen que decir H, para dejarme callada y enfurecerme, no me gusta parecerme a ella.

Y tal pareciera que ella no quería que me olvidara de que existió.

El 18 de diciembre del año pasado, me hablaron temprano para decirme que la tía había fallecido.
Solo me hubiera quedado pensando como siempre que me dicen que alguien murió, pero...




el 18 de diciembre es día de mi cumpleaños.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales