Páginas

viernes, 8 de febrero de 2013



Mamita querida


Hay tres días en el año que te adueñas de mis pensamientos. En los que recuerdo las pocas veces que te abracé, en ningunas te dije cuanto te amaba.
Cada que te escribo algo me resulta difícil porque los recuerdos van muriendo y no quiero que mueras otra vez.

Rescato dentro de ellos tu carita tratando que no se borre. Fijándola en mi memoria con retazos de caricias repartidas entre tantos.
Será lo último que haga. En el final de mi días estarás conmigo como yo estuve en el tuyo.

Me haces suspirar. 

Hay muchas cosas que hago que no aprobarías, ni siquiera sé si te las quiero decir porque vendría el regaño como cuando era pequeña. Como cuando tu voz cimbraba mi corazón de niña asustada. ¡Flor de María! gritabas. Me ponía a temblar porque sabía que había hecho algo malo y tendría mi justo castigo.

Te quiero madre.

Es muy tarde para decirlo porque ya no estás, pero es en estos días en que necesito gritarlo para que lo escuches allá lejos donde descansa tu alma bendita. Sé que me oyes, eres mi mamá.

Aprendo en la rutina diaria a salvar los Te amo que no te dije y se los regalo a mis hijos.

Se me forma un nudo en la garganta al escribirte el Te quiero muerto que no te dije. Si tan sólo tuviera una oportunidad para hacerlo, una sola, pero no la habrá, ya no estás y lo que queda de ti no me respondería.

Me heredaste la memoria.

No tengo muchas similitudes contigo pero hay una que es característica y es tu cara seria de siempre. Tu no sonrisa en tu rostro de mami triste.
El No olvidarte es la herencia que me tocó.

Cuando te casaste no sonreías. ¿Has visto que yo tampoco? Sabes mis razones pero yo nunca supe las tuyas. No sonreímos. Me gusta parecerme a ti.







Rescato de entre los recuerdos la sonrisa abierta de un día que le diste de comer hígado a Laura y cuando días antes de morir comimos mandarinas. ¿Cómo olvidar esa fruta que fue la última que tu boca probó?

Me heredaste los ojos. 

¿Recuerdas cuando conociste a Barry y él preguntaba porqué cortaba las palabras? Le daba risa que te dijera má y no mamá.
-Habla bien- me decía mientras tu sonreías.

Má, quiero quererte pero ya no estás. ¿Cómo se quiere un recuerdo?

Quiero que el viento se lleve mis besos y te los de como si fuera yo. En esa mejilla suave que pocas veces besé. Esas mejillas que recibieron los besos de mis hermanos menores, ellos si lo hicieron como quise un día hacerlo yo pero la educación impuesta nos decía que no mostrar los sentimientos era bueno. No lo reprocho al contrario olvido lo que haga daño aunque no lo logre en muchas ocasiones.

Mami...

Ya no sé que decirte porque como pasa siempre que te recuerdo a mis ojos se les ocurre llorar. Las lágrimas ciegan mis ojos y los dedos no me obedecen.

Yo te amo. para siempre, así como me amaste en los días en que tu y yo estuvimos unidas y que como paradoja fue cuando nos separamos.

Para siempre vivirás en mi memoria hasta el último latido de mi corazón proscrito de sonrisas que no te di.

Pido al cielo no olvidar a la madre que me acunó en sus brazos y que tuvo mucho corazón para repartirlo entre sus hijos.

Te amo má, hasta siempre.











24 comentarios:

  1. MUCHO de la personalidad de nuestros padres, sigue viviendo a través nuestro y es nuestro deber, ser mejores versiones de ellos mismos.
    ... C R E O

    ResponderEliminar
  2. qué lindo
    ¡qué hermoso
    He venido a visitar, por favor visite mi sitio que mi
    Quiero echar un vistazo a em he terminado con este artículo en lugar

    http://www.cicileydi.com/2012/06/dondurma-kutusunun-sevimli-geri.html

    ResponderEliminar
  3. Ay! Malque,es muy hermoso lo que escribes;triste pero extremadamente bello.
    No todos tuvimos la fortuna de tener una mamá y menos una como la tuya.
    Que bendición es tener recuerdos que te hagan agua los ojos.
    Mil besos alevosos...

    ResponderEliminar
  4. ¿Qué hermoso homenaje, a tu má querida! Nadie mejor qué ellas nos conocían, y aún sin decirle muchas veces tú amor hacia ella, lo sabía.
    Besitos, me emocionaste...

    ResponderEliminar
  5. MaLquE:

    Te leo y se me hace chiquito el corazon.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Me he soltado a llorar, como dice Verónica, que hermoso homenaje a tu mami.
    Bellísimo post !!!
    Un abrazo !

    ResponderEliminar
  7. Al menos te desahogaste y extrovertiste lo que le hubieras querido decir a ella, eso te sentará bien, aunque desde luego la tristeza es propiedad de uno y la procesión privada va por dentro...
    Me emocionaste, bandida...
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  8. una madre siempre está ahí -por más que se haya ido-, protegiéndonos de todo peligro, presentándose en sueños para prevenirnos.
    el amor permanece hasta en la muerte.
    un beso.

    ResponderEliminar
  9. Preciosa entrada. Tu mama desde la gloria y a tu lado como una angelita guapa y buena estara orgullosa y feliz de haber sido y de seguir siendo tu mama por siempre. Puedes estar segura de que tu mama sabe que la quieres. El cordon que une madre e hijos no se rompe nunca porque es un cordon invisible de amor indestructible e intemporal y tu mama y tu estareis siempre juntas por el amor. Besos a ambas.

    ResponderEliminar
  10. Hermosa entrada, me encantó, me emocioné. Muchos besos para tí y te aseguro que se volverán a encontrar. Un abrazo grande amiga!. Tigra de Argentina.

    ResponderEliminar
  11. ¡Qué tierno y sincero!

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Todas esas sonrisas que no son de verdad, sino concesiones a la galería, tu madre las evitaba. Y tú también. Qué mala carrera política hubierais hecho las dos. Afortunadamente.
    Un precioso homenaje. He tenido que apretar los dientes. Ya sabes que a los hombres, a veces, nos da vergüenza dar rienda suelta a las emociones.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Me emocionaste.

    Este poema lo escribí para mi madre.

    AURORA

    Recuerdo/
    Tu valiente dolor/
    de adiós sereno/
    clavado con lágrimas/
    en mi garganta/
    y el ciego engaño/
    de nuestras miradas/
    con la muerte/
    ya anclada en tu cama/
    Recuerdo/
    Con la sangre helada/
    de nuestros corazones/
    pintar en nuestras bocas/
    sonrisas de barricada/
    y la cruel derrota/
    de tus ojos tristes/
    desmintiendo/
    tus alegres palabras/
    Recuerdo/
    Los últimos abrazos/
    de toda una vida/
    en despedidas valientes/
    de madre enamorada/
    y mi llorada carta/
    como inútil regalo/
    de huérfano derrotado/
    entre tus manos heladas/
    Y hoy/
    Me siguen faltando/
    como al niño que fui/
    tus besos y abrazos/
    en mi alma rasgada/
    y te siento cerca/
    muerta pero viva/
    viva pero muerta/
    en estas palabras.







    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Precioso tu post y la poesia de Toro....Emocionana de verdad...
    besos

    ResponderEliminar
  15. A mi también me ha encantado la poesía de Toro, es hermosa.

    ResponderEliminar
  16. Texto de drenaje. Sacar eso que tanto se quiso decir, pero era muy difícil romper ese nudo que se forma en la garganta, y vuelve la lengua de trapo. Cómo dices las cosas con un sentimiento de nostalgia dulce. UN abrazo. Carlos

    ResponderEliminar
  17. Quizas no tuviste el valor, la fortaleza necesarias para decirle a tu mama con palabras cuanto, desde donde hasta donde, la querias, la quieres y la querras. Suele ocurrir. Las emociones mas solventes y solidas sulen ser las mas cotidianas y, en la cotidinidad, un@ da por supuestas muchas cosas. Puen, bien, Compi, asi es. Ten por bien seguro que ninguna madre, ninguna, deja este mundo sin saber interna y convencidamente cuantisimo se las quiere y lo muchisimo que se las necesita y se las echa de menos.

    ¿Sabes? Mi mama se me ha hecho mayor y, un dia que espero tarde algunos años en llegar, me dejara solo. Yo no tengo mas familia, solo ella y, alguna vez, algun nubarron negro se ha atrevido a cruzar mi alma, hiriendome, claro.

    Quedate y siente en paz, Compi; tu mama sabia antes de partir que tu corazon la amaria para siempre. Igual que tu sabes lo mismo de tus hijos. ¿Me equivoco? Esa la inmortalidad del ser humano: el recuerdo en el amor.

    Me has emocionado mucho.

    Bss

    Namasté.

    ResponderEliminar
  18. Gran homenaje a tu madre, que se lo merecen todo.
    Besos.

    ResponderEliminar
  19. La amas y ella lo sabe... si lo necesitas grítalo, que hasta el cielo se oiga...

    Un beso!

    ResponderEliminar
  20. =D

    De un tiempo para acá me gusta decirle a mama lo mucho que la quiero y todavía cuando me voy a dormir le pido que me de un beso.

    Quisiera que las mamas duraran para siempre.

    ResponderEliminar
  21. Querida Flon,

    Desde que te conoci aca lo dije y lo reitero, QUE CHINGONA ERES PARA ESCRIBIR !!!. Te admiro los 7 MARES =D

    El unico amor verdadero e incondicional sera siempre el de una madre por sus hij@s, ningun otro tan puro.
    Amo a mi madre, no me alcanzan las palabras para agradecerle su vida, su entrega, su cariño y su amor. Que triste es que un dia tengamos que dejar de vernos por siempre pero asi es esto del ciclo de la vida mi querida Flon y solo quedaran bellos recuerdos.

    Mañana ire a abrazar a mi madre y decirle lo mucho que le amo. En verdad, MIL Gracias Flon!

    Abrazos y besos de mil colores para vos.

    ResponderEliminar

Chiquita, de cabeza que cambia constantemente de color. De mirada triste con pestañas de burro. Vive donde puede haciendo lo que quiere. Todo se ve mejor desde un segundo plano.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje