lunes, 28 de febrero de 2011

El post más bonito del mundo.







Pensaba escribir el post más bonito del mundo, pero no sé como decirle a Natalia que ya la esperamos con los brazos abiertos.

No sé cómo decirle que este mundo no es feo, que sólo está un poco confundido pero que pronto retomará el camino aunque se encuentre perdido en un laberinto sin salida.
Aún me queda la esperanza de que el mundo pueda cambiar cuando mi mundo se llena de buenas noticias. Quiero creer que mi Ángel de la Guarda está bien. Que ya le pasó el susto a mi Tocayito. Que todo es hermoso. Que aún sonando egoísta me quiero curar para poder cargar a mis nietos. 

Quiero que no se pierda el azul del cielo. Quiero verme en el espejo de los ríos. Quiero ver las estrellas adornando mi ventana.
Quiero que los árboles sigan arrullando los sueños de abuela que algún día seré. Quiero oír las risas de mi familia. Quiero volver a oír la voz añorada de mis amigos. 
Quiero ver la sonrisa del niño que vende alegrías. Quiero vivir en un mundo real donde vivir sin miedo no es una utopía.

Quiero creer que el mundo es todavía hermoso. Necesito que lo sea para cuando Natalia llegue.














sábado, 26 de febrero de 2011

Dios y ella se llevan de a cuartos.







¡No seas cabrón, déjame un rato más, quiero vivir!, le dijo la agüela a dios después que este le jalaba de las manos para llévarsela.
Así que dios la miró, sonrío, le soltó las manos y se fue.
Eso dijo la abuela cuando abrió los ojos al tocar las puertas de la muerte.

Después de una semana de agonía. De pensar en tomar medidas drásticas y de ver la muerte en los ojos de la abuela, esta ha recobrado la cordura y la salud.

Me maravilla ver como se recobra cada vez que la damos por muerta. Si dios existe creo que se lleva de a cuartos con él.

Abue se ha recuperado de  forma por demás sorprendente. Y no es que quiera que se muera. Me maravilla la forma en la que lucha por su vida.

Agüelita sabía cosas que nadie le dijo. Nos dijo cosas que nunca mencionamos. ¿Cómo le hizo?, no lo sabemos pero estoy segura que algo pasó en esa semana de agonía.

Lo que si sabemos es que la abuela se lleva de a cuartos con dios. Lo tendré presente para el día en que me tenga que ir de este mundo cruel, quizás necesite que me echen una mano.
Puede que ese día Lucy y Chuchín tengan la lucha más encarnizada de la historia. Pero no será para llevarme sino porque nadie querrá quedarse conmigo.

Chale, que gachos. Si soy el ser más lindo de la tierra. Cierto es que soy voluble, enojona, malhablada, pecadora, infiel ah no infiel aún no, rezongona, poquito cachonda, chillona, celosa, bipolar, méndiga y demás pero tampoco es que sea tan mala, poquito nomás.

Bueno total, si me voy al infierno allá me voy a encontrar muchos conocidos así que ¿quién dijo miedo?.

Yo no.








viernes, 25 de febrero de 2011

Días extraños, temores infundados y alegrías plenas.

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Tengo tantas buenas noticias que me he quedado sin saber qué hacer,
si reír,
llorar,
abrazar,
cantar,
bailar...

Mejor voy a palpar la alegría... si se puede.

Toqué la felicidad ayer en las lágrimas de mi hijo.
En las palabras de la abuela.
En la vida que me quiere.
En la sonrisa nerviosa de Barry.
En el llanto de mi hija.
En la búsqueda de una sonrisa.
En los secretos de la vida que se esconden en mi corazón de pollo.
En tantas cosas y en ninguna...

Hoy elijo ser feliz de nuevo.

La felicidad tiene extrañas maneras de manifestarse, hasta las lágrimas suelen asomarse después de las nubes negras.
Hasta las lágrimas que escondo para no mostrarme débil. Me toca ser fuerte porque la sensibilidad de mi familia está a flor de piel y alguien debe permanecer cuerdo para no despegar los pies de la tierra.
Para que nadie los lastime.

Hoy el mundo me quiere...








jueves, 24 de febrero de 2011

Locura.

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No hay nada más parecido al amor que la locura.
No deja pensar
Nubla la mente
Ata los sentidos.
Nada hay más importante que el ser amado.

Recobrar la cordura es imposible.
El daño está hecho
Ya nada es igual.
El corazón ya no vuelve a ser el mismo
se queda dañado de por vida.

Después de amar
se puede vivir...
o se empieza a morir.




martes, 22 de febrero de 2011

Pues porque soy una chingona.






¿Cuántos libros llevas escritos?, me preguntó alguien a quien  le da risa que yo escriba. 
-Tres-contesté irónica
-Que bien-me dijo sonriendo
-¿Y... cuándo los publicas?- volvió a preguntar
-Nunca- 
-¿Entonces para qué escribes?- siguió diciendo
-Escribo para mi- contesté- me encabrona la gente pendeja mascullé entre dientes.
-No te entiendo, es perder el tiempo si no publicas lo que escribes-
-Conque yo lo lea con eso me conformo-
-Mñeh- dijo
-Chinga a tu madre- le dije... en mi mente claro.

No entiendo porque personas que conozco de mi generación me ven como bicho raro sólo porque escribo. Ni que fuera cosa del otro mundo. 
Que pueda ser que lo que escriba no gane premios ni la chingada eso no me importa, para mi es catalizador porque digo todo lo que necesito decir y más.

¿Qué no sé escribir?, ¿y eso a quién chingados le importa?. Escribo porque me da la gana. Porque quiero sentirme útil aunque sea escribiendo.
¿Qué me la paso en la computadora?, ¿y?, ¿a quién le hago daño?.
A nadie que yo sepa.
Escribo para dejar libre mi mente de cosas feas. Escribo para sacar amores que no fueron ni nunca serán. Escribo para componer ¨poemillas¨ al viento. Escribo para dejar besos donde nunca podré. Caricias que nunca daré. Escribo porque de vez en cuando sale a la luz mi lado romántico y cursi.
Escribo porque se me da mi muy pinche y real gana.

¨Eres buena¨ me dijo un día alguien a quien quiero mucho y que en eso de escribir es un profesional, el problema es que no te la crees. 

Y no... no me la creo porque escribo cosillas que me pasan y con mi lenguaje limitado escribo sinsabores y nostalgias que se me dan fácil.
A los que me leen les agradezco mucho el tiempo que se toman en porque sé que lo hacen de corazón.
Quizá por eso prefiero mantener a muchas personas conocidas alejadas del blog. Nunca entenderían.
Prefiero alejarlos, que no sepan que escribo. Estoy segura que si leyeran algunos textos míos, les daría el soponcio porque tengo algunos buenos.
No creerían que yo los escribí, mñeh me vale madre lo que piensen. No voy a ser como la mayoría que se saben en que va la telenovela del momento pero no saben ni madres de lo que pasa en su casa.

¨Chispazos¨ tienes algunos ¨Chispazos¨ refiriéndose a que tengo textos buenos, me dijo otro que también sabe. Si hasta eso, me rodeo de gente que sabe para que me quite lo pendeja en esto de escribir. El Sensei me está enseñando. Yo le digo que quiero escribir como él pero dice que no, que debo escribir como yo.
Pero aí voy. Tampoco es que quiero convertirme en escritora, para eso tendría que vivir y me falta mucho aunque ya esté más pa´allá que pa´cá.

No sé porqué mucha gente mediocre prefiere quedarse instalada en su mundito de caricatura que probar cosas nuevas o explorar otros mundos.

Yo no soy así.

Como dice mi frase de batalla y que me dibuja perfectamente ¨Prefiero morir que vivir una vida mediocre¨. Y eso exactamente es lo que hago. Ser diferente a los y a las demás.

Que los demás piensen que no es así, que soy igual que todas, me vale madre. Lo que importa es lo que piense yo.

Y lo que pienso es que soy una Chingona y se acabó.

Y no, no estoy enojada /&%$(=)#".









lunes, 21 de febrero de 2011

Extremos.





¿Quién soy pregunté con una sonrisa ocultando las lágrimas que se agolpaban en mis ojos queriendo estallar.
-Eres Rosa- me dijo la abuela, mirándome con sus extraños ojos que se han vuelto grises y velados. 
No abuela fíjate bien, ¿me recuerdas?
-Eres Rosa- volvió a decir y miró al techo del hospital como diciendo ya no estés chingando.

La abuela se está muriendo.

Ayer tuve oportunidad de hablar con ella de todo lo que ha pasado entre las dos. Del porqué Barry me quiere y del porqué la vida no nos juntó como ahora.
Ayer tuve el valor de pasar a verla siendo que yo no visito enfermos ni voy a los funerales. Es cosa que no puedo superar. Algo más fuerte que yo me lo impide, quizás sea mi propia debilidad.

Le pregunté a la abuela si me quería y me dijo que si. Le dije que si recordaba que comida no me gustaba, -migas- dijo mirando al techo y sonriendo.
-¿Porqué?- le pregunté
-Porque tiene ajo y cebolla- me contestó con una sonrisa y mirando hacía el techo de nuevo.

Se acordó de mi aunque no supo mi nombre.

Le dí de comer. Le di agua. Le di dos besos. La ayudé a acomodarse en su cama. La pude tocar y ella se dejó. Si estuviera sana ninguna de las dos nos habríamos acercado. Mala señal cuando los remordimientos se agolpan en las sienes y salen sin control cuando ya no hay remedio.

Estuve tan cerca de la abuela como en la vida lo había estado. Acaricié su suave mejilla. Le miré sus ojos impresionantemente grises. Le acomodé el pelo, le sobé la mano y la hice reír.

Hablaba de que fuera buena con Barry que era fácil quererlo. Que no lo hiciera sufrir. Me dijo que me acostara juntito a él y no hiciera nada, sólo estar con él.

La abuela me regaló unas cucharas que en su mente veía en la vitrina de su casa. Llévatelas-me dijo-a mi ya no me van a servir.
Me preguntó si había dejado centavos en la vitrina y le dije que si aunque no supiera de qué me hablaba. 

Se ha acordado de mi hijo pero no de su nombre. Se ha acordado de Laugra como le dice a mi hija.
La abuela siempre nos daba la bendición cuando nos íbamos a nuestra casa. Ayer la vi tan débil que en mi confusión y sabiendo que no soy nadie para hacerlo, la persigné. La besé y le dije que ya me iba.

Tres veces me regresé porque me daba pena dejarla sola en ese lugar tan feo. Rodeada de gente desconocida y queriendo cuidarse de un hombre que quería quitarle su dinero en sus desvaríos.

-Llévame de aquí- me dijo y le mentí. Le dije que iba por Barry para podérnosla llevar. Quería irse a su casa de la que salió hace tiempo. Me decía que quien era esa mujer que tenía dos flores en el vestido y una corona de flores en la cabeza.
-No lo sé abuelita-le dije sintiendo un escalofrío en mi frente. 
Me dijo que me pusiera una blusa blanca y un pantalón gris. Gris como el color de sus ojos.
La besé de nuevo, y me fui cuando ella tenía los ojos cerrados. Al voltear para verla le dije con mi mano adiós, ella se sonrío.

Sonrío conmigo, platicó conmigo, su ojos grises y apagados se fijaron en mi aunque en sus desvaríos no haya sido Flor con la que estuvo sino con Rosa.

Salí con una sonrisa para que abue no me viera llorar. Pero me derrumbé cuando vi a Barry. Tener que decirle lo que me dijo su mamá era algo muy duro para él y sus hermanos pero debía hacerlo.

Las decisiones que hay que tomar en cuanto a la abuela son muy difíciles. Barry ha dicho que lo dejemos solo, no quiere compasiones ni abrazos ni nada, así nos lo ha dicho ¨No quiero que me abracen ni que se me acerquen¨.

Lo hemos entendido pero sabemos que al final así no va a ser, siempre estaremos con él.

Sus hijos han estado recordando tantas cosas... ella ha recordado a Rosa. Puede ser que Flor nunca haya existido para ella.

Flor... la que le robó el amor de su hijo para formar una familia feliz que hoy se entristece porque ella está muriendo.

Yo si te recuerdo agüelita, eres la que me dijo que se iba a plantar en mi ventana para asustarme si me portaba mal con Barry.
Eres la mamá de Barry agüela... suficiente razón para no asustarme contigo.

Quédate tranquila agüe... 

Ayer en un solo día toqué los dos extremos de mi vida difíciles de juntar: La felicidad completa de sentirme viva y el dolor de ver a Barry sufrir la agonía de su madre.

Extremos... caminos paralelos que nunca se juntan y que hoy me tienen perdida.










domingo, 20 de febrero de 2011

I´m so happy!!!

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Podría escribir un post largo largo sobre el porqué estoy tan feliz, pero perdería la esencia de su significado y muchos no entenderían el porque algo tan sencillo me hace muy feliz en esta mañana de domingo que apenas comienza.

Sólo disfrutaré, seré tan feliz como una lombriz. 
En realidad nunca he sabido si las lombrices son felices pero eso no importa ahora, soy feliz!!! y eso nadie lo puede cambiar hoy.





¡¡¡SOY FELIZ!!!




¡¡¡SOY TAN FELIZ!!!






¡¡¡SOY TAN TAN FELIZ!!!






¡¡¡SOY TAN TAN TAN FELIZ!!!





Soy tan feliz que hasta estoy temblando.








viernes, 18 de febrero de 2011

Romance con la luna.


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En una noche de sábado, porque es sábado, ¿o todavía es viernes?, cuando me dormí era viernes... creo que es sábado si la mente no me traiciona es sábado... creo.

En una noche que no recuerdo de que día es, estoy aquí sentada frente al monitor. Me acompaña mi sombra o... ¿qué es lo que camina junto a mi?. Mi sombra debe estar detrás mio.
Pero... yo no estoy caminando... la sombra camina sin yo moverme.
Son las dos de la mañana y mis dedos en el teclado son lo único que se oye. Las letras bailan ante mis ojos sin lograr acomodo.

Estoy alucinando.

Nunca había escrito a esta hora, si es que lo que hago es escribir. Los ojos los tengo medio cerrados pero no puedo dormir... algo no me deja dormir. La ausencia al lado de mi cama me recuerda... me recuerda.

Se oye la música que durante todo el día me ha acompañado... la que me acompaña siempre. No se oye ruido afuera. Creo soy el único ser vivo despierto a esta hora. ¿Qué hora es?... creo que el tiempo ha dejado de existir para mi.
¿Qué importa el día que sea?... igual no existo.
Igual soy la sombra que está caminando junto a mi y que me agarra la mano jalándome para ir a dormir. Soy la sombra de mi sombra.

Hoy me ha pegado duro la soledad.

Qué importa que la luna imponente se haya metido a mi cuarto a susurrarme al oído poesía de un amante furtivo con el que sueño en las noches románticas en que me siento la que no soy.

No importa qué me haya dejado dos estrellas en el pecho titilando pidiendo ser besadas. Qué importa el aroma de mi cuerpo gritando unas caricias que no llegan.
Un cuerpo que no existe aunque esté aquí. Quizás soy la sombra de lo que fui.

Qué importa que la luna se marche dejándome en esta soledad con su rastro en mis ojos. No importa que haya dejado palabras en mi almohada si no existo ya. Me ha guiñado un ojo queriendo hacerse cómplice de mi mano pero no le he hecho caso y le he dado la espalda. Ha dejado aroma de nardos en mis sábanas queriendo hacerme sonreír pero se ha ido sin lograrlo. Las sombras no sonríen.

Posó sus delgadas manos en mis párpados para hacerme dormir y le he engañado quedándome quietecita. Al darse cuenta de mi engaño, se ha escapado de mi cuarto yéndose vencida a esconder detrás de las ramas del durazno que resguarda mi balcón.
Se ha dado cuenta que no existo más, que soy un fantasma encerrado en si mismo.

Que importa nada si no existe nada... ni yo... ni la luna que ha desaparecido dando paso al sol.















Instante.

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No,
no suspires
no dejes que mi recuerdo
se escape de tu corazón.





miércoles, 16 de febrero de 2011

Camino sembrado de fe.





Nunca sé la fecha en que llegan, sólo sé que cuando aparecen, se aproxima Semana Santa. Sabía que iban a llegar cuando sin querer, veía camiones adornados con flores de papel y estandartes de la virgen de Guadalupe.

Mis hermanos y yo, salíamos corriendo a verlos y nos quedábamos ahí hasta que se terminaban.
Eran filas y filas inmensas de personas que llegaban al pueblecito en que nací. Cantando a la virgen de Guadalupe, venían primero las mujeres y los niños. Atrás los hombres. Traían banderas del país, estandartes de la virgen y el nombre del lugar de donde provienen.
La mayoría con sombreros y chamarras gruesas. Gabanes y cobijas que menguaban el frío que hacía en las noches cuando el invierno aún no había recogido su helada cabellera.
Nunca dejan de cantar. He observado sus caras que por lo general vienen sonrientes. No importa la edad que tengan, siempre sonríen y cantan. No pierden la alegría a pesar de los cientos de kilómetros que recorren a pie para llegar a la Basílica de Guadalupe a dar gracias a la virgen.

Cuando era pequeña, mi casa que tenía una sala grande albergaba algunos de esos peregrinos. Mamá los dejaba quedarse en la sala a dormir. Les ofrecía comida y café pero ellos sólo querían descansar para al día siguiente levantarse temprano y seguir su camino.
Tendían su cobija en el suelo y se dormían sin hacer ruido.
Nosotros curiosos los veíamos sin entender porqué esa gente extraña estaba en casa durmiendo en la sala. Mamá nos corría de ahí y decía que nos quedáramos quietos sentados en el comedor de la cocina. Pero era cosa imposible en media docena de chamacos. Empezábamos a cuchichear pero la voz gruesa de mi padre con un ¡A callar! nos dejaba quietecitos.

Mis hermanos y yo nos quedábamos agarrados de las manos, sin hablar hasta que mamá nos llamaba a cenar. Observando, ellos nos sonreían y se quedaban viendo el cielo blanco de la casa hasta que el cansancio los dormía.
A la mañana siguiente así como llegaban se iban. Sin hacer ruido. Nos levantábamos corriendo para verlos pero la desilusión se pintaba en nuestros ojos: Los peregrinos se habían marchado.

Me he preguntado durante tantos años qué es lo que los mueve a caminar tantos kilómetros para ver a la Virgen. No lo sé, quizá sea la fe, esa que dicen mueve montañas y que en algunos casos quisiera tener.









martes, 15 de febrero de 2011

Sensiblerías (Satanás).








No sé porqué ando tan sensible, me molesta porque así todo me lastima o me hace ser nena y lo único que me causa son malos ratos o malas noches.

Los resabios del 14 de febrero-un día normal para mi- me dejó un malestar que no me permitió levantarme temprano ni empezar mi vida normal hoy.

Barry me contó anoche que se iba estrenar una serie donde iban a pasar la vida de los asesinos más locos de la historia. Y yo de pend... digo por quedar bien quise acompañarlo. 

Acompañar a Barry a ver un programa de televisión donde estudiaban el comportamiento de los asesinos me dejó siendo víctima indirecta de Satanás.
Así se llama el personaje del libro de un escritor colombiano que aquí fue hecho película con mi novio Damian Alcázar. Relata la vida de un asesino colombiano.

Cierto que las películas poco me impresionan porque sé que son mentira en su mayoría. Pero después de ver que esto fue real me dejó muy impresionada.
Un tipo-Satanás- mató a 29 personas en un solo día, entre ellos su madre. Ver tanta sangre y balazos y escenas dantescas a las diez de la noche me dejó traumada.
Quise olvidar un poco lo que había visto, hablando con mi hija y viendo algunas fotos para que se me olvidara. Pensé que así había sido pero no, ¡maldita sea! me desperté a las tres de la mañana con un dolor de cabeza que creí iba morir. 
Tomé mis pastillas mágicas pero lo único que me causaron fueron náuseas y aumentar el dolor. Toallitas con hielo en la frente y una hemorragia nasal me hizo ponerme más nerviosa. A las cuatro de la mañana, recorría la sala de un lado a otro gimiendo de dolor.

Después de hacer lo que tenía que hacer, me acosté y tuve la más horrible pesadilla que jamás en la vida pude tener. Sangre por doquier y un vehículo pesado aplastándome.
Me desperté cuando la cabeza me iba a estallar y afortunadamente mi hijo estaba despierto y me distrajo.

Y todo esto creo fue por ver esa película. Si no me hubiera puesto sensible, no habría acompañado a Barry a ver ese programa.
Pero todo fue porque él me regaló a Jenn Jenn, una chivita muy bonita de peluche y de alguna forma quise retribuírselo porque nunca hago nada por él.

Por eso no me gusta ser sensible, saca el lado bueno de mi y cuando eso pasa me doy cuenta que soy humana y es cuando sufro.

Le diré a mi novio que ya no haga esas películas porque me asusta mucho.







lunes, 14 de febrero de 2011

Dos-dos.

El amor es una cosa esplendorosa...














 hasta que te cae la esposa.




Hacer el amor es divertido...














hasta que te cae el marido.





sábado, 12 de febrero de 2011

Porque vivir con miedo no es vivir.

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En algún punto las fuerzas vivas
nos encontraremos,
cuando los ideales sean
los que nos unifiquen
y el país sea el beneficiado.






jueves, 10 de febrero de 2011

Vivir un rato.







Olvido rencores
destierro apatías
recojo cariños
en esta tierra fría
donde la lluvia cae como lenta agonía.

Camino despacio
entre las tumbas de mis muertos
donde una cruz silenciosa me grita sus nombres
para que no los olvide
cuando esta tierra abandone.

Lejos me voy
de la tierra que me vio nacer
deseando que un día
vuelva al lugar donde aprendí a querer
rodeada de árboles
y cariño por doquier
mi tierra un día me verá  volver.

Esta tierra llena de recuerdos
arropa en sus senos
el amor viviente
de todos mis muertos.

ds




miércoles, 9 de febrero de 2011

Chantaje rojo... rojito... rojito... rojo sangre de Ausencia.








Con los ojos cerrados y tendida en el suelo, escuchaba los gritos de su madre que apuraba a sus hermanos a que le llevaran toallas húmedas para ponerle en la frente y le parara la sangre que le salía por la nariz. Con una mano la mamá le detenía la cabeza para que no se ahogara y con la otra le apretaba el tapón que le habían puesto para que dejara de sangrar.
La sangre que tragaba se le iba por la garganta dejándole un sabor que con el tiempo se le haría familiar.

Ausencia se llamaba.

Ausencia ...

Ausencia era el nombre que le habían escogido para dejar su rastro en esta vida barata y vacía como ella en son de broma decía a sus hermanos cuando le preguntaban por su vida ausente de amores escondidos entre sus sábanas.

Empezó de muy pequeña con las hemorragias que le dejaban un dolor de nariz severo. Hemorragias continuas que le producían insomnio y desgano. La dejaban inerme ante todos y ante la vida. Cualquier soplo de aire se llevaba un poco de ella.

Las hemorragias eran intensas y el detenerlas era muy difícil. La habían llevado con médicos y especialistas, sin embargo los sangrados continuaban. Las anemias eran una constante en su vida.
Así que las vitaminas y los mejores alimentos eran para ella. Verduras y frutas eran la comida preparada para ella por las manos delicadas de su madre que se esmeraba por darle a su hija un poco de vida en cada guisado.
Cuando sus padres o hermanos la contrariaban empezaba a sangrar y todos se ponían en movimiento para evitar que se desangrara.
Cuantas veces se había quedado agachada en el lavabo cansada ya de que la sangre se escapara de su cuerpo sin poder detenerla.
Cuantas toallas y pañuelos se habían pintado de rojo sin que nadie pudiera hacer nada y que la sangre dejara de fluir. 
Cuantas veces su madre de desesperación ya no sabía que hacer y se iba a llorar a su silla junto a la estufa al sentirse impotente ante los sangrados de su hija. De Sol como ella la llamaba cuando su mirada tierna de madre se posaba en esos ojos cafés que era su sello personal y que la veían tratando de cobijarla sin poder hacerlo.
Y ahí quedaban las dos exhaustas. Una sin poder hacer ya más nada y la otra esperando el desmayo salvador.
Y así pasaron los años hasta que las hemorragias se fueron haciendo costumbre.

Un día Ausencia la joven pálida se dio cuenta que nadie podía decirle nada porque había desarrollado un poder extraño.

Podía manejar los sangrados a su antojo.

Y se volvió caprichosa. Pidió todo lo mejor so pena de dejarse desangrar si no cumplían sus caprichos. Y así fue, se convirtió en una pequeña tirana.
Sus padres la consintieron y le dieron todo lo mejor. Si acaso no lo hacían, un hilo rojo empezaba a escaparse de la nariz llegando a la boca y siguiendo un camino sin fin hasta que sus caprichos eran cumplidos.
Cuando no cedían, los asustaba ver a los pies de la joven el charco de sangre que comenzaba a hacerse río y meterse entre las piedras del jardín para pintar de rojo los malvones de su madre.

Y así fue, pidió el mundo y pusieron el mundo a sus pies.

Sólo que Ausencia no se daba cuenta que en sus continuos chantajes, la sangre perdida no la recobraba por más que le dieran cientos de vitaminas y chocolates y sueros vitaminados. Verduras y todo lo que pudiera ayudarle.

Poco a poco se iba desvaneciendo. Nadie se daba cuenta que un poco de ella desaparecía cada día haciéndola transparente.
Hasta que un día su madre pegó un grito al ir a despertarla para darle su medicina. Ausencia, no estaba más. Sólo quedó en su cama una silueta marcada por su pequeño cuerpo de niña caprichosa. Sólo quedó el dejo de su ausencia.

Ausencia... así se llamaba.





*Para ti que no te olvido.












martes, 8 de febrero de 2011

¿Qué es el Super Tazón?.




El domingo fue el Super Bowl,
¡Viva!
Lo disfrutamos en familia
¡Viva!,
Y estuvimos muy contentos,
blah, ¿a quién quiero engañar?.

Estuve oyendo desde hace chorromil años que se iba a jugar el Supor Bowl, a mi no me importa si juegan o no porque no entiendo nada sobre fútbol americano pero me entero porque bombardean con todo a la gente para que no se lo pierda.
Si de por si cuando hay fútbol soccer lo aguanto pero no lo veo a menos que tenga que apoyar a alguien de mi familia.
Así que se prepararon en casa para ver el Super Tazón, no sin antes haber visto mil partidos de soccer el sábado. 268 partidos el domingo en la mañana. 18 mil repeticiones de las jugadas de no sé que. Y resúmenes de otros tantos.
Y las repeticiones de las faltas cometidas. Aggg! muero.

Ah, también los partidos donde juega el Chicharito y no se quien más. Así que de fútbol estoy hasta la madre pero ni modo tampoco es que me afecte mucho... a veces.
También ven en casa, fútbol inglés, español, italiano y la chingada. Todo tiene una razón para ver tantos partidos. 
Yo no los veo pero de todos modos los oigo porque me dicen: ¡Convive con la familia!, nah, si cuando hay partidos me quedó dormida y cuando gritan ¡GOL! me espanto y me pongo a llorar del susto. Y aparte del susto debo aguantar que se rían de mi por la cara de terror que pongo por haberme arrancado de los brazos del muso en turno..
Y vaya que gritan cuando meten gol y si es de Chivas o Pumas puedo quedar sorda o severamente lastimada por los abrazos del que no puede aguantar su euforia.

Y es que cuando en casa se ponen a platicar que si las jugadas y que si las pelotas digo los balones y que si patatí-patatá me les quedo viendo pero con la mirada perdida, pensando en otros hombres digo en los jugadores que dice mi familia.
Y no conforme con ver fútbol, mi hija compró el fin de semana un juego de mesa que se llama Maratón... de ¡¡¡FÚTBOL!!! o sea por dios, snif.

Nos pusimos a jugar antes del Super Bowl porque debo compartir con mi familia. Así que jugamos maratón y ¡¡¡GANÉ!!!. Bueno casi.
No es que sepa mucho pero cuando me tocaba contestar Barry me decía (sin querer jeje) la respuesta. Claro que yo también sé, digo no en balde he vivido con ellos tres siglos y no exagero.
Hice una trampa pequeñita porque cuando se distrajeron moví mi ficha dos casillas jeje. Mñeh pero como soy honesta me regresé a mi lugar.
También contestaba cuando le tocaba a Barry y mi hija me regresaba una casilla porque no debía contestar, pcht! si me sé la respuesta ´tonces porqué no puedo contestar?. 
Ya... son las reglas.

Todo iba bien hasta que suspendimos porque a Benito Tiki le dieron cuatro ataques y me puse a llorar porque pensé que se iba a morir mi perrito precioso.
Recogimos todo y nos quedamos como mensos porque creímos que mi Tiki se moría pero después de pasado el susto nos sentamos a ver el partido. Es un decir porque yo los acompañé con mi presencia porque mi mente estaba pajareando.
En el medio tiempo vimos a Black Eyed Peas que me parece fenomenal y cuando Fergie (de la que están enamorados Barry y Muny), cantó con Slash casi tenía un orgas..., no... diré, casi tocaba el cielo.

Y ya no terminamos el juego de maratón porque estaba mejor el Super Bowl. Ganaron los Empacadores y aunque no me importó quien ganara el ver a Black Eyed Peas fue suficiente para mi.

Por cierto: ¿Qué es el super tazón?.
El Super Tazón es una taza con capa jeje.









lunes, 7 de febrero de 2011

domingo, 6 de febrero de 2011

Estructurando un cuento.








Tengo los personajes: 
Tres niños de edad indefinida y una madre.. 
Otra madre y un padre con una hija joven que salen contentos de comprar cosas que si no hubiesen adquirido no pasaba nada. Era una familia feliz.
El lugar donde se desarrolla la trama es en las afueras de un centro comercial.
La trama es sobre como los niños le mueven el corazón a esa familia y como los hacen recapacitar sobre la vida anterior que llevaron cuando-como esos niños-tuvieron que trabajar desde pequeños.
Pero no puedo avanzar de ahí, no puedo avanzar porque pienso en los niños que venden alegrías en medio de su tristeza, o quizás en medio de esa tristeza sean más felices que muchos que sonreímos por comprar cosas que no necesitábamos.







viernes, 4 de febrero de 2011

Ojos azules.








Habitaba en una casa semi-abandonada cerca del  monte. Era el fantasma de una pequeña niña de ojos color de cielo. 
Solía jugar con otros fantasmas rondas infantiles y juegos blancos que tarareaban las nubes volando alrededor de ellos. Soltaban las nubes gotitas sabor a arándanos y los niños abrían la boca para que les cayera en la lengua.
Gustaba la Niña-fantasma observar todo detenidamente. Los pájaros besándose con sus rojos piquitos. Las palomas apareándose en el techo de la casa donde habitaba sus días sin fin y sin muerte. Los gusanos comiendo las verdes hojas de los pensamientos dormidos.
Le gustaba ver también al perrito negro que aullaba en las noches oscuras cuando los fantasmas salían de paseo. Suele ocurrir que en las noches oscuras los muertos salen a pasear porque en el día hay mucha gente y pasan através de sus cuerpos y sienten feo. El perrito pelaba sus grandes ojos y corriendo se metía a su casa tapando con su cuerpo la entrada, no vaya a ser que algún fantasma travieso se metiera a buscar huesos de rata y hacerse un collar de amarillos crujidos.

Los fantasmas tienen que andar con cuidado y no chocar contra la gente porque luego el corazón se lo llevan atorado en los huesos y no saben a quien perteneció. Eso de cargar corazones ajenos no deja nada bueno y tienen que dejarlos por ahí olvidados en alguna ventana sin que nadie los vea. Eso si alejado de los cancerberos que gustan comer corazones anónimos y desterrar emociones y lamentos.

El pequeño fantasma tenía el don de ver personas amorosas pero no le decía nada a nadie porque la juzgarían loca y la mandarían a la Casa de la Cañada. Casa donde mandaban a los fantasmas locos de amor que se enamoraban de la luna. O a las mujeres llorosas que buscaban debajo de las piedras flores de azar para llevar en sus coronas de ausencias.
Había niños que dieron su inocencia a cachorritos de estrellas y en el día se sentaban a esperar junto a los rosales a que iluminaran la vida sin que fueran molestados por nadie ya que se sentaban en unas manos vacías.
También encerraban a los hombres que le hacían cosquillas a la guitarra para enamorar mujeres con notas débiles de amor y les aventaban nardos para que hicieran una escalera al cielo y escaparse juntos allá donde vive el sol.
Las notas débiles estiraban sus bracitos y empezaban a limpiar sus sonidos para adormecidas cantar al amante en turno.

La Cañada estaba rodeada de sauces enormes que lloraban al ver tanta alma en pena deambulando por desamores y martirios.
Algunas veces se reían tanto por recuerdos de amores extasiados pero eran muy pocas ocasiones.

El fantasma de la niña gustaba de pasear cerca de la casa de La Cañada y treparse en los sauces para enredarse entre las ramas a juntar lamentos e infortunios que guardaba en el saco de yute que cargaba en su pequeña espalda.
Las risas de los habitantes de La Cañada las guardaba en una pequeña bolsa tejida con telarañas que buscaba en las noches de desvaríos provocados por el maullido de los gatos cazadores de pesadillas. La bolsa tenía hoyos suficientemente grandes para que las risas se escaparan y cayeran en las caras de personas tristes.

Cuando alguien llegaba a la casa, la niña se escondía debajo de las escaleras ahogando sus miedos. Alguna vez se quedó durmiendo sueños profundos arrellanada debajo del tercer escalón.
Sumida en irrealidades soñaba tener una familia que le abrazara en las noches en que la luna no salía. Todo se tornaba oscuro y le daba miedo su propia presencia.

Corría al espejo para intentar verse y buscar algo con lo que no se asustara consigo misma, pero sucede que los fantasmas no pueden verse al espejo so pena de gritar al ver que no existen.
Desolada corría a su escondite preferido: debajo de las escaleras donde la oscuridad era impenetrable, entonces abría sus enormes ojos azules y alumbraba el sitio hasta que los ojos vencidos por el miedo y el sueño hacían que las sombras se apoderaran de nuevo de ese lugar donde el pequeño fantasma que le tenía miedo a esos entes luminosos quedaba dormido en brazos del delirio.







jueves, 3 de febrero de 2011

Tamales y mujeres desafinadas.








Ayer fue 2 de febrero, Día de la Candelaria. Día en que los mexicanos pagan con tamales haber sacado el muñeco-perdón niño dios-el 6 de enero.
Se hace una fiesta con tamales y van todos los que uno quiera. Eso dicen porque nunca he ido a una tamaliza.
Snif! que vida vacía tengo.

En casa Barry y yo nos sacamos el muñeco-niño dios pues-, y como no si solo él y yo la partimos (la rosca).
Él dijo que en la noche cenaríamos nuestro rico y delicioso tamal calientito, hasta escuchaba el sonsonete de los vendedores de tamales ¨pida sus ricos y deliciosos tamales calientitos, hay de dulce, de chile y de mole, pida sus ricos y deliciosos tamales calientitos¨. ¨Pida sus ricos y deliciosos tamales calientitos¨, así hasta el fin.

Me saboree desde la mañana mi rico y delicioso tamal calientito verde porque no me gusta de otro sabor. Nada de sabores exóticos ni nada de eso. Verde o de mole y ya.

En todos lados se hablaba de los tamales y saldar la deuda del 2 de febrero. Hasta Jean Claude que está en régimen dietético nos dijo que hoy le llevásemos uno de los que nos dieran o hiciéramos.

Pero esperé cerca del final de la noche a que llegara Barry para saldar la deuda cosa que nunca sucedió porque no llegó con  mi rico y delicioso tamal calientito.

Y cuando pregunté el porqué me dijo que se fue a un bar. Entonces yo como soy modelo antiguo y en mi vida he visitado bares (no es cosa de risa) le pregunté si en los bares hay mujeres desafinadas como dice P´Pito o sea de mala nota.

Y él dijo que depende a cual bar vaya (hasta en los bares hay clases mmmta). 

Mi mente empezó a trabajar de prisa porque Barry estaba muy raro (ajá me dije). Le pregunté si había bebido mucho y él dijo que no pero como no acostumbra beber se marea hasta con rompope. Estaba muy graciosito y todo le daba risa  (mmm que raro estás Barry ).
Su cara estaba extrañamente roja y la lengua se le hacia trapo (mmm). Se empezó a poner la pijama haciendo strep tease o sea Barry por dios!.
Mis chihuahuas y yo nos quedábamos viendo dubitativamente.

Me preparó mi cena (eso si me gusta) mientras no le quitaba la vista de encima. Él sólo se reía (vaya con Barry).

Le pregunté si las mujeres lo habían besado y se reía, (ajá de nuevo). Si bailó con alguna y seguía riéndose (recontra ajá). Y por último le pregunté que si le gustaba que otras mujeres lo besaran y estalló en carcajadas (chingaos pos qué traís?) mientras se me acercaba peligrosamente.

No es que le tuviera miedo sólo es que las pocas veces que Barry bebe se transforma en pulpo. Con sus tentáculos quiere andar agarrando cu... cualquier cosa, lo que pueda, así que es mejor poner perros de por medio. Agarré a mi Babito porque Benito Tiki es gruñón hasta para las caricias y lo puse como escudo para que el tentáculo de Barry no me alcanzara.
Siguió haciendo la cena mientras mis ojitos escudriñaban cada centímetro de su cara y por si las moscas le dije que se la lavara (la cara, de eso hablamos).

Siguió riéndose y me dijo que preguntas haces Chikis (¡grrr!) eso quiere decir que si a todo lo que le pregunté.

Eso duele... pero... 

¿y mi tamal?.





miércoles, 2 de febrero de 2011

La Lechuza Mimí.

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Tic...

Tac...

Tic...

Tac...

Los minutos pasan convirtiéndose en horas.

Uno...

Dos...

Tres...

Si sigo contando borregos pronto tendré una cantidad impresionante de borreguitos lanudos saltando cercas.

Son las 4.13 de la mañana. Barry ha desaparecido. Mantengo mi mente fija en el techo recordando donde fue la última vez que lo vi.
Las patitas de Benito Tiki bajando las escaleras me dicen que Barry está abajo sin poder dormir, igual que yo.
Ya somos dos insomnes Barry.

Pum...

Pum...

Pum...

Mi corazón late tan fuerte que retumba el golpeteo en mis oídos. Un solo de tambor llevando el ritmo de un corazón contrito y ávido de serenidad.

¡Maldita enfermedad la odio!, me roba las pocas horas de sueño.

Escucho a lo lejos El Tren del Olvido. Me pregunto quien ahora se ha subido en sus vagones. Veo pasar frente de mi una cara triste, resignada partir hacía el País de las Sombras.
Aún no voy en el último tren. 

Sigo despierta. 

Barry sube a tratar de dormir. Me agarra la mano y la pone en su pecho. La aprieta para que deje de temblar. Está preocupado... igual que yo.
Me acaricia la cabeza y suspira profundamente tratando de pasarme esa tranquilidad que me ha robado alguien extraño.

Hoy me he visto al espejo y tengo unas ojeras impresionantes, parezco lechuza. Las ojeras son del tamaño del mundo. Se podría perder la mirada en esos círculos oscuros que rodean mis preciosos ojos tristes.

Soy una lechuza.

Soy la Lechuza Mimí desde hoy.

Quizá siendo lechuza no me pregunte cómo es que un joven se puede enamorar perdidamente de una mujer mayor.
No es que me importe pero...












martes, 1 de febrero de 2011

De como regresar a la infancia sin que te coma la nostalgia.









¨Hoy elijo ser feliz¨, me dije cuando abrí los ojos el sábado.

Me quedo pensando en el rumbo que van tomando mis sueños y que no quiero se hagan pesadillas. Y doy vueltas pensando y pensando y pensando.
Trato de oír mi respiración pero lo único que escucho es el golpeteo incesante de mi corazón que quiere salir corriendo a buscar un lugar donde no sufra mucho, poquito nomás.

Y me quedo hecha un ovillo en mi camita. Esperando que alguien se acerque y me de un beso y me diga que no pasa nada. Y vuelvo a dormir sin saber que esto así no funciona.
Duermo todo el día evadiéndome de una realidad que no me gusta pero que debo enfrentar. Y me duermo buscando en el sueño la solución o la claridad de mis pensamientos.
Y me despierta un beso de Barry que me acaricia la cabeza diciéndome ¨Te quiero Chikis¨ y así ya sé que todo ha pasado y que la nube negra en la que me subí no iba por buen camino pero sigue ahí.

Y me levanto y me doy cuenta que la vida funciona de diferentes maneras todos los días.Y se van dando encuentros y desencuentros que forman parte de esta vida mía.

El sábado regresé a la casa donde vi la cara de mi madre por primera vez. Aquella casa de la que salí para casarme y tener una  nueva vida. Oí los ecos de mi infancia. Los llantos de la adolescencia. Escuché las lágrimas por mis muertos.

Oí a mamá llamándome a comer: ¨Ven a comer Sol porque la sopa se va a enfriar¨, me decía y yo corría moviendo las trenzas de un lado a otro a probar las delicias de mi madre.

Volví a ver a mis padres muertos. Los encontré en mis hermanos sonrientes y con los brazos abiertos. Me abrazaron y me besaron y me quisieron y me amaron y me dijeron ¨Te quiero¨  y yo sólo sonreí porque volví a la casa que me vio nacer y oí las risas de todos los que ahí vivimos.
Y sentí a mi padre en el abrazo que me dio mi hermano. Vi la sonrisa quedita en la cara de mi hermana mayor. Volví a ver a mis padres en cada gesto que heredaron a los guerreros que son sus hijos.
Y nunca como entonces me sentí orgullosa de pertenecer a los apellidos ilustres 

El sábado escogí Ser Feliz y lo sigo siendo. A veces callada y a veces melancólica porque sé que en la tristeza también se asoman las sonrisas de mis muertos.










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Fui musa del Cantor de poemas alucinantes.

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón
de sol escondido
y mil silencios largos.
Es beso de agua
y luz de ciegos
en el desierto diario.
La leo y me leo.
La leo y la siento.
La leo y la quiero.
Vamos de la mano
desconocidos
y alejados
por los caminos
rotos y astillados
de la vida cansada
y del tiempo huraño.
Refunfuñamos por todo
y hasta en el infierno
tienen miedo
de que un día aciago
lleguen nuestros pasos.
Chocamos con mil horas
arañamos las rutinas
odiamos la compasión
nos dan risa los ángeles
y mucha pena los diablos.
Nos cansa todo
y más que nada
el resto de los humanos.
A veces herviríamos
a los que nos rodean
y otras daríamos la vida
por hacer reír a un chavo.
La Malque es un corazón
de sol escondido
y mil silencios largos.


Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.