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miércoles, 10 de agosto de 2011

Que poca madre







En San Luis Río Colorado, Sonora, México, el tipejo que ocupa el cargo de alcalde Manuel Baldenebro inició una campaña para que cada persona que lleve un perro callejero le condonen impuestos prediales o del agua a doscientos pesos por cada perro que será sacrificado aunque digan que su muerte será sin dolor. ¿Cómo saben que no les dolerá? 

Para que no se vea como cacería, el alcalde acepta solo un perro por casa. Así que si usted vive en San Luis Río Colorado y hay muchos perros por su colonia, puede cazar a uno y le darán doscientos pesos por la vida de ese perro que lleva arrastrando con una soga.

Es inhumano, es una vergüenza y lo es más para las personas que han llevado a los perros para que les den el descuento, 17 000 según cifras que manejan ¿Cómo pueden comer sabiendo que eso que se están llevando a la boca se compró con la vida de un pobre animal? La sobrepoblación de perros callejeros se ha convertido en un problema de salud pública y el alcalde tomó esta medida para acabar con el problema. Muerto el perro se acabó la rabia, nunca mejor dicho el refrán, que vergüenza.

No me cabe en la cabeza que alguien pueda ser tan desgraciado para llevar a un perro a la muerte segura y además que den una recompensa por eso, me parece inconcebible.
No soy activista, no soy quien para juzgar pero es tener poca madre lo que hacen. Primero el echarlos a la calle, si no pueden mantenerlos para qué hacerse de una mascota.
Después cazarlos para obtener un descuento, me enoja saber que estemos llegando a tal grado de deshumanización que seamos capaces de llevar perros al sacrificio por dinero. No me sobra el dinero, pero no creo que aún estando muy necesitada llevaría a mis perros ¿No piensa la gente que ellos también sufren? ¿Qué les pasa?

Admito que cuando era joven maltraté a mis mascotas, y me avergüenzo de ello pero ahora trato de enmendar los errores viendo por los perritos que andan en la calle. No por todos pero si por los que se cruzan en mi camino.

Hay formas de hacer las cosas y esta no me parece la más adecuada más bien me indigna y me provoca tristeza saber que estamos en decadencia.
Yo sufro hasta por mis mascotas virtuales cuando no les doy de comer. A los perritos de la calle les doy algo cuando se me acercan  porque no puedo llevarlos a mi casa, no los maltrato, no les hago daño entonces por qué la gente no piensa un poquito en ellos, por qué no piensa que son seres que sufren y que les duele el abandono al que los han confinado.

¿Qué sigue?












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales