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domingo, 31 de enero de 2010

Tan azul como los sueños.




He tenido oportunidad de viajar a diferentes estados del país, no tantos como yo quisiera, pero los que he visitado me han dejado gratas experiencias.

Un de esos estados es Sonora, que se encuentra al norte del país.
Viví casi cuatro meses en Hermosillo, es en el único estado donde me quedé a vivir un tiempo. Cuatro meses en donde hubo muchas emociones fuertes pero también muchas satisfacciones.

La gente se reía de mi forma de hablar, ¨cantadito¨ dicen que así hablo, alargo las palabras según ellos. Según yo hablo normal.
Les gustaba como hablaba y yo siendo de pocas palabras, me apenaban y me quedaba callada hasta que de alguna forma me atiborraban de preguntas y tenía que contestar para de nuevo reirse de mi, claro en son de broma, nunca me faltaron al respeto.

Había un muchacho que me pretendía ¨Panchito¨, me hacía reir mucho y me hablaba para escuchar mi voz peculiar.
Me decían ¨Guacha¨ , me parece que así les dicen a los de otros lados, no lo sé, pero así me decían.
Incluso cuando regresé a mi casa así me dijeron por un tiempo.

Su gente es de las mejores con las que he tratado. Son muy sencillos y agradables.
Me trataron con cariño y amabilidad, no como en otros lados donde me hicieron muchas groserías solo por ser del DF.
¿Que no todos somos mexicanos?.

De los últimos días de mi visita ahí, me llevaron a conocer varios lugares y entre ellos estaba Bahía de Kino, el lugar más maravilloso que han visto mis ojos.

Su mar tan azul que lastimaba la vista. Aguas tan profundas que invitaban a quedarse a contemplarlas para siempre.
Solo pude quedarme unas horas, pero eso fue suficiente para enamorarme de ese lugar. Nunca me cansé de ver el mar, mi vista se quedó fija en él por mucho tiempo.
Podían haber pasado muchas horas y ahí me habría quedado contemplando la profundidad de mi vida y lo complejo de la realidad.
No he regresado en todo este tiempo.

Quiero volver a Sonora,
Quiero ir a Kino,
Quiero ver sus aguas azules,
Quiero caminar en sus arenas tibias.

Moveré mis influencias, sé que este año puedo regresar.
Lo sé.
Es un sueño, pero mis sueños últimamente se han hecho realidad.
Habrá que ahorrar desde ahora.






viernes, 29 de enero de 2010

El extraordinario Pogh.






Tiene 16 años.
Es alto, espigado, de cara risueña, usa lentes, tiene frenillos que usa cuando quiere, le gusta la música, el futbol, las películas de terror y los videojuegos.
Odia la escuela.

Ha vivido por temporadas en mi casa, desde muy pequeño.
En vacaciones es normal verlo por aquí estudiando conmigo porque siempre se va a extraordinarios. Tiene la mala fortuna de ponerse a estudiar cuando el semestre está por terminar pero lo saca adelante.

Hace un largo recorrido de su casa a la escuela y puede que ese sea un  pretexto para faltar aunque su madre no lo sepa, pero es solo algunas veces no siempre falta.
Ella siempre ha trabajado y mantenido a sus tres hijos y ha querido que sean muy independientes, los deja que resuelvan sus problemas solos y aunque esté al pendiente muchas veces no está con ellos.

A Pogh no le gusta eso, quiere una mamá... y no estar solo.

Muy pocas veces nos visita porque su mamá no lo deja venir, se pone celosa del cariño que nos tiene y no lo deja visitarnos, así que cuando lo veo por el msn me pongo a platicar con él.

Últimamente lo he visto mucho y me extraña porque debía estar en al escuela.
Me lo ha explicado.
Reprobó tres materias y se fue a extraordinarios, los presenta hoy viernes y los tiene que aprobar para poder pasar al siguiente semestre. El último de bachillerato automotriz que está estudiando. Su sueño es trabajar en donde se arman los carros de carreras.

Sé que va a pasar los extraordinarios, no sé como pero los pasa. Lo que me preocupa es otra cosa.
En su avatar tiene una lengua perforada... es la de él.
Lleva dos perforaciones, claro que su mamá no lo sabe... pero yo si. Me hizo prometer que no diría nada a su madre pero no quiero que se haga más.

No sé que lleva a los jóvenes a perforarse pero no quiero que el Pogh se siga haciendo más hoyos, y aunque le digo que al rato va a parecer coladera él solo se ríe y me dice que no me preocupe.
Es buen  muchacho solo falta que alguien lo oriente y yo estoy para eso. Aunque sea por msn pero estaré ahí. Aprovecharé que me tiene confianza y que me quiere mucho para influir en él. No es malo solo está un poco solo.


He sacado a mis dos hijos adelante y sé que con él me será un poco más difícil pero lo lograré. Después de todo creo que he hecho algunas cosas bien y entre esas cosas ha sido el de educar a mis hijos y hacerlos personas de bien.

Así que... seguimos contigo Pogh.











jueves, 28 de enero de 2010

Algunas veces el sexo me da risa.






Nací en una familia tradicionalista en donde la palabra ¨Sexo¨ no debía pronunciarse ni por equivocación. Nadie la decía so pena de que nos callaran la boca en menos que canta un gallo. Nunca nos castigaron por decirla. Nunca la dijimos.

Sexo...

Sexo...

Sexo..., no suena mal no sé porqué habría que tenerle miedo.

¿A que hay que tenerle miedo, a la palabra o al sexo mismo?.

A ninguna de las dos.


Empecé a conocer todo lo referente al sexo ya de adolescente porque en la preparatoria había una poca más de soltura para hablar de ello pero tampoco se sabía mucho. Era un tema al que no le dábamos la mayor importancia, a nadie le interesaba hablar o por lo menos todos lo evitábamos.

No sabíamos como se engendraban los hijos, tan sencillo como eso. Nunca nos lo preguntamos. ¿Y cómo era que los padres tenían relaciones con tanto chamaco al rededor?, no lo sé.

Pero la vida cambia y ahora en mi segunda adolescencia ( si niños, estoy en la segunda adolescencia, luego les explico),  estoy aprendiendo todo lo que no aprendí en la primera y sufriendo más que en la primera porque tengo dos hijos que son como mis padres, pero con un carácter más férreo que el mío y eso si es agobiante.

Ahora con lo que he aprendido creo que otra habría sido mi vida con toda la información que tengo y no me refiero en cuanto a mi esposo, me refiero a que tal vez habría esperado un poco más para casarme o ya viéndolo friamente tal vez ni me hubiera casado, habría buscado más jajjaja  ( no es cierto KIKU  no le vayas a decir a Barry).

Pero el hubiera no existe.

En internet he encontrado mucha información sin buscarla, no la busco solita llega  a mis manos, digo a mis ojos.
No  he necesitado esa información aún. Todo lo que he aprendido es gracias a los jóvenes amigos que tengo. Tampoco es que se la pasen hablándome de sexo, si no que hablan de la forma en que llevan su vida al respecto.

Yo hago preguntas y ellos me contestan y así de sencillo aprendo. Nunca me he asustado por lo que me dicen ni me preocupo ( algunas veces si) , hay otras cosas que realmente si son preocupantes, todo fuera como hablar de eso.

En fin...

Ahora hasta sé que hay sexo cibernético, tendré que practicarlo, digo, tendré que preguntar como se hace.
Está bien, está bien ya sé como se hace. Un amigo me enseñó, bueno me dijo como hacerlo. Bueno, no me dijo como hacerlo, me dijo como se hace.
Yo no... quien quiera, osht!.

Hay personas que de pronto entran a mi blog, me dejan comentarios y voy a ver quienes son y ¡Oh, dios mío!, pero que barbaridad, pero mira nada más que cosotas, digo... este... me salgo inmediatamente del blog.

Bueno pues, me quedo a revisar de que hablan, miro un poco y cuando veo que no me interesa pues me voy.
Pero si me interesa, ¡Madre de todos los santos del cielo!, me van a salir perrillas.
Tienen razón mis hijos en preocuparse por mi cuando estoy sola jeje.

No pasa nada. Soy segunda-adolescente responsable.

Veo imágenes, ¡pero que imágenes! y no es que me escandalicen, es que... nunca había visto nada semejante. Pero que cosas dios santo. ¿A poco así son?... ¿en serio existen?... ¿o es pura ficción?, jeje

¡Que calor me dió!..

El hablar de sexo puede ser un tema serio, pero para mi algunas veces no lo es y es que hay cosas de las que me entero que hacen que inmediatamente suelte la carcajada.
Los hombres son los que menos inhibiciones tienen para hablar. Las mujeres solo se limitan a contarme por encima y ya, lo doy por entendido y no pregunto. Las mujeres involucran más los sentimientos que el cuerpo.

Lo dicho, si toda esta información la hubiese conocido mi generación, otra cosa sería. Porque si bien es cierto que habemos muchas personas que tenemos dos siglos casados porque así lo queremos, hay otras que solo permanecen unidas porque lo dijo el sacerdote y no porque realmente lo quieran y lo que los separa es precisamente el sexo.

A mi no, es obvio, ja! (Esperen le pregunto a Barry).

El permanecer casados tanto tiempo implica llevarse bien en muchas cosas pero una de las primordiales es el sexo, sin eso cambia abruptamente  el panorama.

Y eso... eso si no me da risa.











miércoles, 27 de enero de 2010

Jalacables.





La noticia que apareció el lunes sobre el ataque a un futbolista del club América, hizo que los diferentes medios se movilizaran para conseguir la mejor información.

El suceso se tenía que manejar con mucho cuidado por ser quien era la persona que fue atacada y por el ataque mismo.
Salvador Cabañas jugador paraguayo radicado en México, fue la víctima de este suceso desafortunado.

Había que buscar toda la información que se pudiera y con KIKU la prontitud para tener los primeros datos era primordial.

Las manos, los ojos, los oídos eran insuficientes, había que pedir ayuda a quien se pudiera, no importa que a quien se pida ayuda no tenga ni idea... como yo.

Así que se conectó muy temprano y me dijo: ¨Nena necesito que me hagas un favor muy grande¨.
Yo como siempre muy atenta contesté que era lo que quería y puse manos a la obra.

Barry -dije- sintoniza el canal dos horas menos, necesitamos ver la noticia del ataque a Cabañas  y saber  que fue lo que pasó.
Las noticias eran muy escuetas, casi no había información así que tuvimos que sintonizar los noticieros de  Azteca, Televisa, TDN, TVC,  en fin todos los canales de deportes en donde hubiera algo pero en ninguno pasaban más de lo que ya se sabía.

Mientras que iban dando poco  poco los pormenores del ataque, yo me comunicaba con KIKU a tráves del msn y le decía lo que iba pasando y buscando además información por internet ( de algo está sirviendo haber aprendido a manejar la computadora).

El trabajo de Barry era seleccionar el canal que yo le dijera, eso si que era pesado, ufff! me canso de solo pensarlo, pero es que él siempre se encarga del trabajo rudo.

Monitoreamos varios canales hasta que conseguimos lo que ella quería, una entrevista con un alto ejecutivo del club América.
Objetivo cumplido.

Ella admira a muchos futbolistas. Se sabe la historia de cada uno de ellos y sabe mucho de deportes. Incluso Barry le hace preguntas díficiles para que se ponga atenta y tenga los datos importantes siempre presentes.
Lo de Salvador Cabañas la tenía impactada porque él tiene apenas 29 años y su vida de futbolista puede que se haya acabado.

En fin...

Estuvimos casi 4 horas viendo canales deportivos y pasando información para ver si surgía algo nuevo pero ya no hubo más.
Así que nos dió las gracias y nos dijo que le habíamos salvado la vida.
No sé porqué si solo estuvimos viendo la televisión, bueno si fue un martirio porque ver cuatro horas seguidas la tv es demasiado para mi.
Tengo casi un año sin apenas mirar la tele, pero todo sea por ayudar a KIKU.

Ya una vez le ayudé a hacer una entrevista y aunque al final vimos a la persona, nunca la entrevistamos.
Estoy en contacto con lo que hace en su trabajo y es muy apasionante. He grabado unos promocionales, le ayudo a monitorear, a veces tengo que ver partidos de futbol ( martirio para mi) , pero me gusta porque le ayudo.

No importa que sea su chalana o su jalacables como dice ella, el verla satisfecha me alegró el día.
Sacó adelante su trabajo con la ayuda de sus padres, jalacables o chalanes según el papel que nos toque jugar.







martes, 26 de enero de 2010

Bunbury tuvo la culpa.





Cuando estoy sola escucho música de Enrique Bunbury, tengo tantos discos de él que aún no ha terminado por aburrirme y si me aburre escucho los discos de Héroes del Silencio, siempre lo hago cuando estoy sola.

Anoche no fue la excepción.

Escuchando ¨Lejos de la tristeza¨ , y escribiendo algunas cosas en la computadora, ví a través de la ventana de la sala que llegaron Kiku y Barry y ví que Barry hizo una cara extraña.

Abrieron la puerta y me preguntaron porque no contestaba el teléfono, ¿cómo, si ni siquiera lo había escuchado?.

Cuando estoy sola en casa debo subir el teléfono para oirlo porque con la música no lo escucho.
O para no estar bajando, pues lo subo debido a que he estado a punto de partirme la madre por bajar de prisa a contestar y lo peor es que bajo corriendo y cuando contesto... cuelgan. ¡Maldición!
Voy subiendo y vuelve a sonar y contesto y cuelgan, agggg! por dios.

Ayer lo subí... craso error, se me olvidó bajarlo. Para Barry el que el teléfono no esté en su lugar y que no contestemos por estar oyendo la música en volúmen muy alto, es casi una ofensa.

Él dice que va a poner otra extensión para que pueda contestar arriba, pero no me fío de Barry, dice muchas cosas que no hace.

Así que cuando corrí anoche porque me dijeron que estaba sonando el teléfono, ya habían colgado y Barry tenía una cara de enojado que me hizo mejor quedarme callada, el demonio se le había metido, así que lo mejor era mantenerme calladita y muy quietecita, sin dejar salir la furia que se estaba apoderando de mi.

Para mi mala suerte, volvieron a llamar y era mi hermana, la que no tiene empacho en hacerme ver mis errores sin la menor piedad y si estoy enojada como ya lo estaba anoche, peor.
Ella es capaz de verme tirada y dejarme ahí, hasta que yo sola me pueda levantar. No sé si eso sea bueno, pero nunca me ha gustado su forma de ser.
Pero no voy a hablar de ella.

Así que cuando Barry me preguntó ¿en dónde está el teléfono?, mi mente viajo a través del tiempo y me acordé que lo dejé en la recámara de Kiku, subí corriendo y le dije a Barry que no había sonado. Kiku dijo que si,

Toing!!!

Tuve que dejar de escuchar al papacito de Bunbury, apagué la computadora ( mi sexto sentido me dijo que lo hiciera) me tomé mis pastillas adelantadas y me subí a dormir a las 9.30 de la noche.

Parezco gallina, nunca me duermo tan temprano.

Y todo porque Enrique se puso a cantarme y no me dejó oir el teléfono.






lunes, 25 de enero de 2010

Fantasmas limpios.








Sus manos tallaban con fuerza las camisetas de los pequeños. De dos en dos para poder acabar pronto la pila de ropa sucia que aguardaba al lado del lavadero esperando su turno. El lavadero donde mi madre dejó sus pulmones y la mitad de su vida.

La llave del agua dejaba caer en la pileta el líquido transparente que enjuagaba las travesuras de los hijos,  marcadas en las rodillas del pantalón o en las camisas que de tanto usarse podían escribir un libro completo de aventuras ganadas con espadas de madera y soldaditos de plástico.
O aventuras perdidas con los otros hermanos con canicas y carritos de cartón y fichas de refresco.
Las derrotas eran pagadas con un chicloso o el muñeco favorito y que se olvidaban después de compartir un dulce y se sellaban con un abrazo fraterno.

La tierra con la que jugaban dejaba rastros en sus caras y cuando las lágrimas llegaban por algún motivo, el camino que dejaban quedaba marcado en su carita, que después era limpiada por la madre con un trapo mojado y un beso rápido para regresar afanosa a seguir lavando gestas heroícas.

Al rededor de la casa limitando su territorio, la barda de piedras colocadas por el padre para hacer ver a sus hijos que de ahí no se pasaba.
¨Nadie sale sin mi permiso¨, decía el padre con voz de trueno.
El límite de sus sueños ( si es que los sueños tienen límite),  era la barda de piedra, solo se podía atisbar el futuro por las rendijas que quedaban entre piedra y piedra y por donde los pequeñines se asomaban  a ver la vida.
Era por donde echaban a volar la imaginación pero sin dejarla volar tan alto para tenerla a la vista, segura y que no se escapara.

La madre se levantaba desde muy temprano a lavar para poder aprovechar las horas de silencio que antecedían al bullicio, que empezaba cuando uno de los niños despertaba y este comenzaba a molestar al otro.
Y el otro al otro, como fichas de dominó que cae una tras otra, hasta que el más pequeño pedía con llantos urgentes un biberón para poder saciar su hambre matutina.
Así hasta que la casa estiraba sus brazos, y con un bostezo fuerte anunciaba a la madre que era hora de dar el desayuno.

Mientras la ropa blanca que mamá había tallado quedaba tendida en las piedras para que el sol le ayudara a dejar blanca una ropa que con solo verla, no se podría adivinar de que color era antes de usarse.

Todo el día, todos los días los lazos estaban ocupados con ropa secándose.
Sin descanso la madre los llenaba con ropa mojada y dejaba que el tiempo y el sol hicieran el resto para poder meterla ya seca y de nuevo esperar cómodamente doblada a ser usada.

En las noches, cuando la mayoría de los hijos estaban dormidos, me gustaba asomarme al patio. Veía la ropa blanca que atada al lazo, se movía al compás del viento. La luz de la luna alumbraba con reflejos plateados un montón de entes blancos que querían escapar de los lazos a los que estaban atados con unas pinzas.
Parecían fantasmas queriendo soltarse para poder por fin encontrar el descanso eterno.
Fantasmas limpios de dolor y de llanto.sin peso ya que los tuviera anclados a los recuerdos de alguien.
Fantasmas que no me asustaban.

¿Cómo podían hacerlo si eran fantasmas limpios?, fantasmas buenos.
Fantasmas lavados por las dulces manos de mi madre.








domingo, 24 de enero de 2010

No, esto no me puede estar pasando...




Soy un ama de casa normal, bueno no normal solo diferente.
Hago muchas cosas que hace un ama de casa normal.
Pongo la lavadora, la secadora y hago comida ( menos sábados y domingos), baño mascotas, leo, plancho ah! no, eso no hago.
En fin, lo que hace toda ama de casa.

Y me ocurren cosas que le pasan también a la mayoría de señoras.


¡¡¡Se descompuso mi lavadora!!!


Por dios, eso si es un gran drama, ¿qué voy a hacer?, ¿llevar la ropa a la lavandería?, no me gusta que echen mi ropa en otra lavadora que usaron para la ropa de otra persona, entonces ¿qué voy a hacer?...

Y no conforme con eso...

¡¡¡Se reventó la banda de la secadora!!!, no puede ser... esto no me puede estar pasando a mi, no por dios.

¡¡¡Ya sé!!!

Actuaré como toda señora normal.

Dejaré que el marido le encuentre la solución al problema, mientras tanto yo ...

Yo...


Yo...


Yo...

Me pongo a gritar aggggggggg!!! ¡¡¡ Auxilio!!!

No...

Mejor me tranquilizo y me pongo a ver películas o a terminar de leer mi libro, o a escribir en el blog, no importa que mi casa sea un desorden, aún tengo un poco de tiempo para pensar.

Esto no me puede estar pasando...


Esto no me puede estar pasando...


Esto no me puede estar pasando...

Seguiré escuchando a Joaquín Sabina mientras doy vueltas pensando que hacer con la ropa mojada que se quedó en la lavadora...

Snifff!!!

Esto no me puede estar pasando y en domingo, no por favor... una reina no debe sufrir esto... agggg!


¡¡¡Help!!!








sábado, 23 de enero de 2010

Teclas...






Mis dedos se están acostumbrando más cada día a la sensibilidad de las notas salidas de mi teclado.
Estoy por ahora aprendiendo sola a tocarlo. El profesor que me iba a enseñar nunca está en su salón entonces buscaré otro.

Mientras encuentro a uno, lo que hago es aprender a acomodar las manos, pero cuesta mucho trabajo porque solo acomodo los dedos en las teclas blancas y las negras no las toco.
Además de que la mano izquierda se me olvida que existe y solo toco con la derecha.

Hay veces en que pongo la voz guía para que me vaya diciendo que tecla tocar y así es más fácil.
También anoto el número de tecla que es el número de mi dedo y así va saliendo poco a poco la melodía.

Busqué algún método por Youtube, pero el profesor que enseñaba no sabía ni los nombres de los dedos, así que mejor lo dejé por la paz.
Aprendo más rápido sola que con ese maestro que no sabe lo básico.

Estoy aprendiendo Habanera de Bizet, es muy fácil. Ya toco varios acordes seguidos sin equivocarme.
Esto de las teclas me está gustando, primero las del teclado de la computadora y ahora las del instrumento musical.

Debo aprenderlo a tocar porque como no lo he usado casi desde que me lo regalaron, entonces ya me lo advirtieron ¨Lo usas o lo vendo¨ , pues mejor lo uso.

Cualquier día llego y ya no esta y me voy a enojar mucho, así que prefiero usarlo antes de que lo vendan, porque ya tenían comprador.

De cualquier forma es mío y no lo pueden vender, pero tienen razón en decirme que lo quería y ahora que ya lo tengo no lo uso.

Tampoco quiero que piensen que solo fue un capricho, así que será mejor que aprenda pronto.

Ya contacté a otro maestro de piano, a ver si este se sabe por lo menos el nombre de los dedos. Y no que se la pase diciendo, ¨perdón me equivoqué¨.

Parece maestro de la SEP.



viernes, 22 de enero de 2010

Venus y sus títulos. (O lo que es lo mismo, fuera niños).






Nunca en mi vida he visto un canal pornográfico.
Bueno si, una vez que fuí a... este... no, no, mentira nunca he ido a ningún lado.
Alguna vez intenté ver un canal de esos pero la verdad prefiero usar la imaginación y como esta es muy prolífica pues entonces...
Verán, una vez que estaba con... er... cerré los ojos y... nooooo!, de eso no se trata el post.

Bueno, pues una tarde de esas en que no hay nada que hacer y tu hija,( la gran compañera de tus aventuras que no se pueden contar ni a tu conciencia), viendo en que entretenerse después de que la estilista decidió que otra cabeza para arreglar era más importante que la tuya y decidiera dejarnos plantadas, Kiku tomó el control de la televisión y se puso a buscar programas. Series de las que le gustan a todos los jóvenes de hoy. Al menos muchos hablan de Dr. House, Big Bang theory, Las nuevas aventuras de la vieja Cristina y no sé que más. Pues buscando una serie de esas, fue al canal de programación y dió con Venus.

Venus y Juicy, dos canales pornográficos.
Quiero decir que no hemos nunca contratado un canal de esos, vienen en el paquete de cable. Aunque no me crean nunca hemos contratado uno, no lo necesitamos... creo... hasta ahora.

¡Chécate esto mamá!, me dijo Kiku y empezó a decirme nombres de películas o programas de ese canal. Yo  escuchaba atentamente.

¨Amor de peluche¨: Pues no me imagino como puede ser ese amor, así que pasamos al siguiente.

¨Apóstoles de nuestros senos¨. Ah caray! eso se oye un poco irreverente.

¨Mi querida anaconda¨. No sé quien pueda querer tanto a una anaconda pero en fin, jeje. ¡Achís! ¿será qué...? no, no quiero pensar.

¨Sexo entre negros¨: ¿Qué?, ¿no pueden tener sexo los negros o qué?, ¿también les prohiben eso?.

¨Grande, negro y poderoso¨: ¿Quién?.

Así estuvo Kiku diciéndome los títulos pero de pronto dijo con su peculiar lenguaje: No mamar, oye esto:
¨Hasta que chorreé 2¨. ¡Madre de Guadalupe!, pero niña por dios.
La sangre se me fue a la cabeza y mis mejillas se pusieron color rojo subido, bueno no tanto, pero al menos rojitas si... las mejillas, em... mi carita pues.

¨Audiciones de sofá 3¨. No sé porqué habría que haber un sofá para una audición y de qué sería, pero ya no pregunto, no vaya a ser que la nena me explique y me ponga colorada.

Seguimos...

¨Apenas 18, montando al equipo¨. Ahhh! ¿qué querrán decir con eso?.

¨Enormes pechos naturales 6¨. Mi imaginación no da para tanto, tal vez sea como esa ¨actriz¨ que se ha operado mil y una veces y aún está pensando en aumentarse otra vez el busto.

¨36 Doble DD de pecho¨. Otra de pechugonas. ¿Porqué a los hombres les gustarán las mujeres con pechos grandes?, no tengo idea. Mi hermana dice que es porque nunca terminan de criarse.

¨El más grande que he tenido¨. ¿Más grande qué?.

¨Madres 100% deseadas¨. No le veo ningún atracivo al nombre, pero como soy mujer tal vez sea por eso, no deseo a ninguna madre.

¨Vecinas golosas¨. No puedo imaginar a mis vecinas... no... no.
Sacudo mi cabeza para no imaginarme a la señora que vende tamales, acariciando a su esposo... no...no por dios.
Es como cuando evitamos preguntarnos como es que nacimos. El solo imaginar que nuestros padres también tuvieron sexo para concebirnos, hace que nos asustemos y tratamos de no cerrar los ojos para no verlos.
Ni modo que las madres hayan sido preñadas por el espíritu santo. No niños, las madres también sienten y gozan, ¿ya qué?, ya estamos hablando de esto.

Bueno ya, que yo también tuve padres y también sacudo mi cabeza para no pensar en eso.

Despejo mis ideas y sigo escuchando a Kiku , leyéndome los títulos que de plano me dejaron sorprendida.
Fueron estos.

¨12 Pulgadas¨. ¡Jesucristo vencedor aplaca tu ira y tu rigor!, ¿qué hombre tiene 12 pulgadas de algo?. Lo único que se me viene a la mente, es ¿cómo podría caminar con semejante cosa?, no lo sé.
No sé como podrían hacerlo, es más tan solo para ir al baño creo que necesitarían ayuda y además ... ya... no quiero pensar.

Kiku y yo estábamos muertas de risa, imaginando lo que decían los títulos. ¿A quién se le ocurren?.

¨Mujerzuelas aeromozas¨: Bueno, en todos lados hay mujerzuelas, no me asombra.

¨Chicas traviesas¨: Normal no le veo nada de malo al título, bueno si... un poco.

¨Patrulla de pechos grandes¨: ¿Puras pechugonas de policías o cómo?.

¨Dóblate y recibe¨: Ahhhh! por Dios de todos los cielos. Eso si suena medio friki.

Y así, muchos títulos muy sugerentes en esos canales que me pregunto: ¿quién los ve?.
Si, si, ya sé quien.
Pero al menos yo no.

No pudiendo soportar tanta risa, decidimos que era mejor ver Big Bang theory, ahí solo tengo que leer y no usar mi imaginación, que estaba ya cansada de tanto ir y venir...
no...
... digo, de tanto pensar.

A ver, dejen anoto el teléfono de contratación de... er... ¿que?, voy a contratar National Geographic.













jueves, 21 de enero de 2010

Sobre las feas y lo que se siente.





Nunca me he sentido fea, tampoco es que sea una belleza pero me acepto como soy no tengo ningún  problema.
Algunas veces si me despierto con una cara que asusta, pero es según como haya dormido. La ojeras características en mi cara no me importan. He probado muchas cremas para que se me quiten cosa que nunca pasó, así que decidí vivir con ellas el resto de mis días.
Uso mascarillas para que mi cara se mantenga joven . Una mascarilla exfoliante que uso me ayuda mucho a tener un cutis lindo, pero hay que pagar el precio de ser bella y es que la última vez que la usé, Babo Alejandro mi chihuahua corrió a esconderse bajo el sillón... che perro hijo de su chihuahueña madre.
.
Soy bajita, promedio normal de estatura de las mexicanas de antes porque ahora crecen más las mujeres, pero tampoco me crea problema aunque me digan Chikis que siempre he dicho que suena a nombre de perro.

No soy gorda ni flaca, dependiendo de quien me vea. Soy algo ¨normal¨.

Me ha tocado que me digan fea y he querido matar a la persona que me lo dijo. No es que lo sea... es que me ofende en gran medida porque pienso que el mayor insulto que se le puede hacer a una mujer, es que le digan fea... o señor.

Toing!!!

Ayer fuí al banco y la cajera muy linda me dijo ¨¿en qué más le puedo servir señor?¨, ¿qué?, dios mío me dijeron señor. Nunca he visto un señor con capita muy cuki y coqueta, ¿o si hay para señor?.

Pero en lugar de enojarme cosa que hubiera hecho de inmediato, le pregunté a la tonta cajera, digo a la amable señorita hija de su ... che  madre: ¿señor?, ¿o sea que de nada sirve que me depile y que me maquille si me vas a confundir con un señor? y ella muy apenada me dijo: perdón es que no la ví bien.
Hija de Banamex, lo malo que no le pude decir nada más porque me dió risa, que si me hubiera agarrado de malas, mínimo la mato.

Me sorprendió la forma en la que reaccioné, incluso se lo platiqué a Barry y el muy mono se lo contó a medio México, pero en lugar de enojarme, me reí mucho. Hasta ni yo me la creo. ¿Pero... confundirme con un señor?, no es que piense que los señores sean feos, pero... con un señor?... eso duele.

Y es que tal vez porque alguna vez me dijeron fea, me trauma mucho oir que digan que una mujer lo es. Es cierto que hay algunas que si están como para cirujano pero bueno, no se puede tener todo en la vida. Yo soy muy inteligente así que no me podían dar más belleza porque sería un insulto ser perfecta. Además no puedo decir como alguien que conozco: ¨Que se mueran las feas aunque me quede sola¨, eso no podría decirlo, ¿qué haría sin nadie con quien platicar?, jaja

Lo que nunca he entendido y tal vez porque no soy hombre es: ¿por qué a los hombres les gustan las mujeres  bonitas y bien formadas aunque tengan un cacahuate en el cerebro?, ¿será porque no las quieren para pensar?.

¿Y porqué a las feas no las quieren si tienen lo mismo que una bonita solo que en feo?, total cerrando los ojos se  hace lo que uno quiera y hasta es más emocionante. Digo, es lo que me han dicho.

Ahora bien, ¿porque algunos hombres dicen cuando ven a una mujer bien formada: ¨eso es mujer y no lo que tengo en casa¨ ?. Y muchos de ellos están panzones o huelen mal o se creen muy guapos.
No entiendo.

A mi lo que me hace feliz es que cuando me vean no se espanten, ja!, es que en serio, se siente muy feo cuando le dicen a una mujer que esta fea.

Bueno, es lo que me dijo la prima de una amiga.















miércoles, 20 de enero de 2010

Quiero decirles... a manera de comentario.






Si bien es cierto que mucha gente que me leé sabe del porqué de mis depresiones aunque algunas veces se les olvide ( no tendrían porque estarlo recordando), quiero decir algo que merece la pena aclarar porque pienso que los comentarios sobre el post de ayer lo merecen.

Las depresiones que me atacan de pronto no sé de donde vienen o de donde salen. Me pregunto porqué si estoy bien de repente la tristeza, la apatía o el enojo me invaden y se lo he preguntado al neurólogo.

Él me dice que el Parkinson trae consigo un extra y ese extra es la depresión salida de la nada. Aún cuando fuera la persona más alegre del mundo, si el fuckin´ Parkinson dice ¨hoy te deprimes¨ , pues me chingo y a deprimirme aunque yo no quiera, me tira sin siquiera poderme defender. ¿Cómo luchar contra eso?, además de que he pensado que estoy muy joven para que me dé la tembladera. El lidiar todos los días con lo mismo no me da oportunidad de tener actitud positiva cada mañana después de tener los ojos abiertos casi toda la noche. El que amanezca ya es bueno no importa como.

Cuando estoy quieta es cuando el temblor se presenta más y es cuando  me recuerda que está ahí para fastidiarme la vida si me dejo Mi mano empieza a temblar y debo moverme para olvidarla por un momento. Si bien es cierto que alguien que no sabe que tengo Parkinson no se da cuenta de ello, pues es obvio que yo si. así que debo tomarme la pastilla para que deje de temblar como señora miedosa y chillona.
Es lo único que me hace temblar sin miedo.

La única manera que he encontrado para hacer que mis depresiones no me duren más de lo que debe, es escribir.
Debo escribir para que no me vuelva loca y es lo que hago. Escribo en el blog todo lo que me sucede, lo que me transtorna, lo que me duele o lo que me hace reir.

Los que me conocen lo saben y me entienden y los que no, pues debo explicar no para justificar, solo para que sepan y comprendan que si me azoto no es porque yo lo quiera.
Después de todo debo agradecer que la depresión no me dura más allá de un día gracias a mi carácter fuerte que no se deja intimidar por una enfermedad de cuarta que no me va a ganar aunque a veces me tenga con el agua hasta el cuello.
Hasta cuando hacen chistes sobre la enfermedad me río, no hago drama por ello.

Siempre hay personas que aún cuando no estén cerca  me ayudan, como lo es Kiku, o la princesa Nueris que de alguna manera a través de la computadora me están monitoreando para saber si estoy bien.
Además de hablar con un buen amigo que me hace reir mucho y mensajearme con una amiga que me pone en mi lugar con sus palabras duras. Recibo las palabras muy tiernas de alguien que siempre está al pendiente de mi, lo cual agradezco en el alma.
Así que la depresión me dura menos de lo que me tardo en pensar como salir de ella gracias a todo eso.

Entiendo que hay problemas que están pasando en otros lados muy graves, entiendo que parece que me gusta sufrir y entiendo que soy un alma dura porque viendo lo que pasa a mi alrededor lo único que me importa es mi enfermedad, supongo que así es. También entiendo que les importo y por eso siento que a veces me regañan... lo entiendo todo a la perfección.
No soy insensible, veo lo que pasa pero está muy lejano... ajeno a mi por duro que parezca. Hago lo que puedo ayudando un poco pero no puedo hacer más, también me ubico en mi realidad.

Hoy iba a contarles que después de hablar con Kiku en la mañana, al llegar de trabajar me llevó a retocar mi autoestima. Caminamos un poco y nos quedamos un rato juntas, cosa que hacía mucho no pasaba. Iba a decirles eso y otras cosas graciosas que me quitaron la depresión, iba... aí será para mañana.

Ya no quiero hablar más del Parkinson, punto final.









martes, 19 de enero de 2010

Preguntas sin respuesta.





Adentrarme en la búsqueda de mi misma me ha llevado a verdaderos laberintos que tienen mi mente en el umbral de la locura.
Los ojos siempre abiertos no importando que sean las dos o las cuatro de la mañana. Buscando en el techo la respuesta a una pregunta que se ha vuelto recurrente.

Y no encontrarla.

Las paredes de esta mi casa se vuelven a veces la prisión de mi mente. Me tienen de tal modo encarcelada que difícil es salir de ellas aún estando la puerta abierta.
Esta casa que ha sido testigo de los muchos momentos de felicidad y de pocos de tristeza. Ha sido testigo de mis momentos más débiles. Testigo de mis lágrimas sin razón y de mi enojo con las letras que aparecen en mi monitor. Ha sido testigo de besos tiernos y caricias robadas. Ha sido testigo de los últimos 6 años de mi vida.
Ha sido testigo de mis momentos de locura sin fin y de mis cantos desafinados. De mis bailes con dos pies izquierdos y de mis primeros acordes aprendidos en el teclado.
Ha sido testigo de mi felicidad interminable.

Pero como en todo hay un límite, este llegó ayer. Las circunstancias se dan y la soledad que yo misma busco hacen que la cabeza esté a punto de explotar y solo falta menos que nada para que estalle en mi pedazos, salpicando por todos lados trozos de ideas viejas y corazón adolorido.
El corazón no solo se enferma de amor.

Hay que tomar medidas drásticas cuando uno mismo ve que un inmenso agujero negro se abre a los pies y se asoma dejándose llevar por el magnetismo de lo oscuro y desconocido.
Tomar fuerzas de donde no las hay y no rendirse ante ese hoyo enorme... correr aunque no se sepa a donde llegar... aunque no haya a donde llegar. Agarrarse para no caer aunque sea del desconsuelo.
No caer en picada.

Salir y caminar, tomar aire fresco y puro para que los pensamientos se limpien y regresar con la mente despejada para entonces ver que no todo es tan díficil como se pensaba.
Volver a sonreír, a hablar como si nada hubiera pasado. ¿En realidad pasa algo? o ¿es solo mi mente la que me juega malas pasadas?.

Hay veces en que añoro ser la niña de ayer y no cuestionarme nada, tan solo tomar la felicidad y ponerme a jugar con ella.
Volver a ser la niña que fuí y ser feliz con mi inocencia que estoy segura en algún lado la dejé.
Debo buscarla... tal vez la encuentre.

Ya he visto que mi mente es muy poderosa y sé los alcances que puedo llegar a tener.
Por ahora debo salir a caminar a ninguna parte y regresar después más tranquila.
Regresar con más ánimos y con la sonrisa pintada en el rostro... sonrisa pintada como la de los payasos.
Sonrisa pintada en la cara aunque por dentro me esté muriendo de dolor inexplicable. Dolor que me resisto a preguntar de donde viene porque de eso si sé la respuesta.


























lunes, 18 de enero de 2010

Monstruo peludo.




No mide más de 30 cms. de alto y sin embargo cuando se enoja, hace que la piel se nos ponga chinita y que nos alejemos de inmediato.
Tiene el pelo negro crespo y una cruz blanca en el pecho. Ojos lánguidos, cansados. Es muy tranquilo, solo llega a ladrar cuando Babo Alejandro lo hace.
Ya está anciano, es muy enojón y desde que se enfermó, come como si el mundo se fuera a acabar. Está gordo y viéndolo sin suéter parece oso de peluche.

No le enoja bañarse pero tampoco es que le dé mucho gusto. Lo acepta como un mal necesario. Soy yo la que debe emprender una lucha consigo misma, y es que me da miedo agarrarlo porque de inmediato empieza a gruñir.

La batalla comienza desde que ve que estoy preparando todo lo necesario para bañarlo. Sigue los movimientos que hago sin quitarme la vista de encima, todo lo contrario que hace Babo Alejandro, el otro chihuahua que se esconde debajo de los sillones y no hay manera de sacarlo de ahí a menos que sea tocando el timbre de la puerta. Si acaso llega a asomarse y enterarse quien es, echa una ojeada y se vuelve a esconder no pudiendo detenerlo. No le gusta el baño a Babo así ha sido siempre.

Benito Tiki se deja bañar, pero cuando tengo la mala fortuna de tocarle cerca de su pancita (siempre se pone gruñón cuando por accidente le tocamos ahí) entonces empieza a advertir que se está enojando y no hay manera de que vuelva a ser amigable durante todo el baño.

No es que le tenga miedo, más bien es precaución. Nunca nos hemos llevado bien él y yo, nos toleramos. Él me busca cuando se siente solo o cuando tiene hambre y yo... nunca lo busco porque nunca quiere estar conmigo. Si acaso llega a acercárseme cuando quiere un poco de cariño, lo acaricio y de inmediato me empieza a ladrar, entonces... ¿para qué me busca?, ... perro voluble.

No tiene colmillos, se los quitaron porque en su vida callejera se le echaron a perder, así que hubo que sacárselos casi todos, solo tiene algunas cuantas piezas pero no hace daño cuando muerde, mi mano y mi pie ya dieron fé de ello. Solo agarra pero no muerde... no duele pero asusta mucho.
Además debido a que no tiene dientes, su lengua se le sale cuando está dormidito y se ve muy gracioso, pero no debemos reírnos de él si no queremos que Barry nos llame la atención y nos regañe.
De tal padre tal hijo.

En su baño semanal hace poco, no se dejaba tallar y tuve que pedir ayuda a Kiku que es con la que anda ahora de pegoste pero tampoco se dejó bañar por ella y solo la empapó.
Pedí ayuda a Barry que siempre lo aplaca y no se dejó tampoco enjuagar por él. Igual solo lo empapó y no pudo terminar de bañarlo, así que decidí hacerlo yo sola aún cuando los vellos de mi hermoso cuerpecito estuvieran erizados del miedo que le tengo a las fauces de esa bestia peluda que se llama Tiki. Terminé igual que Kiku y Barry con la playera empapada.
Parecía concurso de camisetas mojadas, uuuiiiiii!!!

Es increíble que un pequeño ente de no más de 30 cms. de altura nos dé terror a tres personas que miden más de cinco veces su estatura y nos mantenga  a raya.

Pero prefiero bañarlo yo a tener que llevarlo al veterinario y le pongan un bozal, eso si no lo tolero. Así que a sufrir cada semana con el baño de Benito Tiki.
... che perrito enano hijo de tu mal dormir, todo sea porque me ayudes a cruzar el río y no me asusten en la noche los fantasmas.







sábado, 16 de enero de 2010

¿Podrías sin razón lanzarte a la vida?...







No debes tener miedo.

En un tiempo que fue ayer, que es hoy y que no será mañana, en un tiempo eternamente presente existió un ave de raro plumaje, un ave con plumas cortas que se arremolinaban en sus alas haciéndolas pesadas.

No tenía nombre o tal vez nunca se acostumbró a él. Era un pájaro gris, que un día se asustó porque soñó otros mundos, otras aves. Aves de fuego que cruzaban el horizonte volando alegres, felices y ella no podía hacerlo. Lo había olvidado.
Cuando apenas empezaba a volar, encontró su destino.

Un día entró a un cuarto que no era el suyo, se despojó de las alas que no usaba y las colgó en el perchero para dejarlas ahí por un buen tiempo. El mundo que le ofrecían era el que había andado buscando y que ahora estaba a sus pies. Ahí se había quedado feliz. No necesitaba volar.

Ahora se encontraba en su nido, recordando cómo era su vida antes y después. Tenía lo que quería pero ya no estaba conforme, nunca se quedaba quieta por mucho tiempo pero esta vez estaba tan feliz que no reparó en el paso de los años.

Recordó las alas que un día colgó en el infinito y fue por ellas. Las limpió y supo que con el tiempo había olvidado volar.

Volar o quedarse en el olvido perenne del tiempo.

Decidió salir y emprender el vuelo... intentarlo. Tal vez recordaría lo que era sentirse libre y volar sin nada que la ate a ningún lado,  pero sin olvidar su nido.

Trató de volar pero no pudo, no estaba acostumbrada a hacerlo sola, lo había olvidado, sin embargo no se amedrentó lo intentó tantas veces hasta que sintió que el suelo se despegaba de sus pies. No tuvo miedo, había visto otras aves volar tan alto, tan lejos que decidió ser una de ellas.

Cruzó cielos y lagos, voló sobre mundos totalmente nuevos donde miles de aves trataban de emprender el vuelo al igual que ella.

Nadó en mares y ríos, entre peces plateados que hacían que brillara más el agua, su plumaje gris resplandecía al toque de los rayos del sol.

De pronto, avistó a lo lejos un mundo extraño que le pareció que era el ideal para ella, después de todo así siempre había sido rara... extraña. Sus ideas nunca habían sido acordes con su tiempo y eso la apartaba de las demás aves. Sorteó árboles enormes que con su follaje le impedían el aterrizaje y busco un claro en donde bajar y así lo hizo.

Encontró miles de puertas donde había letreros que decían  ¨Prohibido el paso¨, pero ella no había viajado de tan lejos para que un letrero la intimidara, si sólo era entrar... atreverse. Despacio, midiendo los pasos, dados con fuerza pero cautos.
Husmear por aquí y por allá dejando huella. Tocar puertas.

No importa que las puertas se cierren siempre queda la opción de volverlas a abrir.

Al abrir la puerta, el halo de luz que se coló tras ella, dejo ver el plumaje que a fuerza de tanto nadar entre mentiras y verdades había pasado de gris pardo a plateado brillante.
Encontró el brillo que nunca pensó tener. Vió a su alrededor una extraña mezcla de letras e ideas que fue hilvanando como una costurera hábil. Formó reinos, vidas, destinos y se sentó a ver su obra. Construyó amistades firmes que están con ella a pesar de su carácter infantil e indeciso. Cáracter voluble y complejo que ella misma no entiende pero que trata de arreglarlo, aunque siempre sel el mismo carácter el que la derrote.

Empezar porque si.
  
Había llegado a un mundo nuevo, lo había conquistado tras duras batallas con ideas nuevas y pensares diferentes y la habían aceptado como era, sin pensar que fuera rara o extraña. Sólo eso... la habían aceptado.

Ahora empieza un nuevo reto acompañada como siempre de su conciencia Kiku, que es la que la ubica en su tiempo y su realidad.

Ahora empieza el reto más difícil al que se enfrentará: Conocerse a si misma.

La aventura empieza hoy a un  año de nacer la MaLquEridA.








viernes, 15 de enero de 2010

Amores no vividos.





Buscar amores perdidos entre las hojas del viento que el otoño del tiempo se ha llevado es cosa fácil. Hojas de amores pasados que han dejado huella en un corazón que no se atrevió a dar un primer paso. Solo es cerrar los ojos y trasladarse a la época que se quiera, abandonarse al sueño.

Buscar entre esas hojas la caricia de una última mirada en un día feliz de despedida de generación. El último día cuando el adiós fue definitivo. Conocerse el último día para no volverse a ver.

Miradas... tal vez sea lo que marca mi vida... las miradas.

Miradas de unos ojos verdes adornadas de largas pestañas negras y una sonrisa jovial que me recibía todas las mañanas de mi adolescencia, haciendo que el corazón latiera tan de prisa que habría que detenerlo para que no emprendiera su loca carrera a la felicidad.
Miradas de unos ojos verdes buscándome siempre... para luego perderme. Mirada que hacía que me atreviera a buscar nombres, apellidos y guardarlos en la cajita de recuerdos valiosos que aún conservo.

Mirada de unos ojos tímidos queriendo decirme algo para luego arrepentirse y seguir su camino. Aparentar que todo es normal cuando sus ojos siguen buscando los míos para al fin encontrarlos y volver a huir.
Vivir todos los días con la angustia de saber si lo vería... si él me vería. Buscar todos los días su mirada y entonces descansar porque sé que estaba ahí.

Miradas de unos ojos alegres que me buscaban para ubicarme y después solo ir tras mío... quedito... sin molestar... solo ir cuidándome en la calle de cualquiera que se me acercara... cuidándome de él.
Acercarse para aspirar el suave perfume de mi pelo largo recién lavado. Aspirar el perfume de una adolescente asustada que se resistía al amor.
Mirada que buscaba mi pelo negro rizado enmarcando una sonrisa inocente y unos ojos con el asomo del amor en su mirada tierna.
Pasar tres años en larga agonía hasta de nuevo decirse adiós sin siquiera haberse dicho hola.

Atreverse, buscar datos para grabarlos en la memoria y recordarlos para así robarle una poca de felicidad a la vida conyugal.

Miradas esquivas, fortuitas, alegres... tan solo miradas.
Miradas que hacían emprender el vuelo a mundos insospechados.

Miradas de ojos grandes y soñadores que sin buscar mis ojos los encontraron, sintiendo un choque eléctrico, haciendo cimbrar nuestras pupilas al punto de retirarnos y no saber que decir.
Un choque eléctrico que hizo darnos cuenta de que existíamos, nos hizo darnos cuenta de que ahí estábamos... juntos pero tan lejanos.
Al norte del país se quedaron esos ojos que nunca volví a ver, pero que quedaron fijos en mi memoria como la sal al mar.

Miradas de unos ojos sorprendidos que al paso de los años vieron como el amor de su vida estaba embarazada y la sorpresa solo hizo que de esos ojos saliera una mirada de ternura. Acariciar imperceptiblemente el pelo de su amada y decir el último adiós... el definitivo de tantos adioses con una caricia leve sin apenas tocar el pelo, con un tono de tristeza en la mirada. Tristeza de algo que ya no podría ser... nunca más.

Mirada de unos ojos risueños atrapados en una fotografía. Miradas que nunca se juntaron ni se juntaran. Miradas que se sienten cerca pero que son tan lejanas. Habrá que recorrer el espacio y el tiempo para encontrarse.
Ojos que sonríen con solo mirarlos. Ojos alegres, festivos, traviesos... tan solo unos ojos risueños que incitan a la vida, a la alegría... al amor.
Unos ojos, una sonrisa, una cara conocida sin conocer.

Miradas de amores que pudieron ser y no fueron. Amores atrapados en el tiempo, en los recuerdos, en la memoria y en el corazón de dos personas que tuvieron su tiempo pero que dejaron ir la oportunidad.

Si se pudieran juntar todas esas miradas, todos esos nombres, todos esos recuerdos, haría un catálogo. Un catálogo de amores no vividos.
Amores de miradas que se recuperan cuando el cerrar los ojos implica un gran esfuerzo y una profunda emoción. Estar en las puertas de la soledad demoledora que habita la mente llena de recuerdos para así revivir esos amores.
Entrar a un mundo fantástico en donde solo hay cabida al amor imposible, al que no fue... al que no será.
Amores que cruzan el tiempo para volverse a encontrar.
Amores que dan un soplo de vida a la felicidad.

Amores de tiempos lejanos, perdidos en el mismo tiempo...




















jueves, 14 de enero de 2010

Jennifer Natasha.




De cierto es que en la vida virtual hay que buscarse nombres que de alguna manera no tengan relación con la vida real, al menos era lo que pensaba cuando entré a esto de las redes sociales.

Me dijeron no des nombre real. Vale entonces habrá que buscarse uno nuevo ( además de los cientos que ya tenía) . ¿Cómo te quieres llamar me preguntaron?, de inmediato dije Jennifer Natasha.

¿Por qué Jennifer Natasha? me dijeron

¿Y por qué no?, contesté.

Así que mi primer nombre virtual fue Jennifer Natasha.

Después nació la MaLquEridA, La reina del País de los Hongos, la MaLquE, ahora descubrí otros dos. MaLqueque, que me suena a panqueque y el de MaLquEridA rida.
Ah! recordé otro que me puso un buen amigo: Floricienta.

Tengo otro nombre que casi nunca uso y es el que siempre se me ocurre cuando me preguntan como me llamo y no quiero decir mi nombre: Rosa Martha.

Rosa Martha es mi alter ego tímido, solo sale cuando a Flor de María no le gusta que le llamen así. Ahora que ya me acostumbré a que me digan Flor, Rosa Martha está casi en el olvido.

También decía Rosa Bertha, pero suena como en doble sentido y solo mi familia sabe de Rosa Bertha.

Hice una apuesta con alguien muy querido sobre conseguir la fecha de cumpleaños de los amigos virtuales (una en especial), y si no la conseguía me cambiaría de nombre. Como no soy de acobardarme pues le entré a la apuesta, pero...

Me doy por derrotada sin ofrecer batalla. Hice lo que pude.

No la conseguiré. La única forma es que él me la dé, pero sé que no lo hará, así que tendré que buscarme un nuevo nombre y por más que pienso no sé cual ponerme.

Tiene que ser un nombre que me duela si no no tendría chiste, pero por más que busco no encuentro. Había pensado Jennifer Natasha pero así me llamo ya, entonces...

Victoria Eugenia no... siempre  me ha gustado esa combinación de nombres, así que no me dolería.
Edna Stephanie, no... no me gusta.
Hongo chaparro... mmm... no, tampoco, tiene que ser algo nuevo.
Janet Rosalía... suena raro...


¡¡¡Ya sé!!!


Me llamaré Meryl Josefa... si, así me llamaré si pierdo la apuesta, aunque sería bueno irme acostumbrando al nombre.

Si, si... ya sé... sacaré una cita con el loquero.





















miércoles, 13 de enero de 2010

Se llama Paula.




Es menudita, morena, delgada, con el pelo largo que le llega a media espalda. Lo ha dejado crecer a pesar de la edad. Anuda su pelo cano en una trenza y la amarra con su mismo cabello. Siempre ha sido así, lo único que cambia es el color que al paso de los años sufridos se ha ido haciendo muy blanco.
Se llama Paula.
Es mi tía, la hermana menor de mi madre.

Tiene un dejo de rabia en su cara y la mirada triste, que no oculta el coraje que siente contra la vida que no la ha tratado bien.
Sa vida no ha sido fácil. Nunca ha sido fácil.
No sé mucho de su niñez pero si sé desde que se casó. Sé de su vida, si es que eso en algún momento se puede llamar vida.

Los golpes y malos tratos han estado presentes en cada momento... en cada día... en cada instante.
Las groserías y humillaciones salían a relucir sin el menor recato, ella ya lo sabe.
¿Quién puede vivir así?, ella.

Tiene cinco hijos que siempre han visto a su madre sumisa, hecho que ellos en algún momento aprovecharon y quisieron tratarla igual. Paula tuvo que defenderse de la única forma que ha aprendido: a golpes, groserías y humillaciones.

Trataba a sus hijos de la misma manera que su esposo lo hacía con ella, como él siempre la trató. A golpes dados sin razón, aunque no exista razón para golpear a nadie.
Ella a pesar de su estatura nunca se dejó, siempre le respondió a su esposo cuando este la golpeaba y era entonces cuando la violencia se desataba.
Era un caos.

El tipo golpeando a mi tía y sus hijos tratando de defenderla. Escena demasiado fuerte para ser real y sin embargo lo era.

Cuando vivíamos en casa de mi madre, Paula llegaba a media noche a tocar la puerta, lo hacía muy quedito para no despertar a mi padre y que no se fuera a enterar que mi tío la había corrido de su casa con su hijo...
otra vez.

Llegaba con la cabeza cubierta por un rebozo que usaba también para tapar los golpes y secar las lágrimas. De la mano traía a su hijito, asustado y temblando de frío.
Mamá nos amontonaba en una cama y le dejaba una para que ella se acostara, pero nunca quería. Se acurrucaba en un rincón, abrazaba a su niño y seguía llorando muy quedito, mientras nosotros nos preguntábamos que le había pasado a mi tía.
Abrazaba al pequeñito que con ojos asustados nos quería sonreir, pero el miedo le atenazaba la sonrisa.
Mis hermanos y yo los mirábamos curiosos de saber que pasaba.

Mamá nos fulminaba con la mirada y callábamos al instante. Y así nos iba venciendo el sueño, tratando de comprender porqué mi tía llegaba llorando algunas noches a casa. Hasta que tuvimos edad de comprender, si es que acaso alguien puede hacerlo, como es que un hombre abusa de su fuerza para tener sometida a una mujer.

Fueron muchos años de vivir así. No entiendo que era lo que la motivaba a seguir atada a ese sujeto que no reconozco como tío.
No sé si fue la pobreza en la que vivían o el miedo a enfrentarse a un mundo al cual no estaba lista para enfrentarse o la sociedad que no veía con buenos ojos a una mujer divorciada.

No entiendo, o tal vez no quiero comprender de que tamaño puede ser el amor... o el odio.

Han pasado ya muchos años, pero su vida no ha cambiado. Ahora ya no trae de la mano a su hijo, ahora son sus nietos y son los hijos los que se encargan de tenerla sometida.
No son golpes los que la someten, es el cariño que le tiene a sus nietecitos.

No entiendo como es que ella ha aguantado tanto, tal vez sea porque un día que debio ser feliz, alguien le dijo ¨Hasta que la muerte los separe¨.





martes, 12 de enero de 2010

¡No por favor!...






¡No puede ser!, por favor, esto no puede ser.
Iba de un lado a otro quejándome y pensando que podía hacer para resolver mi problema. Barry solo me veía.
Los lamentos fueron cada vez más fuertes, tanto que él empezaba a desesperarse. ¿Puedes hacer algo?, me preguntó.
No, no puedo.
Entonces deja de quejarte y siéntate a desayunar.

Me senté a desayunar, pero no quería comer nada y mis pucheros eran cada vez más quedos y monótonos.
Desayuné como pude, bueno como me dejaron porque a esa hora de la mañana llegan todos los distribuidores de la despensa, así que desayunar tranquila era lo menos que podía hacer.

De pronto recordé algo.

El vecino que arregla las computadoras podía ayudarme solo que yo tendría que correr con los gastos, porque no podía esperar hasta que llegara mi hijo. No importa, pago lo que sea, con tal que me ayude.

Fuí a tocarle pero...  ¡No estaba!, no puede ser, maldita sea, ahora que lo necesito... ¡demonios!.
Terminamos como pudimos de desayunar. Barry me avisó que se iba a trabajar y al ver mi cara de tristeza, solo atinó a decirme:
Súbete, te llevo.
Me subí al coche y nos fuímos.

Me llevó a un ciber-café, pero no pude estar. No conozco las máquinas y eso me molesta. Soy una aprendiz de nada.
Regresé a casa y empecé a pensar como es que podía resolver mi problema.

Creí que no sería difícil conectar unos cuantos cables asi que revisé el instructivo y vi que efectivamente no era difícil, pero no pude conectarlos, maldita sea!.

Para serenarme, me puse a hacer algunas cosas que tenía pendientes.

Terminé como pude y me senté a escuchar música tranquila, bueno no, en realidad estaba escuchando a Arjona, un disco que Barry compró y me puse a oirlo, sin siquiera imaginar que cerca de mi casa, había cientos de policías que se estaban balaceando con unos tipos, y habían muerto dos policías y un civil que estaba en el lugar y hora equivocada.

Me serené, le bajé a la música solo así se puede escuchar a Arjona, revisé el instructivo, hice una llamada a Pache mi sobrino para preguntar alguna duda que tenía y...

¡¡¡ VIVA!!! ya pude conectar el internet, ¡¡¡Viva yo!!!

Y es que he tenido problemas con el modem así que debí cambiarlo y quedarme sin internet casi un día ( la muerte para mi). Ó lo conectaba o esperaba a que mi hijo llegara a hacerlo, pero como no estoy atenida a que resuelvan mis problemas, lo intenté y lo logré.

Ya sé que muchos se estarán riendo porque conectar el modem es de lo más sencillo, pero para mi no lo era, ahora lo es.

Conecté el modem.

Tengo internet .

¡¡¡SOY FELIZ!!!, ¡¡¡ VIVA YO!!!.

 Viva yo o hasta que la delincuencia quiera.







lunes, 11 de enero de 2010

Egoteca.




Hace poco celebré mi cumpleaños y tuve la fortuna de que CállateTú, me diera un libro de regalo. Libro que está hecho con los posts de mi blog.
En este libro hay un prólogo, que fué armado con las palabras de algunos buenos amigos ( no todos están) que hicieron el favor de escribirme.

He querido los lunes hacer públicas estas palabras, porque además de alimentarme el ego, quisiera compartirlas con todos ustedes.

Al primero que voy a publicar será al gran MauVenom que muchos ustedes conocen y del cual me considero afortunada de ser su amiga, así que sin más preámbulos, aquí está lo que él me escribió.



Hoy tengo claro que uno no termina siendo amigo de aquel con el cual se tienen cosas en común si no del que permanece. Al final quedan los que sin proponérselo nos vieron ir y venir, lo demás se diluye. Tu y yo venimos de mundos diferentes y no me refiero a lo social, hablo de nuestros universos, aún así hemos encontrado coincidencias y aprendido un poco el uno del otro.

Nunca te he contado que tiempo antes de que me dejaras aquel primer comentario yo entré a tu blog pero no me quedé porque no me interesó lo que leí. Después llegaron aquellas palabras en las que confesabas que no me entendías, me hiciste reir y fue que volví a tu sitio para conocerte mejor, encontré aquella entrada de tu infancia, me conmovió y te admiré por tu forma de expresar emociones, por la honestidad.

Ha pasado tiempo y hemos sobrevivido a prueba y ensayo y aún cuando no nos conocemos (y sabes que no creo en las amistades de internet) aquí me tienes pensando en ti y escribiendo unas letras para celebrar tu cumpleaños. Hace poco tu me regalaste un hermoso post para conmemorar el primer aniversario de mi blog. Es de estas cosas que se arma la amistad para crecer y persistir.

No sé que pase en el futuro, me siento confundido al respecto no contigo si no con todo lo que significa este raro medio pero hoy te quiero decir que eres una mujer excepcional, si bien llena de dudas (como todos) has tenido el valor de salir a un mundo desconocido y hacer contacto, de competir y presentarte. No sé si lo sepas pero dentro de ti hay hambre de mundo y un ansia enorme por crecer, no permitas que el miedo te detenga, aprende que lo que hoy temes es solo niebla y si caminas encontrarás motivos, conseguirás el valor que por momentos buscas tanto.

Muy feliz cumpleaños Flor. Que te sigas ganando el cariño de la gente y encuentres la forma de hacerlo realidad, que no te inmovilices cuando algo te decepcione, que no seas vulnerable ante lo adverso.

El otro día ¨dijiste¨ que aún cuando la magia se había acabado seguíamos siendo amigos, estás equivocada al respecto, la magia no aparece hasta mucho tiempo después del primer contacto, es justamente la que ayuda a vencer condiciones y circunstancias. Veremos. Hoy por lo pronto aquí estamos para festejarte.

Un abrazo muy grande y mi cariño para ti.


                                                                                                                                MauVenom.




















domingo, 10 de enero de 2010

Entre cortinas de algodón.



Hoy después de un tiempo tan largo, has regresado, no sabes cuanto te extrañé a pesar de que no nos llevamos bien.

Te has asomado tras las cortinas blancas de algodón, tímido apenas asomas un poco tu cara alegre.
Me da gusto verte... pasa ... pasa no sientas pena, te estoy esperando con los brazos abiertos.
Nunca pensé llegar a extrañarte tanto, ¿sabes que he sufrido mucho esta semana de ausencia?, pensé que podría vivir fácilmente sin ti pero he visto que no, desde hoy te voy a dar el justo valor que mereces.

¿Te he dicho que me gusta que me abraces? ... si, me gusta sentirte en todo mi cuerpo.

El cielo ha dejado de llorar por tu ausencia, sabía que hoy vendrías y aunque sea solo un momento el que has estado me da gusto verte.

Me he dado cuenta que me gusta estar en tus brazos, sentir tu calor por las mañanas frías en las que apenas asomo la cabeza, tu ya estás esperándome para darme tu tibieza matinal.

Gracias Sol, gracias por asomarte de nuevo a la vida... te extrañé mucho... como nunca antes.
Como nunca pensé...

Gracias por darle calor a este Honguito helado... espera, me quito el suéter para sentirte más.







sábado, 9 de enero de 2010

Viendo a los soldados desde mi ventana.





Empezaron desde muy temprano a marchar, ¡Un ,dos!, ¡Un, dos!, ¡Un, dos!, así desde la madrugada. Me despertaron con su golpeteo incesante de las botas contra el piso, ¡Un, dos!, ¡Un, dos!, ¡Un, dos!.

Me asomé a la ventana y solo veía caer los soldados en paracaídas, todos al mismo tiempo. Descendían con sus botas transparentes que se deshacían al golpear el suelo. Miles de soldados prestos para no dar tregua.
Miles... millones de soldados en forma de gotas de lluvia que bajaban  golpeando el piso.

Desde entonces me tienen de rehén, atada de manos, enclaustrada en mi casa, sin poder hacer nada. Nadie puede ayudarme.
Llevo dos días así... llevamos.
La lluvia no ha cesado.

En la noche, seguían cayendo y oyéndose el ¡ Un, dos!, ¡Un, dos!, ¡Un, dos! comandados por un sargento que no logro ver ¡Un, dos!, ¡Un, dos!, ¡Un, dos!.

El ruido monótono que producián me tomó entre sus brazos y me arrulló hasta casi quedarme dormida.
De pronto empezaron a bajar más y más... muchos soldados, golpeando el tragaluz de las escaleras. A lo lejos se oía la voz fuerte del sargento que como rayo anunciaba que la toma de la ciudad tenía que ser rápida, precisa.
¡Un, dos!, ¡Un, dos!, ¡Un, dos!.

Los soldados vienen acompañados de una mujer blanca... fría que los sigue a todos lados y que con su manto blanco hace difícil ver que hay más allá de nuestra nariz. He tenido que cubrirme con una chamarra, yo que nunca traigo puesto siquiera un suéter.

Es aterrador el frío, aunque me guste. Las yemas de los dedos recorren mi cara que se está congelando. Las manos están entumidas, los pies helados no dejan que me mueva. Tengo todo el cuerpo frío. Aggg! creo que morí y no me he dado cuenta.

Necesito unas manos expertas que me hagan entrar en calor.
Trató de dormir, pero es inútil, el frío me tiene paralizada.

Abro los ojos y la oscuridad se ha adueñado de mi recámara.  El MP3 es el que me hace compañía en esos momentos difíciles en los que el sueño no llega.
La luz parpadeante del aparato ilumina el perchero con mis chamarras y los sombreros de Enrique Bunbury, haciendo que se vieran como dos guardianes al lado de mi cama. Me están cuidando de mi misma. Me están cuidando de que no caiga en las manos del terror que me asusta en las noches de pesadilla atroz.

La lámpara del techo parece una luna triste... gris, con las lágrimas a punto de salir.
La música y el golpeteo de la lluvia en el techo hicieron que después de muchos intentos quedara rendida por fin. Eran cerca de las 12.30 de la noche.

El sueño con sus manos tiernas me ha tomado entre sus brazos hacíendome dormir. Me canta una canción de cuna y me besa los ojos para cerrarlos con cantos de amor, de serenidad.

Son ya las 4.28 de la madrugada y las gotas de lluvia caen ahora más fuertes y me han despertado del sueño descansado que tenía.

Miro el techo y oigo de nuevo el  ¡Un, dos, ¡Un, dos!, ¡Un, dos!. Los soldados siguen bajando del cielo gris que no ha cambiado de color, los soldados... las gotas de lluvia... no paran en su embestida contra los pobres humanos que estamos encerrados en nuestras  casas esperando que en algún momento, el sol... el sol que no me gusta, se asome ¡por fin! a quitarnos un poco el frío.

Que llegue el sol y le quite  el frío al Honguito que se está congelando. Parece paleta de hielo en espera de que alguien llegue a chuparla... a la paleta, de eso estamos hablando.

Será un sábado triste, a menos que encuentre unas manos prestas, deseosas de quitarme este frío del demonio.

MMMMMMMMMMmmmmmmmm ya sé!!!







viernes, 8 de enero de 2010

Duda.




La mano dura y fría de mi padre cayó sobre el rostro de mamá que descansaba tranquila a su lado. Ella se movió y lo empujó para decirle que la había lastimado, pero papá solo emitió un quejido que terminó por despertar a mi madre. Inmediatamente encendió la luz. Mi padre dejaba salir un ruido extraño de su boca y no se movía.

Mamá gritó lo más fuerte que pudo y nos despertó. Corrimos a su cuarto y entonces vimos a mi padre que se encontraba inconsciente, con la cabeza de lado.

Le hablé ( lo mismo que hice con mi madre cuando murió), pero no contestó ( lo mismo que mi madre cuando murió) y mi hermano me dijo que no le hablara ( lo mismo cuando mi madre murió). Yo tenía 4 meses de embarazo.

Los que pudieron reaccionaron rápido y llamaron a una ambulancia y al médico, el que llegara primero.
Fué la ambulancia.
Lo revisaron los paramédicos y dijeron que no podían hacer nada, habría que trasladarlo a especialidades de La Raza y así fué.

Mi hermano Marco no quiso acompañarlo, él siempre ha sido muy miedoso y piensa que no va a reaccionar coherentemente y prefirió quedarse. Fué mi hermano Miguel (menor que yo), el que se fué en la ambulancia con mi padre.

Mi tío ( hermano de papá), mi mamita y yo, nos fuímos en el coche detrás de la ambulancia. Era la madrugada del tres de enero.

A las 3 de la mañana, el médico nos dió un calmante a mamá y a mi... mi padre había muerto. Una arteria que se reventó en el cerebro fué la que ahogo su destino.

Pasamos el año nuevo en la casa paterna después de la reconciliación de mi padre con Barry. Después de un duro golpe recibido a su orgullo, mi padre nos quiso abrazar a Barry y a mi con el ánimo lastimado.

La pasamos bien.

Barry fué al día siguiente a su casa y yo me quedé con mis padres y hermanos solteros.

La noche anterior a su muerte, mi padre me llamó, pero le dije que en un momento iría... no fuí, me quedé dormida.
Nunca supe que quería decirme, nunca lo sabré.
Todo pasó antes de que él se fuera a dormir para ya no despertar. Tres horas duró su agonía.

Cuando el médico nos dió el calmante a mamita y a mi, ella  lloró pero con un llanto tranquilo, quedito. Yo lloré porque así me lo dictaba el corazón. Lágrimas de descanso.

Mi padre tenía 50 años de edad.

Era el segundo muerto que se velaba en casa.

El lugar donde viví hasta casarme, es un lugar de tradiciones arraigadas. Los muertos se velan en sus propios hogares.
Los familiares del muerto ofrecen pan y café a los que van llegando y le daban un cirio a mi madre, en este caso. Los que querían, pedían les dejaran rezar un rosario por el muerto, hubo rezos toda la noche. Mi padre era muy querido.
Todos llegaban con cirios en la mano.
Cirios que mucho tiempo nos duraron, mi padre era muy conocido, así que fué mucha gente y por lo tanto llegaron muchos, muchas veladoras, muchas flores.
Tiempo después, los cirios eran cortados por mi madre al tamaño de una vela, y así nos alumbraron las noches en que la energía eléctrica llegaba a fallar. Fueron tantos que aún alcanzaron a prenderse algunos, cuando mamá falleció a los cuatro años de mi padre. Mi madre tenía 53 años.

Ese era mi temor... llegar a la edad en la que mis padres murieron.

Morir cuando empezaban a vivir.

El día del entierro, mis hermanos menores íban delante del ataúd con dos coronas pequeñas. Aún se estila que el ataúd salga cargado por los familiares y amigos del muerto. Así fué con mi padre.
Lo cargaron mis hermanos, mis tíos, sus amigos, todos los que quisieron.

El panteón está cerca, así que había que caminar la avenida principal y llegar hasta el panteón que se encuentra en la parte alta de la colonia donde vivía. Al ver el ataúd mucha gente se persigna, los señores se retiran el sombrero o gorra y algunas mujeres se tapaban con su rebozo la boca.
Los niños veían curiosos.


Llevaron a mi padre hasta la iglesia principal, ofrecieron la misa de cuerpo presente y después salimos rumbo al panteón.

Fué cuando le dije adiós a mi padre.

Fué un tres de enero cuando mi padre emprendió el camino al cielo...

Fué un tres de enero cuando empezó a sanar mi herida.




jueves, 7 de enero de 2010

José María.





Iba de la mano del rey mayor.
Estaba muy contenta, los otros dos íban tras ellos. A la nena le maravillaba la disposición de los reyes por traerle el regalo anhelado.

Había un pequeño debate entre ellos. Una (porque ahora era una reina), que decía que si, el rey de en enmedio, decía que entre los tres podían comprar el juguete que ella quería y el rey mayor que se caracteriza por ser el más sensato y ahorrador, decía que no... era mucho dinero y podía ser solo por cumplir un capricho.

¿Y qué si no, los regalos de reyes muchas veces son solo caprichos?, el de ella parecía serlo... otro capricho más.

Así que con la intervención de la nena, que dijo que mejor sería que no le trajeran nada, después de todo no era tan necesario su regalo y si había podido vivir sin él tanto tiempo, no importaba esperar un año más.
Así quedaron de acuerdo, no habría regalo de reyes para la nena... no pasaba anda.

Decidieron salir a cenar, los tres reyes y la nena.

Había mucha gente en la calle, era la noche anterior a la noche de reyes, así que la algarabía se dejaba sentir.

Entonces la vió en el mismo instante que la reina...

La nena solo atinó a señalarla con su manecita y decir, ¡mira, qué bonita!, la reina que venía detrás de ella dijo lo mismo.

Siguieron caminando en lo que los dos reyes menores se quedaron a  averiguar algunas cosas. El rey mayor y la nena íban platicando del brazo muy alegres.
Ella llevaba su pantalón zancón que dejaban ver sus pantorrillas un poco moradas por el frío de la noche. Una chamarra y una bufanda haciendo juego. Sus manos estaban heladas y que decir de sus mejillas que parecían hielo de tan frías que estaban.
Se moría de frío, pero no importaba, iba contenta, tenía... tiene a sus tres reyes con ella. Su mayor dicha.

El rey menor de pronto habló al rey mayor y le dijo algo que la nena no alcanzó a escuchar. El rey mayor preguntó a la nenita... ¿lo quieres? y ella sorprendida dijo... si.

Fueron a cenar muy contentos los cuatro, ella con su regalo en sus manecitas... parecía niña de verdad.

Al otro día amaneció el obequio  en el sillón, después de todo los reyes siempre se han caracterizado por no dejar los regalos al pie del árbol.

A los dos reyes menores les tocó una bota de dulces y un billete de cien pesos.
A los chihuahuas, que son parte de la familia, les trajeron tres suéteres a cada uno. Chin! se nos olvidó Jason Enrique... y el rey mayor... también... siempre se nos olvida.

A ella, a la nena que tiene mil años de que los reyes no le traigan nada, le dejaron un regalo y otro billete de cien pesos.

Le puso por nombre José María y se lo puso así, como se le han ocurrido los nombres de sus peces y de uno de sus chihuahuas.
Es una catarina o mariquita como le conocen en otros lados del país. Es negra con rojo y tiene los ojos tristes, igual que su dueña. además de unas pequeñas ojeras y sonrisa grande.

José María... Chema... así se llama desde ayer, su catarina de pelos... el regalo de reyes que le trajeron a la nena.


La nena... yo... la MaLquEridA, que ayer, después de mucho tiempo volvió a creer en los reyes magos. Los reyes magos que ahora han invertido los papeles. Ahora los reyes magos son más jóvenes.

Los reyes magos si existen... siempre han existido... ahora lo sé... siempre lo he sabido.






Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje