Páginas

jueves, 8 de julio de 2010

El silencio de mis desvaríos.




Hoy ha despertado el día gris. El cielo está encapotado presagiando lluvia temprana. Las pequeñas gotas que anuncian su llegada caen quedito sobre mi tejado. Las puedo escuchar claramente. Hoy mi casa ha amanecido en silencio, el único sonido que escucho es el de mis dedos en el teclado.

Mi corazón late tan quedito y estoy tan fría que pienso si aún es que sigo viva.

Me asomo a la ventana. Veo las gotas de lluvia deslizarse suavemente sobre la cara de la escasa gente que se ha atrevido salir en este día nublado, caen sobre la comisura de los labios sin atreverse a entrar a la boca, siguiendo su caída hacia el corazón que indulgente las recibe.

*¨A veces pienso que el pensamiento es un idioma de signos sin sentido¨.

El silencio me está abrumando. Sé estar conmigo misma pero ahora no quiero. Quiero estar contenta como ayer.
Pongo la música de mi reproductor que hace que el cielo se nuble más. No quiero que las gotas de lluvia que inminentemente saldrán de mis ojos empañen el monitor.
La música melancólica deja salir sus tristes notas en torno a mi. Danzan queriendo adherirse a mi piel morena y a la mano sensible que descansa a un lado mío.
Con la otra mano las espanto para que se vayan. Asustadas corren a refugiarse en mi pecho. Algunas se enredan en mi pelo y se meten a mis oídos.
Empiezo a sentir como entran en mi cerebro. Comienzan a transmitirme la tristeza de sus notas. No sé escuchar música alegre. Para mi la música que me dice realmente algo es la que escucho. Si al menos esa música no fuera tan triste.

Que triste melancolía supura de mis labios.

Los silencios agobiantes enmarcan mi cuerpo y no dejan que la risa llegue a mi. Me tienen sitiada en un mundo callado.
Puedo contar las palabras dichas hoy... han sido tan pocas.

Veo a mis mascotas que duermen el sueño tranquilo del frío matutino. Algún ruido lejano o un mosquito perdido hacen que sus orejitas como radares estén alertas al combate.
En ocasiones el ruido de la puerta del refrigerador los hará levantar la cabeza y se preguntarán si ha llegado la hora de comer.

Qué decir de los ruidos extraños que se han estado escuchando en casa desde hace unos días, indicándome que sigo viva.
Mi voz no tiene sonido. Abro la boca y solo logro emitir sonidos guturales que no entiendo. La melodía perdida salida del monitor susurra en mi oído:

¨Pero sé que si me das
un poco de tu cariño,
lo demás no va  a importar¨.

¿A quién le dedicará esas notas mi cantante preferido?. ¿Será acaso que de verdad, ¿lo demás no importa?.

Las gotas siguen cayendo como brisa arrastrada por el viento. Ya se han depositado en la banqueta, en los coches, en los perritos callejeros que con mirada triste buscan el refugio de un alma caritativa que no encuentran.

Un niño ha tratado de acariciar a un cachorrito que con collar anda perdido en las calles de la soledad inmensa de esta ciudad, donde habita mucha gente sola haciéndose compañía. La mirada implacable de la madre lo ha impedido haciendo que el cachorro huya asustado.
¿Dónde quedó el corazón de la gente?. ¿Será acaso que como la lluvia que cae, ha ido a parar a las entrañas de la tierra?.

Detrás de mi ventana escucho el palpitar del cielo que furioso deja caer más lluvia sobre el pavimento.

Resta entonces caminar este día sobre los pasos dados y repetidos en casa. Subir y bajar hasta que el silencio sea roto por una risa contagiosa.
Andar sobre esos pasos para rehacer la risa que en pedazos se ha roto hoy, dejándome una mueca en los labios.
La risa que no ha llegado pero que cuando lo haga hará que el sol brille aunque el día esté gris y enojado.

Quisiera haber sido poeta para captar la esencia de la tristeza y convertirla en alegría. Sabría ver el dolor de las lágrimas y se lo quitaría de encima con sólo un verso rimado en felicidad.

Sólo soy un cuenta cuentos debatida entre la tristeza y la alegría de las letras acompañada de música que se resiste a morir en mi cerebro.

La melancolía guarda la tristeza de mi ser que como lágrimas caen profusamente sobre la ciudad llenándola de infame seriedad escondida en los resquicios del sol.
La melancolía se toma fuertemente de mi mano para no soltarme. En días como hoy... duerme conmigo.

Todo sea mientras el ruido no recobre la conciencia de mis desvaríos y el perfume de mis caricias.







34 comentarios:

  1. y si hubiera amanecido con solecito?? no habría tanta nostalgía??
    pruebe poner la música a todo lo que da, y acerquese al bullicio de la falsa sociedá =)
    saludes!
    Paz

    ResponderEliminar
  2. Las Pasiones obscuras: Nostalgia, Soledad, Vacuidad y el Silencio viejos companeros de juerga.

    La lluvia solia avivarlas muy seguido mientras bebia caje y mo cobijaba, es dificl no tener cambio de humor en esas circusntancias.

    Me agrado lo que pusiste hoy, triste algo triste, pero me encanto Malquerida

    ResponderEliminar
  3. Ami no me gustan los dias nublados y con lluvia,pero sabes que hago?me preparo un cafecito con galletitas y me tiro al sofa a ver mi programa favorito.Trata de alejar a la tristeza con tus manecitas y preparate un cafecito.Besos.
    y no te olvides de las galletitas...

    ResponderEliminar
  4. Triste y nostálgico pero bueno. A mi sí me gustan ese tipo de días ^^


    Saludos

    ResponderEliminar
  5. Tus textos son como imágenes, y salen del monitor para invadir este espacio tan lejano del tuyo.

    A mi la lluvia y la música suelen transportarme también.

    Me encantó tu texto...creo que la melancolía se te da.

    ResponderEliminar
  6. La lluvia suele ser mala consejera, mi Malque. Se nos escurre entre los sentimientos y termina aguandonos el dia. En esos casos, despues de haberle sacado sus mejores letras como tu lo has hecho, lo mejor es levantarse, cambiar la musica por otra que sepamos que nos alegra el corazon y movernos un poquito, ya sea bailando, ya sea haciendo alguito de ejercicios. Asi tambien nuestras endorfinas (la hormona de la felicidad) se despiertan y se ponen a bailar con nosotros.
    Besos!

    ResponderEliminar
  7. Worale me gusto y mas porque mencionas la cancioncita de Bunburyto

    oie pues a mi me sorprende que haya gente que se ponga melancolica con la lluvia, a mi me pone bien feliz, a mi lo que me pega es la primavera, estoy bien alrevesada U_U

    Ya pues, cuidate mucho y se feliz

    :D

    ResponderEliminar
  8. -Rainy days and mondays always get me down- Karen Carpenter.

    Justamente en climas así dan ganas de echarle sal a las heridas. Música para apachurrar...hay que disfrutar de ello también.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  9. Gris es el cristal a través del cual miras, Querida La Mal.
    A veces yo también veo todo como si hubiera neblina, pero llega un infalible limpiavidrios, con su disfraz desastrado y me deja bien limpiecito el parabrisas, entonces veo a todísima madre, me pongo a tomar fotos de edificios, árboles, amaneceres y ocasos, canto a dúo con Silvio Rodríguez y a la chingada la tristeza.
    Luego nos leemos.

    ResponderEliminar
  10. A veces se puede disfrutar hasta de la melancolía y la tristeza que nos recuerda que simplemente estamos vivos...

    Mañana, mañana será otro dia!
    =)

    ResponderEliminar
  11. Qué bonito texto Malquerida, me ha maravillado la melancolía y lo denso de la atmósfera que creaste, tiene la esencia del sentimiento que me invade con la lluvia. Texto precioso.

    ResponderEliminar
  12. Creo que los amaneceres asi se han vuelto costumbre para mi.. si los sientes y miras con detenimiento no son ni tn tristes.. ni tn largos.. ni tan pesados....

    Animo! =) besos1

    ResponderEliminar
  13. Amo los dias de lluvia, asi que creo que me encuentro en el lugar perfecto, seis meses de lluvias a diario no cualquiera los aguanta, que precioso escrito Su Majestad.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  14. yeeaaaa me encanta los dias de lluvia
    perono tanta jajaj saludos gracias por pasar a mi blogg byess bessoss

    ResponderEliminar
  15. Qué bueno que no eres poeta pq de cuentista te va de maravilla. Tú eres capaz de transformar un recuerdo en algo hermoso y alegre, y unas gotas en una obra de arte.

    Hermoso, mi Malque, aunque con un gran dejo de tristeza. Tmb estos dias se disfrutan, aún con la melancolía.

    Abrazo!

    ResponderEliminar
  16. Cuando esta gris, lluvioso y triste, mejor irse a dormir. Lástima que no siempre se puede.

    ResponderEliminar
  17. hola creo k el tiempo no hace el estado de animo creo k el animo hace el estado del tiempo quien sabe ami me gustan los dias nublados saludos

    ResponderEliminar
  18. A mí la lluvia me crea diversos sentimientos, a veces me inunda esa melancolía que parece nació conmigo, y otros días me pone feliz... Hoy fue un día de lluvia y emociones de montaña rusa.

    Besos Malquerida =)

    ResponderEliminar
  19. Fernando: Pero la falsa sociedad está metida en sus casas igual que yo.

    :(

    Ácido: La soledad y la lluvia sólo traen nostalgias de vivencias pasadas que hacen que los ojos se inunden de llanto.

    Saludos.

    Ojos: Lo haré, gracias por el consejo pero las galletitas als voy a cambiar por un pan blanco.

    Besos.

    DvD: A mi también me gustan aunque me pongan tristes, prefiero estos días a los calurosos.

    Saludos.

    kika: Si, la melancolía está presente en muchos de mis textos.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  20. Pelusina: Lo que hice fue ir a mis clases y de ahí ya no parar, aunque sigo oyendo la misma música no la quiero cambiar, me gusta mucho.

    Besos.

    Ave: soy feliz pero melancólica je.

    Saludos.

    Kózmica: Y los disfruto más que los días soleados.

    Saludos.

    Pherro: Limpiaré los vidrios de la vida para esclarecer el panorama.

    Abrazo.

    frecuenciax: ,)

    ResponderEliminar
  21. Agnes: Hola.

    Gracias por la visita.

    Saludos.

    DIANA: Y hoy ha amanecido igual pero lo disfrutaré igual que ayer, con mis palabras tristes pero mi ánimo alegre.

    Saludos.

    Zully: Ni triste ni largos ni pesados... sólo días.

    Gracias Zully.

    Malhechecito: Estos días pueden ser los mejores paar sacar las tristezas que se han escondido por algún rincón del espíritu.

    Cuídate.

    vivencias: Espero que estén mejor por allá.

    Saludos.

    Cuetzpallin: Soy un cuentacuentos chafa pero me gusta contar.

    Los días de tristeza son los días en los que me siento en ambiente.

    Saludos.

    Araña: Traté de dormir pero el sueño se me espantó y decidí escribir.

    Besos.

    ResponderEliminar
  22. lex: Sipirili, a mi también me gustan los días nublados porque saca toda mi tristeza.

    Saludos.

    Boleyn: Los días grises me hacen suspirar espero no se me vaya la vida en ellos.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  23. espero que hoy haya amanecido el dia mejor...con el sol a todo su espendor...

    para que te pongas a lavar!!!

    jajajajajajajaj y se te olviden tus pesares...

    aqui toda la semana ha amanecido gris....pero mira viendolo por el lado amable no me he puesto crema para los rayos ultravioleta, que no me gusta porque ando todo embarrado y grasoso....

    saludos

    ResponderEliminar
  24. P´Pito: Te diré que está lloviznando muy fuerte y no se ve que el sol quiera asomar su nariz por aquí.

    ¿Qué es lavar?, jeje

    No tengo pesares, ya los dejé en las letras que escribí ayer en el blog.

    Viéndolo por el lado amable es mejor que el sol esté dormido porque así sus rayitos no me hacen daño en mis bracitos y no le sacan salpullido.

    Una que es delicada ya sabes.

    Besos.

    ResponderEliminar
  25. El silencio es el único amigo que nunca te traicionará...

    ResponderEliminar
  26. Hay días en los que me siento como tú, así de triste...y pareciera que ese sentimiento no va a irse nunca de mí. Me quedo flotando en él, hasta que en algún momento comprendo y acepto lo que la vida me ofrece en ese instante, sea bueno o malo...Y es entonces que el sentimiento se agota y se va...

    Eres una gran poeta Malque!

    Un abrazo
    Maribe

    ResponderEliminar
  27. Ver llover me despierta el ánimo, es la forma en que el cielo acaricia a la tierra, a veces con suavidad, a veces con ímpetu. Imaginé las notas por tu piel morena, refugiándose en tu pecho y enredadas en tu pelo, para ti melancólicas, para mí esas pequeñas, alegres y descaradas, provocaron un destello de sensual intimidad. Y me he deleitado robando el perfume de esas caricias que no son para mí.

    ResponderEliminar
  28. Hola Ángel:

    Ando medio retrasado, disculpa.
    Me gusta la lluvia en la ciudad, el gris acero o sucio.
    Nunca me pregunté porqué.

    Te sigo, Flor, besos.
    Daniel.

    ResponderEliminar
  29. querida Malquerida:

    espero hoy estés mucho mejor que ayer, porque a nadie le gusta la tristeza... bueno hay momento que se disfruta, hay momento que en me regocijo de mi desgracia, sin embargo no es bueno pasar mucho tiempo estacionado en ese sentimiento, siempre hay que salir y tratar de ser feliz...

    Hoy aproveche y leí entradas pasadas tuyas, y debo decir que me fascinan, tus ideas, tus manías, tus cansancios... me agrada mucho como plasmas todo eso que te pasa.

    Saludos y besos!

    ResponderEliminar
  30. Yo amo la lluvia y soy meláncolico irredento

    peo me salva la aridez de mi genio... o será la hiperactividad que no me deja quedarme quieto mucho tiempo.

    Kiss

    ResponderEliminar
  31. Hola:

    A mi me gustan los dias nublados y frios, para poder tomar cafecito con pan dulce, pero los dias lluviosos no me gustan, eso me dan tristeza.

    Mariposa Errante.

    ResponderEliminar
  32. Upa!!!!! Mi malquemadre… uno se ausenta unas semanas y regresó y me encuentro con tu prosa enamorada, melancólica ante el frenético agobio del temporal e inspiradora ante la incólume soledad avinagrada y a veces tan necesaria. Me gustan las ciudades grandes, las grandes soledades, las inmensas lluvias sobre los vidrios de las ventanas de voyeristas solitarios, me asombra además, la grandeza de tu arte.
    Un beso mi Malque,…

    Tu más ingrato hijo virtual

    ResponderEliminar

Soy un ser navegando en la incomprensión de sí misma.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje