Páginas

lunes, 16 de octubre de 2017

Días extraviados

La semana pasada perdí un día. Lo extravié en algún lugar de la cabeza. Mi enmarañado pelo hace nido los pensamientos. Nido de pájaros escandalosos. El día que perdí lo encontré por la tade ya cuando no servía de nada. ¿De qué sirve vivir un día que todos ya vivieron? Es desfase. No estoy en sintonía. Hoy estuve a punto de perder el lunes. Cuando abrí los ojos sabía que era martes u otro día. Cuando desperté después de haber vagado por el mundo onírico las horas se acomodaron en cámara lenta. 11.30pm, 4.25am, 6.15am. Estas pastillitas tienen el don de hacerme perder la ubicuidad. Este martes no tenia la cara de tan sin embargo. Recordé el desayuno-comida en familia. El desvelo del sin-saber, la tarde amodorrada de los tres. Los enojos, los problemas de los días desacompasados. Los silencios ante mis amigos. "La fe es un grave sufrimiento, es como amar a un extraño en vano..."canta Enrique en mis recuerdos. La fe es un sentimiento extraño recién adquirido. La fe permitió que Bruno me abrazara. La fe permitió tener un fin de semana de chicas agradable. "Abuela tú eres chica de tamaño pero no de edad". Voy con cautela sobre la fe. No le he dado poder suficiente por si falla duela poquito. Hoy es lunes con cara de martes. Volveré a dormir, quizá cuando despierte, las horas se hayan acomodado para que el lunes vuelva a tomar el lugar perdido. Los problemas han hecho mella en algún lugar del cerebro. A veces consigo resolverlos con un artilugio mágico. Otras veces sólo duermo. El hombre sin memoria se quiso suicidar pero olvidó cómo hacerlo. Entresijos de colores adornan su mundo y el mío. Nunca fue tan nuestro como ahora. Volveré tal vez a corregir errores del escrito de hoy si la tendencia permite hacerlo. Si no vuelvo es que encontré mi lunes perdido en las manos del Señor.
Acomodar recuerdos en el desván de las derrotas. Comenzar por no olvidar los gratos. Mente selectiva dicen. Lo que diga poco importa. Valor de lo perecedero.

16 comentarios:

  1. Recupera este lunes que aún puede proporcionarte grandes encuentros placenteros.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. A mí eso me pasa a menudo pero no me da ninguna pena. Cuando estoy segura de que es miércoles y resulta que ya es jueves, veo más cerca el finde y no veas qué subidón. Jajajaja. Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. Ningún día tuyo es perdido.
    Oh, Malque querida, qué bonito lo que dices.
    Tengo una amiga muy querida que siempre me dice: "La fe es un don que hay que pedir todos los días", aunque se tenga, es un regalo.

    Tú siempre la contagias. No se demuestra, se contagia.
    Un beso, con todo mi cariño.
    De tu RosaRosita.

    ResponderEliminar
  4. Miedo me das con eso de no olvidar y la mente selectiva. Ojalá y que no me guardes alguna salida de pata de banco... Beso.

    Salud.

    ResponderEliminar
  5. Dame pastillitas de esas.
    Todas las que puedas.
    A ver si me pierdo unos cuantos días.

    Besos.

    ResponderEliminar

  6. A veces perdemos el tiempo y los días sin querer y otras desearíamos perderlos conscientemente y, sobretodo, perdernos... como bien expresa 'Toro' más arriba.

    Igual que te pide él, si te sobran algunas, pásame unas cuantas...

    Un beso y un cálido achuchón im-perdibles"!

    :)

    ResponderEliminar
  7. ¡Qué texto más entrañable! Con tu forma semi-surrealista sabés decir unas cuantas verdades.
    Lo que se perdió que se quede donde está, vendrán cosas nuevas.
    Besos, Malque.

    ResponderEliminar
  8. Me esperan unos días que no me importaría perder,así que si sobra dosis...me apunto...
    Lo que tu digas importa y mucho.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  9. Yo sin perder un día, a veces estoy en total desfase, así que qué más da si el desfase es por pérdida de un día. Vive a tope el que tengas y que los demás se acoplen. Cada vez estoy más egoísta. Y lo que tú digas por qué no va a importar??, claro que importa, sobre todo para ti.
    Un abrazo desfasado del tiempo y del espacio, pero real y fuerte.

    ResponderEliminar
  10. No te preocupes tanto, amiga, a mi algunos días no quisiera siquiera existiesen.
    Besos 🌹 🌸 💐 feliz semana

    ResponderEliminar
  11. Que va... unos días llegan otros se van... y si algunos desaparecen que mas da.
    Mira, un verso sin esfuerzo... te mando un saludo mi querida Malque

    ResponderEliminar
  12. MaLqu, lo importante es que el lunes apareció. Son muchos los días que pasamos sin darnos cuenta y vivirlos... ¡Ah, vivirlos! ESo es otro cantar. Besote.

    ResponderEliminar
  13. No te preocupes a veces solemos perder los días,nos pasa a todos,abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Sin embargo, para mi, hoy es Martes con cara de Lunes, ya ves... :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  15. Nos pasa cuando vivimos en piloto automático, como máquinas programadas, nos pasa cuando vivimos sin darnos cuenta de que estamos vivos, así los días se confunden y se extravían.

    Saludos salados.

    ResponderEliminar
  16. "Acomodar recuerdos en el desván de las derrotas. Comenzar por no olvidar los gratos. Mente selectiva dicen".

    Me gusta.
    Esa es la actitud.
    Y a seguir con este martes ya con cara de jueves lluvioso.

    Mil besos y un abrazo, mi pendejita linda.

    ResponderEliminar

Soy un ser navegando en la incomprensión de sí misma.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje