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sábado, 8 de agosto de 2015

A tu salud

Olvídate de todos,
olvida que el mundo existe.
Disfruta ese momento en off,
tómalo con filosofía
estás en el sitio exacto dónde debes estar.

No implores salud a menos que sea en los brindis de cantina,
tienes lo que te toca
lo demás no te corresponde
si lo miras de fría manera.

Que no se llame a engaño,
nadie tiene la vida que se merece
según se vea lo que se ha luchado por ella,
Lejano amor.

Y luego terminas por aceptar
lo que el destino te tiene preparado,
aún cuando suene increíble
permite a la sinrazón instalarse en tú mente.
Insulsa frivolidad querer tener el control cuando no se tiene
ni la menor idea de lo qué es el destino.
Me río de tus aires de grandeza.

Ahoga tus impetús otrora juveniles,
pasó el derecho de largo,
no eres dueña de nada
más que de tus errores.
Muere un poco hoy,
renacerás mañana en alguien mejor.

Tienes lo que te quede de vida por delante,
azúcar amargo,
boca seca,
rellanos de conmiseración.
Sé tú propio verdugo,
que nadie haga por ti lo que te corresponde.
De vida o muerte,
Flor.

Sea.

Camina de largo,
no mires atrás,
deja amores de literatura a un lado
-nadie dijo nunca que fueran para ti-
diseminando flores a tú paso.
Inútil muerte la de la flor
para una enamorada marchita.

Libérate de absurdos pragmatismos,
sé tú y nada más.
Y no olvides nunca niña
que los poemas no están hechos para ti
porque no eres poesía,
y los poetas no se adentrarán en tus ojos oscuros
por miedo a perderse en ellos.
Infiernos paulatinos.
Dulcinea sin Quijote.
Dolor de ausencias,
aguas lejanas ocultas bajo el frío indiferente de las letras
deja que la vida siga,
a un lado ha de llegar con su botella echada al mar,
no contigo.

Como la suerte,
nunca sabes si la salud o el amor
te van a tocar.

Prepárate para el siguiente golpe,
exiguo camuflaje de boxeador en la lona.
¡Levántate!
aún te queda por vivir.

Del cómo no preguntes,
nadie tiene respuesta,
absurdo tirar las ganas
en golpes de pecho.

Persígnate pecadora
para un domingo de monjas
y verdades absolutas.
Cuerpo ajeno a caricias sin dueño.

Gran recompensa para quien se dijo
no sabía nada del amor
pero daba cátedra de ello
sin apenas darse cuenta.

Ten fe
mañana amanecerá de nuevo
y
tú estarás aquí
con los ojos vacíos
pero viva,
navegando con el viento en contra.
No hay más día que hoy.

Lo que te digo, como lo digo,
es.













Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales