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lunes, 12 de mayo de 2014

¡Cha cha cha man-a!

No es que me de miedo escuchar a mitad de la madrugada -a las tres para ser exactos- a mi vecina la chamana -esposa de mi Vecino El Asesino- rezar a grito pelado. Lo que me da miedo es no saber qué dice. Habla un idioma extraño. 
Debería tener consideración con sus vecinos -nosotros- ya que si va a rezar a gritos por lo menos que sea en español, así no me daría temor porque pienso -tengo una gran imaginación- que invoca a los diablos y todas sus huestes malignas. 
Gracias a dios no soy supersticiosa -es de mala suerte- si no ya habría contratado a un chaman para que proteja mi casa de las malas vibras que expulsa de sus clientes. Por si las moscas dejaré que los chihuahuas velen mis sueños y no permitan que ningún ser sobrenatural se me acerque, -ya saben ustedes, los perros protegen de fantasmas y seres tremebundos- ¡Ay! Ojos que te vieron ir, jamás te verán volver. 
Será mejor taparme los oídos e irme a dormir, no vaya a ser el diablo y mi espíritu débil sea huésped de un ente maligno. ¡Cruz cruz, que se vaya el diablo y venga Jesús! ¡Diosito ampárame! Ten piedad de mi y de todas las almas puras y santas que habitamos los alrededores. Amén. Gracias. Hasta mañana.




Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales