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jueves, 28 de febrero de 2013

Naturaleza muerta

Pues como les iba diciendo, el lunes me dio un ataque de ansiedad muy fuerte. Comencé a temblar mucho y a sentirme desesperada.
Cuando esto sucede me alejo de cuchillos y tijeras porque son muy peligrosos en ese estado.

Bueno.

Prendí la computadora para tranquilizarme pero fue inútil. Me sentí peor. El corazón latía de prisa y el dolor en el pecho no menguaba. Me estaba angustiando demasiado. Tum tum tum tum tum tum tum.

Así que le dije a mi hijo por facebook -bendita tecnología- que me sentía mal. También le dije a mi hija por twitter -de nuevo bendita tecnología- para que estuvieran enterados. A Barry le llamé al celular pero siempre me manda a buzón, asht!
Igual no podían hacer nada pero son las reglas del CHI, (Código de Hechos Inesperados) que debemos acatar el cual inventamos por si las moscas.

Como el malestar no pasaba fui al médico. Dijo que tenía que relajarme y bla bla bla. Todo eso que dicen los doctores pero que no sirve de mucho, bueno si sirvió porque me tranquilizó.
Dijo que me fuera a mi casita, me pusiera la pastilla de la presión debajo de la lengua y que la otra me la tomara de inmediato. Que los antidepresivos bla bla bla y que no se iba a meter con los del parkinson, que lo que había que hacer era estabilizarme y bla bla bla.

Dijo que me acostara, que no pensara en nada, cosa fácil cuando en mi cabeza revolotean ideas sobre las citas médicas que se aproximan, teniendo que pensar en cómo decirle a Barry que hay que ir con el neurólogo. Sucede que el buen Mr. Barry está cansado de las idas a los hospitales y de enfermedades temblorosas de su bella esposa y eso que no sabe que en abril tengo otras tres citas. Eso estresa oigan.

Lo entiendo más de lo que él se puede imaginar pero no puedo hacer nada. Los médicos no me atienden si voy sola.

Pensar en eso y en otras infidelidades me provocó ansiedad.
Hay que cruzar toda la ciudad para ir al hospital. Vivo en el norte, el hospital está en el sur. Siempre que vamos al neurólogo quedamos muertos, tirados en la sala hasta recobrar fuerzas y si hace calor morimos más tiempo.

No están ustedes para saberlo y yo si para contarlo pero el calor me provoca hemorragias nasales, estornudos y migrañas inacabables, pero como no puedo hacer nada porque aquí vivo, tengo que adaptarme. 
Eso si, duermo todo el día como marmota en mi sillón y en las noches sigo durmiendo. En épocas de calor duermo más de lo que debiera.

Soy una flor-zombie con aroma a alhelí o a nardo o mejor a azahar.

Pero ya, aquí le corto porque a esta hora temprana hace mucho calor y ya me estoy comenzando a deshojar.

Hoy no me quejé mucho, ¿o si?











martes, 26 de febrero de 2013

Quijote sin aliento






Hay que tomar un respiro Quijote porque queda mucha vida por vivir y si no es contigo entonces nada vale la pena.
No te canses por favor,
no sabré que rumbo tomar.
Si quieres te cargo para conocer el peso de una vida sobre mis hombros.

¡Vamos Quijote! 
Dijiste que no sería una carga.

¡Por favor! 
Falta poco, mira que los gigantes del desamparo están a la vista
y sola no sé caminar.

Tú dijiste,
lo dijiste Quijote y no vale arrepentirse.















sábado, 23 de febrero de 2013

C'est la vie





Hacía tanto tiempo que los fines de semana no eran tan tranquilos. Me despertaba los sábados con la sonrisa de La Bella y hoy que no está, la casa está muy callada.

Entonces para llenar el vacío que este semana habrá me dedicaré a terminarle su almohadita y de leer un libro que llamó mucho mi atención, y que compré cerca de la casa de Kiku.

Tengo la mente en blanco, como si de pronto se me hubiera borrado todo, creo que la quiero mantener así por un tiempo o tal vez por el resto de mis días. Eso puede llevar a quedarme sola pero me arriesgo.
Se siente tan bien no cargar lastres sintiéndome tan ligera. 
No quiero ensuciar mi mente de nuevo.






Casi casi me veo como La Bella Durmiente, cantando con los pajarillos y dando vueltas por los salones del castillo, aunque a decir verdad si me pusiera a dar vueltas como ella chocaría con las paredes de mi casita. 

Ojalá Maléfica no aparezca.
Demasiada calma.

Bueno ya es todo.










jueves, 21 de febrero de 2013

Gerome Stravinsky y otras utopías baratas

.

Gracias por estar ahí.


Después de algunos días de silencio me doy a la tarea de escribir. Llena mi vida hacerlo pero me doy cuenta que es una adicción el mostrarme al mundo como si fuera artista de ínfimo nivel recurriendo a lo abyecto para llamar la atención.

He reflexionado mucho.

Estoy aprendiendo a meditar sin que la mente desvaríe. Me logro concentrar y no pensar en nada unos pocos minutos, por algo se empieza digo yo.
He estado consciente de lo que está pasando. Estoy tomando cartas en el asunto, puede que las cosas no marchen como debieran pero lo estoy intentando.
En esta rueda de lo que es la vida nos toca estar abajo esta vez tratando de salir adelante, pronto estaremos de nuevo arriba habiendo aprendido mucho de lo que es estar en el hoyo.

Hay muchas cosas que tengo guardadas, creo que así se quedaran. Me he sentido un tanto asqueada de mi y de lo que escribo así que la pausa dada fue suficiente para hacerme ver donde estoy parada y que es lo que quiero. Eso si, una parte de la MaLquEridA murió en esta semana de ausencias obligadas.

El enemigo a vencer -como siempre ha sido- soy yo misma.

Estos días me he dado la oportunidad de hablar con muy buenos amigos. Me han dicho verdades que me han marcado las cuales no creo se borren nunca. Un amigo siempre hablará mirándote a los ojos y sin miedo que las palabras dañen porque no lo harán, antes al contrario ven lo que uno se resiste a ojos cerrados.

Amigos, cuanta importancia le tengo dada a esa palabra. Lo que para mi significa no se puede describir.

Hace poco me sentí despreciada ubicándome en un punto donde sentí coraje y rabia. Contrario a lo que siempre hago, controlé mis emociones. Intento que ese daño no haya hecho mella en el espíritu cambiante que tengo.

Sentí el abandono de personas que consideré mis amigos. Un día me dijeron: No esperes nada de nadie y nada te dolerá. Eso fue lo que hice, lo que pueda hacerme daño lo controlo con el viejo caparazón que rescaté del armario en que se ha convertido mi corazón.

Me decepcioné de muchas cosas, cosas que hasta hoy no logro entender pero sabiéndome humana, la decepción es un sentimiento inherente a nosotros.

No soy monedita de oro.

He hablado mucho con Barry, con mis hijos y con los amigos que se mantuvieron cerca. Las cosas se suceden unas a otras sin respiro y hay que echarle para adelante o nos lleva la tristeza.

Tengo un nuevo amigo, un pez al que bautizó Bruno como Gerome y yo lo apellidé Stravinsky. Es que fijándose bien tiene cara de músico incomprendido.

En dos semanas empiezo un curso de guitarra. Hoy siguiendo mis impulsos pregunté el horario y los costos. Esta vez haré lo que me he propuesto aunque debo ahorrar para comprarla porque la otra se la llevó Kiku.
Cuando pedía informes me quedé pensando en si teniendo parkinson será difícil aprender a tocar pero si no lo intento no lo sabré.

El miedo es el ancla que ata a los cobardes a un mundo enano.

Escribí el lunes un pequeño cuento para Tadeo en el que hablaba de un país llamado Hermoso donde habitaba pura gente sana y feliz, espero le haya gustado.

He estado saliendo sin compañía, no quiero seguir dependiendo de nadie para poder moverme. Salir sola habla mucho de lo que he aprendido en este pequeño lapso de tiempo.

Intento no pensar mucho pero me he dado a la tarea de arreglar el mundo que me rodea y para eso tengo que pensar y pensar aunque me duela la cabeza.

Me he vuelto egoísta porque no quiero que nadie robe la estabilidad que hemos construido Barry y yo. Sé que no debo serlo pero no tengo excusa. Mi casa es un mundo impenetrable. Sabrán mucho de mi pero nadie sabe nada de nadie. Cualquiera que me conoce sabe que en realidad no sabe nada de mi.

Un día me sentí muy sola, quise gritar pidiendo ayuda después me pregunté para qué querría ayuda para algo que ni yo misma sé que es.

Me aislé odiando al mundo.

Después reflexioné dándome cuenta que el mundo no tiene la culpa de mis depresiones. 

Este tiempo sin letras me ha enseñado a ver que el mundo real es el mismo que el virtual porque en los dos habitamos las mismas personas.
La traición, el desprecio, el abandono son iguales en ambos mundos. Obvio que la alegría, la compañía y demás vale igual. Valoro ambos mundos rescatando lo bueno de cada uno. De la traición y el desprecio también se aprende.

Suspiro y me alegro de ser quien soy. 

Poco a poco las cosas van tomando forma. Dejé de buscar a quien no quiere ser encontrado. Transito sin culpa por los caminos que alguna vez anduvimos juntos. Sola y mi alma.
Disfruto lo que hay sin llorar por lo que no tengo. Termino siendo una cuentacuentos de historias inconclusas en que el final feliz se difumina en extrañas formas. Alegorías de tristeza efímera como la risa.

Soy responsable de muchas cosas, asumo lo que me corresponde y pago sin chistar.

Después de una larga -para mi- abstinencia de letras sé exactamente el lugar donde estoy parada. Desde aquí donde estoy las cosas marchan como debieran. Sin daños a terceros y con muchos lugares comunes que al final es el sitio que siempre he habitado.

Un lugar común como lo es mi blog.













miércoles, 13 de febrero de 2013

Lo que mata mi voz








No le temo a la página en blanco, mi verdadero temor es a no tener qué decir. El mayor miedo que enfrento es a defraudar a la gente que me conoce porque pienso que esperan más de lo que puedo dar. No me siento responsable de mi propia vida por eso la regalé crudamente. Camino sobre mis yerros quemándome los pies, eso no sirve. Escribo para conocer mis errores, hablo para presumir los aciertos. Mis miedos nacen de las inseguridades que sembraste en mi. Necesito un poco de sueños y un mucho de realidad. Debo seguir leyendo para diferenciar si la ignorancia es la puerta a la felicidad. No tengo problemas con mi Yo interno, es él el que los tiene conmigo. Me lavo la cara todas las mañanas para limpiar mi rostro de pesadillas. Me lavo la cara en las noches para borrar mis errores. Los abrazos son descargas eléctricas a mi sensibilidad dormida. Mientras más lo intento menos lo logro. Ma mi me conmigo. Pienso que debo una disculpa pero sólo lo pienso, no la doy porque también creo no hice mal. La humildad se pierde con halagos inmerecidos. Jano me lee y me da penita. Tengo las ideas tergiversadas, no encuentran el orden preciso. Hace poco confesé la manera en que aliviaba mis miedos, no lo vuelvo a hacer. Las melodías tristes en la madrugada son limón para las heridas. Me obligo a hablar de lo que no quiero. Estoy parada sobre un pantano, no debo moverme. Mi soberbia carece de todo fundamento. Necesito que venga el Ejército de Hormigas. Quise saber cual era mi papel en ese juego pero lo tomó a mal. Escribo, alguien lee pero no sé el alcance de mis palabras. Sigo sin mirar a los ojos. Hace mucho tiempo que comencé a andar entre desconocidos. Las palabras recurrentes en mis escritos son Siempre, Muerte y Existir, no sé porqué, Me leo y me leo para saber qué cambiar, entonces borro mis textos, es lo mejor. Suelo escribir cosas que ni yo misma entiendo pero que tienen un trasfondo que pocos entienden. Cuando alguien me saca en charlas a filósofos o frases de escritores famosos, reviro y me voy. La ignorancia mata mi voz con música clásica.

Pienso y luego ya no existo.











lunes, 11 de febrero de 2013

Oda a una pastilla










¡No
quiero
tomar
las
pastillas
nunca
más!

Me rebelo
contra los medicamentos de los que está lleno mi cuerpo
tampoco lo quiero abotagado de pastillas
Ni quiero estar supeditada a un horario,
las eximo de su labor aliviadora dejándolas en su frasco marrón
Llegó el momento que para vivir 
necesito no estar bajo los influjos de nada
Saber el estado real del cuerpo mio.

¡Oh Dios libérame de este tormento!

Los redondos cuerpos se niegan a ser tragados
se rompen en minúsculos granos
la cabeza hace labor de convencimiento
sin lograrlo casi nunca.

Frascos se apilan en el fondo de la alacena
cada vez son más y más
reiterando mi deseo de no volverlas a tomar.

Quiero ser libre, vivir sin sueños amorfos
ni pastillas que tragar
pero sin ellas se acerca el final.

¡Quiero ser libre
por favor!

Mi cuerpo las pide,
mi mente las rechaza
en un Sí y un No que se juntan para dividirme
y no saber que determinar.

Para que me hago tonta
mejor me las voy a tomar.
Me estoy volviendo loca
y no lo puedo evitar.


Fin.













domingo, 10 de febrero de 2013

Disaster




¡Chispas!

Descompuse la compu instalando y desinstalando programas. Barry me advirtió que si la volvía a descomponer él no pagaría nada.

El Pogh -mi sobrino- me vende la suya -con opción a regalo- pero le falta el cable de alimentación. Como transito en estos momentos en modo paupérrimo no puedo ni comprar ni pagar una reparación.

Le pregunté a Bruno si podría pasar a La Plaza a preguntar cuanto cuesta el que necesito pero no creo que me lo compre, hay otras prioridades.

Tengo el iPad pero no me acomodo porque sus letras son muy pequeñas y no veo bien.

No pasa nada si no tengo computadora -la he descompuesto chorrocientas mil millones de veces- Lo más que puede ocurrir es que ande de malas todo el día. Me sienta como león enjaulado. Me coma las uñas, me jale los pelos, limpie mi casa hasta por debajo del piso. Me ponga a planchar la ropa oscura que la señora que me ayuda no sabe hacer. Termine una almohadita que le estoy haciendo a Natalia. Haga unos cojines que ya tengo cortados. Termine de leer tres libros que compré o me pase clasificando los papeles que tengo amontonados por todos lados, eso si muy bien ordenados, haga la investigación que Barry me pidió hace un mes o me vaya de vacaciones a casa de Kiku.

Conociendo la manera que resuelvo mis problemas sé que pronto tendré la computadora en mis manitas pero esta vez me ganaré el derecho a que la reparen o me compren el cable.

En mis épocas primarias haría berrinche obligando de alguna forma a mi familia a que solucionen mi problema que mirándolo bien no es problema porque puedo vivir sin computadora... No, la verdad no puedo vivir sin ella para qué miento.

He descompuesto tantas veces mi compu que ya es cotidiano que ocurra. Amo a mi computadora aunque me juzguen loca o abyecta, pero así es.

Barry dijo algo muy importante, quédate tranquila y hoy le hago caso.












viernes, 8 de febrero de 2013



Mamita querida


Hay tres días en el año que te adueñas de mis pensamientos. En los que recuerdo las pocas veces que te abracé, en ningunas te dije cuanto te amaba.
Cada que te escribo algo me resulta difícil porque los recuerdos van muriendo y no quiero que mueras otra vez.

Rescato dentro de ellos tu carita tratando que no se borre. Fijándola en mi memoria con retazos de caricias repartidas entre tantos.
Será lo último que haga. En el final de mi días estarás conmigo como yo estuve en el tuyo.

Me haces suspirar. 

Hay muchas cosas que hago que no aprobarías, ni siquiera sé si te las quiero decir porque vendría el regaño como cuando era pequeña. Como cuando tu voz cimbraba mi corazón de niña asustada. ¡Flor de María! gritabas. Me ponía a temblar porque sabía que había hecho algo malo y tendría mi justo castigo.

Te quiero madre.

Es muy tarde para decirlo porque ya no estás, pero es en estos días en que necesito gritarlo para que lo escuches allá lejos donde descansa tu alma bendita. Sé que me oyes, eres mi mamá.

Aprendo en la rutina diaria a salvar los Te amo que no te dije y se los regalo a mis hijos.

Se me forma un nudo en la garganta al escribirte el Te quiero muerto que no te dije. Si tan sólo tuviera una oportunidad para hacerlo, una sola, pero no la habrá, ya no estás y lo que queda de ti no me respondería.

Me heredaste la memoria.

No tengo muchas similitudes contigo pero hay una que es característica y es tu cara seria de siempre. Tu no sonrisa en tu rostro de mami triste.
El No olvidarte es la herencia que me tocó.

Cuando te casaste no sonreías. ¿Has visto que yo tampoco? Sabes mis razones pero yo nunca supe las tuyas. No sonreímos. Me gusta parecerme a ti.







Rescato de entre los recuerdos la sonrisa abierta de un día que le diste de comer hígado a Laura y cuando días antes de morir comimos mandarinas. ¿Cómo olvidar esa fruta que fue la última que tu boca probó?

Me heredaste los ojos. 

¿Recuerdas cuando conociste a Barry y él preguntaba porqué cortaba las palabras? Le daba risa que te dijera má y no mamá.
-Habla bien- me decía mientras tu sonreías.

Má, quiero quererte pero ya no estás. ¿Cómo se quiere un recuerdo?

Quiero que el viento se lleve mis besos y te los de como si fuera yo. En esa mejilla suave que pocas veces besé. Esas mejillas que recibieron los besos de mis hermanos menores, ellos si lo hicieron como quise un día hacerlo yo pero la educación impuesta nos decía que no mostrar los sentimientos era bueno. No lo reprocho al contrario olvido lo que haga daño aunque no lo logre en muchas ocasiones.

Mami...

Ya no sé que decirte porque como pasa siempre que te recuerdo a mis ojos se les ocurre llorar. Las lágrimas ciegan mis ojos y los dedos no me obedecen.

Yo te amo. para siempre, así como me amaste en los días en que tu y yo estuvimos unidas y que como paradoja fue cuando nos separamos.

Para siempre vivirás en mi memoria hasta el último latido de mi corazón proscrito de sonrisas que no te di.

Pido al cielo no olvidar a la madre que me acunó en sus brazos y que tuvo mucho corazón para repartirlo entre sus hijos.

Te amo má, hasta siempre.











jueves, 7 de febrero de 2013

Por encimita...







Hace poco -el domingo para ser exactos- Laura estuvo participando en un movimiento -no sé si así se diga- en contra de las corridas de toros.
Se ha vuelto activista y lucha por los derechos de los animales como perros, gatos y en este caso los toros.

No voy a hablar de las corridas de toros porque no soy docta en el tema. Sólo voy a a hablar de algo que le dijeron a Laura.

Un tipo le gritó: ¨Soy más culto que tú¨ mostrándole una pancarta que decía: ¨Orgullozo -textual- de ser taurino¨.
Y un amigo suyo le dijo que era culto porque él sí sabía diferenciar entre los toros de lidia -hechos expresamente para morir- y los demás.

Esa es mi gran duda, ¿de verdad hay que ser culto para que nos gusten las corridas a los que no nos agradan?

Para mi -aclaro- son un asesinato vil. Respeto a la gente que le gustan -mi padre era uno de ellos- pero no estoy de acuerdo.

Habrá muchos puntos de vista en pro y en contra pero nadie hará cambiar la opinión que tengo sobre eso. Culta o no nunca entenderé porqué matar a un animal en clara desventaja frente a un ser ¨humano¨.

Me pregunto entonces porqué se asustan cuando digo que debería existir la pena de muerte para tanta gente nefasta que hay.

¿No viene siendo lo mismo?

Obvio no, los toros tienen sentimientos, o al menos no se regodean haciendo sufrir a su presa.

Es mi punto de vista como cualquier otro y como tal no tiene que ser ley.












miércoles, 6 de febrero de 2013

La Calle de las Novias







He intentado mil veces decir cosas bonitas pero no se me da, al contrario, las hago tristes. No sé si de verdad soy así o mis dedos lo son pero no sé hacerlo con palabras alegres.

Por ejemplo:

El domingo fuimos a caminar a La Calle de las Novias y me fijé en lo sucio que estaba todo. Había basura por doquier. Policías, soldados, alboroto, gente drogada, etc. Esto es lo feo.

Lo bonito fue que iba con mi familia y fuimos muy felices.

Lo feo tiene más palabras.

Ese día La Bella  quería caminar y caminar. Se enojaba si la cargaban o la metían a la carreola pero si la ponían a andar era muy feliz, sonreía y saludaba a todos, hasta a los perros que veía les decía ¨Hola¨.

No sé describir la extraña sensación que me provoca que me quiera. Me da mucha emoción que me de besos. No puedo contar la alegría que me causa tenerla en mis brazos. Es bello pero no lo sé decir.

Puedo hablar de que mi familia está unida pero eso es lo único que digo.
La felicidad que me causó verlos caminando tomados de la mano por las calles del centro, no sé describirla. No sé cómo.

Me alegra la mañana escuchar a una familia de pájaros madrugadores que viven en la azotea. Imagino que todos andan apurados porque tienen que ir a trabajar o a la escuela, así como los humanos.
Su piar es escandaloso pero no me molesta. La música para el alma que son sus trinos no tiene descripción.

Cuando Barry estuvo enfermo, me sentaba en las mañanas a escribir. Estaba serio porque se sentía mal,  entonces me metía a las páginas de chistes y le contaba muchos para que se riera. Lo lograba pero más por la forma que los cuento que por la gracia del mismo.

La cosa es que no puedo describir lo que me causaba verlo sonreír gracias a mis bobadas. Haberlo hecho feliz en esos momentos no tiene manera de escribirse. Lo hago simple, ramplón, sin chiste.

Hace poco Barry dijo que soy rara. Tal vez sea por mi forma de vestir o la música que escucho. Por mi soledad intrínseca o por mi forma de ser tan dura y seria.

No sé.

A veces esa forma de ser hace que vea cosas malas donde no las hay. Que entienda lo que no es y que de forma disparatada despotrique contra el mundo.

¿Cómo cambiar una forma de ser inherente a mi desde pequeñita? 

Intento cambiar la forma de ver la vida pero se queda en eso, un intento vano que no ve la luz porque mi propia tristeza -que no sé de donde saco- lo sepulta bajo toneladas de melancolía.

Sin embargo dentro de lo malo me doy cuenta que tal vez no pueda escribir sobre todo lo bello que hay, pero me fijo en los amigos que me hacen ver el error de vivir instalada en la mediocridad de decir lo triste y malo cuando abriendo muy pero muy bien los ojos puedo encontrar la razón de mi existir.

¿Cómo agradecer a la vida la buenaventura de tener amigos que me hacen reflexionar pero que no sé escuchar?

Quizás sea dejando de hablar de mi misma y empezando a hablar de otros.

Pasaran muchas lunas para que encuentre verdaderamente la razón por la cual estoy en esta vida que me encargo de matizar de colores grises como los que nunca me han gustado.
Ser gris aunque serlo también es bello.

La lucha interna entre mis múltiples personalidades no termina, tal vez sea porque la verdadera Flor de María nunca ha existido, por eso la razón de no encontrarme.
O puede que me haya construido tantas personalidades que me perdí en un mundo creado por mi y la verdadera Flor de María es un vago recuerdo del principio de los tiempos o soy una historia inventada por alguien que no tenía nada que hacer pero si mucho que decir.

Nunca lo sabré.












lunes, 4 de febrero de 2013

Luces de ciudad






En silencio miran pasar a la gente caminar a sus pies. Apagadas, en el día pocos les prestan atención. Son uno más de los adornos urbanos.
Algunas de ellas están  locas, siendo de día están encendidas para mostrar su rebeldía. Quieren ver si la gente es igual de alegre que en las noches.

Hay algarabía en las calles, es domingo familiar y de novios. De paseos y  compras. De vendimias y arriar banderas.
Las luces están somnolientas a la hora que la tarde comienza a caer.

Transitan por las calles del centro camiones llenos de soldados camuflados.
 Las luces están dormidas.

Camionetas con policías de azul autoritario y escudos transparentes miran entre asustados y burlones a la gente feliz. No saben cuando los van a agredir para conocer la tolerancia a ellos. 

Los de azul maltratan a vendedores ambulantes. Empellones y gritos se oyen por doquier.
Asidas a los postes las luces miran calladas lo que ocurre, cómplices del autoritarismo.

A la hora en que el sol esconde los rayos, se encienden para iluminar la alegría de la gente que parece no terminar.
Una de ellas fija su silencio en una familia que batalla con una pequeña que llora porque su madre la lleva en brazos. Quiere caminar el mundo.

Agachada sobre ellos, la lámpara les roba un poco de alegría para alimentar el poste de concreto que tiene por cuerpo y que nunca sabrá lo que es ser feliz porque tiene corazón de piedra, parecido al de la policía pintada de azul.






domingo, 3 de febrero de 2013

A mitad de la noche



Fotografía tomada por CallateTú


Que soledad mas triste la de un perro ladrando en mitad de la noche
más triste aún la de una mujer esperando al amor de su vida.
Tristeza la de un niño viendo como su madre se va sin entender la causa del abandono
o los ojos vacíos detrás de unas gafas negras.
También es triste un árbol seco
o los acordes de un piano desafinado.
Tristeza por la vida sin vida de un hombre desalmado
o una mujer sin pasado
Una página en blanco de alguien que nunca aprendió a escribir, es triste
o los paso dados que no dejaron huella.
Tristeza la de un payaso que no hace reír
o la de un pájaro escondido porque no sabe trinar.
Tristes son las letras jamas leídas
o las alas rotas de un adolescente sin futuro.
Tristes son las palabras huecas de quien no te quiere
o las medias arrancadas por manos obscenas violando vírgenes
Tristeza la de una madre arrullando abandonos en el ocaso de la vida
o la de un padre arrepentido de violar a sus hijas.
Tristes los arrepentimientos tardíos
o las manos infantiles aferradas a un No te vayas mamá.
Triste es una risa sin eco
o una flor en un panteón.
Triste es que no te guste mi tristeza
o que no sepas que amo tu alegría.
Triste el lamento de un tren que se va
o la boca muda de una amante esperando al esposo de otra.
Triste es no saber vivir
o dejarse morir.
Triste es no reír
o no saber amar.
Tristeza de los dedos mudos
o la de un gato sin hogar.
Tristes las risas falsas
o los orgasmos fingidos.
Triste es no aprender de los momentos en que nos agobia la tristeza
o no saber ver la cara del adiós.
Tristeza la de una mente hundida en la locura
o la de un músico sin trabajo.
Tristes son los latidos del corazón sin esperanza
o las camas de un hospital.
Triste es no aprender de los sabios que la vida pone en el camino
o saber de amigos que no lo son.
Tristes son las lágrimas pintadas de un santo en una iglesia
pero más triste es el adiós a un moribundo.
Tristeza saber que hoy no me lees
pero más triste porque mañana si.
¿Que es lo verdaderamente triste?

Lo triste es que muchos escriben sobre lo bello de la vida pero pocos sobre la tristeza. Yo escribo sobre la tristeza porque a ella nadie la quiere y eso es muy triste.












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje