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martes, 7 de febrero de 2012

De a poquito





Estoy tan del otro lado de la lluvia, sintiéndome tan pequeña, tan sin risa, tan sin recuerdos, que muero de a poco y tu sin mirarme.

Ojos cafés.

Gota chiquita ahogada en las tierras lodosas del atardecer canicular
Lluvia tocada por el hastío febril de una mañana insoportable de desatinos encadenados como luciérnagas esclavas del olvido.

Goteo de sangre roja en cama nupcial.
Clamor de truenos de cielo meditabundo.
Petirrojo sin sentido en el holocausto del día.
Todo camina sin sentido... Y tu sin mirarme.

Cabizbaja transito tus huellas que me llevan a donde te encuentras. Huellas vagamundas de inverosímil insensatez.
Peregrina de culpas y deseos fuera de tiempo.
Queveres olvidados.

Caballos en estampida destrozando el pensamiento en alas rosas.
Orgullos corrompidos por besos rutinarios.
Baile de estrellas fugaces con aromas de jazmín
Ostia sagrada en lengua viperina.

Ojos tristes
No vuelvo sobre mis pasos, señal de derrota tergiversada de Ave Fénix en picada.
Mujer viviendo a destiempo
Vista cansada, quintaesencia del destino.

Manos frías, pequeñas caricias vertidas en vientres temblorosos.
Rompe mi cuerpo en súbita desesperación de espasmos orgásmicos reventados en gemidos guturales.
Quiero vivir bajo la lluvia para que nadie sepa que estoy llorando.

De a poquito muero y tu sin mirarme.












*Imagen de google.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales