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miércoles, 31 de marzo de 2010

No existo.





Llevo más de un mes tratando de hacer un trámite en Gobernación y cuando creo que por fin lo lograré, algo pasa que me devuelve al principio.

Me dicen que me falta un dato, que mi nombre no está completo, que si si, que si no, que patati, patata, me cansa la burocracia del país.
Lo último que ha salido es que... no existo.
No hay dato alguno de mi bella persona.

No hay ningún registro donde diga que existo, o sea que pasaré por el mundo sin dejar huella, snif!. Mis deseos de ser inmortal y de que mi nombre quede plasmado en los libros de historia se van al caño, snif!.

Y todo por la burocracia y el tortuguismo gubernamental que no da respuesta a nada.

Sucede lo mismo cuando quise sacar mi certificado de preparatoria. La Universidad dijo que no existía en sus archivos ninguna persona con mi nombre y apellidos.
¿Y entonces los dieces que saqué en Literatura?. ¿Los cincos que aparecían siempre en Matemáticas?, ¿mi cuatro que saqué en Estadística y que fue el culpable de no haber podido salir en su tiempo de la prepa?.
¿El diccionario que hice para Latín y en el cual tengo una felicitación de mi profe, no existió en realidad?, ¿todo es mentira?.
¿Las corretizas que nos ponían los porros solo por asustarnos, son falsas?, ¿lo soñé?, ¿y entonces porqué solo recordarlo, la adrenalina se vuelve a apoderar de mi cuerpo?. ¿No existió todo eso?.

Snif! no existí entonces y ahora tampoco existo.

Lo peor de todo es que en Gobernación debo hacer el trámite a hue... digo a fuerza porque si no me meto en un lío.
Y meterme en líos con esa dependencia es casi un suicidio.

Pero, ¿qué hacer cuando realizo casi todos los días lo que me dicen y no más no aparezco?.
Que si el apellido no está completo, por dios! si así siempre me he apellidado y nunca me había faltado nada. No tengo la culpa que mi apellido sea de alcurnia y seamos muy pocos los que lo tengamos. No tengo culpa que ellos no sepan de mi linaje.

Después que si debo buscar mi CURP y me busco y resulta que no aparezco tampoco.
Si lo tengo desde el inicio de todos los tiempos, bueno, en realidad desde que lo inventaron.

¡Por los clavos de Cristo! si hay dos lugares en donde no aparezco deberé creer entonces que de verdad soy un componente más del aire.
No quiero ni pensar que hoy mismo tuvieran que expedir mi acta de defunción, y no pudieran hacerlo porque no aparezco en ninguna dependencia en la cual debo estar registrada.

Mi pobre familia tendría que incinerarme en la clandestinidad, snif! y tendrían que andar cargando mis cenizas por todos lados hasta que se hartaran y me depositaran en el bote de la basura, snif! o lo que es peor me dejaran ir por el caño, aggg!. Que final tan siniestro para un paladín de la familia, snif!.

Y eso no es todo, me he enterado que Gobernación o los diputadetes que aprueban y desaprueban la vida del país han dicho que extenderán la prórroga para hacer el trámite porque hay mucha gente que no lo ha efectuado. O lo que es lo mismo tendrán más tiempo para decirme que nel, que yo no rifo, que adiós, que nunca fuí ni seré, snif! eso duele.

¿Y cómo hacer el trámite si no se puede?, hay muchas cosas que no permiten continuar con el  registro y por ende finalizarlo, eso si que que me enoja.

Lo que me preocupa es que me digan que no hay registro de mi nombre. Entonces tampoco habrá registro de mi gloriosa vida y todo lo bueno que en ella hice, snif!.

Ahora entiendo porque me ignoran, ¿y cómo no, si no existo?.







martes, 30 de marzo de 2010

Sin saber que hacer.





Pocas son las veces que pregunto que hacer cuando una duda me pone en aprietos como ocurre ahora.
Muchos dirán que ni siquiera vale la pena ocuparse en esto pero a mi me preocupa porque es un ser vivo el que está en apuros.

Y es que desde el domingo apareció un perrito en la casa de al lado, se quedó en su cochera y de ahí no se movió hasta ayer que los dueños de la casa lo sacaron a base de golpes y de aventarle agua.
Es un cachorro de no sé que raza.
Pero es un perro de los que crecen mucho por  lo que se ve.
El problema es que el perrito asustado se vino a refugiar a mi cochera. Ayer los señores del agua no pudieron pasar porque el perrito les gruñía y los miraba amenazador. Yo no podía salir porque me daba miedo que fuera a morderme.

Abrí la puerta de la casa pero el perrito al verla abierta quiso meterse, así que volví a cerrarla y no pudieron surtirme de agua. 
Barry  yo le hablamos tranquilos y el perro se fue a la cochera de al lado.
Tal vez si tuviera espacio no me costaría nada tener a otro perro pero teniendo a los chihuahuas ya no se puede tener un perro más.
No puedo con un perro más en casa.

No puedo aunque hiciera un tremendo esfuerzo. Máxime que este cachorro se ve que va a crecer mucho.
Se le ven las costillas, está muy flaco. Con mucho trabajo puede tenerse en pie y le teme a todo por lo que hemos visto. Barry sin que yo viera le dió de comer algo y es que le dije que no le diera nada de comida porque si no ya no se iría y eso fue lo que pasó.
El perrito sigue fuera de mi casa y ahora no sé qué hacer. Barry ha dicho que al rato le dará más comida y le diré que le dé agua porque eso si no le dió.
A Kiku y a él les da mucha lástima el cachorro y si los dejo lo meterán a la casa, pero me pondré firme. A mi también me da mucha lástima pero no puedo meterlo, ni siquiera puedo dejarlo en la cochera es punto menos que imposible.

Si llamo a la perrera sé como se las gastan ellos en cuanto al trato a los animales y no quiero ser cómplice de la muerte de un perro porque es lo que ellos harán, los matan sin compasión.
A Milagros Caninos tampoco puedo llamar porque debido a la falta de dinero, no aceptan más perros, además no vendrían porque estamos al final del infierno, estamos muy lejos.

Y no puedo correrlo... no puedo, mi conciencia no me lo perdonaría jamás.

Así que creo que dejaré que Barry sea el que lo alimente hasta que el cachorro decida irse si es que decide hacerlo.

Detesto a la gente que sin más se deshace de sus mascotas y las echa a la calle sin ninguna compasión, de verdad que la detesto.
Al final estos pobres perros lo único que tienen es la esperanza de encontrarse a alguien bueno en su camino y los adopte pero siendo un perro grande es casi imposible que eso suceda.

Aquí no hay a quien acudir para que los ayude como en el DF, aquí solo queda la perrera y no la voy  a llamar.

Hoy no sé que hacer con ese perrito... esto puede parecer un tema trivial pero para mi que he tomado conciencia con respecto a los perros no lo es.

No sé que hacer...

No puedo quedarme con él... de verdad que no puedo y eso me tiene angustiada porque el perrito está aquí fuera de mi casa. Hoy en la mañana me ha visto con una cara de tristeza que mejor no quise seguir viéndolo y me metí.

No sé que hacer...






sábado, 27 de marzo de 2010

Record.




Las veces que mi familia y yo hemos sido asaltados son incontables incluso hasta hacemos bromas de quien lleva el record de más asaltados.
A manera de broma porque cuando nos pasa tenemos cara de pan crudo.

A Barry casi no lo asaltan pero a él precisamente es al que han robado con pistola o cuchillo.  Le han tocado los asaltos más peligrosos y serenamente ha evitado que le roben. No sé como puede estar tan tranquilo con la punta de un cuchillo casi enterrada  en el abdomen.
Pero le roban lo menos, siempre sabe como actuar y tiene mucha sangre fría, no así Muny y yo que se nos calienta la cabeza sin medir las consecuencias.

A mi me asaltaron dos veces el año pasado y fue de la manera más tonta porque tuve fé en las personas que lo hicieron y nunca me esperé que estuvieran tramando robarme.

Fuí ingenua y me lo merecí para que se me quite andar confiando en la gente que se ve muy tranquila y decente... ya no confío ni en mi sombra deafortunadamente porque eso de no confiar en nadie es muy feo.
¿A quién pedir ayuda en caso de necesitarlo?.
De manera muy tonta me robaron el celular y la ropa de la lavandería y aún me pregunto como es que fuí tan torpe para dejarme engañar.

Otro al que los asaltantes agarraron de cliente es a Muny. Lo han asaltado cerca de diez veces. Por lo menos cuatro el año pasado. 
La penúltima vez que lo robaron le pusieron la pistola en la cabeza y le golpearon la cara aunque él diga que no. Supongo que se quiso hacer el héroe, por eso lo golpearon. No sabe explicar el madrazo que traía en la cara porque sabe que si nos dice lo regañaremos por andar pasándose de valiente.
Con esos tipos no se juega y aunque sintamos tanta rabia por el hecho de que nos quiten las cosas que con tanto trabajo podemos comprar, nada vale la vida de mi hijo.
Si a él le hubiera pasado algo hace mucho rato ya que la MaLquEridA fuera historia.

A mi hijo la última vez que lo asaltaron fue precisamente el día de mi cumpleaños el pasado diciembre. Fue el regalo que la delincuencia me dió.
Solo que esta vez lo pensó mejor y obedeció al tipejo que les ordenó bajarse del transporte en el que iba para recoger a su novia.

Muny es al que más lo han asaltado.
Él tiene el record de más asaltos sufridos en la familia.

A mi hija los asaltantes la dejan en paz. El año pasado le quitaron su bolsa y su documentos pero afortunadamente no le hicieron nada.
En mis estadísticas personales Kiku llevaba el record de menos asaltos perpetrados en su contra... hasta anoche.

Las tensiones del trabajo y las invitaciones de amigos que nunca faltan hicieron que ella asistiera a una fiesta de cumpleaños de la amiga de un amigo en una zona peligrosa. Siendo que la fiesta sería en el departamento y no en un bar se pensó que estarían más seguros, pero no fue así.

De algún modo los malhechores se colaron a la fiesta, golpearon a algunos jóvenes, les quitaron sus pertenencias y los mantuvieron de rehénes dentro del departamento, hasta las cinco de la mañana, hora en la que desperté y ví que Kiku aún no llegaba.

Tenía en mi mente el rosario de reclamaciones que le haría cuando tocaron el timbre. Nos asustamos porque nadie toca a esa hora de la mañana... era Kiku que inmediatamente nos contó lo que había pasado. Sus amigos pudieron llevarla a casa hasta que los ladrones los liberaron.

Ahora resulta que hasta en las fiestas llegan los ladrones y mantienen encerradas a las personas  sin nadie que se dé cuenta que algo malo está pasando dentro. ¿Cómo saber?.
Afortunadamente ( si es que puede existir fortuna), solo fue el susto porque como eran muchos  los invitados, no repararon en alguien en especial. Kiku  pudo salvar el celular y una cámara, pero la cara de pambazo que traía nos decía que el susto había sido mayúsculo.

Mis estadísticas familiares indican que los asaltos van siendo más frecuentes y eso me tiene mal. No puedo dejar de pensar que le pueda tocar de nuevo un asalto a mi familia. Las reacciones que podamos tener debido a que todos somos de carácter explosivo, aunque algunos se saben controlar en una situación extrema nadie sabe como reaccionará en el momento preciso.

Me he mantenido alejada de la calle por obvias razones, no salgo para casi nada y cuando lo hago siempre hay alguien conmigo. Con lo que pasa a mi alrededor seguiré así ,ya no salgo ni a caminar porque pienso que algo me pueda pasar.
Nadie me asegura que en casa no me pase nada pero de algún modo mi seguridad depende de mi.

Y a eso... es a lo que le tengo miedo.















viernes, 26 de marzo de 2010

Casi el paraíso.




Las calles van quedando vacías poco a poco. La gente se va yendo - no sé a donde- ya no se oye ruido. Hay cada vez menos coches, menos gente, menos todo.
En mi calle, en el día, el único ruido que se escucha es el de la música que tengo a bajo nivel, parece que vivo en una calle desierta.
No es que no me guste pero.. es que no me gusta. Sentirme sola en la inmensidad de mi silencio no  es grato.  Mi calle de por si es silenciosa pero en días de asueto está peor, la gente desaparece por arte de magia.
Así que el silencio será mi acompañante en los próximos días. Hay gente en sus casas pero no sé porqué no se oye ruido. Todo está callado, así estará en las próximas dos semanas... empezaron las vacaciones.

No tengo pequeños en la escuela, no me preocupo porque vaya a tenerlos en casa brincando y corriendo por todos lados.
Tampoco me preocupará que hagan la tarea como antes que tenía a mis hijos y los obligaba a estudiar aún siendo vacaciones.

Jean Claude ( mi profe de inglés) dijo que haremos exámen regresando de vacaciones y que debíamos estudiar para que sintiéramos lo que sienten nuestros hijos cuando los ponemos a estudiar en días de descanso.

Tampoco tengo sobrinos a quien poner al corriente en sus clases. Siendo maestra frustrada me mandan sobrinos para ponerlos a estudiar en las materias rezagadas, pero estos han crecido y ya no necesitan de mi.

De pronto me veo con tanto tiempo libre que no sé que hacer con él. Ya sé que hay mucho que hacer en una casa como la mía, pero tenerla siempre en orden me da la ventaja de no tener que hacer más lo que va saliendo.

Super Pogh -mi sobrino muy querido- me ha invitado a pasar unos días en su casa. Ha sufrido un accidente y no puede venir aquí, aún está convalesciente, pero regresar a la casa de mi infancia que es donde él vive no me gusta. Me trae tantos recuerdos que mi voz por lo general chillona y escandalosa, se queda muda apenas cruzando el umbral.
Oigo las risas de mis hermanos, los gritos de mi madre regañándonos porque nos peleamos. Oigo la voz de mi padre ordenándonos quedarnos muy quietos y saludándonos después de llegar de trabajar.

Tantos recuerdos, sonidos, aromas que me pregunto como es que los humanos guardamos tanto en nuestra mente sin volvernos locos o revolver recuerdos con el presente.

En la colonia donde crecí, se hacen ceremonias en Semana Santa como la que hacen en Iztapalapa -una delegación del DF- pero es menos difundida.
Algunas personas del pueblo - escogidas minuciosamente con anterioridad- recrean escenas de la pasión de Cristo.
Va mucha gente y ponen una feria donde se puede encontrar de todo. Lo malo es precisamente esa gente que va a la feria.

El Sábado de Gloria y el Domingo de Ramos son los días más pesados, no se puede caminar.
Las autoridades de la delegacion cierran la principal avenida y eso es suficiente para provocar un caos tremendo. Llegar a casa es más complicado que si hubiera manifestación.
Así es durante cuatro días que dura  la represenatción de la Semana Santa.

Todo estuviera muy bien pero la gente no respeta. La casa de mis padres está en la lateral de la carretera, el   problema que se presenta es que la gente deja sus coches a la salida de casa sin importar que no pueden estacionarse, eso no importa para ellos.

Beben mucho, hacen escándalos, dejan basura por doquier, se orinan sin importar quien pase o donde sea. Antes no era así. La gente era más respetuosa para todo pero eso se ha perdido. Por eso no visito la casa de mis padres en estas fechas, para no hacer coraje con esas personas que parece que salen debajo de las piedras. Es mucha la que va a la feria.

Así que si acepto la invitación de Pogh que tiene muchas ganas de vernos -por cierto- iré pero en días no críticos.
Tal vez nos subamos a algunos juegos mecánicos como ¨Las tazas¨ o algún otro que no sea extremo. Los pies accidentados del Pogh y mi corazón enfermizo no aguantan. De cualquier forma mi familia no deja que me suba a esos juegos porque piensan que me voy a infartar, es lo malo de tener corazón de pollo.
Les digo que no me pasa nada pero ellos no quieren averiguar, prefieren tenerme a su lado aunque sea enojona.No importa que me tome la pastilla antes para que los convenza de que no me pasará nada, ellos no aceptan.
Solo dejan que juegue canicas o tiro al blanco pero como hay mucha gente viendo me da pena y prefiero no hacer el ridículo.
El juego de canicas es tan aburrido que ni los premios son buenos.

Ir a una feria sin subirse a los juegos mecánicos extremos es como beber un tequila sin sal ni limón, es tan... sin chiste.

Super Pogh y yo somos muy unidos desde que él nació. Mi familia y yo hemos tratado de estar con él en todo momento. No lo visitamos cuando tuvo el accidente pero hemos estado al pendiente de él. No pude traérmelo para cuidarlo como hubiera sido en otras ocasiones debido a la gravedad pero de cualquier forma estamos informados de su evolución.

Le debo esta visita y como no me gusta deber nada iré con él a comer algodones de azúcar, a comer cacahuatadas, a comprar tazas para aumentar mi colección aunque Barry no quiera una más y aceptaré todo lo que mi hermana me quiera regalar que siempre tiene algo para mi.

Don Pogh -con todo y bastón-, y yo caminaremos en los pocos lugares que haya libres de muchedumbre, compraremos cosas que siempre se antojan y volveremos a casita a esperar entre recuerdos la hora de partir.

Tal vez estos días sean los que necesito para poner en orden mis ideas. Últiamamente mi cabecita no encuentra acomodo en ningún lado por lo que sucede en mi entorno, pero algo tendré que hacer.

Visitar la casa de mis padres después de tanto tiempo me puede traer la paz que estoy necesitando. Tal vez sea la hora de volver al paraíso donde viví en mi infancia.

Allá voy Don Pogh, espérame.














jueves, 25 de marzo de 2010

Dime que me quieres.




¿Porqué a la mayoría de las mujeres se nos hace  imprescindible que nuestra pareja nos diga constantemente que nos quiere?.
El oirlo en el momento menos esperado nos puede llevar a la gloria más que si se hubiera tenido una tarde de buen sexo o haber tenido su compañía cerca pero tan lejos mentalmente.

¨Te quiero¨.

El recibir una flor o un obsequio por mínimo que sea nos hace pensar que estamos presentes en el pensamiento de nuestra pareja y saberlo nos hace sentir únicas, pertenecidas.
Cuando un ¨Te quiero¨  dicho sin motivo aparente, nos puede dejar marcada una sonrisa por mucho tiempo.
Nos ilumina el rostro matando la migraña que parece que se ha instalado en nuestra cabecita. Migraña que es un síntoma clásico de la mujer, de las mujeres que vamos adquiriendo dolores mientras más pasan los días dejando huella en la piel... en los huesos... en nuestra cara aunque no lo queramos.

La edad nos va trayendo experiencia pero también enfermedades que van minando nuestra alegría, que van marcando el camino por el que la vida nos lleva tomadas de la mano.
Que difícil ser mujer pero es más difícil cuando no hay nadie cerca que nos aliente con tres palabras tan simples pero que dicen mucho como un ¨Te quiero¨.

Un ¨Te quiero¨ nos ilumina el día, nos hace felices, nos hace cantar y suspirar cada que nos acordamos de nuestra pareja y quisiéramos que regresara para llenarlo de besos y te quieros que a las mujeres se nos da fácil decir.

Pero, ¿porqué es tan importante para nosotras oirlo?.

Tal vez para asegurarnos ese amor que sabemos nos pertenece pero queremos que nuestra  pareja nos los reafirme cada día.
Tal vez para pensar que aunque los días pasen, él sigue con nosotras porque así lo quiere y no por obligación.
Tal vez sea para entender que no importa que los años pasen y nuestra belleza se esconda cada vez más, él está ahí porque nos recuerda lo bellas que éramos en la juventud y porque para él seguimos siendo tan bellas como el primer día.

Pero para ellos es difícil decirlo porque puede ser que piensen que su sola presencia nos dice que están ahí porque nos quieren, no hay porque estarlo repitiendo.
A ellos no se les da fácil decir ¨Te quiero¨.

¨Te quiero¨ si, se dice fácil, ¿porqué no decirlo más seguido si con eso somos felices?.

Los años van pasando y en la mujer dejan más huella que en los hombres. Hay que tener una lucha constante con la báscula para que a nuestra pareja no se le vayan los ojos tras la primera que pase. Que sus ojos se llenen con nuestra silueta que ha perdido un poco de curvas pero que ha agarrado al aroma de su piel.

Retocarnos el pelo porque en los hombres las canas son interesantes pero en la mujer son síntomas de vejez y de belleza que se va marchitando, que va dejando un dejo de amargura en nuestra cara.

Untarnos miles de cremas para tener lozana la piel para que cuando nuestra pareja nos acaricie no sienta en sus dedos los surcos de la experiencia.
Mantener la chispa de alegría en los ojos no importando que la faja nos esté apretando tanto que sintamos en cualquier momento desfallecer.

Subirnos en unos tacones de diez centímetros y que al caminar lo hagamos como si pisáramos cucarachas o ... caminemos como Chencha. Perdón Chencha pero así caminas.

Vestir de acuerdo a la edad sin querer aparentar ser jóvenes, aunque la respiración nos falte apenas subidos tres escalones.
Todo eso bien vale la pena cuando recibimos de premio un ¨Te quiero¨.

Sea la razón que sea el oir un ¨Te quiero¨ en cualquier momento del día... de los días, nos hace pensar que alguien nos acepta como somos y que el permanecer a nuestro lado, da cuenta fehaciente de que de verdad alguien nos quiere.

Un ¨Te quiero¨ nos dice que la persona con la que amanecemos a nuestro lado no solo es la que lleva el pan a casa, también es alguien que nos ama sin importar el paso del tiempo.

Un ¨Te quiero¨ nos puede llevar a tocar los límites de la gloria sin haber muerto.
Y no cuesta nada.

La próxima vez no esperaré a que me digan ¨Te quiero¨ , seré yo la que lo haga sin esperar más que una sonrisa o un ¨Yo también¨ .

Oir un ¨Te quiero¨ es el premio más grande al que aspiro hoy.






miércoles, 24 de marzo de 2010

La respuesta del viento.




Todos los días muy temprano me levanto sin pensar en que me deparará el destino. Agradezco a Dios ( si, la atea de Flor ) agradece el haber despertado.
Agradece los lindos pensamientos que tiene en la mañana, agradece porque amaneció bien su familia y agradece por otro día más... todos los días.

Acompaña a su nena al transporte pidiéndole a todos los santos del cielo y a toda la corte celestial porque llegue bien a su trabajo, ya más tarde pedirá porque regrese con bien a casita... sin sobresaltos.

Muy temprano Flor se sienta frente a la computadora y se transforma en la MaLquEridA.
Es entonces cuando sus dedos empiezan a golpear suavemente las teclas para no hacer ruido. Escribe lento, tranquila sin  nada que altere el ritmo que lleva en las teclas.

Escribe palabras que se van formando, frases que a veces no tienen sentido. Frases que no dicen mucho pero que la mayoría entiende porque hablan el mismo idioma. Ellos entienden lo que quiero decir.

Casi no borra ninguna palabra escrita, los pensamientos se van posando en sus dedos para que ella solo apriete el teclado y estos se plasmen en el papel imaginario, dejando huella de lo que piensa... de lo que siente.

Estos pensamientos algunas veces tienen eco en las personas que la leén y se lo dicen. Es entonces cuando la MaLquEridA siente cierta responsabilidad porque sabe que debe tener cuidado con lo que dice. Tiende mucho a hablar sin poner atención en que puede lastmar a alguien. Tiene que leer y volver a leer para ver que todo está bien escrito y que lo que escribió es lo quería decir.

la MaLquEridA pensaba que las palabras que escribía se las llevaba el viento, pero hay algunas personas que le dicen que aprenden de ella por como enfrenta las adversidades, es entonces que se da cuenta que las palabras permanecen suspendidas hasta que alguien llega y las toma.

Varias de estas personas han entrado primero al blog de la reina para enterarse de que va dicho blog. Se han ido y han regresado sin comentar hasta sentir que es momento de que ella sepa que hay alguien a quien sus letras le llegan.

Una de estas personas que llegó hace poco tiempo es el Pherro. Un taxista al que le ha gustado como escribe la MaLquEridA y se ha quedado a acompañarla.
Pherro escribe un poco profundo para el intelecto de la reina. Esta tiene que leer con mucha atención para poderle comentar y a veces le cuesta trabajo hacerlo. 
Pherro es un taxista inteligente, que eso es difícil encontrar en este medio.

Al poco tiempo de conocerlo, Pherro le hizo un regalo a la reina porque él sintió que se lo merecía.
Un  hongo sicodélico que a la reina le gustó mucho y lo colgó en su blog. Es un hongo loco como ella misma.
(No pude subir la imágen algo pasa con mi computadora que no me deja subirla).

Después en un paseo dado por algún sitio, Pherro se volvió a acordar de la MaLquEida y le regaló una fachada que encontró en algún lado.
La reina agradeció de nuevo dicho obsequio e inmediatamente lo colgó en su blog.



la MaLquErida piensa que pocos son los que revisan de cabo a rabo la estructura de su blog, que no es nada fuera de lo común. Es común sin llegar a ser corriente pero cada cosa ahí puesta tiene su porqué.
Cada frase, cada imágen, cada detalle tiene un recuerdo en el corazón de la reina. Todo tiene sentido en un blog sin sentido.
Fue así como Pherro se dió cuenta que una foto de Damián Alcázar, un extraordinario actor mexicano, estaba en el blog que visita todos los días. 
El blog de la MaLquEridA.

Hizo unas preguntas  a la reina y...

Pherro encontró en una de sus andanzas perrunas a Damián Alcázar, acordándose de la MaLquEridA le pidió al actor una foto exlusiva para ella y se la regaló.



Cuando pienso que todos los días al sentarme frente a la máquina a formar palabras muchas de estas se las llevará el viento, me quedo pensando si esto es así porque recibo muestras de afecto que me dicen que el viento no se lleva nada, solo  mantiene las palabras suspendidas hasta que alguien llegue y las tome.

No sé si lo que he vivido ha servido para hacer reflexionar a otra personas, pero de lo que estoy segura es de que les llega de tal manera que aún al apagar sus computadoras me quedo en su pensamiento.

Y eso me pone a reflexionar que mis palabras no se las lleva el viento porque hoy Pherro así me lo ha demostrado.

Gracias infinitas Pherro.















martes, 23 de marzo de 2010

Dolor en rosa.




Sonreir la mayor parte del tiempo sin nada que afecte mi vida en los últimos tiempos ha sido una constante. La sonrisa en mi rostro es algo a lo que todavía no me acostumbro pero el ceño fruncido es algo que ya no desaparecerá aunque sonría.
Es parte de mi semblante.

Preguntarme el porqué estoy enojada sin estarlo era algo que me ponía mal que me hicieran y que aún me enoja. No creo que deba estarme riendo para que vean que soy feliz.
Soy feliz también leyendo, oyendo música. Soy feliz durmiendo porque después de mucho tiempo el insomnio se ha ido.
Soy feliz poniendo mi imaginación a volar entre letras. Últimamente ese es mi pasatiempo favorito: formar palabras de una ya determinada, es entretenido aunque cansado.
Las palabras que formo casi todas tienen que ver con el momento de felicidad que estoy pasando.

Puedo ser feliz sin tener que hacer tanta alharaca, solo serlo... así no más.

Puedo escribir también sin contar que todo es fabuloso y que la vida es color de rosa y no por eso debo estar deprimida.
Me gusta la felicidad que estoy viviendo pero también me gusta tener los pies bien puestos sobre la tierra. Y tener los pies bien puestos sobre la tierra hace que me ubique y que vea las cosas que me suceden en su justa dimensión.

Las cosas en mi entorno no van bien pero podrían estar peor y sin embargo no me deprimo porque he aprendido que todo volverá a tomar su cauce normal en poco tiempo. He hecho todo lo que ha estado a mi alcance y no puedo hacer más.
Llegué a mi límite no importa que siempre me diga que para mi no lo hay.

Veo las cosas claras a pesar que hay algunas que hacen que el corazón se me encoja, me doy cuenta que cualquiera cosa que pase tiene solución, menos la muerte es obvio.

Nunca me había puesto a pensar de que manera influyen los colores en mi pero ahora soy más observadora,  me he dado cuenta de algo que para muchos en la vida real ha pasado despercibida: tengo muchas cosas rosas.

El color rosa nunca había sido uno de mis colores favoritos, ni siquiera estaba contemplado en las tonalidades de mi vida. El azul marino y el gris eran los colores con los que siempre me vestía, tenía mucha ropa con esos colores, sobre todo gris que era el favorito de todos.
Mi vida era azul marino y gris.

Ahora es el rosa.

Blusas,  pantunflas, bolsas, pijamas, calcetines, libretas, plumas, camisetas, todo de color rosa. ¿Será que sin darme cuenta así veo la vida?, sé que es tonto estar escribiendo de esto pero me llama la atención lo que he visto en mi guardaropa.

El rosa, un color que no podía ver ni en pintura está ahora en mi vida.

Cuando uno camina sobre las nubes, cuando uno piensa que nada puede ir mejor, cuando uno piensa que después de tanta enfermedad hay algo por lo cual valió la pena pasar, entonces eso es lo que me pasa ahora mismo.
Tal vez estoy siendo recompensada por la vida que se ensañó un poco conmigo. Habrá algunos que dirán que por poco me azoto, pero es lo que yo viví... lo que a mi me tocó. Para mi edad era demasiado fuerte  y aún tiene secuelas.
Los recuerdos que intermitentes se presentan en mi mente hacen que se nuble mi vista y que mis ojos se empañen de tristeza porque no olvido del todo.

La imágen de mi madre tratando de hacerme soltar de su suéter es algo que no olvido y que me lastima demasiado. Aferrarme a sus manos, a su aroma para no olvidarla en el tiempo que no la vería es algo que no olvido y que me duele.
Ese recuerdo lo llevo grabado con sangre en el corazón.
Recordar el que me quedara tirada en el piso llorando mi desconsuelo depués que se iba mi madre hasta pasado mucho tiempo y que alguien... un ser desconocido me ayudara a levantar y me metiera a la casa. Quedarme en la sala viendo sin saber que hacer ni que decir, hasta que alguien de nuevo me metía a la cama  y volver a llorar sin parar hasta que el cansancio me venciera.
Desgarrador recuerdo en mi tierna infancia. Un recuerdo negro sin duda que permanece.

Esos recuerdos de pronto regresan para decirme que viva a todo lo que da porque no sé cuando alguien... un ser desconocido venga a ayudarme a entrar a un lugar del que ya no habrá retorno y no estará mi madre para aferrarme a ella.

Mi vida después de haber pasado por tantas tonalidades oscuras, se ha aclarado.
Mi vida es rosa... después de tanto soy consciente del tono de mi vida.

Si la vida es de colores, la mía ahora es rosa.
Rosa como el algodón de azúcar que me comí hace unos días.




lunes, 22 de marzo de 2010

Y me dieron las diez y las once...



La reina se ha acomodado en su sillón en una tarde tranquila y soleada de domingo. Justo frente a la ventana ve pasar a sus súbditos que caminan alegres por la avenida.

Se queda pensativa escuchando la música que la transporta a lugares en los que nunca ha estado, pero que sueña visitar. Ahora más que nunca desea poder viajar para salir de su rutina e ir a ver a sus familiares que viven en tierras muy lejanas a su reino.

Está sola en la sala.

Que delicia para la reina disfrutar de la soledad que ya no le pesa, ha aprendido a vivir con ella. Se solaza con los recuerdos desmenuzándolos para quedarse solamente con lo bueno. Cada palabra linda que recuerda la separa por letras para formar otras más que se van sobre su cabeza formando una nube que de nuevo cae sobre ella como lluvia fina que la empapa de felicidad.

La reina disfruta la música, la vista, la imaginación. Disfruta la vida en cada instante que pasa dejándole una sonrisa que dificilmente borra de su cara.

De pronto...

¡¡¡Mamá!!!

Se oye la voz del príncipe que ha llegado junto con el rey de un paseo dominical.

La reina salta de su asiento al oir el vozarrón que la saca de su introspección.

¿Ya terminaste de estudiar?-pregunta el príncipe.

¿Qué pasó?-pregunta sorprendida la reina, que se encontraba viendo la película de El dorado-su favorita de dibujos animados.

Si estábamos chupando tranquilos-dice la reina en son de broma-haciendo que el príncipe y el rey se sonrían con ella.

Dame tu cuaderno, te voy a preguntar de inglés para que no te quejes que nadie te ayuda a estudiar-dice el príncipe.

Pe... pe... pero es que...

Nada- ha dicho el príncipe-¿Cuál libreta es?, ¿la gorda o la flaca.

La flaca-dice la reina.

A ver... empieza el príncipe a hojear la libreta donde la reina tiene sus apuntes.

¿Porqué escribes con manuscrita?, así no puedo entender, tienes letra de médico-ha dicho el príncipe.

Es con la que siempre he escrito, -responde la reina-. Si escribo con letra de molde, revuelvo mayúsculas con minúsculas y se ven feos mis apuntes.

Bien- dice el príncipe- a ver dime:  What do you like to do in your free time?.

¿In my free time?- repite la rena- I like going out.

Dime una oración con las palabras que te dijo el maestro-dice el príncipe.

I...
I...
I... don´t know-balbucea la reina.

No te preocupes, pero pon atención, ahora dime: ¿what your name?.

Ya te lo sabes-dice la reina.

A ver mamá- empieza el príncipe viendo a la reina con gesto adusto- te la has pasado jugando y así no vas a poder hacer nada, vas a reprobar. Me has contestado mal casi todo lo que te he preguntado. Así que pasa tus apuntes con letra clara, cuando hayas terminado te vuelvo a preguntar y no prendas la computadora hasta que termines.

Vamos a salir el rey y yo al torneo de fúbol callejero que tenemos en el reino de los Santos, así que regresaremos un poco tarde. Te dará tiempo de terminar para cuando regresemos.

Si, si, wathever-masculla la reina-.

¡Ya Flor!-dice el rey- ponte a estudiar porque si repruebas vas a estar llorando y entonces si sabrás lo que es bueno.

Sniff!, snif!, snif! -tu cállate rey-murmura sollozando.

¿Lo ves- pregunta el rey- ni siquiera has empezado y ya estás llorando. Deja tus dramas y has lo que dice el príncipe. 
Al rato regresamos y termina pronto, te dedicamos tres goles.

Blah!-responde la reina al tiempo que cierra la puerta.

Salen el rey y el príncipe.

La reina corre a encender la computadora, empieza a responder comentarios rezagados y entra al msn en donde encuentra a Lady Jo con la que conversa un rato. 
Después de unas cuantas risas, unas pocas lágrimas y muchas carcajadas, apaga la computadora y se dispone a pasar sus apuntes antes de que llegue el verdugo-digo- el príncipe enojón.

Son casi las 10 de la noche. El rey bonachón y el príncipe llegan viendo a la preciosa reina haciendo lo que le ordenó el enojón.
Llegan triunfantes después de un juego ganado y sin haber soltado un solo golpe.

¿Aún no terminas?-pregunta el príncipe.

No, ya casi-contesta la reina-sin voltear a verlos.

Faltan dos hojas para terminar cuando se va la luz en el castillo. El rey ordena a sus lacayos a que acudan a reparar el desperfecto mientras la reina sin que la vean-de todos modos no pueden verla-estira sus bracitos y se levanta para desentumir las piernas.

Son las once y la reina sigue en su tarea escolar-¿quién me mandó meterme en esto?, se pregunta a si misma, ahora ya no puedo abandonar, dirán que fue un capricho más y se podría ver como un fracaso... me lleva la que me trajo, yo y mi bocota-pensaba la hermosa mientras los caballeros veían en la televisión Los protagonistas para saber que errores habían cometido las chivas en el juego del sábado, como si no los hubieran visto ya doce mil veces.

¿Ya terminaste?-pregunta el príncipe.

Ya-responde la reina- ¿me vas a preguntar?.

Noooooo!!!, se oye un grito en los aposentos reales. Es el rey que ya no quiere oir más a la reina balbucear palabras ininteligibles.

¡Por favor ya no!-suplica el rey- ya no más inglés.

¡Ya no seas chillón!-dice la reina-solo faltan trece meses para terminar.

Noooo!!! grita el rey.

Mira mamá-se dirige el príncipe a la reina-ya vete a dormir, mañana te pregunto cuando regrese de trabajar y quiero todo aprendido, ¿me oíste?.

Si, si wathever, al fin mañana te olvidarás de todo y me dejarás en paz.

¿Quién iba a pensar que todo lo que les hacia cuando eran pequeños me lo iban a hacer ustedes a mi? y para colmo no me gusta estudiar. Ya solo falta que agarren la cuchara de peltre y me den en mi manecita regordeta.

I´m going to hell.










sábado, 20 de marzo de 2010

Puma enojado y taciturno.



 
Si me preguntan como se ve un puma enojado y taciturno, diría que camina arrastrando los pies, cansado y con ánimos solo para dar un beso furtivo y desaparecer entre las sábanas de su camita.
Sale muy temprano y regresa muy tarde sin dejar oir su risa cantarina. Este puma sonríe poco últimamente. 
Muy pocas veces.

¿O deberé decir esta puma?... no sé.

Toda la semana ha estado triste, se va y regresa como una sombra. No molesta a nadie ni habla con nadie. Lo poco que habla es conmigo y no suelo ser muy elocuente con ella.
Tenemos el mismo caracter y chocamos mucho.
  
La pumita está triste, se ha enojado con su padre que no es puma, es Chiva desde que nació y ahora los dos están separados.

Nada hay más triste que verlos sin abrazarse, sin besarse, sin jugar o sin salir muy tempranito al trabajo de  La pumita peleando porque ya se hizo tarde debido a que esta tardó mucho en salir.
Ni siquiera han molestado a la reina que es blanco fácil de sus risas.

No había pasado esto desde hace muchos días, no recuerdo cuando La pumita y La Chiva se enojaron por última vez.
Se molestan el uno con la otra pero no son rencorosos y olvidan fácil, así que pasado un momento vuelven a sus risas y juegos.

En los últimos tiempos se han unido mucho, demasiado. Tanto que en su unión a veces  hacen enojar a La chiva menor y a la reina pero la reina ya se acostumbró y no les hace caso.

Forman un buen equipo, menos cuando sus equipos de fútbol se enfrentan como el sábado pasado en que La pumita dejó de lado la fiesta para oir el partido donde se enfrentaron los dos equipos en cuestión  y quedaron  ¨roscas¨  como dice La Chiva mayor o séase empataron.

La pumita camina como sonámbula por la casa. Babo Alejandro, su mascota favorita es él único que la sigue incondicional a do quiera que va.
Le da lengüetazos. 
Se mete entre su cuello y su pelo para guardar su nariz. Él la acompaña en su tristeza oyendo a La Gusana Ciega, uno de sus grupos favoritos de tantos que tiene.
NI siquiera me ha contado como estuvo el concierto de La Gusana.

La pumita y la Chiva mayor están enojados.
Hoy es sábado y están los dos.
La Chiva menor regresa a medio día y yo estaré con ellos al menos toda la mañana.
Yo no soy puma.
Yo no soy chiva.

Yo soy una madre y esposa que se mira dubitativa pensando en como hacer para que La pumita y La Chiva mayor vuelvan a ser equipo. La reina sabe que cuando estén unidos toda la artillería será usada en su contra porque no come. Peor será cuando llegue La chiva menor porque empiezan a hacer recuento de la semana y saldrá el tema de la no-comida de la reina.
Artillería pesada en contra de la frágil reina que mirará consternada la andanada de regaños que se vendrán sobre su cabecita.
Al fin y al cabo la reina no dejará de ser nunca La reina de todas las Terquedades.

Hoy juega Monterrey-Chivas. Creo que será una buena forma de unirlos viendo el partido. Si la pumita ve que la reina está con la Chiva mayor y La chivita viendo el partido ella se va acercar y lo demás...
siempre será lo de menos.

Después veremos películas, comeremos chatarra, ah no! chatarra no porque estoy convaleciente.

Todo volverá a la normalidad, pero solo si me siento a ver el partido con La chiva mayor y su chivita.

Para hacer plática preguntaré los nombres de los jugadores, aunque conozco algunos de chivas por obvias razones. No conozco a los del Monterrey entonces empezaré por preguntar algunos, así ellos empezaran a contarme casi todo de cada jugador.

Se reirán de mi porque confundo a un jugador con otro, ni siquiera sé quien juega en Monterrey, ni siquiera sé cual es su uniforme. Ah si! son rayados, algo así... no sé.
Creo quedaron campeones en el pasado torneo o ¿fue Cruzl Azul?, no porque si hubiera sido Cruz Azul no aguantaría a mi hermano y no mencionó nada la última vez que lo vi.
Lo que si sé es que ni pumas ni chivas fueron campeones porque no hay playera nueva de campeonísimo en casa.
Sepa la madre.

La pumita y la dos chivas tratan de hacerme ver en que momento es un tiro de esquina o cuando es fuera de lugar. Veo todo igual, once contra once peleándose por un balón.
Y si son rayados como hoy peor porque los dos salen con uniforme idéntico, bueno... casi.

Snif!!! no me gusta el fútbol.









viernes, 19 de marzo de 2010

¿Tocas exo?.



Hoy es viernes, ¿hoy toca?.
Y si toca, ¿qué toca?.
¿Quién dice?.
¿Y porqué lo dice?.
¿Quién inventó que solo los viernes?.

No entiendo porque al llegar el viernes la mayoría de la gente con sonrisa maliciosa dice: ¨Hoy toca¨.
¿Porqué en viernes?, ¿porqué no otro dia?.
¿Será acaso porque el viernes es el último día laboral?.
¿Y?...
¿Y a los que trabajan mañana no les toca?, ¿o si?. ¿O cómo?. No entiendo.

Pienso que para hacer el amor no debe haber día, al menos para mi. El poner un día significa que hacerlo no es espontáneo casi se convierte en obligación.

El amor NUNCA es obligación.

El amor es espontáneo. 

Saludarse con un beso y que ese beso te lleve de la mano a los límites de la locura (chale, ¿que tomé?).
Una caricia apenas dada en alguna parte de tu bien formada anatomía. El perfume que emana tu pelo recién lavado, una ropa linda, una palabra susurrada cerca del oído, un lengüetazo, ( no, perdón, Babo déjameee!). 

Todo puede llevar a ese momento sublime de la unión de los cuerpos en un acto infinito de amor, ( estoy segura que las pastillas le están haciendo daño a mi cabeza).
Pero todo puede irse al carajo si dicen: ¨Hoy toca¨, pues ni que fuera verificación
¿Porqué no hacerlo en domingo?. Cierto que al otro día se trabaja pero nada mejor como llegar motivado a una nueva semana laboral.

¿Y el miércoles?.
A la mitad de la semana siempre es gratificante tener un poco de aliento para seguir y si ese aliento nos los da nuestra hermosa y bella pareja nada mejor que eso.

Ahora que si se hace en sábado, se tiene todo el tiempo del mundo para hacerlo, sin que haya niños merodeando o perros que están como el marido, queriéndose echar a todo lo que se mueva.

¿Qué hay del jueves?. 
La semana está por terminar y hay que darle un último jalón, a la semana obvio.

¿El martes puede ser?. 
Martes también tiene su encanto. La verdad que el martes no tiene nada de encanto, es un día sin chiste, pero también se puede, no hay que discriminar ni a los días de la semana.

¿El lunes?.

El lunes es un día flojo ni las gallinas le ponen... digo, ni las gallinas ponen. Pero sería una buena idea que después de llegar del arduo trabajo la pareja esté dispuesta a todo o a lo que se pueda porque de verdad que los lunes son nefastos hasta para hacer el amor, es lo que me han dicho nunca he comprobado esa teoría.

Si se fija un día para estar con la pareja se vuelve tedioso porque ya no se espera con ilusión, hacerlo mecánico, sin motivación más que la de terminar pronto para irse a dormir. ( Eso se oyó medio feo).

Pero así es.

Así que los que tienen con quien hacerlo, pues háganlo pero espontáneo... sin planear, cualquier día.

A los que no tienen con quien hacerlo , acuérdense que siempre hay una mano amiga que los puede sacar de apuros.

Y ya me voy porque es viernes y me toca...

Si, me toca esperar a mis hijos que se van de juerga y Barry se duerme temprano.




jueves, 18 de marzo de 2010

¿De verdad es así?.




Llega de clase y abre lentamente la puerta. 
Deja el bolso-mochila en el taburete y se dirige lentamente a abrir la puerta del patio para sacar a sus perros a tomar el sol.

Le espera un largo día.
Toma aire, empieza a preparar sus artículos para el quehacer cotidiano. La señora del aseo vendrá el sábado, la limpieza no será profunda.
Regar las plantas de sombra, bañar a los perros, cambiar el agua del pez, nada fuera de lo común pero que llega a ser rutinario... cansado.

En un rato libre revisa el correo esperando un mail que nunca llega, que nunca llegará.
Se le ha hecho costumbre esperar.

Pasa el día en el ir y venir diario sin nada que afecte la rutina. Sin nada que haga variar su destino trazado en los aires del tiempo.

El bolso-mochila sigue olvidado y así seguirá hasta el siguiente día. No revisa cuadernos, no revisa apuntes. Será hasta el fin de semana cuando pase en limpio todas las notas y repase las clases.
Pasa su día sin apenas hacer ruido.
Sin hablar.
Oyendo su respiración... su música... los latidos que se hacen pausados, lentos. Oyendo sus sentires.
Esta sola con sus pensamientos, con sus ideas que en un momento dado quisiera no tener. Su cara tiene un dejo de preocupación.
Escucha a Sabina sin fin. El blues del alambique es la canción repetida hasta el cansancio. Hasta que las palabras tantas veces entonadas ya no le digan nada. Hasta que dejen de contar pasajes de su vida.
Hasta que se desgasten y terminen siendo sonidos guturales.

Así llega la noche, sentada frente al monitor espera que la familia regrese.

Su hijo llega y le ha preguntado como le fue en la escuela. Ella contesta que bien.
Ella le ha comentado que su hermana tal vez entre a clases de inglés. Le apesadumbra un poco porque su hermana sabe más que ella y eso la angustia. Siempre ha sabido más que ella y eso la acompleja.
En su interior ruega porque no esté en el salón con su hermana.

El bolso-mochila dejará de estar olvidado, hay que estudiar mucho.

Rato después llega su esposo, le pregunta como le fue en clase. Ella le cuenta dos cosas graciosas que le sucedieron y que hacen soltar la carcajada a todos.
Ella es feliz... a medias.

Les cuenta a su esposo y a su hijo que espera que su hermana no entre a su grupo. Se quedan sorprendidos escuchándola.
Parece ser que ella no ha superado el complejo de inferioridad que tiene respecto a sus hermanos. Ella es la única que no terminó una carrera, que no terminó de estudiar, ella siempre se ha sentido nada. 
Un cero a la izquierda.
Ha resurgido un trauma que tenía olvidado o tal vez pensó que lo había superado pero no es así.

Su esposo le dice que ella es lo suficientemente capaz para hacer lo que quiera como el que más. Ella lo sabe.
Su hijo le dice que no lo decepcione, que no le tema a su hermana. El que ella esté en su salón no debe cohibirla... ella lo sabe.

Pero en realidad ella no quiere que su hermana esté en su salón porque... de verdad la cohibe pero no se lo dice a su familia para no decepcionarlos más.
Su hermana la hace sentirse pequeñita.
Siempre ha sido así y el complejo ha salido a la luz nuevamente para decirle que tiene que luchar mucho para dejar de ser un cero a la izquierda.

No importa que ella muy en su interior sepa que no lo es.




miércoles, 17 de marzo de 2010

De Oaxaca y esos rumbos.



Me imagino que si me hubiesen dicho que la boda iba a efectuarse de esta manera no habría ido porque yo no soy muy abierta a ceremonias raras o extremas y esta me lo pareció.

No podía hacer más nada, ya estaba ahí así que había que disfrutar.
Los violinistas no tenían intención de dejar de tocar, fue entonces que el líder del grupo le pidió a la madre del novio  si podían dejarlos empezar que para eso habían sido contratados.
Los violinistas dijeron que si, se íban ya, no sin antes tocar tres melodías más que se convirtieron en cuatro y que duraron casi tres cuartos de hora.
Las benditas señoras mazahuas y sus queridos esposos seguían dándole duro al baile.
Un señor empezó a repartir botellas de tequila a sus conocidos, porque a nosotros no nos dió nada, no importa al fin que el tequila no nos gusta, pinche señor hijo de su mazahua madre.

El grupo empezó a tocar por fin, empezamos a bailar pero...

El maestro de ceremonias nos dijo que había una sorpresa para los novios. Nos quedamos expectantes.
De pronto aparecieron cuatro jóvenes y dos muchachas que empezaron a bailar... reggeton, por dios!. Hicieron coreografías como si fueran 15 años, en cualquier momento esperábamos salir a la quinceañera pero no... era boda.

Así que nos chutamos casi una hora de baile reggetonero y de... chequete chequete cheque... chequete chequete che.
Mis hermanos y yo aprovechamos para ponernos al corriente de lo que ha pasado en nuestras vidas. Barry, mi hermano, Kiku y yo nos quedamos a platicar aparte.

Terminada la coreografía reggetonera el maestro de ceremonias pidió que le diéramos un aplauso sincero a los novios. Yo le dije a Barry que les diéramos un aplauso del 1 al 9 y él me preguntó porqué, le dije que porque era un aplauso sin-cero, es que me acordé de un chiste de P´Pito.

Todos ríeron mucho por la ocurrencia. 
Estuve de graciosita, cosa rara en mi pero es que estaba feliz de ver a mi familia.
Recordé algunos chistes más y se los conté a mis hermanos. Se reían mucho. Por lo menos la pasamos bien en lo que el baile quinceañero terminaba.
Mi humor ha cambiado mucho, sigo de biliosa pero ya es menos, eso es un gran logro para alguien amargosita como yo.

Anunciaron que los novios íban a bailar así que prestamos atención, bueno no. La verdad es que para esa hora ya estábamos fastidiados y queríamos irnos.

Bailamos un poco más y decidimos marcharnos porque no llevábamos coche, la camioneta de la agencia pasaría hasta la 1.30 am.
Demasiado tiempo para esperar.
Mi hermano al que amo mucho junto con dos sobrinos y su novia nos acompañaron a la avenida a tomar otro taxi. 
No sé porqué seguía habiendo mucho tráfico a esa hora pero ni modo queríamos llegar a casita.

Tardamos casi hora y media en llegar. 
Caímos como sacos en los sillones, estábamos cansados del viaje ni siquiera de la fiesta, era el viaje lo que nos había fulminado.
Los chihuahuas nos recibieron gustosos de vernos, no les gusta estar solos y lo que hacen cuando nos ven es ir corriendo de uno a otro de nosotros poniéndonos sus patitas en nuestras piernas para que los carguemos y lamernos la cara. Menos a mi, no me gusta que me laman si no soy paleta.
Ellos lo saben, pero les vale madre y me lamen aunque los regaño, debo ir corriendo a lavarme la cara.

Al día siguiente ( domingo) todos estábamos muertos, no podíamos movernos del cansancio y aburrimiento.
Y como siempre termino mis historias...
Yo...

Yo agarré una gastroenteritis marca diablo que se me ha complicado con la gripe y tos de tres semanas ya.  Soy muy sangrona la verdad que si, porque la comida que dieron me hizo daño pero fue porque soy muy remilgosa para comer.
No me gusta otra comida más que la que yo preparo, así soy de chocante siempre pongo peros a cualquier comida, como soy remilgosa pues me enfermo.
Debido a eso corro el riesgo de no asistir a la escuela. Ahora mismo estoy sudando mucho y el estómago me duele de a madres, no sé qué tomar porque no quise ir al médico ayer.

Si esta reina hubiera sabido de qué se trataba la boda, no hubiera asistido seguro.
Ahora debo mentalizarme porque el siguiente bodorrio es el de alguien muy querido y ahí no podré faltar porque...

Soy la mamá del novio...


Y la novia es de Oaxaca.















martes, 16 de marzo de 2010

Tan rara... tan diferente... tan... ¿mazahua?.




Asistir a la boda el sábado fue tan estresante y caótico que aún no termino de reponerme.
Si desde que se descompuso el coche hubiésemos decidido no ir, nos habríamos ahorrado tanto problema. Y es que el mecánico nos dijo que como se atravezaba el puente estaría el carro hasta el martes, no podíamos hacer nada.
Decidimos que la princesa y yo no iríamos para evitarnos el largo camino.
Platicando con un sobrino él me dijo que su mamá nos podría prestar su coche para que no faltásemos. Pero al méndigo coche se le ocurrió tronársele el balero. 
Pensamos entonces que mi hermano pasara por nosotros pero por las placas no lo dejan circular aquí.

Como último recurso contrataron una camioneta de la agencia, pero pasar por nosotros estaba tan difícil que decidimos alquilar un taxi.
No podíamos irnos en camión tan elegantes como íbamos. Además de que Barry no permitiría que su familia sufriera en el transporte público.
Antes muertos que sencillos.

El novio vive hasta San Juan de la chingada, así que teníamos que atravezar la ciudad y más allá. Pero no contamos conque 20 personas cerrarían la avenida principal afectándonos a cientos de personas que no teníamos vela en el entierro. Y si, pasamos junto a los manifestantes y no eran más de 20. ¿Y la policía?, viéndolos nada más. Es íncreible hasta donde hemos llegado.

Anarquía total.
Todos hacen lo que quieren y nadie decimos ni hacemos nada.

Así que debimos caminar entre guijarros que lastimaban mis delicados pies y ensuciaban nuestros zapatos recién lustrados.
La gente nos miraba un tanto extrañados porque no sabíamos ni por donde ni para donde movernos.
Atravezamos la avenida cerrada para poder tomar otro taxi.

Llegamos después de tres años de camino y al entrar a la fiesta empezó lo extraño.

La gente que estaba reunida era como diferente. Tenían sombreros, no se veía que vivían en la ciudad. Algunas mujeres tenían una vestimenta brillante como las de las mujeres indigenas que venden en el centro.  La blusa del mismo tono de la falda, colores chillantes, brillosos. Debajo de la falda llevaban crinolinas de encaje blanco. Usaban trenzas y rebozo. Collares muchos. Las trenzas remataban con unos grandes moños del color de su ropaje.
Yo me asombré porque por lo general la gente de aquí no usa sombrero, ni rebozo, menos trenzas. No digo que esté mal solo que es raro ver gente así en la ciudad.
No conocí a nadie y no sabíamos hacia donde dirigirnos. Era mucha gente y como entramos pues todos voltearon a vernos. Nos cohibieron un poco, así que Barry buscó a los padres del novio que son a los que conocíamos mientras nosotros veíamos a lo lejos como unas manos se agitaban llamándonos... eran mis hermanos.

Nos abrazamos y nos sentamos con ellos. Volver a ver a mis hermanos después de tanto tiempo nos hizo olvidarnos un poco de lo pasado.
Solo faltó el más pequeño de la dinastía pero a él lo vemos seguido asi que no había problema. Volver a verlos fue maravilloso porque después de tanto tiempo tenemos tanto de que platicar.
Vemos como a los hombres el pelo los va abandonando y  a las mujeres las canas hacen residencia fija en sus cabezas.
Las bromas, los chistes que ya me salen sin ningún problema y las risas fueron los acompañantes fieles de toda la familia.

Como han pasado los años.

Como hemos cambiado.

En fin...

Un grupo de 4 o 5 personas tocaban música con violines. Música monótona.

Después de comer y seguir oyendo la música que para esa hora ya alucinábamos, las madrinas tomaron sus regalos. Se dispusieron a bailar rodeando a los novios con su regalo en las manos.
Dieron dos vueltas.

Antes de eso cuando llegaron los novios de la iglesia, la gente recibió a estos con cuetes y porras y las madrinas hicieron dos filas para que los novios pasaran en medio de ellas.
Las madrinas también aventaban dulces y a las mesas pasaron a dejar galletas de animalitos y más dulces en señal de abundancia.
Nosotros no vimos eso porque no vamos a misa a menos de que seamos padrinos importantes.

De pronto se hizo mucho barullo, vimos como las madrinas que todas estaban vestidas igual solo que con colores diferentes, empujaron a los padres del novio al centro, les pusieron un rebozo y les dieron a cargar a un niño de PAN, no entiendo como era pero así fue.
Cargaban envuelto en el rebozo a un muñeco hecho de PAN.

Llevaban vasos de tequila en las manos. La mamá de la novia que era la que movía todo en la boda empujaba suavemente a la mamá del novio para que bailara con pasos cortos y moviéndose de un lado a otro. La mamá no sabía ni que hacer, solo se dejaba llevar no vaya a ser que pase lo que en Caborca.

Les echaban porras, les hacían beber tequila, les daban pequeños empujones y nosotros... asombrados sin entender que estaba pasando.

Los violines seguían con su monotonía. Lo peor es que la gente bailaba y todos bailaban igual. Pasos cortos y movíendose de izquierda a derecha así hasta que terminaba la música 6 u 8 minutos más o menos.
Así por varias horas.

Había un grupo para amenizar la fiesta pero los señores que tocaban los violines no los dejaban  empezar con su música. Estos seguían tocando y tocando hasta que tuvieron que decirle a la mamá del novio que por favor ya los callaran.


Continuará...
















lunes, 15 de marzo de 2010

María, María, mariquita mía.





No me gustan los domingos, nunca los he tolerado. Me parecen aburridos, largos, cansados y ayer no fue la excepción.

La boda del sábado fue tan caótica, extraña, diferente. Lo único que nos dejó fue un gran cansancio.

Es domingo y no sabemos que hacer. El día está tan soleado que no dan ganas de salir, el sol quema en serio.
Cada quién se refugia en su recámara para poder estar solos, descansar, olvidar la rutina. Ni siquiera podemos hablar de tan cansados que estamos.

Barry y yo estamos viendo la televisión. Parece que los programadores tienen por consigna poner las peliculas más aburridas y feas en la tele, es íncreible, no hay nada bueno que ver, ni modo que fútbol, no por favor ya no.

No tenemos ganas ni de movernos. Un pie le pide permiso al otro para poder dar un paso. Hasta los chihuahuas estás aburridos, no ladran por nada del mundo.

Asi que nos quedamos en el sopor del día viendo sin ver.
Leer mi libro no puedo porque tengo que estar en mi recámara y no aguanto el calor. No leo en ningún otro lado de la casa.

Barry ha hecho la comida, ahora por su enfermedad debemos todos estar a dieta, ¿otra vez?, ni modo la dieta me persigue. Así que ha hecho él la comida para comer sano.
Yo también hago sano de comer pero ahora quiere que sea más sano así que desde hoy comeremos puras verduras, verduras y más verduras. Me sentiré vaca.

Tirados como fardos en los sillones, Kiku  dió con una pelicula de Pedro Infante. Ya he visto todas pero hay unas que no me molesta volver a ver porque son muy buenas y graciosas.

La película era Los 3 García, lo único que no me gusta de esa película es Sara García, me desespera la cara de abnegada que tiene, no me gustan las mujeres abnegadas. Nunca me han gustado, siento que no tienen vida y que sufren por todo.

Así que nos reímos un buen rato con las peripecias de José Manuel, José Luis y José Antonio creo que así se llamaban los García.

Con el calor inclemente afuera, decidimos no movernos más que para lo necesario. Buscando de nuevo películas dimos con El mil amores, de nuevo con Pedro Infante.

Muy divertida también. Nos solazamos con la actuación de Joaquín Pardavé que me recordó a un amigo muy querido que me hace reir mucho.

El acento norteño de Pedro Infante nos daba risa y nos reíamos por las palabras que decía y que no usamos aquí.
Cuando canta algunas canciones me hace suspirar, ahhh!!! Pedrito, tómame en tus brazos y arrúllame, je.
Fue tan divertido ver sus películas que nos olvidamos de todo lo demás hasta que llegó la noche por fin y pudimos irnos a dormir.

Pasar la tarde de domingo en los brazos de Pedrito Infante fue lo mejor que me pudo haber pasado en un día que no tenía fin.

No sé que pasará conmigo porque ya viene primavera, es la época que más sufro por el clima tan caluroso. Quisiera ser oso para poder hibernar pero en primavera y salir cuando el clima esté lluvioso o frío.

Pero como ser un oso es bastante feo mejor quiero ser una mariquita al fin que el nombre ya lo tengo.

Y así Pedrito Infante me cantaría ¨ María, María, mariquita mía¨.















sábado, 13 de marzo de 2010

No hay registro.




No recuerdo cuando fue la última vez que los ví. Ha pasado tanto tiempo que me pregunto si alguna vez existieron.

La fotos guardadas en el baúl de madera, resguardan la felicidad que vivimos por mucho tiempo. Risas, llantos, peleas, regaños, cintarazos, abrazos, decepciones, alegrías grabadas en un trozo de papel y  guardadas en una caja que cada vez se va haciendo más pequeña por tanto recuerdo.

Recuerdo de hermanos rodeados de calor familiar, juntos y felices como jamás nunca lo fuímos.Añoranzas de tiempos idos encerrados en una caja arrumbada al lado de la chimenea.

La mente trae recuerdos que iluminan mi rostro y me hacen evocar el momento vivido. El momento en que mis hermanos, mis padres y yo vivimos hace ya mucho tiempo.

Sentados en la barda de piedra, los cinco hermanos cerca uno del otro. Mirando a mis padres que orgullosos sonreían de los hijos que empezaban a crecer y reían felices por la vida tranquila que llevaban, sin más preocupación que jugar y vivir.

Sentados en la barda que daba a la salida de la casa paterna. Rodeados de aire libre, de nubes blancas y de un cielo azul que solo se ve en época invernal.
Al lado de la carretera que nos llevó a muchos momentos de dicha plena y a caminos difíciles de recorrer. La carretera es parte de nuestros recuerdos.
La carretera que nos conduce siempre de regreso a casa no importa que tan perdidos estemos, siempre hay una luz que nos lleva de vuelta.
Los gemelos sonrientes con la cabeza al lado del otro. Así siempre salían, la cabeza ladeada hacia la cabeza  de su gemelo.
Siempre juntos aún ahora que la vida los ha llevado por caminos diferentes, están a un paso uno del otro.

Mi hermano Marco, un poco aislado de ellos.
Aislado de nosotros pero pendiente como buen hermano. 
Aislado con sus pensmientos.

Mi hermana mayor y yo juntas pero separadas por una barrera invisible que al paso del tiempo ha ido desapareciendo.
Ahora de mayores los malos entendidos desaparecen y la sonrisa es franca y abierta. Si la fotografía se pudiera editar, ella y yo estaríamos abrazadas fuertemente.
Pero aún no aprendo a editar fotos.

Y yo como siempre ha sido.
Una sonrisa apenas apareciéndose en mi cara... sonrisa imperceptible. Mi pelo negro lacio que no dejaba ver la maraña en la que se convertiría después, cayéndome sobre mi frente que aún no tiene marcas de preocupación.
Las líneas de expresión no aparecen en mi pequeña vida de tres años.
Mis manecitas juntas agarrando algo que no alcanzo a definir, tal vez sea el destino que a lo lejos se ve amenzador. Mis ojos viendo a lo lejos a mis padres.

Hay alguien deteniéndome por la espalda... para no caer. Alguien llamado madre.

En mis fotos desde pequeña hay alguien siempre detrás mío. Deteniéndome, abrazándome... cuidándome. La mano de mi madre, la de mi padre, la de mis hermanos, la de mi familia, siempre hay una mano detrás mío, es parte de la foto.
Una mano es parte de mi vida.

Hace tanto tiempo que no veo a los gemelos, tanto que mi mente no tiene registrado el dato. Tal vez mi destino que ya está escrito no me permita volver a verlos por las circunstancias que se están viviendo en el país, máxime que ellos viven en dos estados que todos los días aparecen en las noticias. Es peligroso hacer un viaje para visitarlos más para una mujer que tendría que viajar sola.
Ellos no podrían venir. Es difícil.

El destino está escrito, no sé que tiene deparado para mi. Puede que vuelva a ver a mis hermanos si yo lo quiero o si ellos nos buscan. O si las circunstancias se dan.

No quiero que mis hermanos los mayores sean un recuerdo perdido en mi memoria, quiero que existan y que en el baúl no haya más sonidos de risa ni peleas, quiero que no sean recuerdos... quiero que sean reales.
Volver a oirlos, a tocarlos, a sentirlos.

Quiero oírlos y hoy... hoy puede ser el día en que por lo menos sabré algo de ellos.
Porque mis hermanos existen, lo sé, no son solo un recuerdo.

Lo sé porque hoy sabré de ellos. Sabré de los gemelos, veré a Marco y a mi hermana mayor, veré a mis hermanos menores.
Hoy la sonrisa de nuevo iluminará nuestro rostro como en áquellos años.
Años de recuerdos.
Hoy estaremos reunidos mis hermanos y yo... como en los viejos tiempos.

Juntos y felices aunque no estemos todos.

Hoy D´Artagnan nos tendrá buenas noticias.





Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje