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jueves, 16 de diciembre de 2010

Sipirili... eso quiero.








Es que tengo tantos nervios
que quisiera que fuera ya el día
pero me arrepiento y me digo que espere
que el día llegará.

Mi estómago siente miles de mariposas revolotear
y quisiera que salieran por mi garganta y que no detuvieran su vuelo
y que me llevaran en sus alas a viajar por el bosque de mis sueños 
y posarme con ellas en el nardo que tanto añoro
plantado en la tierra donde está mi origen.

Quiero ser la duende bailarina sonriéndole a sus amigos
y quiero contagiar mi alegría 
y que todos se olvidaran del dolor
y que sonríeran conmigo
y que nos tomáramos de las manos y dar vueltas y vueltas
con un sin fin de sonrisas
y que nos abrazáramos 
y que viéramos lo felices que podemos ser al sentir que somos reales
y que me dijeran que el mundo es mio
y que el sol solo por este día saldrá para mi.

Quiero ponerme el vestido más bonito del mundo 
y abrazar por siempre a Barry y que vea mi sonrisa iluminando mi cara.
Ponerme el perfume con el que se enamoró de mi
y que me diga que me ama por siempre,
mientras la luna nos ve embelesada y él ve que si sé sonreír.

Quiero que mi Ángel de la Guarda sepa que he aprendido a ser feliz
y que las huellas dolorosas se han desvanecido
y que ya no lloro casi nunca
y que agradezco haberlo conocido.

No quiero que las lágrimas salgan de mis ojos, quiero que se aferren a mis pestañas y que no se suelten.
Soy tan feliz que puedo tocar el cielo.
Quiero que el nudo que tengo en mi garganta se deshaga
en lágrimas de alegría.

Creo que mi corazón no soportará tanta felicidad y estallará en mil destellos de colores salpicando a todos los que están conmigo.

Hoy soy muy feliz y estoy llorando de alegría.
















*imagen tomada de google.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales