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miércoles, 19 de mayo de 2010

De tin marin de do pingüe...


Estoy metida en un gran lío... y todo por decir la verdad.
Dije lo que no debía a quien no debía y ahora estoy en un lío y además en un dilema.
Si voy a la terapia dejaré de ir a inglés, donde estoy aprendiendo, lento pero aprendiendo.
si voy con la sicóloga dejaré de ir a computación, donde estoy aprendiendo fácil... muy fácil.
si no voy con la terapeuta el neurólogo me manda al carajo, si no voy con la sicóloga el neurólogo pensará entonces que si estoy loca y me aumentará los antidepresivos, ( que no estoy tomando porque no los necesito digo yo).

Pero si todos coinciden en que estoy bien y que el éxito que estoy teniendo saliendo de la depresión ( que yo por más que la busco no la encuentro),  es porque mi familia me apoya, y porque soy coherente con lo que siento y expreso ( bueno no, un poquito nada más), ¿entonces porqué tengo que ir a terapias?.
Soy bipolar pero de esos hay muchos y no van a terapias. 

Si, si, ya sé que decirles que me quería suicidar no ayudó pero... se los dije a quien no debía: a las terapeutas y a la sicóloga.
Cualquiera que me conoce sabe que yo NUNCA me suicidaría,
pero claro, eso sólo lo saben los que me conocen...
Ahora debo decidir que es lo que voy a dejar porque todos los horarios son en la mañana, y todo se me junta. Si me ponen a escoger diré que no voy a terapia.
Pero no podré escoger y todo porque dije lo mismo que Sabina: ¨Sin pensar lo que digo y sin decir lo que pienso¨.
Si yo no me quiero suicidar sólo fue un ¨lapsus idiotus¨ que dije en un arranque de ira.





Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales