Páginas

viernes, 4 de septiembre de 2009

Esta caliente.




Supongo que mi padre con el sueldo que ganaba y con mi madre ayudándolo lavando ropa ajena, era muy difícil mantener a tanto chamaco como lo éramos nosotros.

Y es que si bien es cierto que algunos leían, otros jugaban, los más grandes entretenían a los más chicos, pues algunos latosos como yo no tenían forma de quedarse quietos.
Así que mi padre decidió comprar una televisión.
Una televisión que para entonces era un lujo, un lujo que él pago con muchas semanas de arduo trabajo bajo el sol.
Teníamos prohibido encenderla cuando él no estuviera y ¡ ay de áquel que lo hiciera!, porque entonces su furia y sus cinturonazos caían sobre áquel que la encendió y sobre áquel que la haya visto.
Como algunos querían quedar bien con mi padre, entonces ellos eran los encargados de acusarnos.
Yo siempre estaba del lado de los acusados, ni modo mi inquietud me hacia pagar caro.

Había veces en que mamá  estaba tan ajetreada que ya no podía con tanto chamaco y tanto ruido, tan solo quería un momento de paz y nos dejaba prender la tele solo si le prometíamos que nadie diría nada y que la apagaríamos con el tiempo suficiente para que se enfriara antes de que llegara mi padre.
Y así lo hacíamos.

Solo que  a algunas veces los menores no tenían prudencia o se les escapaba un dato importante de lo que habíamos visto en la televisión y entonces todo nuestro cuidado se iba al demonio.
Había que  prepararse, los cinturonazos no tardarían en llegar a nuestra bien formada pompita.

Mi padre empezaba a preguntar, mis hermanos en su inocencia le decían y entonces si...
A ver...¿ dime quién encendió la televisión?
El gemelo mayor.
¿Y quién la estaba viendo?
Todos.
No es cierto yo no la vi, decía mi hermana Adriana que siempre estaba leyendo libros y estudiando.
Bueno, Adriana no, pero todos los demás si.

Y vale, que se formen porque van a empezar los cintarazos y los llantos. Y pobre de áquel que llorara muy fuerte, porque entonces le daban otra ración.
Algunas veces los gemelos prendían la tele cuando mis padres se iban a trabajar, nos quedábamos solos y entonces todos quietecitos y sin hacer ruido, con un hermano en la puerta vigilándo que mis padres no llegaran,
Otras tantas mi padre le decía a mi hermano, al que en ése momento estuviera de chismoso- digo, de su lado- que tocara la tele -la parte de atrás- y le dijera si estaba caliente.
Si había dado tiempo de que se enfriara nos salvábamos y si no... solo teníamos que confiar en que mi hermano dijera que la tele estaba fría.
Solo que eso nos costaría hacer el trabajo que le tocaba a él hacer en la casa o ser su sirviente por un rato hasta que nos cansábamos del chantaje y ya no nos importaba nada.
¡Vaya recuerdos!

Y ahora me admiro de que cada quien pueda gozar de tener una televisión propia... aunque no haga falta.
Últimamente la televisión de mi recámara casi no se enciende, han pasado días en que ni siquiera tomo el control, está abandonada... eso sería bueno si el tiempo que pasaba viéndola, lo ocupara en algo productivo.
No es así, bueno de alguna forma estar en la computadora es algo productivo, pero creo que es mucho ya el tiempo que le estoy dedicando.
Tengo que hacer un alto.
Aunque sea de quince minutos porque la verdad... soy adicta.
No quería decirlo, pero lo reconozco ante todos.
Soy adicta a la computadora, a ésta en especial.
Lo bueno de todo es que  ya la voy a dejar.

Porque ahora falta poco para que Barry me compre una para mi solita, la voy a tener en mi recámara, no se la voy a prestar a nadie, y así cuando me canse de estar sentada...
pues me acuesto.


25 comentarios:

  1. Jajaja... "Tengo que hacer un alto... mientras me compran una compu para mí solita".

    Me has hecho reír mucho, reina hongo.

    Beso.

    ResponderEliminar
  2. primero!!!!!!!!!! cREO?

    Jajajaj Oye Mi Malque, sabes que me encanta que seas tan honesta, eso no hace si no reafirmar lo que muchos sentimos por ti, un afectuoso cariño maternal.
    Las evoluciones que llegamos a tener5 en nuestras vidas a veces pareciera sorprendernos no crees???
    mira tu, y callate tú.

    Esa foto me encantó malque, siempre quise verte como manejando la pc y es tal cual como la imaginaba, con la manita izquierda sobre el escritorio jajaj eres un encanto. Te quiero

    ResponderEliminar
  3. ahhhhhhhhhhhhhhh+
    me gano Ivanus!

    =(

    ResponderEliminar
  4. Sólo un alto, para que te compren una propia. Qué bien, así vas a estar más cómoda.
    Si yo también estoy adicta...Pero por trabajo...

    Besitos, Malquerida!

    ResponderEliminar
  5. Ay, Malquerida, no sabes con qué sonrisa acabé de leer tu entrada. Vaya, pero con eso que dices "no se la voy a prestar a nadie", te imagino como esa niña que relatas, la que junto con sus hermanos veía la televisión a escondidas. Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Jajajaja!!! Malque, me encantan tus conclusiones!
    Un pequeño alto y luego podras disfrutar todo lo que quieras sin tener que compartirlo con nadie! Ja! Te admiro!
    Besos

    ResponderEliminar
  7. si mi papa me hubiera pegado con el cinto por agarrar la tele juro que lo desheredooooooooooooo

    jajajajajja

    la verdad es que a mi casi no me gusta la tele

    siempre preferimos mis hermanas y yo el radio

    por ese artefacto si nos jalabamos los cabellos jeje

    ResponderEliminar
  8. jajajajajaja

    hiciste que recordara mi infancia, a nosotros nos compro una tele porque un dia llegamos llorando porque el vecino ya no queria que la vieramos por su ventana y cerro ls cortinas.....
    no nos pegaba por encender la tele pero habia otros motivos y tambien haciamos fila para los cintarazos...

    y nadie crecimos traumdos como ahora se dice si les pegas a los hijos...

    feliz fin de semana!!!!

    ResponderEliminar
  9. Y así va a hacer... para ti solita. Así como nos tienes... nos tienes para ti solita.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. wow!, pues si que me resulta extraña esta anécdota, pero bueno me queda claro lo que mi madre decía de que nosotros ( mis hermanos y yo) no sabíamos lo que era tener carencias….y por otro lado en casa si hay TV pero se enciende cada vez menos, como digo yo ..esta invisible..je

    saludos y esperemos por la nueva TV…

    ResponderEliminar
  11. me he sentido como aquellos buelitos que decian "en mis tiempos teniamos que caminar entre la nieve para ir a la escuela" xD

    desde niña me encantaba ver tv, claro que veia solo lo que a mis pás se les antojaba, ahora veo como mis hijas tiene cada una su tv.. da gusto ver que vamos mejorando =D

    ojalá pronto tengas tu compu =P, por el momento ahora tambien comparto la "mia" con mi hija la chiquita, pero como de cumple quiere una para ella solita y tenemos un cpu que aun jala chance ahora si se le hace su computadora.. reciclada, pero suya al fin =D

    saludotes!!

    ResponderEliminar
  12. Jajajaja me encanto tu post....creo que todos en alguna etapa de nuestra infancia pasamos por el uso restringido del televisor pero a como nos divertiamos toreando a nuestros padres, hoy en día son buenos recuerdos y algo que contar.....pero lo mejor de todo es la espera ansiosa de tu propia PC ahí si que el mundo se dentenga porque llegaras tú

    Saludos

    ResponderEliminar
  13. No me pude comprar tambien una a mi? Saluditos encajositos jijiji

    ResponderEliminar
  14. Uy! Malque. Yo me rehuso a que en mi casa haya más de una TV... y es que todos somos los mejores papás que podemos ser... pero a lo mejor estoy metiendo la pata. Me hiciste acordarme de la tele PHILCO que llegó a mi casa en mi infancia, para que mi carnal y yo dejaramos de fastidiar... a la que fastidiamos fue a la tele, que murió un día, de muerte "innatural", jajajajaja.
    Un beso.

    PD: Nos avisas de la nueva compu pal remojo!!!!

    ResponderEliminar
  15. Yo me acuerdo cuando era niña que una vez se descompuso la televisión, de ahí mi papá nos empezo a contar historias, mi hermano y yo empezamos a dibujar, mi mamá nos hacia unos postres riquisimos y platicabamos todos en la cena. De la compu, aparte de entrar aquí en el trbajao, llegaba a mi casa y de 9 a 1 de la mañana para contestar comentarios, entrar a los blogs de los que me comentaban, leerlos, comentarles...mejor ya entre al gimnasio, trabajo más y empece a hacer citas con mis amigos, pero te entiendo, ya pasará.

    ResponderEliminar
  16. Bendito el día que te decidiste a entrar a esto de la bloggeada si te hubieras esperado a que te compraran la.. no te conoceria...

    y la conclusión que debio llegar tu papa era que la televisión tenia que comprarla antes!!!!

    ah cuanto chamaco!
    aunque creo que la ventaja de tener una familia asi de grande es las divertidas que deben ser las fiestas

    eres genial
    puchale click anda!"

    ResponderEliminar
  17. jojojojojo esto me recordo un epidosio infantil.... estabamos viendo una película cuando mi papá dice " apagaré la tele porque se calentó" como yo sabía que el agua enfría le vacié un vaso de aguaaaa!!!! ya sabrás la cara que puso mi papá y corrió aventandonos a todos, a desconectar la tele y a mi una terapia tremenda!!!! pues porque no me dijeron que no se debía pues!!!.

    Y respecto a la compu nueva.. excelente!!!! ahora sí, en el cuarto, la cocina, la sala el bañoooooo!!! es fabuloso leer ahí jajajaja es terapeútico ohhh siiii mmmm jaja..

    un abrazoo y lindo fin de semana.

    ResponderEliminar
  18. Ay mujer en realidad me hiciste recordar esto de la tele. Hoy, es un querido miembro de toda familia que se respete de serlo. Ese final, muy tuyo -que ya te voy conociendo-, me hizo reír con aquello de "y así cuando me canse de estar sentada... pues me acuesto." Aceptación dichosa de adicción (no a la compu) al internet. Somos muchos quienes padecemos ese mal contemporáneo que nos dejó una infancia anecdótica de teleniños. Bienventurados los televidentes porque de ellos será el reino de los bloggers
    ¿Habrá remojo? ¿unos taquitos? ¿chelas? -que sean indio por favor- y luego le pones 5 bocinas + subwoofer para escuchar música, bailar, ver dvd´s en dolby, ya no sales de tu cuarto, te llevas el refri y el horno de microhondas y mira que cuando te canses...pues te acuestas.

    Saludos que la transición del b/n te lleve por esos recuerdos a color y pantalla plana.

    ResponderEliminar
  19. Mi malque... como rei con tu confesión de ser adicta a la compu..

    y es que creo que la mayoria de los que tienen blog se han enviciado a la compu irremediablemente...

    ResponderEliminar
  20. yo era adictto a la tv, porque siempre hubo en la casa, hasta el dia que conoci el internet, ahora aqui me la llevo y ya ni pelo la tv jeje.

    Que dificil sonaban esos tiempos con tantos hermanos jeje

    ResponderEliminar
  21. No quiero escucharme mamón con lo que voy a decir pero, aunque amo la televisión desde siempre, ya casi no la veo ante tanto programa chafa (y para variar soy pobre y no tengo cable). Cielos! me siento en Cuba o China.

    Pero bueno, ya tendré yo también mi PC para mi solo.

    Felicidades por la tuya!

    ResponderEliminar
  22. pues asi como avanza la tecnologia asi avanzan nuestras adicciones. ayer era la television, hoy es la computadora, mañana quien sabe que sera.

    en ese sentido la tecnologia nos esta haciendo bastante daño.

    saludos malquerida.

    ResponderEliminar
  23. EEhhmm yo no culparía a la tele, sino más bien creo que tu jefe se tardó en comprarla, jeje, digo no maa después de 20mil chamacos una tele, pppfftt, eh ahí la explicación de pq eran tantos jejeje.

    ResponderEliminar
  24. IVANIUS: Hago un alto solo de quince minutos, espero que sea tiempo suficiente, esta espera me está matando, quiero mi computadora ¡YA!.

    POTTER: ¡Segundas!, te ganaron, ni modo. Ahí está la foto entonces.

    Potter ¡Te quieroooo!

    SAQYSAY: Yo soy adicta por hobbie. Saludos mil.

    ELBIBIS: ¿Sabes que mi hija me dice continuamente que parezco niña? ja!.

    PELUSA : Lo dicho, a nadie se la prestaré.

    CHOCO: Antes, me gustaba la radio, después la tele, y ahora la compu, pasando por los videojuegos.
    Bien ¿no?.

    P´PITO: Una nalgada a tiempo no hace daño, creo.

    VÍCTOR: Gracias, eres un lindo siempre.

    KAKO: ¡Uy! eso me sono a que ya estoy chocha, pues si, ¿qué le hago? buahhhh!

    CL@UDETTE: Que se pare el mundo, que a la MaLquEridA le van a comprar su compu.

    ROUS: mmmm... güeno.

    MARA: Haré una cyberparty, jajajaja

    CANDELs: ya pasará, de eso estoy segura, ¿pero, cuándo?.

    JOLIE: Click!

    ALMA: Que paseeee Alma Rosa a terapiaaaaaaaaaaa:

    LUMPENPO: Y lo que te falta por conocer, jajajaja
    Haré fiesta jajajajaja.

    MIN: Vicio, no hay otra palabra...¿se cura?.

    CRUDO: Difíciles, muy difíciles, pero sin esas carencias tal vez no apreciaría lo que tengo ahora, bueno no, bueno si, bueno nomás poquito.

    CASACELIS: Pues gracias a la compu, ya no veo tele, pero quisiera leer, aunque ya me aburre un poco.

    YAYO: Es solo que no sabemos ó no sé administrar el tiempo que paso en ella.

    Saludos, no te pierdas.

    Sr.M: Si,aunque no hubiera tenido hermanos y eso me dolería.

    ResponderEliminar
  25. Hola, primera vez que me paso por tu blog y la verdad me he quedado con la boca abierta. Me encanto esta entrada. Definitivamente no hay como los recuerdos de la infancia. Un saludo desde Colombia y definitivamente seguiré pasando por aqui a menudo.

    ResponderEliminar

Usté habrá de disculpar la falta de respuestas a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya pero no de usted

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje