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jueves, 16 de julio de 2009

Piensa en mi...

Te has ido hoy y me he quedado con la sensación de que el viaje que hemos planeado no va a ser posible... otra vez.

Me has dicho que irémos la próxima semana, que busque el lugar donde podamos estar solos... los dos, lo has prometido.

Pero tengo miedo de buscar otra vez y que me quede así... esperando... como hace un mes... como muchas veces más.

Me has prometido una luna de miel, que nunca tuvimos... la tendremos de verdad?... antes de que pase lo que tenga que pasar?...

No te he dicho últimamente que te amo, ya lo sabes, también sé que tu me amas... yo lo sé...
pero desde cuando no nos lo hemos dicho?... hace mas de un mes ó dos?... he perdido la cuenta.

Cuando llegues te voy a abrazar tan fuerte que te vas a sorprender y me preguntarás, ¿qué me pasa?... nada, me tiene que pasar algo para querer abrazarte?.

Sabes que eres el amor de mi vida, pero tengo que repetírmelo para que no se me olvide.
Estás a mi lado en las noches, pero estás tan lejano... no quiero caer en la costumbre de saber que solo estirar la mano te puedo tocar, pero no sentirte.

Quiero pensar que a mi lado no solo está un cuerpo en abandono, quiero sentir que estás ahí ...como antes.

Me has dicho que no estás arrepentido de haberte casado conmigo, y que no importa lo enfermiza que haya estado toda mi vida, tu me cuidarás y siempre me querrás, que nunca me dejarás sola.

Y quedito me has dicho: ¨me casaría contigo otra vez¨.

Te amo Barry y sé que mi vida empezó contigo, ya tu lo sabes, nací el día que nos casamos, no tengo otra familia mas que tú, que al final los hijos se irán, entonces solo quedaremos los dos... solos.

Podremos recuperar algo de lo perdido?...
Habrá algo perdido Barry?...








Piensa en mi Barry...
Que yo te pienso todos los días.



Te prometo que esta carta la leerás en tanto llegues.

Te amo Barry.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales