Páginas

jueves, 18 de septiembre de 2014

Hablemos de alias ocasionales, trémulos y sin sentido

¿De qué platicamos hoy? ¿De la voz amenazante al otro lado de la línea? No, seria darle demasiada importancia a quien no debe quitarte el sueño. Las fulanas sin nombre revolotean en los cabellos canos de hombres buscando cariño. ¿Y ellos? Se dejan querer. ¿A quién le dan pan que llore? No temas, la voz de la consciencia es más fuerte que la del amor, dicen, a mi no me lo creas. Yo de amor sé más bien nada. Ai te lo haigas, dibuja tu nombre en mis venas. Pensamientos descabellados hurtados de vidas que no han ocurrido. Múltiple personalidad rondando tu mente. Hablemos de tantas tú en una sola. Aquellas que no olvidas pero ellas no quieren saber más de ti, pecadora insensata como Jennifer Natasha desaparecida en los likes de facebook hace un año. Cinderella Star con look de hippie fresa aplastando sus pechos para que nadie note que la niña ha crecido y tiene devaneos amorosos con bufones y poetas ariscos. Jani, la voz delgadita de quien se sabe sensible y enamorada, queriendo pasar desapercibida en las risas memorables de los que no sufren y los besos sin dueño. Los días amanecían oscuros para Almudena Ruiperez cuando creía que el mundo se acababa e inventose para sí el amor eterno y dejó de sufrir por arte de magia. Minúsculas perlas escurrieron de sus ojos perdiendose en la comisura de los labios criollos. Agua salada en vértigo subliminal. Ausencia perdida en infancias lascivas. Su pasado la condena. Florecita rockera tú te lo buscaste. Desanda el camino, no tengas miedo retroceder, en tu pasado está la respuesta. No temas a la regresión. Qué sabe nadie del oscuro amanecer detrás de una ventana esperando una ayuda que nunca llegó ¿Y donde quedó Annabel Lee? se fue a brincar de alegría cuando descubrió perdido en sus lineas oníricas a August Dupin. Colibrí hacedor de versos desaparecido desde muchos ayeres, vuelve a echar un vistazo a la musa a quien nunca le cantó. Niña, haz frente a la vida, es la única que tienes ya después hablaremos de literatura, musas casquivanas y poetas que escriben a la carta como dice aquel que tiene por costumbre andar con el ceño fruncido. Si has de morir que sea de amor y no como vulgo humano cualquiera. Sea pues, el mundo gire a paso lento, el mañana ya es hoy y tú estás aquí. Mercader de letras en tránsito al ocaso de una vida. Va siendo hora de inventarse un alias nuevo porque estos como tu amor -que no tu cuerpo- ya están muy manoseados. Click!

7 comentarios:

  1. Todo es un maldito teatro de bytes.
    Tras la pantallas los futuros cadáveres juegan como si fueran adolescentes.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Morir de amor es mucho más glamouroso, dónde va a parar... Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. No conozco a nadie de la gente que nombras... :(
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  4. Al igual que Genín yo tampoco.
    Pero un gusto leerte.
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Te digo que te pareces a Juan Rulfo para eso de inventar nombres de personajes, ¡chido! :P

    ResponderEliminar
  6. Que ganas de leerte en voz alta, y que para ello se me conceda el don de la oratoria. Transmitir la vorágine que he sentido al leerte. Tu lector, tu fan...

    ResponderEliminar

Habrá de disculpar la falta de respuesta a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya hasta que me canse de pertenecer.


la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje