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martes, 20 de enero de 2009

Dolorosos recuerdos.

Un día,cuando estaba chica,digo,de edad,porque de tamaño sigo siendo chica,llegó mi papá y le dijo a mi mamá-la sra.Estela (jefa de mi papá)quiere que dejemos ir a una de las niñas,(eramos dos)a quedarse en su casa,porque su hija no tiene con quien jugar y siempre está sola,allá va a estudiar,va a tener comida,juguetes,en fin toooodo lo que nosotros no teníamos,digo eramos 9 hermanos así que no sobraba mucho ó mejor dicho no alcanzaba para mucho.
Entonces,ahí voy yo con mi bocota- yo, yo, yo quiero ir-
Y mi papá-pero te vas a quedar mucho tiempo y no nos vas a ver-
No importa,no importa yo me quiero ir-
Y aí vas,que mis papás me hacen caso y me mandan con la tal Sra.Estela
Llegué allá y todo fué bien al principio,pero al final de cuentas no era hija,ni sobrina ni perro,entonces se empezó a notar y hacían diferencia conmigo;sobra decir que esta señora era de dinero,era gerente de una empresa importante y su hermana era directora de una escuela primaria,y como eran solteras,más bien solteronas y la hija que tenían era adoptada,pues entonces de alguna manera yo sentía que hacían diferencia conmigo.
En las noches,cuando todas estaban dormidas,yo me subía a la cama y tocaba una imágen de no sé que santo,para pedirle que cuídara a mis papás y a mis hermanos y así todas las noches.
recuerdo que cuando mi mamá y uno de los gemelos me iban a dejar los domingos me agarraba del sweater de mi hermano y no lo soltaba y me quitaba una mano y me agarraba con la otra y gritaba y lloraba para que no me dejaran,pero al final todo era inútil,me quedaba sola llorando y sin nadie que me consolara.
Hasta que un día dije-basta,hasta aquí,ya no más-
y les dije a mis papás,ya no me quiero ir-
ellos no querían,pero al final de cuentas yo ya no quise regresar y me quedé otra vez en mi casita.
recuerdo t odos los traumas que me causó esa separación;traumas que aún vengo arrastrando,
como el de tocar a los santos(eso sí,nada más a los de mi casa),proteger mucho a los sobrinitos que llegan a quedarse a mi casa,al grado de complacerles en tooodo lo que me pidan,pero el trauma mayor tal vez sea el de pensar que mis hermanos no me quieren.
Ellos dicen que porque regresé muy alzada,pero solo es cosa de comprender-una niña de 9 ó 10 años,sin tener casi nada a tener toooodo,lo que nunca había tenido,digo no es difícil de entender,no?
Anyway,de cualquier forma eso formo parte de mi carácter y ahora soy fuerte muy fuerte no hay nada que me doblegue.
Bueno,no me hacen llorar ni las películas de pedro Infante,jajajja,uh que mal chiste.
Bueno,adiós,ya me cansé.

4 comentarios:

  1. Yo sí sé qué te hace llorar: ver a tu nena empapada de sangre luego de tener un accidente feis :(

    Besote, queridamalquerida...

    Te conoceré más... algo me dice que así será...

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  2. Ora pues tía, uno de estos días voy, le caigo y me instalo en su casa, pa'ver sisícierto que es complaciente.

    consu

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  3. Muy buen artículo. Ya voy viendo de dónde saca la CT su carácter, al menos en parte. Y lo digo con admiración, ¿eh? No vayan a creer... Bienvenida a esto de la blogueada, que seguro lo disfrutará. Por acá la seguiremos visitando. Saludos.

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  4. Anónimo:Tía?por qué me dices tía? y si aquí te espero,a ver si es cierto.a ver quien se raja primero.



    Ivanius:Gracias por el halago y la visita,saludos.

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Habrá de disculpar la falta de respuesta a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya hasta que me canse de pertenecer.


la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje